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¿Un azulejo que atrapa insectos como golondrina? ¡Conócelo!

¡Hola! Soy el Azulejo Golondrina (Tersina viridis), y si me ves posado en lo alto de una copa expuesta, te aseguro que me vas a recordar. Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris Mi nombre en latín, viridis, significa «verde», pero eso describe principalmente a las hermosas hembras de nuestra especie; los machos presumimos un plumaje azul turquesa deslumbrante, con una pronunciada máscara negra en el rostro y elegantes barras en los flancos.    ¿Por qué me llaman «Golondrina»? Aunque soy una tángara de cola corta y pico ancho, soy un auténtico acróbata del aire. Me encanta posarme erguido en las ramas más altas, y, de repente, lanzarme en vuelos rápidos para atrapar insectos como hormigas voladoras y termitas en pleno aire. ¡Pero también amo las frutas! Me como los frutos enteros y luego disperso o regurgito sus semillas, ayudando a regenerar los bosques.    A diferencia de otras tángaras que andan en bandadas mixtas, me gusta moverme en grupos de mí misma especie (bandada monoespecífica). Y cuando termina la época de anidación, nos reunimos en grandes bandadas de hasta 100 individuos para viajar.    Azulejo golondrina macho. Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris Azulejo golondrina hembra. Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris Somos aves nómadas y migratorias de corta distancia; nos movemos entre montañas y valles siguiendo la comida y las estaciones, apareciendo en lugares como los Farallones de Cali o la Sierra Nevada de Santa Marta.    A la hora de hacer familia, nos salimos de lo común. No construimos nidos tradicionales en las ramas: la hembra teje una delicada copita de fibras finas dentro de cavidades. Buscamos agujeros en árboles, barrancos secos, grietas de piedras o hasta en paredes antiguas, donde ponemos 3 huevitos blancos.    Aunque a veces mi población sube y baja según la época del año, mi estado de conservación es de Preocupación Menor (LC). Me adapto bien a los bosques secundarios y cafetales, siempre y cuando tengamos frutas disponibles y huequitos seguros para anidar.    Sigue nuestro vuelo en Cali Ciudad de las Aves y descubre la increíble diversidad de formas y colores que habitan a nuestro alrededor. ¡Conocer es el primer paso para conservar!    ¡Por las aves, con la gente!   Para más información:   Luis Carlos Mora Biólogo Asociación Calidris lcmora@calidris.org.co

Resultados del Censo Neotropical de Aves Acuáticas-CNAA  

Julio de 2026  En julio realizamos la segunda jornada del año del Censo Neotropical de Aves Acuáticas-CNAA. Visitamos 13 humedales del valle geográfico del río Cauca, en su zona centro y sur de nuestro departamento y del norte del Cauca. Foto: Dinaluz Estupiñán / Asociación Calidris Durante estos censos buscamos conocer el estado de los humedales del valle geográfico del río Cauca y sus aves que dependen de estos ecosistemas, detectar disminuciones, aumentos o cambios en su distribución. Estos datos ayudan a orientar la protección y el manejo de los humedales en nuestra región.      En esta oportunidad, participamos 30 personas, voluntarios de diferentes profesiones, estudiantes y aficionados a la observación de aves, con el objetivo conocer y aprender sobre estas especies. Esta vez, el grupo de Interpretes Ambientales de Aguas de Sonso, lideraron sus conteos en la RN Laguna de Sonso. Así mismo, contamos con el grupo de observadores de aves de Yotoco que visitaron la Madrevieja Chiquique.     A lo largo del recorrido identificamos y registramos las aves que habitan cada humedal y tomamos nota de las condiciones del clima y de las características del entorno. Estos datos servirán para contrastar los resultados con la información recopilada en años anteriores. Estos datos quedan registrados en la plataforma eBird y son compartidos con todos los participantes.      Como resultado de esta jornada del CNAA contamos 5529 aves, más de 1200 individuos respecto al mes de febrero donde registramos 4262. Fue la temporada con el registro más alto de individuos en los último cinco años. Las iguazas (Dendrocygna bicolor, D. autumnalis y D. viduata) aportaron el 33% de los datos (1759 ind) y el 75% fueron reportados en la Finca El Sillero, en Santander de Quilichao. Registramos también, 143 especies de aves, de las cuales 42 son aves acuáticas.    Aunque la mayoría de los sitios han experimentado una reducción de su espejo de agua debido a la temporada seca, las aves, especialmente las acuáticas, se concentran en zonas que aún conservan agua o en reservorios, donde encuentran alimento y refugio. A continuación les compartimos más detalles sobre los resultados obtenidos:   Para algunos fue una sorpresa encontrar especies de aves acuáticas migratorias, esto sucede porque algunos individuos juveniles pueden quedarse un tiempo en sus zonas de invernada mientras alcanzan su madurez y tiempo para reproducirse. Esto les permite evitar los riesgos del viaje de regreso y aprovechar recursos locales mientras aprenden a explorar su entorno.   Desde la Asociación Calidris, agradecemos a tod@s l@s participantes de esta jornada. A los Intérpretes Ambientales de Aguas de Sonso, Grupo de observadores de aves de Yotoco a todos los voluntarios y al equipo Calidris que madrugaron a contar aves ¡Gracias por ser parte del conteo CNAA julio 2026!    ¡Por las aves, con la gente!    Para más información:   Dinaluz Estupiñán Investigadora Asociada Asociación Calidris dina.estupinan@calidris.org.co 

Los grandes líderes permanecen en la memoria de sus pueblos

Hoy despedimos con profundo dolor a Julián Mauricio Gutiérrez Grajales, Autoridad Tradicional Mayor del Resguardo Indigena Kwe’sx Yu’ Kiwe (Nuestro territorio de agua) en Colombia. En vida, dedicó su esfuerzo al servicio de su comunidad y al cuidado de la naturaleza, convencido de que preservar la vida, la cultura y el futuro de las nuevas generaciones comienza por proteger el territorio que las sostiene.   Su compromiso fue decisivo para hacer realidad el proyecto Kiwe Yu’Viçxakwe’we’sx (Territorio de agua y aves). Desde sus inicios, acompañó la formulación de la propuesta, impulsó la creación de la OMEC, lideró el levantamiento de información y la construcción de la cartografía del territorio, y, posteriormente, ya como Autoridad Mayor del resguardo, continuó orientando el proceso y fortaleciendo el puente entre la comunidad, las autoridades tradicionales y el equipo técnico.   Gracias a su liderazgo, hoy el Resguardo Kwe’sx Yu’ Kiwe protege 2.489,7 hectáreas de territorio de vida, donde habitan más de 100 especies de aves, varias de ellas amenazadas, endémicas y migratorias. Su visión también fortaleció la formación de jóvenes indigenas, el monitoreo comunitario de aves y el cuidado colectivo del territorio.   El legado de Julián permanecerá en cada sendero recorrido para monitorear las aves, en cada árbol sembrado, en cada joven que hoy continúa este camino y en la convicción de que la conservación sólo es posible cuando nace desde las comunidades. Pieza gráfica: Conserva Aves

Territorios sonoros 3

Escuchar los sonidos de los manglares es una forma de acercarnos a ellos, comprender su importancia y reconocer por qué protegerlos es una tarea de todos. En este tercer episodio de ‘Territorios Sonoros’, nos adentramos en uno de los ecosistemas más valiosos del planeta, el manglar, que protege a las comunidades costeras, alberga una extraordinaria biodiversidad, ayuda a enfrentar el cambio climático al almacenar grandes cantidades de carbono y actúa como una barrera natural frente a tormentas y la erosión. https://youtu.be/My1P_-TjBCQ Dale play y déjate envolver por los sonidos del manglar, donde la naturaleza encuentra su propia voz. ¡Por las aves, con la gente! Para más información:   Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co 

¡Con ustedes, el Periquito de Anteojos!

¡Hola! Soy el Periquito de Anteojos (Forpus conspicillatus), aunque tal vez me conozcas como periquito cascabelito. Si miras bien mi nombre científico, entenderás mi secreto: conspicillatus viene del latín y significa «con gafas». Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Y es que, ¡vaya que las llevo con estilo! Si soy macho, notarás que alrededor de mis ojos y en mi rabadilla llevo un hermoso tono azul. Si soy hembra, no llevo azul, pero presumo unas «gafas» de un verde esmeralda deslumbrante alrededor de mis ojos.    Somos los más pequeños de la familia de los loros, pero lo compensamos con mucha personalidad y volumen. Rara vez nos verás solos; nos fascina andar en bandadas numerosas y ruidosas, charlando y trinando incesantemente mientras volamos de manera ondulada y rápida de árbol en árbol.    Nos encanta vivir en zonas semiabiertas, cultivos, pastizales, parques y áreas urbanas con árboles dispersos. Nos encuentras desde las tierras cálidas (100-900 msnm), hasta en zonas altas (1000 – 2600 msnm).    A la hora de comer, nos fascinan las semillas de pastos, los brotes tiernos de las plantas y las flores de algunos arbustos. Al caer la tarde, nos reunimos en grandes grupos para dormir todos juntos en las copas de los árboles, compartiendo las anécdotas del día.  Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Caldris Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Caldris Cuando llega la época de hacer familia (entre diciembre y abril), buscamos cavidades a baja altura: huecos en postes de cercas, ramas secas o hasta en termiteros, donde la hembra pone unos 4 huevitos blancos, que cuidamos con mucho celo.    Lamentablemente, por nuestro tamaño y canto, muchas personas han querido tenernos encerrados en jaulas. Pero nuestra verdadera belleza brilla cuando estamos volando en libertad, cumpliendo nuestro papel en el ecosistema.    Afortunadamente nuestras poblaciones son fuertes y estamos en categoría de Preocupación Menor (LC), ¡pero necesitamos que los cielos sigan siendo nuestro único hogar! La próxima vez que escuches un alboroto alegre en lo alto de un árbol, mira bien… ¡podría ser una bandada de nosotros saludándote con nuestras gafas puestas!    Sigue nuestro vuelo en Cali Ciudad de las Aves y descubre la increíble diversidad de formas y colores que habitan a nuestro alrededor. ¡Conocer es el primer paso para conservar!    Para más información:   Luis Carlos Mora Biólogo Asociación Calidris lcmora@calidris.org.co  

Territorios Sonoros 2

Las ciudades también son territorios sonoros: espacios donde conviven voces, memorias y formas de vida que dan identidad a cada lugar.  Las aves, con sus cantos, nos lo recuerdan cada día. El oeste de Cali despierta al ritmo del pellar, las guacharacas, el bichofué, la guacamaya cariseca, los canarios y muchas otras especies de pájaros, que con sus aleteos y cantos le ponen ritmo a la ciudad. No te pierdas este segundo episodio de Territorios Sonoros y descubre cómo suena nuestra ciudad de aves. https://youtu.be/Z2Ho83R5tcI ¡Por las aves, con la gente!   Para más información:   Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co 

Más de tres décadas tejiendo conservación

Nuestra historia es la historia de una convicción que ha crecido con el tiempo: conservar la naturaleza es también cuidar la vida, la memoria de los territorios y el futuro de las comunidades que los habitan. Desde mediados de los años 80, Calidris ha recorrido humedales, manglares, sabanas, costas y montañas de Colombia, con un propósito claro: contribuir a la conservación de las aves y de los ecosistemas de los que depende la biodiversidad y el bienestar de las personas.   Es así como, a lo largo de más de treinta años, hemos construido un camino en el que se entrelazan la generación de conocimiento, la participación, el trabajo comunitario y las alianzas con actores locales, nacionales e internacionales. Durante ese camino se han llevado a cabo procesos de gobernanza, acuerdos de conservación, festivales, tesis, publicaciones, reconocimientos y proyectos que han dejado huella en distintos territorios del país.   Los hitos que presentamos a continuación son una muestra de esa trayectoria. Más que una sucesión de fechas, cuentan nuestra evolución y crecimiento; en donde hemos sabido adaptarnos, aprender y ampliar el pensamiento, manteniendo intacto el compromiso con la conservación y con la construcción de territorios más sostenibles. ¡Por las aves, con la gente!   Para más información:   Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

¿Qué hacer si encuentras un ave débil, herida o muerta en la costa del Pacífico colombiano?

Durante junio y julio de 2026 se ha incrementado el número de registros de aves consideradas errantes o raras en la costa del Pacífico colombiano. Gaviota reidora (Leucophaeus atricilla). Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris La mayoría de estos registros corresponde a especies asociadas al ambiente marino, como pardelas y gaviotines, observadas con mayor frecuencia en las costas de Ecuador, Perú y Chile. También se han registrado espátulas (Platalea ajaja), y es posible que existan hallazgos de otras especies poco frecuentes en la región, como ibis y otras aves acuáticas.    Estos registros inusuales podrían estar relacionados, entre otros factores, con el fenómeno de El Niño (ENSO, por su sigla en inglés), el cual puede modificar la temperatura del océano y la disponibilidad de alimento para las aves acuáticas, así como alterar sus movimientos y distribución. Además, este fenómeno puede afectar el éxito reproductivo y la supervivencia de algunas colonias de aves marinas.    Aunque la presencia de estas especies en nuestras costas e islas representa una oportunidad para ampliar el conocimiento sobre su biología y sobre los efectos de El Niño, es importante recordar que un comportamiento inadecuado de nuestra parte puede disminuir las posibilidades de supervivencia de individuos agotados o lesionados e, incluso, representar un riesgo para nuestra salud.    Pelícano café (Pelenacus occidentalis). Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris Gaviota reidora (Leucophaeus atricilla). Foto: Carlos Ruiz – Guerra /Asociación Calidris Antes de intervenir, observe al ave al menos por cinco minutos    No todas las aves que permanecen en un ambiente costero necesitan ayuda. Algunas simplemente están descansando, recuperando energía o esperando mejores condiciones para continuar su desplazamiento o reanudar la búsqueda de alimento.   Si el ave permanece alerta, mantiene una postura normal y no presenta lesiones evidentes, lo más recomendable es mantener la distancia y evitar cualquier manipulación. Solo si presenta heridas visibles, no puede mantenerse en pie, no responde a la presencia de las personas o se encuentra en un sitio donde corre un riesgo inminente, será necesario contactar a la autoridad ambiental. Por consiguiente, en estos casos, la acción más recomendada es que comparta su registro en eBird o Inaturalist.    Si encuentra un ave viva pero muy débil:    Mantenga la distancia. Evite acercarse demasiado o manipular el ave, ya que esto incrementa su estrés.  Documente el hallazgo. Tome fotografías o videos, registre la fecha y la ubicación exacta, y comparta la observación en plataformas como eBird o iNaturalist. Mientras lo hace, evite que otras personas se aglomeren alrededor del individuo encontrado.  No la alimente ni le suministre agua. Un manejo inadecuado puede empeorar su condición. Comuníquese con la autoridad ambiental de su municipio o departamento para recibir orientación.  Mantenga alejados a perros y gatos. Si es posible, evite que animales domésticos se acerquen al ave.  En caso de un riesgo inminente, como el ataque por personas o animales, traslade el individuo cuidadosamente a una caja de cartón con orificios para ventilación y colóquela en un lugar tranquilo, sombreado y silencioso, mientras llega la autoridad competente.  No intente liberarla por su cuenta. Si el ave llegó por sus propios medios al sitio, es posible que esté descansando o recuperándose. Trasladarla o intentar que vuele puede aumentar su estrés o agravar su condición.  Si tuvo contacto con el ave, lave muy bien sus manos con agua y jabón y evite tocarse los ojos, la nariz o la boca.  Si encuentra un ave muerta:   Piquero patiazul (Sula nebouxii). Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris Piquero patiazul (Sula nebouxii). Foto: Carlos Ruiz – Guerra / Asociación Calidris No la manipule directamente.  Tome fotografías y registre la ubicación del hallazgo.  Informe el caso a la autoridad ambiental correspondiente, indicando el número de aves observadas y, si es posible, la especie.  Si tuvo contacto con el ave, lave inmediatamente sus manos con agua y jabón.    Su reporte puede aportar información valiosa para el monitoreo de estos eventos y contribuir a la conservación de las aves de la región.    ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

Territorios sonoros

Les invitamos a sumergirse en Territorios Sonoros, un espacio para escuchar y descubrir cómo suenan los ecosistemas de nuestro país. En esta oportunidad, viajamos a un bosque seco del Valle del Cauca, donde el canto de las aves nos guía al corazón de uno de los ecosistemas más diverso, fascinante y amenazado de nuestro territorio. Escucharlas es escuchar al bosque: cada canto, llamado y aleteo revela la vida que lo habita y las interacciones que lo sostiene. Porque mientras el bosque suena, el territorio sigue vivo. https://youtu.be/Rgsbwx3ucBI?si=-kbol2PToFhNR0YXDale play y acompáñanos a celebrar nuestros 35 años escuchando y sintiendo nuestros territorios sonoros. ¡Por las aves, con la gente!  Para más información:   Dina Luz estupiñán Investigadora asociada dina.estupiñan@calidris.org.co

¡La tángara con nombre de cristal! 

¡Hola! Soy la Tángara Rastrojera (Stilpnia vitriolina), pertenezco a una familia famosa por sus colores estridentes y tropicales, pero yo prefiero cautivar con un plumaje más sutil, elegante y misterioso. Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris De hecho, mi nombre científico es pura poesía: Stilpnia viene del griego y significa «brillante» o «reluciente», y vitriolina viene del latín para referirse a los tonos del cristal o el vidrio. Si me miras con atención bajo el sol, descubrirás que mi plumaje no es gris opaco, sino que destella hermosos tonos verde plateado y azul cristalino. Para completar mi atuendo, llevo una elegante frente de color rufo y un «antifaz» negro alrededor de mis ojos.    Mido apenas 14 centímetros y, a diferencia de mis primas tángaras que siempre andan en ruidosas y enormes bandadas, yo soy más reservada. Me encanta la tranquilidad de moverme sola, en pareja o con mi pequeño grupo familiar.    Vivo en los Andes de Colombia y Ecuador. Originalmente prefería los valles secos y las zonas de matorral, pero soy sumamente resiliente y adaptable. A medida que los paisajes cambian, he aprendido a colonizar nuevas zonas más húmedas y altas. ¡Imagínate que en los años 60 llegué a la Sabana de Bogotá y hoy ya estoy más que establecida allí, al igual que en los alrededores de Cali! Me verás feliz en pastizales, zonas agrícolas, rastrojos y muy cerca de las casas humanas. Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris A la hora de comer, soy muy meticulosa: salto entre las ramas buscando insectos y artrópodos ¡a veces me pongo de cabeza para revisar las hojas!, aunque también disfruto de ricas frutas y bayas melastomatáceas. ¡Y somos una especie muy dedicada a la familia! Podemos criar casi todo el año. Nos esforzamos creando un nido en forma de copa abierta con musgo y fibras finas en las ramas de los árboles, donde ponemos por lo general dos huevitos blancos o azulados con manchas cafés.    Afortunadamente, mi estado de conservación es de «Preocupación Menor» (LC). Al ser un ave común y fuerte que se adapta bien a los entornos transformados, no me encuentro bajo amenaza inmediata. La próxima vez que camines por un sendero o mires un arbusto en el jardín y veas un destello plateado con antifaz, ¡salúdame!    Sigue nuestro vuelo en Cali, Ciudad de las Aves, y, descubre la increíble diversidad de formas y colores que habitan a nuestro alrededor. ¡Conocer es el primer paso para conservar!    ¡Por las aves, con la gente!   Para más información:   Luis Carlos Mora Medina Biólogo MSc.Asociación Calidrislcmora@calidris.org.co