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¿Cómo diferenciar las especies del género Tringa presentes en Colombia?

Llamadas también andarríos en los textos y tintilines en algunas localidades del Caribe colombiano, estas aves limícolas pueden representar todo un dolor de cabeza para la mayoría de los observadores de aves al momento de tratar de diferenciarlas entre sí. El andarríos mayor (T. melanoleuca) supera en tamaño a andarríos menor (T. flavipes). Foto: Carlos Ruiz.Guerra / Asociación Calidris  En la actualidad, el género Tringa en el país incluye cinco especies pertenecientes a la subfamilia Tringinae, familia Scolopacidae: el andarríos solitario (Tringa solitaria), el correlimos errante (Tringa incana), el andarríos mayor (Tringa melanoleuca), el andarríos alinegro (Tringa semipalmata) y el andarríos menor (Tringa flavipes). Iniciaremos con agrupar al género Tringa en andarríos patimarillos, en los que incluiremos al andarríos mayor (T. melanoleuca), el andarríos menor (T. flavipes) y el andarríos solitario (T. solitaria). Cabe anotar que el andarríos solitario (T. solitaria) cuenta con patas que tienden a ser más verdosas que amarillas.   Las vocalizaciones propias de las especies del género Tringa pueden resultar muy útiles para identificarlas, no obstante, se pueden presentar situaciones en las que estas especies permanecen en silencio ante los ojos de quien pretende identificarlas. Tanto el andarríos menor (T. flavipes) como el andarríos mayor (T. melanoleuca) y el andarríos solitario (T. solitaria) pueden compartir hábitats en ambas costas colombianas, así como humedales y ríos en el interior del país. De hecho, las tres especies pueden ser encontradas en un mismo sitio al mismo tiempo y de ser así, resulta más fácil diferenciarlas si se tiene en cuenta su tamaño. En el andarríos mayor (T. melanoleuca) la longitud del pico es similar a la del tarso. Foto: Carlos Ruiz-Guerra /Asociación Calidris En el andarríos menor (T. flavipes) el tarso es más largo que el pico. Foto: Carlos Ruiz-Guerra / Asociación Calidris En el andarríos solitario (T. solitaria) la longitud del pico es similar a la del tarso. Foto: Carlos Ruiz-Guerra / Asociación Calidris A continuación mencionamos algunos elementos clave para diferenciar a estas especies:    En vuelo el andarríos menor (T. flavipes) los dedos y parte de los tarsos sobresalen claramente más allá de la cola. En vuelo en el andarríos mayor (T. melanoleuca) y el andarríos solitario (T. solitaria) apenas los dedos rebasan la cola. Las narinas en el andarríos mayor (T. melanoleuca) se ubican más alejadas de las plumas faciales que en el andarríos menor (T. flavipes), en el que se sitúan más próximas a la cara. En algunas ocasiones, el andarríos mayor (T. melanoleuca) puede mostrar una protuberancia en el cuello que recuerda una manzana de Adán. Las vocalizaciones de reclamo del andarríos mayor (T. melanoleuca) son más claras y sencillas, mientras que las del andarríos menor (T. flavipes) son más agudas y entrecortadas, generalmente de dos notas frente a las tres o cuatro del andarríos mayor. Sin embargo, el número de notas puede variar en ambas especies, por lo cual el tono es más confiable que la cantidad de notas para diferenciarlas. Bibliografía   Elphick, C. S. and T. L. Tibbitts (2020). Greater Yellowlegs (Tringa melanoleuca), version 1.0. In Birds of the World (A. F. Poole and F. B. Gill, Editors). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. https://doi.org/10.2173/bow.greyel.01 Hayman, J., T. Prater. 1986. Shorebirds: an identification guide to the waders of the world. London and Sidney: Croom Helm.   Para más información:   Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociaado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

Las aves limícolas de Colombia 

Con esta nueva publicación, la Asociación Calidris presenta los principales avances en el conocimiento de este grupo de aves acuáticas como respuesta al creciente interés que han despertado en la comunidad ornitológica colombiana y en el resto del continente.  Con esta nueva publicación, la Asociación Calidris presenta los principales avances en el conocimiento de este grupo de aves acuáticas como respuesta al creciente interés que han despertado en la comunidad ornitológica colombiana y en el resto del continente.    Actualmente, Colombia alberga 55 especies de aves limícolas. De hecho, una de ellas fue adicionada recientemente a la lista mientras que este documento se encontraba en imprenta: la aguja colipinta (Limosa lapponica). Esta especie, considerara una limícola errática en el país, fue reportada en la costa de Bolívar por Jorge Enrique Alcalá, de la Sociedad Ornitológica de Bolívar. Debido a que este registro se confirmó cuando el documento estaba en proceso de impresión, en esta edición únicamente se tratan 54 especies. Situaciones como esta no son raras en el estudio de las aves limícolas en Colombia, donde los nuevos registros son también producto del creciente números de personas interesadas en este grupo en el país.    Las dos familias más conocidas de las aves limícolas son Scolopacidae y Charadriidae. La primera incluye especies comúnmente llamadas playeros, piuritas, andarríos, becasas, agujas, tatascos, agachadizas, correlimos, chirlitas, tintilines, pirinolas, tanguitas o piragüitas. La segunda agrupa a tangas, pellares, alcaravancitos, chorlos, chorlas, chorlitos y pipiros.     Además, las aves limícolas comprenden otras familias igualmente fascinantes: los tuquituquis, gallitos de ciénaga o chequés (Jacanidae), el ostrero (Haematopodidae), los galanes, güereres o alcaravanes (Burhinidae), los alcalditos, terententenes o cigüeñuelas (Recurvirostridae) y las agachonas (Thinocoridae).  Esta es apenas una muestra de la gran variedad de nombres comunes con los que se conocen las aves limícolas en Colombia. Reunirlas bajo un mismo nombre no es una tarea sencilla, pues su distribución abarca todo el país y no se limitan exclusivamente a ambientes acuáticos. Más que el agua en sí, es su afinidad por el lodo, el barro o el limo, lo que permite agrupar aves que pueden encontrarse a orillas del mar, en un páramo o en una sabana.    Agradecemos a las más de 50 personas que participaron en la construcción de este documento, el cual busca convertirse en el principal insumo para la actualización del Plan de Conservación de aves limícolas de Colombia, proceso liderado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Gobierno de Colombia.    Para descargar, clic aquí

Guía de bolsillo: Aves de los humedales de la Orinoquia colombiana – VERSIÓN 2026

Este material es un producto del proyecto “Sitios de Importancia para la Conservación de las Aves acuáticas en los Departamentos de Meta y Casanare” y está disponible para el público en general de manera gratuita a vuelta de correspondencia, los gastos de ésta deben ser asumidos por el interesado.   Quien esté interesado en uno o más ejemplares por favor hacer la solicitud formal al correo: comunicaciones@calidris.org.co, suministrando los datos de envío.   Descarga la Guía Aves de los humedales de la Orinoquia colombiana:  Clic aquí para descargar

2025: por las aves, con la gente.

Por: Luis Fernando Castillo, director Asociación Calidris El 2025 fue un año intenso, y de balance profundo, aprendizajes y proyección estratégica para nuestra Organización. Un año para reconocer el camino andado, valorar los logros alcanzados y reafirmar, con esperanza y convicción, nuestro compromiso con la conservación de las aves y los ecosistemas, junto a las comunidades y los territorios que les dan vida. Foto: Asociación Calidris. Conteo Navideño 2025 2025 fue el año de culminación de nuestro Plan Estratégico 2020–2025, un periodo que consolidó procesos científicos, sociales e institucionales en distintas regiones de Colombia y del hemisferio. Este cierre no fue solo administrativo: fue la confirmación de una forma de trabajar basada en el conocimiento, el diálogo con las comunidades y la construcción colectiva. Al mismo tiempo, iniciamos la formulación del nuevo Plan Estratégico con horizonte al 2030, proyectando lo aprendido hacia el futuro.   El contexto del año presentó retos importantes. Los cambios en las políticas de financiación internacional afectaron el ritmo y la continuidad de algunos procesos, obligándonos a priorizar, ajustar y tomar decisiones complejas. Estos desafíos fortalecieron nuestra capacidad institucional y reafirmaron la importancia de la planificación estratégica, la diversificación de alianzas y la coherencia con nuestra misión.   A lo largo del año, Calidris desarrolló 14 proyectos de conservación, que se desplegaron en las regiones Andina, Pacífica, Caribe, Orinoquia y Llanos, abordando temas como la conservación de reinitas migratorias, aves playeras, ciencia participativa, centros de ciencia y programas de conservación de sabanas y corredores de migración.   Estas iniciativas se tradujeron en 22 intervenciones directas en áreas protegidas públicas y privadas, así como en estrategias complementarias de conservación. Gracias a este esfuerzo sostenido, fue posible incidir de manera directa en la gestión y protección de más de 327.000 hectáreas, fortaleciendo ecosistemas clave para las aves migratorias y residentes.   De manera complementaria, el trabajo territorial desarrollado durante 2025 aportó a procesos de conservación y manejo en 73.804 hectáreas distribuidas en distintas regiones del país, reflejando el alcance, la diversidad de escalas y la vocación territorial del trabajo de Calidris. Foto: Fundación BBVA Foto: Dinaluz Estupiñán / Asociación Calidris. Expedición Sanquianga 2025 El trabajo con la gente y las comunidades siguió siendo el corazón de nuestra acción. Durante 2025, cerca de 800 personas participaron directamente en procesos de sensibilización, valoración participativa, fortalecimiento de capacidades, planes de mejoramiento de medios de vida y acciones de conservación en las que las comunidades fueron protagonistas.   Estos procesos beneficiaron de manera directa a 174 familias, y de forma indirecta a 50 familias adicionales, ampliando el impacto social de nuestras acciones. La participación activa de mujeres y hombres, así como de familias completas, fortaleció el tejido social y la apropiación local de la conservación como una apuesta compartida.   Consolidamos acciones de divulgación y educación ambiental a través de publicaciones, festivales de aves y el fortalecimiento de iniciativas como Ciudad de las Aves en el Valle del Cauca. Estos espacios contribuyeron a una mayor apropiación social de la biodiversidad y al reconocimiento de las aves como indicadores de la salud de los ecosistemas.   Avanzamos también en la estructuración del Plan de Aves Limícolas de Colombia, y fortalecimos el trabajo con este grupo de aves en regiones estratégicas como los Llanos Orientales y la Amazonia. En la Cordillera Occidental del Valle del Cauca continuamos desarrollando acciones enfocadas en la conservación de reinitas migratorias y sus hábitats.   Uno de los hitos más significativos de 2025 fue sin duda el reconocimiento internacional otorgado por la Fundación BBVA de España, que concedió a Calidris el Premio a la Conservación de la Biodiversidad en Latinoamérica. Este premio reconoce años de trabajo colectivo en favor de las aves playeras migratorias de la costa del Pacífico latinoamericano y reafirma la pertinencia, la calidad y el impacto de nuestra labor.   Iniciamos el 2026 con gratitud hacia las comunidades, aliadas y aliados, donantes, voluntarias y voluntarios, y hacia todas las personas que hacen posible el trabajo de Calidris. Miramos hacia el 2030 con responsabilidad y esperanza, convencidas y convencidos de que la conservación efectiva se construye de manera colectiva, con ciencia, compromiso ético y una profunda conexión con los territorios y sus comunidades.   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

Iscuandé: una conquista histórica por la vida, el territorio y la naturaleza

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El pasado 25 de marzo de 2025 quedará grabado en la memoria de muchas personas y, sobre todo, en el corazón del Consejo Comunitario de Comunidades Negras Esfuerzo Pescador, en la costa pacífica nariñense. Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Ese día, la Corte Constitucional de Colombia, respondiendo a la tutela presentada por José Kenedy Caicedo Sinisterra, en representación del Consejo Comunitario y dio un paso histórico en la defensa de la justicia territorial y la justicia ambiental.   Mediante la Sentencia T-105 de 2025, se reconoció por fin un derecho largamente esperado: el de titular colectivamente las tierras de manglares y bajamar que ancestralmente han habitado y cuidado las comunidades negras, raizales y palenqueras.   Este fallo rompe viejas barreras jurídicas y confirma algo que siempre supimos y defendimos junto a ellos: que los territorios étnicos y los bienes comunes pueden y deben coexistir para el bien de la naturaleza y de las culturas que la habitan y la protegen.   Una historia compartida de confianza y conservación   Nuestra historia con el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador comenzó hace ya más de 20 años. Fue en 2004 cuando llegamos por primera vez a este territorio colectivo, guiados por las voces de los funcionarios del Parque Nacional Natural Sanquianga, quienes nos hablaron de un lugar mágico: un bajo intermareal conocido como “La Cunita”, donde miles de aves playeras se congregaban para descansar.   Aquel primer encuentro con el territorio y con su gente marcó el inicio de una profunda y larga relación. A lo largo de estas dos décadas hemos compartido mucho más que proyectos y visitas de monitoreo de aves, hemos compartido la vida.   Hemos celebrado un Acuerdo de Conservación, reconocimientos nacionales e internacionales, la declaración de “La Cunita” como Sitio de Importancia para Aves Playeras. Se interiorizo y posicionó la captura de la piangua de taller reglamentaria. Hemos trabajado juntos en el campo durante cientos de horas, participando en reuniones, asambleas y buenas conversaciones.   Pero también hemos estado juntos en los momentos difíciles: desplazamientos forzados, un terremoto, una pandemia. Y hemos sido testigos de nacimientos, matrimonios, graduaciones y despedidas. Porque cuando se camina junto a una comunidad durante tanto tiempo, los lazos que se tejen van mucho más allá de lo profesional. Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Un sueño cumplido: el territorio es de quienes lo cuidan   Durante todos estos años, un anhelo común estuvo presente: lograr la titulación colectiva de las más de 14.000 hectáreas que hacen parte del territorio ancestral del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador. Sabíamos que este reconocimiento no solo era un acto de justicia, sino una condición indispensable para garantizar la existencia, la autodeterminación y la autonomía de esta comunidad profundamente ligada a su territorio.   Hoy, con enorme alegría y orgullo, celebramos junto a ellos este logro histórico. Sabemos cuánto esfuerzo, paciencia y resistencia se necesitaron para recorrer este largo camino.   La decisión de la Corte Constitucional no solo reconoce derechos sobre la tierra. Reconoce también el conocimiento tradicional y el manejo ambiental que esta comunidad ha ejercido en sus manglares, sus esteros y sus planicies intermareales. Reconoce su papel insustituible en la conservación de ecosistemas estratégicos para miles de aves playeras que viajan cada año buscando un refugio, alimento o descanso.   Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Como amigos y socios del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, esperamos seguir caminando juntos, aprendiendo y trabajando por un territorio vivo, digno y libre. Porque conservar es también reconocer, valorar y defender a las personas que cuidan la naturaleza con amor y desde siempre.   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

¡Vamos a monitorear nuestras aves y nuestras playas! 

En los ecosistemas costeros de Bocagrande y El Bajito Tumac estamos conformando un grupo de ciencia participativa para monitorear las aves acuáticas, migratorias y residentes, con el fin de fortalecer las buenas prácticas del turismo regenerativo y aportar a la sostenibilidad del territorio. Grupo de ciencia participativa Bocagrande Tumaco, Nariño. La Asociación Calidris y el programa Destino Naturaleza de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés) estamos implementando el proyecto “Aves acuáticas y perturbaciones humanas en las playas de El Bajito Sanador y Bocagrande en Tumaco – Nariño: Una propuesta de turismo regenerativo y monitoreo participativo comunitario”.     En el marco de dicho proyecto, en el mes de noviembre llevamos a cabo nuestro segundo encuentro. El primer día, llegaron muy puntuales Mario, Yefferson, Diana Carolina, Sandra, Óscar, Alexis, Víctor, Lucía, Cristian, Isaul, Rosa y Nataly, quienes con buen ánimo y, desde cada una de sus organizaciones nos acogieron, y dimos así, inicio al taller en el que nos propusimos realizar un diagnóstico participativo de amenazas y oportunidades de las playas de Bocagrande.    En mapas impresos, identificamos aquellos lugares donde se pueden observar diversas especies de aves acuáticas, así como otros grupos animales como ballenas y tortugas, de igual manera destacamos la importancia de  lugares, ricos en pesca artesanal, gastronomía y espacios de conservación, entre otros. También identificamos las amenazas existentes. Este diagnóstico, es una importante herramienta para la construcción del plan de monitoreo que realizaremos en esta localidad. Para ello, el grupo propuso una pregunta orientadora, que dará paso al proceso de investigación.  Grupo de ciencia participativa Bocagrande Grupo de ciencia participativa Bocagrande Estas actividades se replicaron con los integrantes del grupo de ciencia participativa que viven en la playa de El Bajito, donde nos dieron la bienvenida y nos contaron que su barrio es reconocido localmente como El Bajito Tumac, y que así es como prefieren nombrarlo.    Acá, Héctor, Magaly, Diana Elizabeth, Lida, Kelly, Carolina, Jesús, Marcela, Magdalena, María Aide y Grimanesa, en distintas mesas de trabajo, hicieron el diagnóstico de oportunidades y amenazas del territorio, y socializaron los pasos a seguir en la construcción del plan de monitoreo.    El encuentro, tanto en Bocagrande como en El Bajito Tumac, nos permitió abordar el tema de la comunicación como un elemento fundamental en el fortalecimiento comunitario y las buenas prácticas del turismo. Como parte de las actividades, identificamos audiencias, mensajes y medios clave para fortalecer este proceso.  Grupo de ciencia participativa El Bajito Tumac Grupo de ciencia participativa El Bajito Tumac De esta manera, el grupo de ciencia participativa de Bocagrande y del Bajito Tumac, toma fuerza y se prepara para el mes de diciembre, cuando nos reencontraremos para profundizar en el plan de monitoreo y para avanzar en el diseño de una estrategia de comunicación, los cuales aporten a la conservación de las aves acuáticas y migratorias, y al fortalecimiento comunitario para la sostenibilidad del territorio.    Este proyecto, liderado por la Asociación Calidris, es financiado por el Programa Destino Naturaleza de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés).    Para más información  Dina Luz Estupiñán Investigadora Asociación Calidris dina.estupinan@calidris.org.co 

Cali, ciudad de aves y de ciencia ciudadana  

El Censo Urbano de Aves de Cali es una actividad de ciencia ciudadana que contribuye, desde hace una década, al conocimiento y monitoreo de la biodiversidad urbana y fortalece la relación de los caleños con la naturaleza. Santiago de Cali, Colombia. El Censo Urbano de Aves de Cali (CUAC) ha demostrado que la colaboración entre la comunidad, las universidades, la sociedad civil y el gobierno, puede generar importantes avances en la conservación de las aves y los ecosistemas urbanos.      El objetivo principal del Censo es identificar y cuantificar las especies de aves que habitan en la ciudad, creando un registro constante que permite observar las tendencias en las poblaciones a lo largo del tiempo. Esta información es importante para la toma de decisiones relacionadas con la conservación de la biodiversidad urbana y la promoción y el diseño de políticas que favorezcan un desarrollo más sostenible.   Iniciado hace una década, el CUAC nació de la necesidad de conocer mejor la avifauna de Santiago de Cali, al suroccidente colombiano, y entender así, cómo se relacionan las aves con el crecimiento de la ciudad, pensando en que pueden ser indicadores para medir la salud ecológica de una ciudad, pues debido a su sensibilidad a los cambios ambientales, actúan como termómetros naturales que reflejan los impactos del crecimiento urbano, la pérdida de áreas verdes, la contaminación y otros factores que alteran los ecosistemas.    Como resultado de este ejercicio, se han identificado más de 240 especies de aves dentro del área urbana de Cali (334 en total incluyendo área semiurbana).  Gracias a la constancia en la realización del censo año tras año, hemos fomentado una creciente participación ciudadana, con la incorporación en las jornadas de observación, de voluntarios, incluidos estudiantes, científicos y aficionados.     Lo anterior, ha permitido tener un mejor conocimiento de la avifauna presente en los diferentes Ecoparques y Bosques Urbanos de la ciudad.  Lo que sin duda evidencia la importancia de Cali como un sitio de valor para las aves migratorias y residentes, consolidando su reputación como Ciudad de las Aves.    El Censo Urbano de Aves de Cali ha permitido un mejor conocimiento de la avifauna presente en los diferentes Ecoparques y Bosques Urbanos de la ciudad. Del Valle del Cauca para el mundo    Cali y el Valle del Cauca se destacan por su gran diversidad de aves, lo que convierte a la región en un referente mundial. La avifauna cumple un rol crucial en el equilibrio de los ecosistemas, actuando como polinizadoras, dispersoras de semillas y controladoras de plagas, lo que es vital para la regeneración de los hábitats naturales y la agricultura local.      Además de su valor ecológico, las aves representan un recurso económico importante. El ecoturismo basado en la observación de aves atrae a visitantes nacionales e internacionales, generando ingresos y fomentando el desarrollo sostenible en la región. Las aves también son indicadores clave de la salud ambiental. Los cambios en sus poblaciones pueden alertar sobre problemas como la degradación de ecosistemas y la contaminación.     Debido a los grandes desafíos que enfrentan las aves por la transformación de los hábitats naturales, generados principalmente por la expansión urbana y las actividades agroindustriales. Su conservación requiere esfuerzos conjuntos que incluyan la creación de más áreas protegidas, la restauración de corredores ecológicos y la promoción de prácticas sostenibles.      Proteger las aves no solo es vital para los ecosistemas, sino también para el bienestar de las futuras generaciones. Involucrarse en proyectos de ciencia ciudadana y respetar los espacios naturales es esencial para garantizar que Cali siga siendo un refugio para la biodiversidad.   Foto: Asociación Calidris. Titiribí pechirojo (Pyrocephalus rubinus) El décimo Censo Urbano de la Ciudad de Cali  Este año se realizará entre el 5 y el 13 de octubre de 2024. Estaremos en 24 sitios diferentes de Cali, entre ellos los ecoparques administrados por el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, DAGMA: Cerro de La Bandera, Corazón del Pance sector el Embudo, Pisamos, Lagunas de Charco Azul y El Pondaje, Cerro de las Tres Cruces – Bataclán, Lago de las Garzas, la Reserva Natural El Danubio y el Ecoparque Río Pance. Igual que en años anteriores, realizaremos observaciones en la Ruta del Sirirí, los barrios Salomia y Bochalema, los corredores de los ríos Cali y Lili, la Hacienda Cañasgordas y los parques del Norte, del ingenio III y del acueducto de San Antonio, Bosque Escondido, La Buitrera, el Jardín Botánico y el Zoológico de Cali.   El enfoque participativo que tiene el Censo Urbano de Aves de Cali permite que la comunidad se involucre de manera directa en el conocimiento de la biodiversidad de su ciudad, fomentando una mayor conciencia ambiental. Al observar las aves en su entorno cotidiano, los ciudadanos no solo aprenden sobre la diversidad de especies que coexisten con ellos, sino que también se convierten en defensores de la protección de los espacios naturales dentro de la ciudad.     Para más información  Luis Fernando Castillo Asociación Calidris calidris@calidris.org.co 

Monitoreo comunitario de aves acuáticas y turismo regenerativo en las playas de El Bajito Sanador y Bocagrande en Tumaco – Nariño 

La Asociación Calidris y el programa Destino Naturaleza de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés) llevaremos a cabo en el proyecto “Aves acuáticas y perturbaciones humanas en las playas de El Bajito Sanador y Bocagrande en Tumaco – Nariño: Una propuesta de turismo regenerativo y monitoreo participativo comunitario”. Santiago de Cali, Colombia. Esta iniciativa tiene como objetivo diseñar e implementar participativamente un programa piloto de monitoreo de aves acuáticas residentes y migratorias en sitios con potencial para ofertar el turismo regenerativo en Tumaco Nariño.  Para ello, conformaremos una comunidad de ciencia participativa integrada por actores locales o personas de las comunidades locales, interesadas en procesos de conservación, turismo y cultura. Una vez que se haya establecido, se diseñará un programa de monitoreo de aves acuáticas y perturbaciones en hábitats de importancia para estas especies.    Foto: Asociación Calidris. Playa de Bocagrande, Tumaco – Nariño Con esta iniciativa se espera, además, aumentar el conocimiento sobre uno de los atractivos turísticos más relevantes de nuestro país: las aves, generando así, un mayor sentido de apropiación local, lo que aportará a la identificación de las posibles perturbaciones asociadas a esa actividad en las playas de El Bajito y Bocagrande.      “La Perla del Pacífico”, como también es conocida la ciudad de Tumaco, es el segundo puerto colombiano por importancia después de Buenaventura, y el más cercano a la frontera con Ecuador. Se caracteriza por su gran diversidad sociocultural y riqueza biológica. Sus playas son su principal atractivo y, por tanto, ahí se concentra gran parte de la oferta hotelera del departamento.  A su vez, cuenta con servicios turísticos tales como recorridos por los esteros y bosques costeros, observación de aves y ballenas, entre otros.    Foto: Asociación Calidris / Dina Luz Estúpiñan. (Tringa semipalmata) Estos ecosistemas son ideales para aves migratorias, por lo cual, son reconocidos como un área importante para las aves playeras. Existen registros históricos de más de 3 mil aves playeras en sus hábitats costeros, por lo que el Plan de Conservación para Aves Playeras en Colombia le ha otorgado la categoría de importancia local. Además, datos recientes del Censo Neotropical de Aves Acuáticas, sugieren que el área podría ser de importancia para el chorlito piquigrueso (Anarhynchus wilsonia), el zarapito común (Numenius phaeopus) y piloto (Tringa semipalmata).     “Conocer la avifauna presente en el área del proyecto y monitorearla en el tiempo, mediante una estrategia de monitoreo participativo cocreada con múltiples actores, permitirá consolidar información clave para determinar cómo hacer un uso sostenible de ella y medir su impacto sobre los diferentes servicios ecosistémicos”, explicó Dina Luz Estupiñán, de la Asociación Calidris.    Para más información: Dina Luz EstúpiñanInvestigadoraAsociación Calidrisdina.estupinan@calidris.org.co

Las aves playeras y la gestión de los territorios, una mirada desde las comunidades locales 

Las aves playeras son una comunidad diversa, algunas son migratorias de larga distancia y conectan países, regiones, ecosistemas y culturas. Bandada mixta / Asociación Calidris Santiago de Cali, Colombia. En el Pacífico colombiano, las aves playeras hacen parte de la cotidianidad de las comunidades humanas, son compañeras de pescadores y de mujeres piangüeras o concheras en sus largas jornadas de trabajo. Hacen parte de las historias de los sabedores y de los antiguos, están presentes en los palabreos familiares y en las celebraciones comunitarias. Su presencia es muy significativa, contribuyen al equilibrio ecológico del suelo y al mantenimiento de la productividad de los manglares, lo que a su vez favorece la disponibilidad de recursos marinos vitales para la economía local.     Estas aves, conocidas localmente como chorlos, playeros, chirlitas, chorlitos, cachimbudas o abuelitas, son abundantes, pertenecen al orden Charadriiformes y se encuentran en una variedad de hábitats en la costa del Pacífico colombiano, incluyendo playas arenosas, manglares, costas rocosas y planos lodosos intermareales. Por ello, las aves playeras, son consideradas centinelas de los cambios ambientales, pues nos ayudan a comprender la salud de los ecosistemas y, por lo tanto, son aliadas importantes para la conservación los ecosistemas marinos.    Sin embargo, cada día enfrentan nuevos desafíos para encontrar espacios con suficiente alimento para abastecer sus requerimientos energéticos, lo que incluye migrar largas distancias a lo largo del continente americano. En este sentido, el cambio climático, que afecta globalmente la temperatura de los mares y el aire, modifica los ecosistemas y pone en riesgo el ciclo vital de estas aves.  De igual manera, a nivel local, los residuos sólidos, el incremento del turismo no ordenado, la transformación del paisaje y el poco manejo de mascotas como perros y gatos, son amenazas que disminuyen la sobrevivencia de las aves playeras.    Dada la importancia de las aves playeras y considerando estos desafíos, en el marco de la “Iniciativa de conservación de aves playeras en el Pacífico colombiano” de la Asociación Calidris, establecimos una alianza con el Sistema Regional de Áreas Protegidas – SIRAP PACÍFICO para promover acuerdos, construir y divulgar conocimiento y aportar a las líneas de acción del SIRAP PACÍFICO, al Plan de Conservación para las Aves Playeras en Colombia y a la Iniciativa  de Conservación de las Aves Playeras de la Ruta Migratoria del Pacífico de las Américas.    Asociación Calidris Asociación Calidris En esta alianza, buscamos escuchar la voz de las comunidades locales y sus representantes; conocer de primera mano los elementos bioculturales que los representan y cómo aportan al bienestar de sus comunidades, lo que puede contribuir como instrumento para la toma de decisiones sobre sus territorios. Coincidiendo que se conserva viviendo y sintiendo el territorio, construyendo acuerdos y dándole lugar a todos los elementos de la naturaleza.      Para ello, nos reunimos en los Encuentros de Consejos Comunitarios de Comunidades Negras del Pacífico colombiano, “Voces del territorio”, donde nos encontrarnos con líderes de 17 Consejos Comunitarios de comunidades negras de Valle del Cauca, Cauca y Nariño, entre junio a agosto de 2023.  Además, realzar la importancia de integrar tanto el conocimiento local, la gestión de las instituciones gubernamentales (Corporaciones Autónomas Regionales, Parques Nacionales Naturales) la experiencia de las ONG, Institutos de Investigación y otros aliados de la conservación, que hacen parte de SIRAP Pacífico.       Estos encuentros también nos permitieron compartir conocimiento sobre las aves playeras, demostrando que su presencia nos une en diferentes territorios y ecosistemas, e integrar el conocimiento local y cómo se relacionan con ellas.  Así mismo, escuchamos historias y leyendas de tiempos inmemoriales y hasta los más recientes, pudimos reconocer estos encuentros como espacios neutrales donde los vecinos se conocieron y se estrecharon las manos en favor de la conservación.      Las voces del territorio    Para consolidar todos los resultados se publicaron dos cartillas: Únete a la bandada, recomendaciones para la gestión y conservación de los territorios a través de las aves playeras, la cual proporciona recomendaciones, presenta información estratégica y comparte recursos que apoyan la toma de decisiones para la conservación de los ecosistemas en los territorios costeros por parte de gobiernos, comunidades, instituciones, gestores, educadores e investigadores.     La cartilla incluye aspectos sobre los hábitats de las aves playeras, estrategias de conservación nacional y hemisféricas, ejercicios para registrar aves playeras, directorios de conservación, evaluación y mitigación de amenazas en ecosistemas de costeros y herramientas educativas.  Usamos materiales ya publicados de organizaciones que trabajamos con aves en Colombia y de la Red Hemisférica de Aves Playera (RHRAP/WHSRN).    Asociación Calidris La segunda cartilla, Voces del territorio, presenta los resultados de los encuentros con Consejos Comunitarios de Comunidades Negras del Pacífico colombiano, cuenta historias relatadas por sus líderes y resume aspectos generales de la importancia de las aves playeras y sus hábitats para estas comunidades. Estas dos cartillas tienen documentos que pueden descargarse con un código QR en su celular o con clic.     Para fortalecer el tema de educación, hicimos una reimpresión de la Cartilla Maurita La Playerita, una historia sobre la ruta migratoria de aves playeras del Pacífico americano. Por último, actualizamos la Guía de aves de la costa Pacífica colombiana, que recopila las aves más comunes para la región y es una herramienta para la identificación de estas durante avistamientos o caracterizaciones de avifauna o monitoreos. La guía es una adaptación de la publicación Aves del Complejo Iscuandé-Sanquianga-Gorgona. Estos materiales son herramientas para identificar e implementar acciones de conservación en las comunidades costeras y apoyar la toma de decisiones donde las aves playeras pueden ser aliadas estratégicas.     Queremos agradecer a los Consejos Comunitarios de Comunidades Negras que participaron en los talleres. En el Valle del Cauca: Puerto España y Miramar, La Barra, Punta Soldado y Río Naya. En Cauca: Negros en Acción, Negros Unidos, El Cuerval, Guapi Abajo y Chanzará. En Nariño: Esfuerzo Pescador, Playas unidas, Punta Mulatos, ACAPA, Las Varas, Unión Del Río Rosario, Tablón Salado, Bajo Mira y Frontera.      También agradecemos a Parques Nacionales Naturales: PNN Uramba Bahía Málaga, PNN Sanquianga y DNMI Cabo Manglares Bajo Mira y Frontera. A las Corporaciones… Seguir leyendo Las aves playeras y la gestión de los territorios, una mirada desde las comunidades locales 

Décimo Festival de Aves Migratorias del Caribe colombiano

Este evento, llevado a cabo entre noviembrede 2023 y mayo de 2024, tuvo como tema central el “Agua vital para las aves”. Bolívar y Atlántico fueron los escenarios donde a través de talleres, ejercicios de observación de aves y la creación colectiva de un mural, entre otras actividades, se resaltó la importancia de las aves migratorias para la conservación de los territorios. En esta versión, el Chorlo gris (Pluvialis squatarola) fue la especie emblemática que se destacó. Conozca más en el siguiente video