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GuardiAves de Tumaco, capítulo 2 – Parte 1

Seguimos conociendo la experiencia de Guardiaves de Tumaco En este segundo video te contamos por qué los monitoreos comunitarios son importantes para la conservación de las aves playeras del Pacífico colombiano.Observar, registrar y hacer seguimiento a las aves playeras nos permite conocer mejor nuestros territorios, identificar cambios y generar información que contribuya a su conservación. Pero, al hacerlo junto a las comunidades, hacemos mucho más que recoger datos. La participación comunitaria permite reconocer los saberes del territorio, fortalecer el vínculo con las aves y construir, de manera colectiva, acciones para su cuidado. Y eso, en Guardiaves, lo tenemos claro: la participación de la comunidad hace la diferencia en la conservación de las aves playeras. Te invitamos a ver esta segunda parte y conocer más sobre este proceso. ¡Por las aves, con la gente! https://youtu.be/MLn3DmVJ88U Para más información:   María Ximena Galeano Coordinadora de Comunicaciones Asociación Calidris comunicaciones@calidris.org.co

Sixto, el ostrero viajero

La migración de las aves, además de maravillarnos a quienes nos interesamos por conocerla y estudiarla, plantea múltiples preguntas. Algunas han encontrado respuesta, mientras que otras siguen siendo motivo de investigación. Explicar cómo migran las aves, tanto a niños como a adultos, siempre representa un desafío, especialmente en un país como Colombia, donde la migración no puede definirse simplemente como un movimiento de norte a sur y de sur a norte.   Por eso, es necesario crear herramientas que nos permitan hacer más sencillo aquello que puede resultar complejo de entender. Canciones, cuentos, danzas y videos se suman a las diferentes estrategias que, desde la Asociación Calidris, hemos desarrollado durante más de treinta años para compartir con los colombianos la fascinante historia de la migración de las aves, a través de los diferentes festivales de migración que realizamos en las costas del país.   En esta ocasión, Sixto, el ostrero viajero es una nueva herramienta que compartimos con la ciudadanía para acercarnos a la migración de las aves en el Caribe colombiano. Esta región recibe especies que cuentan con poblaciones tanto migratorias como residentes y que encuentran en sus humedales importantes lugares para alimentarse, descansar y reproducirse. Entre ellos se encuentran dos de los humedales más emblemáticos de Barranquilla y Cartagena: la Ciénaga de Mallorquín y la Ciénaga de la Virgen y Juan Polo. Para descargar la cartilla de Sixto, el ostrero, hacer click en la imagen Con las aventuras de Sixto y sus amigos, niños y adultos podrán conocer un poco más sobre las aves que dependen de las ciénagas costeras, así como los múltiples desafíos que enfrentan durante su migración.   Te invitamos a conocer a Sixto, el ostrero viajero, y a descubrir cómo puedes contribuir a que cada año sigamos maravillándonos con la migración de las aves en el Caribe colombiano.   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

Sixto el ostrero viajero

La historia de Sixto surge a partir del avistamiento de un ostrero americano (Haematopus palliatus) en las costas del departamento de Bolívar. Gracias a los anillos de colores que portaba, identificados con el código N62, fue posible determinar que este individuo provenía de una isla del estado de Connecticut, en los Estados Unidos, donde fue capturado y anillado en junio de 2022 Descarga aquí Para más información: Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co Yanira Cifuentes-SarmientoInvestigadora AsociadaAsociación Calidrisycifuentes@calidris.org.co

Entre playas y manglares – Guía de aves acuáticas de Tumaco

Esta guía es el resultado del proyecto «Alas y voces de Tumaco, comunidades que protegen las aves playeras en el Pacífico colombiano», realizado con el apoyo de 22 participantes que hacen parte del Grupo de Ciencia Participativa ‘GuardiAves de Tumaco’ (El Bajito Tumac y Bocagrande). Las aves son parte de nuestro territorio, cuidarlas es velar porla identidad , la cultura y por los ecosistemas de nuestro país. «Este proyecto fue financiado por el prograa de subvenciones MSP+ Ciencia para la acción de Point Blue Conservation Science. Para obtener más información, visite www.msp-plus.pointblue.org»   ¡Por las aves, con la gente! Descarga aquí

Las aves no conocen fronteras. Nosotros tampoco 

La naturaleza está en crisis. La destrucción de hábitats, la pérdida de especies y el cambio climático son desafíos globales que atraviesan países y continentes, comunidades y culturas. Hirundo rustica. Foto: BirdLife Internacional Cada año, miles de millones de aves recorren el planeta utilizando rutas migratorias: verdaderas autopistas aéreas que conectan sus zonas de reproducción y no reproducción entre países, continentes y hemisferios.   Estos viajes no se detienen en una frontera; la conservación tampoco puede hacerlo. Las rutas migratorias nos permiten actuar a la misma escala que la crisis e impulsar acciones que trascienden fronteras.   Esta visión compartida, basada en la cooperación internacional y el trabajo articulado entre múltiples sectores, es la que convoca la segunda edición del Global Flyways Summit (Segunda Cumbre Mundial de Rutas Migratorias), organizada por BirdLife International y Nature Kenya. El encuentro, celebrado en Nairobi, reúne a científicos, conservacionistas y responsables de políticas públicas con representantes de los sectores financiero, empresarial y gubernamental.   En el marco de esta cumbre se da a conocer el informe mundial de las aves migratorias, el cual se enfoca en estas especies y sus rutas migratorias. Este documento da una visión actualizada de las necesidades de conservación que se enfrentan actualmente.   En la cumbre, actores clave como gobiernos, científicos, ONG, conservacionistas e instituciones financieras firman la Declaración de Nairobi sobre las Rutas Migratorias, comprometiéndose a intensificar los esfuerzos y la cooperación para proteger a las aves migratorias y sus hábitats a nivel internacional. Además, desde 2021, los bancos de desarrollo han movilizado más de 6.000 millones de dólares en financiación para la conservación. En conjunto, estos logros representan un cambio radical en la respuesta global coordinada para la conservación de las rutas migratorias.    Para más información:   Luis Fernando Castillo Director  Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

Resultados del Censo Neotropical de Aves Acuáticas-CNAA  

Julio de 2026  En julio realizamos la segunda jornada del año del Censo Neotropical de Aves Acuáticas-CNAA. Visitamos 13 humedales del valle geográfico del río Cauca, en su zona centro y sur de nuestro departamento y del norte del Cauca. Foto: Dinaluz Estupiñán / Asociación Calidris Durante estos censos buscamos conocer el estado de los humedales del valle geográfico del río Cauca y sus aves que dependen de estos ecosistemas, detectar disminuciones, aumentos o cambios en su distribución. Estos datos ayudan a orientar la protección y el manejo de los humedales en nuestra región.      En esta oportunidad, participamos 30 personas, voluntarios de diferentes profesiones, estudiantes y aficionados a la observación de aves, con el objetivo conocer y aprender sobre estas especies. Esta vez, el grupo de Interpretes Ambientales de Aguas de Sonso, lideraron sus conteos en la RN Laguna de Sonso. Así mismo, contamos con el grupo de observadores de aves de Yotoco que visitaron la Madrevieja Chiquique.     A lo largo del recorrido identificamos y registramos las aves que habitan cada humedal y tomamos nota de las condiciones del clima y de las características del entorno. Estos datos servirán para contrastar los resultados con la información recopilada en años anteriores. Estos datos quedan registrados en la plataforma eBird y son compartidos con todos los participantes.      Como resultado de esta jornada del CNAA contamos 5529 aves, más de 1200 individuos respecto al mes de febrero donde registramos 4262. Fue la temporada con el registro más alto de individuos en los último cinco años. Las iguazas (Dendrocygna bicolor, D. autumnalis y D. viduata) aportaron el 33% de los datos (1759 ind) y el 75% fueron reportados en la Finca El Sillero, en Santander de Quilichao. Registramos también, 143 especies de aves, de las cuales 42 son aves acuáticas.    Aunque la mayoría de los sitios han experimentado una reducción de su espejo de agua debido a la temporada seca, las aves, especialmente las acuáticas, se concentran en zonas que aún conservan agua o en reservorios, donde encuentran alimento y refugio. A continuación les compartimos más detalles sobre los resultados obtenidos:   Para algunos fue una sorpresa encontrar especies de aves acuáticas migratorias, esto sucede porque algunos individuos juveniles pueden quedarse un tiempo en sus zonas de invernada mientras alcanzan su madurez y tiempo para reproducirse. Esto les permite evitar los riesgos del viaje de regreso y aprovechar recursos locales mientras aprenden a explorar su entorno.   Desde la Asociación Calidris, agradecemos a tod@s l@s participantes de esta jornada. A los Intérpretes Ambientales de Aguas de Sonso, Grupo de observadores de aves de Yotoco a todos los voluntarios y al equipo Calidris que madrugaron a contar aves ¡Gracias por ser parte del conteo CNAA julio 2026!    ¡Por las aves, con la gente!    Para más información:   Dinaluz Estupiñán Investigadora Asociada Asociación Calidris dina.estupinan@calidris.org.co 

Guía del canto de las aves migratorias

El sello musical Shika Shika presenta el cuarto volumen de su aclamada serie «Guía del canto de las aves migratorias». Este proyecto une los cantos de las aves con el talento de artistas de toda América, explorando en esta edición historias de migración, aves y músicos que comparten las mismas rutas. Incluye a nueve artistas de ocho países, entre ellos: Mas Aya y Lido Pimienta (CA/CO), Valesuchi (CL), Biomigrant (EE. UU.), Diana Gameros (MX), Lagartijeando (AR), Terror/Cactus (AR) y más, quienes comparten la migración como estilo de vida.   Además, este lanzamiento presenta algunas increíbles especies de aves, cuyos viajes reflejan los de los propios artistas: la reinita canadiense (Reinita canadiense), que recorre una enorme distancia desde Colombia hasta Canadá, tal como lo hace Lido Pimiento al viajar entre estos dos países; el correlimos rojizo, o «pájaro lunar», que ha volado una distancia equivalente a la luna, tal como la historia familiar de migración de Valesuchi a través de distintos continentes. El correlimos pechiblanco, que al igual que al igual que Biomigrant, recorre más de 30.000 km al año, y la grulla canadiense, cuya resistencia y gracia resuenan con la historia de resiliencia de Diana Gameros, como migrante que transita entre México y Estados Unidos. Robin Perkins, fundador del proyecto Birdsong En palabras del fundador del proyecto The Birdsong, Robin Perkins, conocido como El Búho: “La música, como las aves que aparecen en este álbum, no conoce fronteras, y estos nueve temas son prueba de ello”. «A Guide to the Birdsong of Migration» entrelaza historias de viajes, de dificultades, de hazañas inimaginables, de anhelo y de pertenencia, de dejar el hogar, de extrañarlo y de crear uno nuevo. La música tiene un poder increíble para transmitir estas historias de maneras que a veces las palabras no pueden. Desde su primer volumen en 2015, A Guide to the Birdsong ha tenido un impacto tangible: ha recaudado más de $100,000 para organizaciones de conservación de aves, ha superado los 3 millones de reproducciones y ha vendido más de 2,000 discos de vinilo en todo el mundo. Cada vez que reproduces y compartes este proyecto musical, apoyas a la Asociación Calidris y a su trabajo por la conservación de las aves migratorias y sus hábitats en Colombia. Para escuchar «La guía del canto de las aves migratorias» haz click aquí   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información:   Luis Fernando CastilloDirectorAsociación Calidriscalidris@calidris.org.co

La chisga negra, memoria emplumada del Llano

Aunque décadas atrás, la chisga negra o tordo arrocero (Dolichonyx oryzivorus), causaba preocupación entre los arroceros de Meta, Casanare y Arauca, debido a que cientos de individuos arrasaban con sus cultivos, hoy en día es un ave que pasa casi desapercibida en la Orinoquia. Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris La chisga negra es una especie de ave migratoria que cruza la cuenca del río Orinoco al final de la temporada seca, entre abril y mayo, antes de regresar a sus áreas de reproducción en los Estados Unidos y Canadá.  Actualmente es considerada casi amenazada a escala global, ya que sus poblaciones han disminuido significativamente por la pérdida de su hábitat, tanto en Norteamérica, donde se reproduce, como en Suramérica, a donde migra a partir de agosto.    Justamente, la concentración de muchos individuos en los cultivos de arroz llevó a que la chisga negra fuese considerada una plaga por agricultores en diferentes lugares del continente. El impacto económico sobre este cultivo fue tan fuerte en Casanare y Arauca que, en diferentes reuniones realizadas por la Asociación Calidris, algunos arroceros mencionaron que modificaron la cronología de sus cultivos, para que, a la llegada de la chisga, las plantas de arroz aun no tuvieran granos que pudieran consumir.  Este cambio también estuvo condicionado por la restricción del uso del agua durante la temporada seca por parte de Corporinoquia, autoridad ambiental de la región.    Años atrás, mientras estudiábamos que aves visitaban los cultivos de arroz en Casanare, presenciamos como los granos eran consumidos por cientos de chisgas negras que se unían a bandadas del arrocero migratorio (Spiza americana). De hecho, para muchos agricultores ambas especies correspondía a una sola, por lo que simplemente las llamaban chisgas.     No obstante, otros agricultores sí reconocían diferencias entre las chisgas, tanto en el comportamiento como en la época en que llegaban a los cultivos e incluso que tipo de grano preferían consumir. De allí surgieron los nombres de chisga negra (Dolichonyx oryzivorus) y chisga mona (Spiza americana).    Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris El plumaje no reproductivo del macho y la hembra es, en parte, la razón por la cual la chisga negra suele confundirse con el arrocero migratorio y con el soldadito o bayetón (Leistes militaris). Este plumaje se caracteriza por tonos crema, amarillos y grises presentes en jóvenes, hembras y machos. Sin embargo, a finales de abril, es posible encontrar algunos machos que adquieren su plumaje reproductivo, en el que el color negro predomina en casi todo el cuerpo y contrasta con la rabadilla blanca y el amarillo de la parte posterior de la cabeza y el cuello.     Cabe anotar que, para la chisga negra y otras especies de aves, los arrozales y otros monocultivos, pueden funcionar como un restaurante de comida rápida. En estos sitios, el alimento se concentra en un espacio limitado, lo que permite a las aves alimentarse con mayor facilidad al permanecer, buena parte del día, en el cultivo, en lugar de recorrer varios kilómetros en busca de alimento en las sabanas.    El precio que estas aves deben pagar por usar un hábitat artificial puede ser alto, debido a las posibles afectaciones para su salud, asociadas al uso excesivo de agrotóxicos en la mayoría de los arrozales. A ello se suma que, en el pasado, algunos agricultores tomaron medidas extremas para ahuyentar o eliminar a las aves con granos envenenados, mientras que otros recurrieron al uso de fuegos pirotécnicos para espantarlas. Por fortuna, los arrozales de Arauca y Casanare ya no congregan grandes cantidades de chisgas debido a las modificaciones en los cultivos antes mencionadas.      https://youtu.be/Z27P2vIxtV8 En su paso rápido por el Llano, la chisga negra cada vez encuentra menos sabanas donde alimentarse, al punto que cada vez es más difícil registrarla. La chisga negra evidencia cómo el Llano ha cambiado debido al avance de los monocultivos y a su manejo inadecuado. Por eso, registrar su presencia en sus hábitats naturales en la Orinoquia devuelve la esperanza a quienes tenemos la fortuna de estudiar la migración de las aves en esta región.     No deja de sorprender que un pájaro de menos de 50 gramos logre sobrevivir a los innumerables riesgos que enfrenta en su migración sin mencionar los desafíos propios de la reproducción. Solo si la chisga negra supera todos esos retos podrá el próximo abril o mayo adornar nuevamente con su belleza las verdes sabanas del Llano.     ¡Por las aves, con la gente!    Para más información:   Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociaado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

¡Vuelve pronto canelo sabanero!

Hace más de una década aprendimos en la Asociación Calidris, que la sabana inundable de Casanare es una parada obligatoria en la migración al norte del continente de Calidris subruficollis. Foto: Yanira Cifuentes / Asociación Calidris El canelo sabanero, también conocido como correlimos escamado, es una especie vulnerable a la extinción a escala global. Durante la época seca en la cuenca del Orinoco, de febrero a abril, visita esas porciones cóncavas de sabanas conocidas como bajos que en época lluviosa se inundan, pero retienen gran humedad durante la época seca.   Esta ave limícola deja sus cuarteles de invierno en el sur de Suramérica para regresar a sus áreas de reproducción en Norteamérica.  Sin embargo, antes debe realizar varias paradas en el continente para acumular grasa, el combustible necesario para su largo viaje. Justamente, la sabana inundable ofrece los recursos que necesita para continuar su migración hacia el norte.   Por ello, cada año estudiamos los hábitats usados por las poblaciones del canelo sabanero en varias Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (AICA) del departamento de Casanare. Tres de estos sitios, el AICA Reservas de la vereda Altagracia, el AICA Reserva Puerto Rico & La Polonia y el AICA Chaviripa-El Rubí, acogen el 1% de la población mundial de esta especie.   Sin embargo, esta tarea no la hacemos solos. Nuestros principales aliados son los ganaderos y propietarios de los predios visitados por el canelo. Con gran compromiso, ellos nos informan sobre la llegada y partida de estas y otras aves migratorias en las AICA. Incluso, don Víctor Salazar, don Genri Parada, don Luis Eduardo Arenas y Eduar Parada, junto a sus respectivas esposas, participan activamente en la toma de datos y el seguimiento de las especies objeto de estudio.   A este grupo también se suma don Francisco Sandoval del AICA Fundo Flor Amarillo, quien, además de estar atento a lo que ocurre con el canelo en su propiedad, nos acompaña en los recorridos por el Casanare con su vehículo llamado La Zamurita. Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris En la Reserva Natural de la Sociedad Civil Hato el Boral, que hace parte del AICA Reservas de la Vereda Altagracia, Policarpo Arenas Arizmendy y sus tías, Libia Arizmendi y Yanire Arizmendy, nos informan sobre la presencia del canelo en su predio, y nos permiten visitar uno de los sitios preferidos del canelo: un bajo de más de 1.000 hectáreas rodeado de morichales y espesos bosques a orillas del río Meta.   No obstante, este año otro sitio clave para el canelo sabanero, el AICA Wisirare, enfrentó un voraz incendio que devastó grandes extensiones de sabanas justo durante la migración de esta ave limícola. Lo preocupante es que el inadecuado manejo del fuego en la sabana, algunas prácticas agrícolas y la perturbación humana ponen en riesgo, no solo la migración de esta especie, sino de otras aves como la chisga negra o tordo arrocero (Dolichonyx oryzivorus), una especie casi amenazada globalmente que depende igualmente de las sabanas del Llano.    El canelo sabanero se ha convertido en un mensajero alado de las sabanas, pampas y pastizales en las Américas, paisajes en los que llaneros, gauchos y vaqueros han construido modos de vida ligados a la ganadería. Tal conexión implica una responsabilidad compartida, trabajar juntos para que, al dejar el Ártico donde se reproduce, el canelo llegue al sur de Suramérica y meses después, vuelva a visitar los Llanos en su viaje de regreso a Norteamérica.   Los Llanos no son la única región clave para el canelo en Colombia; la Amazonia también es fundamental para esta ave. Pero esa es otra historia.   ¡Por las aves, con la gente!   Fuentes: https://www.iucnredlist.org/species/22693447/256354281 https://www.iucnredlist.org/species/22724367/136679828   Para más información:   Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociaado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

¡Calidris 35 años! Una historia que se fue volando

Era diciembre de 1991 y, en un salón de la Universidad del Valle, en Cali, un grupo de estudiantes decidió dar forma a algo que ya venía gestándose tiempo atrás: un espacio que permitiera conocer más sobre un fenómeno que los había cautivado profundamente —la migración de “los chorlos” a lo largo del Pacífico americano. Archivo fotográfico Asociación Calidris Así nacía la Asociación Calidris. Un grupo de conservacionistas movidos por la curiosidad, la pasión por el trabajo de campo y las largas jornadas compartidas, con la convicción de que conocer era el primer paso para conservar.   Lo que comenzó como una iniciativa estudiantil, se transformó con los años en una organización referente en la conservación de las aves, pionera en la generación de conocimiento y comprometida con el trabajo junto a las comunidades rurales a lo largo del país.   En más de tres décadas, el mundo ha cambiado profundamente. Han crecido las presiones sobre la biodiversidad, han emergido nuevos desafíos globales y la tecnología ha redefinido la manera en que investigamos y actuamos. Colombia también ha atravesado transformaciones sociales, ambientales y políticas complejas. Y, en medio de todo ello, Calidris ha sabido adaptarse, evolucionar y crecer, sin perder su esencia: el conocimiento, el trabajo colaborativo y la pasión por conservar la vida.   Nuestro camino reflejado en nuestro eslogan “Por las aves, con la gente”, ha consolidado una visión donde la ciencia, las comunidades y la gestión del territorio se encuentran para construir soluciones sostenibles.   Pero si algo define a Calidris, más allá de sus logros, proyectos y reconocimientos, es su gente. En estos 35 años de historia, más de 200 mujeres y hombres, en su mayoría estudiantes de últimos semestres o jóvenes profesionales, han pasado por esta casa y han hecho parte de su construcción cotidiana. Aquí encontraron una oportunidad para culminar su formación o vivir su primera experiencia laboral, pero, sobre todo, un espacio para aprender haciendo, para equivocarse con propósito y para crecer con compromiso. Archivo fotográfico Asociación Calidris Archivo fotográfico Asociación Calidris Hoy, muchos de ellos lideran procesos en otras organizaciones y territorios, llevando consigo el sello Calidris: silencioso, ético, humano y presente en su manera de trabajar y de mirar el mundo. Ese legado, tejido persona a persona, es también una de las mayores razones para celebrar estos 35 años.   Este año es, ante todo, un año de celebración y paradójicamente, también ha sido un tiempo de despedidas. Hemos visto partir a miembros queridos y fundamentales en nuestra historia. Su ausencia nos duele, pero también nos recuerda algo esencial: que la vida es dinámica, que el tiempo avanza como las aves en sus rutas migratorias, que cada paso deja una huella y que debemos horrar su legado en cada proyecto, en cada decisión, en cada nueva generación que continúa el camino.   Celebrar estos 35 años no es solo mirar atrás. Es reconocer lo recorrido, agradecer a quienes han sido parte de esta historia, quienes estuvieron, quienes están y quienes vendrán y reafirmar nuestro compromiso con el futuro.   Los desafíos son cada vez mayores, pero también lo es nuestra capacidad colectiva para enfrentarlos. Seguimos trabajando con la misma fascinación que nos vio nacer, pero con más herramientas, más aliados y una convicción más profunda: la conservación es posible cuando se construye desde el conocimiento, la colaboración y la esperanza.   Treinta y cinco años después, seguimos en vuelo  ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co