SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN DE NOTICIAS

Guía del canto de las aves migratorias

El sello musical Shika Shika presenta el cuarto volumen de su aclamada serie «Guía del canto de las aves migratorias». Este proyecto une los cantos de las aves con el talento de artistas de toda América, explorando en esta edición historias de migración, aves y músicos que comparten las mismas rutas. Incluye a nueve artistas de ocho países, entre ellos: Mas Aya y Lido Pimienta (CA/CO), Valesuchi (CL), Biomigrant (EE. UU.), Diana Gameros (MX), Lagartijeando (AR), Terror/Cactus (AR) y más, quienes comparten la migración como estilo de vida.   Además, este lanzamiento presenta algunas increíbles especies de aves, cuyos viajes reflejan los de los propios artistas: la reinita canadiense (Reinita canadiense), que recorre una enorme distancia desde Colombia hasta Canadá, tal como lo hace Lido Pimiento al viajar entre estos dos países; el correlimos rojizo, o «pájaro lunar», que ha volado una distancia equivalente a la luna, tal como la historia familiar de migración de Valesuchi a través de distintos continentes. El correlimos pechiblanco, que al igual que al igual que Biomigrant, recorre más de 30.000 km al año, y la grulla canadiense, cuya resistencia y gracia resuenan con la historia de resiliencia de Diana Gameros, como migrante que transita entre México y Estados Unidos. Robin Perkins, fundador del proyecto Birdsong En palabras del fundador del proyecto The Birdsong, Robin Perkins, conocido como El Búho: “La música, como las aves que aparecen en este álbum, no conoce fronteras, y estos nueve temas son prueba de ello”. «A Guide to the Birdsong of Migration» entrelaza historias de viajes, de dificultades, de hazañas inimaginables, de anhelo y de pertenencia, de dejar el hogar, de extrañarlo y de crear uno nuevo. La música tiene un poder increíble para transmitir estas historias de maneras que a veces las palabras no pueden. Desde su primer volumen en 2015, A Guide to the Birdsong ha tenido un impacto tangible: ha recaudado más de $100,000 para organizaciones de conservación de aves, ha superado los 3 millones de reproducciones y ha vendido más de 2,000 discos de vinilo en todo el mundo. Cada vez que reproduces y compartes este proyecto musical, apoyas a la Asociación Calidris y a su trabajo por la conservación de las aves migratorias y sus hábitats en Colombia. Para escuchar «La guía del canto de las aves migratorias» haz click aquí   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información:   Luis Fernando CastilloDirectorAsociación Calidriscalidris@calidris.org.co

La chisga negra, memoria emplumada del Llano

Aunque décadas atrás, la chisga negra o tordo arrocero (Dolichonyx oryzivorus), causaba preocupación entre los arroceros de Meta, Casanare y Arauca, debido a que cientos de individuos arrasaban con sus cultivos, hoy en día es un ave que pasa casi desapercibida en la Orinoquia. Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris La chisga negra es una especie de ave migratoria que cruza la cuenca del río Orinoco al final de la temporada seca, entre abril y mayo, antes de regresar a sus áreas de reproducción en los Estados Unidos y Canadá.  Actualmente es considerada casi amenazada a escala global, ya que sus poblaciones han disminuido significativamente por la pérdida de su hábitat, tanto en Norteamérica, donde se reproduce, como en Suramérica, a donde migra a partir de agosto.    Justamente, la concentración de muchos individuos en los cultivos de arroz llevó a que la chisga negra fuese considerada una plaga por agricultores en diferentes lugares del continente. El impacto económico sobre este cultivo fue tan fuerte en Casanare y Arauca que, en diferentes reuniones realizadas por la Asociación Calidris, algunos arroceros mencionaron que modificaron la cronología de sus cultivos, para que, a la llegada de la chisga, las plantas de arroz aun no tuvieran granos que pudieran consumir.  Este cambio también estuvo condicionado por la restricción del uso del agua durante la temporada seca por parte de Corporinoquia, autoridad ambiental de la región.    Años atrás, mientras estudiábamos que aves visitaban los cultivos de arroz en Casanare, presenciamos como los granos eran consumidos por cientos de chisgas negras que se unían a bandadas del arrocero migratorio (Spiza americana). De hecho, para muchos agricultores ambas especies correspondía a una sola, por lo que simplemente las llamaban chisgas.     No obstante, otros agricultores sí reconocían diferencias entre las chisgas, tanto en el comportamiento como en la época en que llegaban a los cultivos e incluso que tipo de grano preferían consumir. De allí surgieron los nombres de chisga negra (Dolichonyx oryzivorus) y chisga mona (Spiza americana).    Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris El plumaje no reproductivo del macho y la hembra es, en parte, la razón por la cual la chisga negra suele confundirse con el arrocero migratorio y con el soldadito o bayetón (Leistes militaris). Este plumaje se caracteriza por tonos crema, amarillos y grises presentes en jóvenes, hembras y machos. Sin embargo, a finales de abril, es posible encontrar algunos machos que adquieren su plumaje reproductivo, en el que el color negro predomina en casi todo el cuerpo y contrasta con la rabadilla blanca y el amarillo de la parte posterior de la cabeza y el cuello.     Cabe anotar que, para la chisga negra y otras especies de aves, los arrozales y otros monocultivos, pueden funcionar como un restaurante de comida rápida. En estos sitios, el alimento se concentra en un espacio limitado, lo que permite a las aves alimentarse con mayor facilidad al permanecer, buena parte del día, en el cultivo, en lugar de recorrer varios kilómetros en busca de alimento en las sabanas.    El precio que estas aves deben pagar por usar un hábitat artificial puede ser alto, debido a las posibles afectaciones para su salud, asociadas al uso excesivo de agrotóxicos en la mayoría de los arrozales. A ello se suma que, en el pasado, algunos agricultores tomaron medidas extremas para ahuyentar o eliminar a las aves con granos envenenados, mientras que otros recurrieron al uso de fuegos pirotécnicos para espantarlas. Por fortuna, los arrozales de Arauca y Casanare ya no congregan grandes cantidades de chisgas debido a las modificaciones en los cultivos antes mencionadas.      https://youtu.be/Z27P2vIxtV8 En su paso rápido por el Llano, la chisga negra cada vez encuentra menos sabanas donde alimentarse, al punto que cada vez es más difícil registrarla. La chisga negra evidencia cómo el Llano ha cambiado debido al avance de los monocultivos y a su manejo inadecuado. Por eso, registrar su presencia en sus hábitats naturales en la Orinoquia devuelve la esperanza a quienes tenemos la fortuna de estudiar la migración de las aves en esta región.     No deja de sorprender que un pájaro de menos de 50 gramos logre sobrevivir a los innumerables riesgos que enfrenta en su migración sin mencionar los desafíos propios de la reproducción. Solo si la chisga negra supera todos esos retos podrá el próximo abril o mayo adornar nuevamente con su belleza las verdes sabanas del Llano.     ¡Por las aves, con la gente!    Para más información:   Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociaado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

¡Vuelve pronto canelo sabanero!

Hace más de una década aprendimos en la Asociación Calidris, que la sabana inundable de Casanare es una parada obligatoria en la migración al norte del continente de Calidris subruficollis. Foto: Yanira Cifuentes / Asociación Calidris El canelo sabanero, también conocido como correlimos escamado, es una especie vulnerable a la extinción a escala global. Durante la época seca en la cuenca del Orinoco, de febrero a abril, visita esas porciones cóncavas de sabanas conocidas como bajos que en época lluviosa se inundan, pero retienen gran humedad durante la época seca.   Esta ave limícola deja sus cuarteles de invierno en el sur de Suramérica para regresar a sus áreas de reproducción en Norteamérica.  Sin embargo, antes debe realizar varias paradas en el continente para acumular grasa, el combustible necesario para su largo viaje. Justamente, la sabana inundable ofrece los recursos que necesita para continuar su migración hacia el norte.   Por ello, cada año estudiamos los hábitats usados por las poblaciones del canelo sabanero en varias Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (AICA) del departamento de Casanare. Tres de estos sitios, el AICA Reservas de la vereda Altagracia, el AICA Reserva Puerto Rico & La Polonia y el AICA Chaviripa-El Rubí, acogen el 1% de la población mundial de esta especie.   Sin embargo, esta tarea no la hacemos solos. Nuestros principales aliados son los ganaderos y propietarios de los predios visitados por el canelo. Con gran compromiso, ellos nos informan sobre la llegada y partida de estas y otras aves migratorias en las AICA. Incluso, don Víctor Salazar, don Genri Parada, don Luis Eduardo Arenas y Eduar Parada, junto a sus respectivas esposas, participan activamente en la toma de datos y el seguimiento de las especies objeto de estudio.   A este grupo también se suma don Francisco Sandoval del AICA Fundo Flor Amarillo, quien, además de estar atento a lo que ocurre con el canelo en su propiedad, nos acompaña en los recorridos por el Casanare con su vehículo llamado La Zamurita. Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris En la Reserva Natural de la Sociedad Civil Hato el Boral, que hace parte del AICA Reservas de la Vereda Altagracia, Policarpo Arenas Arizmendy y sus tías, Libia Arizmendi y Yanire Arizmendy, nos informan sobre la presencia del canelo en su predio, y nos permiten visitar uno de los sitios preferidos del canelo: un bajo de más de 1.000 hectáreas rodeado de morichales y espesos bosques a orillas del río Meta.   No obstante, este año otro sitio clave para el canelo sabanero, el AICA Wisirare, enfrentó un voraz incendio que devastó grandes extensiones de sabanas justo durante la migración de esta ave limícola. Lo preocupante es que el inadecuado manejo del fuego en la sabana, algunas prácticas agrícolas y la perturbación humana ponen en riesgo, no solo la migración de esta especie, sino de otras aves como la chisga negra o tordo arrocero (Dolichonyx oryzivorus), una especie casi amenazada globalmente que depende igualmente de las sabanas del Llano.    El canelo sabanero se ha convertido en un mensajero alado de las sabanas, pampas y pastizales en las Américas, paisajes en los que llaneros, gauchos y vaqueros han construido modos de vida ligados a la ganadería. Tal conexión implica una responsabilidad compartida, trabajar juntos para que, al dejar el Ártico donde se reproduce, el canelo llegue al sur de Suramérica y meses después, vuelva a visitar los Llanos en su viaje de regreso a Norteamérica.   Los Llanos no son la única región clave para el canelo en Colombia; la Amazonia también es fundamental para esta ave. Pero esa es otra historia.   ¡Por las aves, con la gente!   Fuentes: https://www.iucnredlist.org/species/22693447/256354281 https://www.iucnredlist.org/species/22724367/136679828   Para más información:   Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociaado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

¡Calidris 35 años! Una historia que se fue volando

Era diciembre de 1991 y, en un salón de la Universidad del Valle, en Cali, un grupo de estudiantes decidió dar forma a algo que ya venía gestándose tiempo atrás: un espacio que permitiera conocer más sobre un fenómeno que los había cautivado profundamente —la migración de “los chorlos” a lo largo del Pacífico americano. Archivo fotográfico Asociación Calidris Así nacía la Asociación Calidris. Un grupo de conservacionistas movidos por la curiosidad, la pasión por el trabajo de campo y las largas jornadas compartidas, con la convicción de que conocer era el primer paso para conservar.   Lo que comenzó como una iniciativa estudiantil, se transformó con los años en una organización referente en la conservación de las aves, pionera en la generación de conocimiento y comprometida con el trabajo junto a las comunidades rurales a lo largo del país.   En más de tres décadas, el mundo ha cambiado profundamente. Han crecido las presiones sobre la biodiversidad, han emergido nuevos desafíos globales y la tecnología ha redefinido la manera en que investigamos y actuamos. Colombia también ha atravesado transformaciones sociales, ambientales y políticas complejas. Y, en medio de todo ello, Calidris ha sabido adaptarse, evolucionar y crecer, sin perder su esencia: el conocimiento, el trabajo colaborativo y la pasión por conservar la vida.   Nuestro camino reflejado en nuestro eslogan “Por las aves, con la gente”, ha consolidado una visión donde la ciencia, las comunidades y la gestión del territorio se encuentran para construir soluciones sostenibles.   Pero si algo define a Calidris, más allá de sus logros, proyectos y reconocimientos, es su gente. En estos 35 años de historia, más de 200 mujeres y hombres, en su mayoría estudiantes de últimos semestres o jóvenes profesionales, han pasado por esta casa y han hecho parte de su construcción cotidiana. Aquí encontraron una oportunidad para culminar su formación o vivir su primera experiencia laboral, pero, sobre todo, un espacio para aprender haciendo, para equivocarse con propósito y para crecer con compromiso. Archivo fotográfico Asociación Calidris Archivo fotográfico Asociación Calidris Hoy, muchos de ellos lideran procesos en otras organizaciones y territorios, llevando consigo el sello Calidris: silencioso, ético, humano y presente en su manera de trabajar y de mirar el mundo. Ese legado, tejido persona a persona, es también una de las mayores razones para celebrar estos 35 años.   Este año es, ante todo, un año de celebración y paradójicamente, también ha sido un tiempo de despedidas. Hemos visto partir a miembros queridos y fundamentales en nuestra historia. Su ausencia nos duele, pero también nos recuerda algo esencial: que la vida es dinámica, que el tiempo avanza como las aves en sus rutas migratorias, que cada paso deja una huella y que debemos horrar su legado en cada proyecto, en cada decisión, en cada nueva generación que continúa el camino.   Celebrar estos 35 años no es solo mirar atrás. Es reconocer lo recorrido, agradecer a quienes han sido parte de esta historia, quienes estuvieron, quienes están y quienes vendrán y reafirmar nuestro compromiso con el futuro.   Los desafíos son cada vez mayores, pero también lo es nuestra capacidad colectiva para enfrentarlos. Seguimos trabajando con la misma fascinación que nos vio nacer, pero con más herramientas, más aliados y una convicción más profunda: la conservación es posible cuando se construye desde el conocimiento, la colaboración y la esperanza.   Treinta y cinco años después, seguimos en vuelo  ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co  

Manos a la obra por la avifauna: monitoreo participativo en Bolívar y Jamundí

Hace unos años hemos trabajado por la conservación de las Reinitas en la cordillera Occidental y nuestros esfuerzos en conjunto con los grupos locales han continuado dando frutos. Recientemente, desarrollamos el proyecto “Hábitats saludables para las Reinitas en los Andes de Colombia III”, y como uno de los resultados relacionados con el fortalecimiento de capacidades locales, publicamos un protocolo de monitoreo participativo, que promueve acciones a favor de la conservación de la Reinita de Canadá (Cardellina canadensis) y la Reinita Cerúlea (Setophaga cerulea) en Bolívar y Jamundí, municipios del Valle del Cauca.     En este protocolo, hemos plasmado aportes confiables sobre la relación de las aves con los usos de la tierra (zonas agrícolas y pecuarias, así como parches de bosque) y cómo estos pueden favorecer la toma de decisiones a corto, mediano y largo plazo a favor de la conservación de la avifauna. Todo el proceso lo hemos llevado a cabo junto a los grupos locales de monitoreo, desde el 2021 en Bolívar y desde 2022 en Jamundí. En esta área trabajamos de la mano con nuestros socios locales que son Corporación Ecofuturo (Bolívar), Reserva Natural Bonanza (Jamundí). Con ellos conformamos los grupos locales para llevar a cabo el monitoreo participativo.   Los grupos locales están integrados por propietarios de Reservas Naturales de la Sociedad Civil (RNSC), estudiantes de Instituciones Educativas de la región y personas interesadas en aprender y que mostraron interés por ser parte de este proceso. En Bolívar, hay tres grupos locales de la vereda San Isidro, el corregimiento Primavera y Naranjal. En Jamundí, nos aliamos con jóvenes que hacen parte del Club Amigos de las Aves y Naturaleza “La Herradura” y su familia, quienes viven en la vereda de La Estrella.   Respecto a los grupos locales, en Bolívar y Jamundí, retomamos el proceso de monitoreo participativo que desde 2021 hemos estado realizando con el fin de fortalecer sus capacidades para la toma de decisiones a favor de la biodiversidad y la protección de los recursos naturales. En Bolívar evaluamos el cambio de la riqueza de las aves según el manejo de sistemas productivos y el uso de agroquímicos. Mientras que en Jamundí, investigamos las aves que se encontraban en potreros y borde de bosque.   Esta experiencia nos ha permitido aprender a fortalecer el trabajo en equipo, analizar la información que hemos registrado y las decisiones sobre dónde y cómo seguir haciendo el monitoreo participativo a largo plazo. Reafirmamos que la conservación de las aves y sus hábitats va de la mano con las comunidades locales: son ellas quienes hacen posible que los acuerdos y las actividades se hagan realidad en los territorios.   ¡Por las aves, con la gente!   Descarga nuestro Protocolo de monitoreo aquí     Para más información: Diana Ramírez Investigadora Asociada Asociación Calidris dramirez@calidris.org.co

Pequeñas Grandes Viajeras: Herramientas educativas para explorar las aves de los territorios 

«Cuentos desde el nido», es una revista ilustrada que contiene ocho cuentos escritos por estudiantes de segundo, tercero y cuarto grado en 2025 de la Institución Educativa La Libertad, sede Laureano Gómez, en el corregimiento de Bitaco, en La Cumbre, Valle del Cauca Ilustración: Daniela Rivera y Sofía Rojas Las historias fueron creadas por los niños y las niñas inspirados en las aves que habitan su territorio, y están ilustradas por las diseñadoras gráficas Daniela Rivera y Sofía Rojas. Esta publicación puede usarse como material de lectura en clases de español, artística y ciencias naturales. También es un ejemplo de cómo a través de la escritura y el dibujo se puede fortalecer el vínculo con el conocimiento de la avifauna en el territorio.    Esta revista contiene un formato listo para colorear con varias de las especies que habitan La Cumbre, es un recurso valioso para aprender sobre la identificación de estas aves a través de los colores, las formas y sus nombres comunes y científicos. Clic aquí para descargar

Pequeñas Grandes Viajeras: Herramientas educativas para explorar las aves de los territorios 

La caja de herramientas Pequeñas Grandes Viajeras reúne una serie de recursos pedagógicos, pensados para seguir aprendiendo en diferentes contextos educativos y comunitarios.  Ilustración: Daniela Rivera y Sofía Rojas Fue diseñada para acompañar a docentes y estudiantes desde una experiencia educativa sobre las Reinitas, pequeñas aves migratorias que recorren miles de kilómetros cada año y llegan a Colombia en busca de alimento, descanso y refugio. A través de juegos, actividades artísticas y espacios de conversación, los estudiantes conocen a estas especies y reflexionan sobre la importancia de cuidarlas.  A continuación, compartimos una publicación que está disponible en formato digital para que puedas descargarla y utilizarla, y un juego en línea que puedes utilizar en tus clases.    Cuentos desde el nido    Es una revista ilustrada que contiene ocho cuentos escritos por estudiantes de segundo, tercero y cuarto grado en 2025 de la Institución Educativa La Libertad, sede Laureano Gómez, en el corregimiento de Bitaco, en La Cumbre, Valle del Cauca.     Las historias fueron creadas por los niños y las niñas inspirados en las aves que habitan su territorio, y están ilustradas por las diseñadoras gráficas Daniela Rivera y Sofía Rojas. Esta publicación puede usarse como material de lectura en clases de español, artística y ciencias naturales. También es un ejemplo de cómo a través de la escritura y el dibujo se puede fortalecer el vínculo con el conocimiento de la avifauna en el territorio.    Esta revista contiene un formato listo para colorear con varias de las especies que habitan La Cumbre, es un recurso valioso para aprender sobre la identificación de estas aves a través de los colores, las formas y sus nombres comunes y científicos.    Para visualizar la revista ilustrada click aquí  Para descargar la página para colorear click aquí  Ilustración: Daniela Rivera y Sofía Rojas Kahoot: ¡Jugando con las Reinitas!    Creamos un juego interactivo en la plataforma de Kahoot!, que puede jugarse de manera individual o en grupos grandes, y pone a prueba tus conocimientos sobre la Reinita de Canadá (Cardellina canadensis) y la Reinita Cerúlea (Setophaga cerulea).     Las preguntas tienen como objetivo repasar conceptos clave y aprender datos curiosos e importantes sobre estas aves migratorias de una manera divertida. Está pensado especialmente para usarse en clase o en otros espacios educativos, ya sea como actividad de cierre, repaso o introducción al tema.    Para jugar click aquí    ______________________    Esta caja de herramientas fue financiada por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, como parte del proyecto “Hábitats saludables para las Reinitas en los Andes de Colombia III».     Te invitamos a adaptar las actividades según las edades, ritmos y contextos de tu grupo. Lo más importante es crear un ambiente de exploración, consciencia y asombro por las aves migratorias y su relación con nuestros territorios.    Si utilizas algunas de estas herramientas, no olvides darle créditos a la Asociación Calidris.    ¡Por las aves, con la gente!  Para más información:    Diana Ramírez  Investigadora asociada  Asociación Calidris  dramirez@calidris.org.co   Daniela Rivera  Tesista diseño gráfico  Instituto Departamental de Bellas Artes  hidanielarivera@gmail.com    Sofía Rojas  Tesista diseño gráfico  Instituto Departamental de Bellas Artes  hi.sofiarojas@gmail.com 

Nuevo estudio alerta sobre el declive de las aves playeras en la ruta migratoria del Pacífico 

Santiago de Cali, Colombia. Un estudio reciente, desarrollado por investigadoras e investigadores de 10 países, incluida la Asociación Calidris, en el marco del Proyecto de Aves Playeras Migratorias (MSP, por su sigla en inglés), alerta sobre el grave y preocupante declive de las poblaciones de aves playeras a lo largo del corredor migratorio del Pacífico americano. Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris Este esfuerzo colaborativo multinacional permitió analizar, entre 2012 y 2022, 63 humedales costeros en 10 países (Canadá, Estados Unidos, México, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Colombia, Ecuador y Perú), abarcando 22 especies.    Los resultados muestran que la mayoría de las especies evaluadas se encuentran en declive: 10 de las 22 especies presentaron una tendencia negativa significativa, durante el periodo de estudio, entre las que se encuentran el zarapito trinador (Numenius hudsonicus – Whimbrel) y el chorlito pechigrís (Pluvialis squatarola – Black-bellied Plover).  En contraste, dos especies, Tringa melanoleuca y Himantopus mexicanus (Greater Yellowlegs y Black-necked Stilt), mostraron aumentos poblacionales. Las 10 especies restantes presentaron tendencias inciertas: siete con declives y tres con aumentos.    El estudio también revela diferencias importantes entre regiones. Por ejemplo, Calidris alba (Sanderling) mostró disminuciones en las regiones neotropicales y aumentos en las regiones templadas del norte, lo que sugiere que las amenazas varían entre regiones y que se requieren acciones de conservación diferenciadas. Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris Aunque estos hallazgos son alarmantes, no resultan del todo sorprendentes. El informe de 2019 conocido como “3 mil millones de aves de Norteamérica” ya había señalado que las aves playeras son uno de los grupos más afectados, aunque con escasa representación de datos en este corredor del Pacífico. Este nuevo estudio llena ese vacío de información y constituye el primer análisis de esta magnitud para la región, proporcionando evidencia concreta para orientar acciones de conservación más estratégicas y efectivas.    Los resultados subrayan la importancia de continuar y fortalecer programas de impacto multinacional y local como MSP+ Ciencia para la acción en Latinoamérica, así como también,  la urgencia de mantener la financiación existente para toda la ruta migratoria, proveniente del Acta de Conservación de Aves Migratorias Neotropicales.  Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris La investigación también destaca que no es posible implementar medidas de conservación generalizadas: aunque se requiere una visión global, las acciones deben adaptarse a contextos locales y regionales, reconociendo las diferencias entre las regiones templadas del norte (Canadá, Estados Unidos y el norte de México) y las regiones neotropicales (desde el centro de México hasta el norte de Perú).    Esta evidencia refuerza que la colaboración multinacional no solo es clave para comprender la magnitud del problema, sino también la vía más efectiva para enfrentar los desafíos de conservación que amenazan a las aves playeras a lo largo del continente americano.    Para más información:  migratoryshorebirdproject.org  Diana Eusse  Investigadora  Asociación Calidris  deusse@calidris.org.co

2025: por las aves, con la gente.

Por: Luis Fernando Castillo, director Asociación Calidris El 2025 fue un año intenso, y de balance profundo, aprendizajes y proyección estratégica para nuestra Organización. Un año para reconocer el camino andado, valorar los logros alcanzados y reafirmar, con esperanza y convicción, nuestro compromiso con la conservación de las aves y los ecosistemas, junto a las comunidades y los territorios que les dan vida. Foto: Asociación Calidris. Conteo Navideño 2025 2025 fue el año de culminación de nuestro Plan Estratégico 2020–2025, un periodo que consolidó procesos científicos, sociales e institucionales en distintas regiones de Colombia y del hemisferio. Este cierre no fue solo administrativo: fue la confirmación de una forma de trabajar basada en el conocimiento, el diálogo con las comunidades y la construcción colectiva. Al mismo tiempo, iniciamos la formulación del nuevo Plan Estratégico con horizonte al 2030, proyectando lo aprendido hacia el futuro.   El contexto del año presentó retos importantes. Los cambios en las políticas de financiación internacional afectaron el ritmo y la continuidad de algunos procesos, obligándonos a priorizar, ajustar y tomar decisiones complejas. Estos desafíos fortalecieron nuestra capacidad institucional y reafirmaron la importancia de la planificación estratégica, la diversificación de alianzas y la coherencia con nuestra misión.   A lo largo del año, Calidris desarrolló 14 proyectos de conservación, que se desplegaron en las regiones Andina, Pacífica, Caribe, Orinoquia y Llanos, abordando temas como la conservación de reinitas migratorias, aves playeras, ciencia participativa, centros de ciencia y programas de conservación de sabanas y corredores de migración.   Estas iniciativas se tradujeron en 22 intervenciones directas en áreas protegidas públicas y privadas, así como en estrategias complementarias de conservación. Gracias a este esfuerzo sostenido, fue posible incidir de manera directa en la gestión y protección de más de 327.000 hectáreas, fortaleciendo ecosistemas clave para las aves migratorias y residentes.   De manera complementaria, el trabajo territorial desarrollado durante 2025 aportó a procesos de conservación y manejo en 73.804 hectáreas distribuidas en distintas regiones del país, reflejando el alcance, la diversidad de escalas y la vocación territorial del trabajo de Calidris. Foto: Fundación BBVA Foto: Dinaluz Estupiñán / Asociación Calidris. Expedición Sanquianga 2025 El trabajo con la gente y las comunidades siguió siendo el corazón de nuestra acción. Durante 2025, cerca de 800 personas participaron directamente en procesos de sensibilización, valoración participativa, fortalecimiento de capacidades, planes de mejoramiento de medios de vida y acciones de conservación en las que las comunidades fueron protagonistas.   Estos procesos beneficiaron de manera directa a 174 familias, y de forma indirecta a 50 familias adicionales, ampliando el impacto social de nuestras acciones. La participación activa de mujeres y hombres, así como de familias completas, fortaleció el tejido social y la apropiación local de la conservación como una apuesta compartida.   Consolidamos acciones de divulgación y educación ambiental a través de publicaciones, festivales de aves y el fortalecimiento de iniciativas como Ciudad de las Aves en el Valle del Cauca. Estos espacios contribuyeron a una mayor apropiación social de la biodiversidad y al reconocimiento de las aves como indicadores de la salud de los ecosistemas.   Avanzamos también en la estructuración del Plan de Aves Limícolas de Colombia, y fortalecimos el trabajo con este grupo de aves en regiones estratégicas como los Llanos Orientales y la Amazonia. En la Cordillera Occidental del Valle del Cauca continuamos desarrollando acciones enfocadas en la conservación de reinitas migratorias y sus hábitats.   Uno de los hitos más significativos de 2025 fue sin duda el reconocimiento internacional otorgado por la Fundación BBVA de España, que concedió a Calidris el Premio a la Conservación de la Biodiversidad en Latinoamérica. Este premio reconoce años de trabajo colectivo en favor de las aves playeras migratorias de la costa del Pacífico latinoamericano y reafirma la pertinencia, la calidad y el impacto de nuestra labor.   Iniciamos el 2026 con gratitud hacia las comunidades, aliadas y aliados, donantes, voluntarias y voluntarios, y hacia todas las personas que hacen posible el trabajo de Calidris. Miramos hacia el 2030 con responsabilidad y esperanza, convencidas y convencidos de que la conservación efectiva se construye de manera colectiva, con ciencia, compromiso ético y una profunda conexión con los territorios y sus comunidades.   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

Encuentros de Amigos de las aves migratorias en la Amazonia colombiana 

Parece que fue ayer cuando nos reunimos con amigos de la Amazonia para buscar mecanismos que permitieran que niños y jóvenes de la región, se interesaran en conocer más sobre la migración de las aves.  Reserva Natural Acapú Km 14, Leticia, Amazonas. Carlos Ruiz Guerra/Asociación Calidris Era 2019, y todavía muchas herramientas con las que contamos actualmente estaban en desarrollo o no eran de uso masivo en el departamento de Amazonas, debido principalmente a la conectividad digital limitada de Leticia propia de esos años.     El sitio seleccionado para este encuentro fue la Maloka-Casa Grande de la Reserva Natural Acapú; que sería un espacio para aprender, divertirse, jugar y sobre todo compartir. La fogata como punto de encuentro, evocaba la representación del fuego “el calor de la madre a las criaturas, el fuego es vida, calor, es una conexión con el espacio cultural, el fuego es el que mantiene el espacio, mantiene la vida, la fuerza femenina es la protección de la humanidad”, de acuerdo con la tradición cultural de los Munaine-Ticuna quienes habitan esa región.  En este encuentro nos enfocamos en proporcionar recomendaciones para generar espacios amigables para las aves migratorias en la Amazonia. Para esto, con la ayuda de docentes y estudiantes construimos un libro ilustrado titulado “Nuestras historias”, en el que tres aves migratorias que visitan regularmente la región fueron los protagonistas: el pato canadiense (Spatula discors), el águila pescadora (Pandion haliaetus) y el correlimos escamado (Calidris subruficollis).   Reserva Natural Acapú Km 14, Leticia, Amazonas. Yanira Cifuentes-Sarmiento/Asociación Calidris Al año siguiente (2020), realizamos el segundo encuentro, en el que hablamos de la migración como parte del ciclo de vida de las aves, las rutas de vuelo que utilizan y los riesgos que enfrentan en este viaje. En esa ocasión, la meneacolita (Actitis macularius) y el andarríos solitario (Tringa solitaria) se unieron a las especies usadas en el encuentro anterior.    En la tercera versión de nuestro encuentro (2021), retomamos el águila pescadora (Pandion haliaetus) para que fuese tema de canciones e historias hechas por docentes y estudiantes en la que hablaran de los momentos de la migración, de su llegada a la Amazonia en septiembre y de su partida en marzo y como algunos jóvenes de esta águila se quedan en el país y no migran hasta que son adultos y puedan volver a Norteamérica para reproducirse.   También a través de juegos, exploramos  profundamente el ciclo de vida del Correlimos escamado, juntos aprendimos sobre su llegada a la Amazonia proveniente desde el norte de Norteamérica. Además de que en la Amazonia esta ave permanece solo algunas semanas entre agosto y pues debe dirigirse más al sur del continente.  Reserva Natural Acapú Km 14, Leticia, Amazonas. Yanira Cifuentes-Sarmiento/Asociación Calidris En nuestro último encuentro en septiembre de 2025, adicionamos un nuevo personaje a toda la narrativa de las aves migratorias del Amazonas, una especie de ave residente que localmente es llamada pipiro (Anarrynchus collaris). Con este nuevo personaje que llamamos collarito mostramos la importancia que tienen las orillas del río Amazonas y sus afluentes no solo para las aves migratorias sino para especies como el pipiro que anida en esos hábitats.   Con estudiantes y docentes, creamos la historia “Canelo y Collarito”, con escenas faltantes que fueron completadas con la imaginación y creatividad de los asistentes al encuentro. Además de poemas, canciones y pinturas alusivas a la amistad que surge entre el correlimos escamado y el pipiro; al final bailamos todos al ritmo de una pegajosa canción que cuenta como Collarito ayuda a Canelo a continuar su viaje de migración.    Para descargar el PDF con la historia da click aquí. https://www.youtube.com/watch?v=haeF7jLNrIQ Llevamos cinco encuentros, en los que han participado más de 200 personas, entre niños, jóvenes, profesores y padres de familia. Esto no sería una realidad sin el apoyo de la R.N Acapú, de la comunidad Muinane Km 17, de la Red Indígena Amazónica de observadores de aves y saberes bioculturales (Ijko-T- Iwa), de la comunidad Indígena Km 8-San Pedro de los Lagos, de PNN Amacayacu, del Grupo de Observadores de Aves de Amazonas, de la Fundación Entropika, de Kasabe Tours, de la dirección de Turismo de la Alcaldía de Leticia y la Escuela Virgen de las Mercedes y del C.D.A.M.A.Z de la Escuela Normal Superior.    ¡Gracias a todos ellos por hacer posible estos encuentros, esperamos desde ya el próximo encuentro de amigos de las aves migratorias en la Amazonia Colombiana!       Para más información: Carlos Ruiz Guerra Investigador Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co   Yanira Cifuentes – Sarmiento Investigadora Asociación Calidris ycifuentes@calidris.org.co