Después de las recientes elecciones realizadas en marco, entramos directo al camino que conduce a la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2026. Después de meses de precampaña, alianzas y debates, el número de candidaturas se ha reducido, y el país entra en una etapa decisiva para escoger su próximo gobierno. Garza patiamarilla (Egretta thula). Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris Más allá de las dinámicas propias de la política, estas elecciones tienen una importancia particular para el futuro ambiental del país. Las decisiones que tome el próximo gobierno tendrán efectos directos sobre la biodiversidad, los ecosistemas y las comunidades que dependen de ellos. En un país megadiverso como Colombia, elegir gobernantes también es elegir el rumbo de la naturaleza. Colombia, una potencia natural bajo presión Colombia alberga cerca del 10% de la biodiversidad del planeta y es uno de los países más ricos en aves, ecosistemas y paisajes naturales. Esta riqueza sustenta servicios esenciales para la sociedad: agua, seguridad alimentaria, regulación climática, protección frente a desastres naturales y oportunidades de desarrollo local. Sin embargo, esta riqueza enfrenta amenazas cada vez más intensas: * pérdida y degradación de ecosistemas naturales * transformación acelerada de humedales, bosques y zonas costeras * expansión de actividades extractivas y de infraestructura * impactos crecientes del cambio climático * conflictos por el uso y la gobernanza del territorio. En este contexto, la política pública es uno de los factores más determinantes para el futuro de la biodiversidad del país. Contaminación en playa. Foto: Ximena Galeano M. / Asociación Calidris Lo que está en juego en estas elecciones El próximo gobierno tomará decisiones que influirán directamente en: * la protección y manejo de áreas protegidas * la conservación de humedales, bosques y ecosistemas estratégicos * la implementación de compromisos climáticos internacionales * la planificación del territorio y la infraestructura * los incentivos para la producción sostenible * el fortalecimiento de la ciencia, el monitoreo ambiental y la información pública * la relación con comunidades locales, pueblos originarios y afrodescendientes que habitan y dependen de territorios clave para la biodiversidad Estas decisiones definirán si Colombia avanza hacia un modelo de desarrollo que reconozca el valor estratégico de la naturaleza, o si, por el contrario, se continúa profundizando la pérdida de sus ecosistemas. La conservación es una decisión política La protección de la biodiversidad no depende únicamente de científicos, autoridades y organizaciones ambientales o comunidades locales. Depende, en gran medida, de las prioridades que se establezcan como Estado y del liderazgo político del país. Las decisiones presidenciales afectan directamente: * los presupuestos ambientales * la regulación sobre el uso del territorio * la capacidad institucional de las autoridades ambientales * las políticas de desarrollo urbano y rural * la protección de especies y ecosistemas estratégicos. Por esta razón, la agenda ambiental no puede ser un tema marginal en el debate electoral. Debería ser un componente central de la discusión sobre el futuro del país. Ecosistema de montaña. Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Un llamado a votar con la naturaleza en mente En un país megadiverso como Colombia, elegir presidente también es decidir sobre el futuro de la naturaleza. El ambiente no es solo naturaleza: es el resultado de decisiones políticas, económicas y territoriales que definen cómo se gobierna el territorio. Por eso, el llamado es a participar en las elecciones votando con la naturaleza en mente, informándonos y teniendo en cuenta cómo cada candidato propone enfrentar los desafíos ambientales del país. Es necesario entonces: * informarse sobre las propuestas ambientales de quienes aspiran a gobernar el país * exigir claridad sobre sus compromisos frente a la biodiversidad y el clima; y, * reconocer que el bienestar de la sociedad depende de ecosistemas sanos La naturaleza no vota, pero sus consecuencias sí las vivimos todos. El futuro ambiental de Colombia se decide en las urnas Las decisiones que tome el próximo gobierno marcarán el rumbo de la biodiversidad colombiana quizás durante décadas. En un país donde los ecosistemas sostienen la vida, la economía y la cultura, no hay desarrollo posible sin naturaleza. En estas elecciones, elegir presidenta o presidente, también significa elegir un futuro donde la biodiversidad y los territorios que las sostienen sigan siendo parte del patrimonio de Colombia. La democracia también es una oportunidad para defender la naturaleza. ¡Por las aves, con la gente! Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co