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¿Cómo diferenciar las especies del género Tringa presentes en Colombia?

Llamadas también andarríos en los textos y tintilines en algunas localidades del Caribe colombiano, estas aves limícolas pueden representar todo un dolor de cabeza para la mayoría de los observadores de aves al momento de tratar de diferenciarlas entre sí. El andarríos mayor (T. melanoleuca) supera en tamaño a andarríos menor (T. flavipes). Foto: Carlos Ruiz.Guerra / Asociación Calidris  En la actualidad, el género Tringa en el país incluye cinco especies pertenecientes a la subfamilia Tringinae, familia Scolopacidae: el andarríos solitario (Tringa solitaria), el correlimos errante (Tringa incana), el andarríos mayor (Tringa melanoleuca), el andarríos alinegro (Tringa semipalmata) y el andarríos menor (Tringa flavipes). Iniciaremos con agrupar al género Tringa en andarríos patimarillos, en los que incluiremos al andarríos mayor (T. melanoleuca), el andarríos menor (T. flavipes) y el andarríos solitario (T. solitaria). Cabe anotar que el andarríos solitario (T. solitaria) cuenta con patas que tienden a ser más verdosas que amarillas.   Las vocalizaciones propias de las especies del género Tringa pueden resultar muy útiles para identificarlas, no obstante, se pueden presentar situaciones en las que estas especies permanecen en silencio ante los ojos de quien pretende identificarlas. Tanto el andarríos menor (T. flavipes) como el andarríos mayor (T. melanoleuca) y el andarríos solitario (T. solitaria) pueden compartir hábitats en ambas costas colombianas, así como humedales y ríos en el interior del país. De hecho, las tres especies pueden ser encontradas en un mismo sitio al mismo tiempo y de ser así, resulta más fácil diferenciarlas si se tiene en cuenta su tamaño. En el andarríos mayor (T. melanoleuca) la longitud del pico es similar a la del tarso. Foto: Carlos Ruiz-Guerra /Asociación Calidris En el andarríos menor (T. flavipes) el tarso es más largo que el pico. Foto: Carlos Ruiz-Guerra / Asociación Calidris En el andarríos solitario (T. solitaria) la longitud del pico es similar a la del tarso. Foto: Carlos Ruiz-Guerra / Asociación Calidris A continuación mencionamos algunos elementos clave para diferenciar a estas especies:    En vuelo el andarríos menor (T. flavipes) los dedos y parte de los tarsos sobresalen claramente más allá de la cola. En vuelo en el andarríos mayor (T. melanoleuca) y el andarríos solitario (T. solitaria) apenas los dedos rebasan la cola. Las narinas en el andarríos mayor (T. melanoleuca) se ubican más alejadas de las plumas faciales que en el andarríos menor (T. flavipes), en el que se sitúan más próximas a la cara. En algunas ocasiones, el andarríos mayor (T. melanoleuca) puede mostrar una protuberancia en el cuello que recuerda una manzana de Adán. Las vocalizaciones de reclamo del andarríos mayor (T. melanoleuca) son más claras y sencillas, mientras que las del andarríos menor (T. flavipes) son más agudas y entrecortadas, generalmente de dos notas frente a las tres o cuatro del andarríos mayor. Sin embargo, el número de notas puede variar en ambas especies, por lo cual el tono es más confiable que la cantidad de notas para diferenciarlas. Bibliografía   Elphick, C. S. and T. L. Tibbitts (2020). Greater Yellowlegs (Tringa melanoleuca), version 1.0. In Birds of the World (A. F. Poole and F. B. Gill, Editors). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. https://doi.org/10.2173/bow.greyel.01 Hayman, J., T. Prater. 1986. Shorebirds: an identification guide to the waders of the world. London and Sidney: Croom Helm.   Para más información:   Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociaado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

Censo Neotropical de Aves Acuáticas-CNAA: celebrando el mes de los humedales 

En febrero nos unimos para conmemorar el mes de los humedales cuyo lema para el 2026 es «Los humedales y los conocimientos tradicionales: celebrar el patrimonio cultural». Una invitación a conocer y proteger los humedales de nuestra región.  Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris El CNAA busca conocer el estado de las poblaciones de aves acuáticas y promover la conservación de los humedales de la región. Desde hace 34 años el CNAA hace parte del Censo Internacional de Aves Acuáticas (International Waterbird Census o IWC) que este año cumple su 60° versión siendo uno de los proyectos más extensos de ciencia participativa. Este conteo ha aportado en la conservación de más de 956 humedales de importancia internacional (Sitios Ramsar) y el análisis de tendencias poblacionales de 570 especies de aves acuáticas en el mundo. Te invitamos a conocer más sobre esta iniciativa:    https://lac.wetlands.org/contar-para-conservar-60o-censo-internacional-de-aves-acuaticas/ CNAA – febrero 2026   En nuestras tres jornadas, participamos 37 personas. Contamos con la participación de voluntarios y participantes de diferentes organizaciones locales como los intérpretes ambientales de Aguas de Sonso, la Sociedad Vallecaucana de ornitología-Dacnis, la Fundación Zoológica de Cali, el Grupo de observadores de aves de Yotoco.   Las jornadas de observación se realizaron entre el 7 y 21 de febrero. Visitamos 11 humedales del valle geográfico del río Cauca, en su zona centro y sur de nuestro departamento y norte del Cauca.     Durante el recorrido registramos todas las aves presentes en el humedal, así como las condiciones climáticas y del sitio, para compararlas con los registros de años anteriores. Cada persona cumplió un rol importante: quien llevaba la lista en eBird, quien anotaba en la libreta de campo y quien consultaba la guía para identificar las especies y compartir con el resto del grupo. Entre tod@s permanecíamos atentos a cualquier movimiento que pudiera ser registrado. ¡Cada ave cuenta!  En esta jornada del CNAA registramos 4262 individuos. Registramos 156 especies de aves, de las cuales 47 son aves acuáticas tanto residentes como migratorias.     A continuación, te invitamos a conocer nuestros resultados de la jornada. Agradecemos a tod@s l@s participantes de esta jornada. Les invitamos a estar pendiente de nuestras redes sociales para conocer más sobre las iniciativas de ciencia participativa que se desarrollan en nuestra región. ¡Gracias por ser parte del conteo CNAA febrero 2026!  Para más información:    Dina Luz Estupiñan  Coordinadora CNAA Valle del Cauca  dina.estupinan@calidris.org.co

El alcaraván, el galán y el güerere

Si recorremos, a vuelo de pájaro, el bestiario presente en la obra de Gabriel García Márquez es posible encontrar varias curiosidades ornitológicas. Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz-Guerra / Asociación Calidris Centremos la atención en una especie mencionada en varios relatos de nuestro premio Nobel de Literatura: el alcaraván, ave que, para el autor, corresponde a una limícola Hesperoburhinus bistriatus. Y es que no resulta fácil precisar qué fascinaba más a Gabo, si la palabra alcaraván o lo que esta ave representa para la cultura costeña.    En la obra “Diálogo sobre jaulas” se pone en evidencia su fascinación por la capacidad de los alcaravanes mantenidos en cautiverio para dar la hora con sus vocalizaciones incluso sin estar expuestos al sol. De hecho, una costumbre, por fortuna ya cada vez menos común en el Caribe colombiano, era tener alcaravanes como mascotas tanto en áreas rurales como urbanas. No obstante, Gabo va más allá en su cuento “La noche de los alcaravanes” en el que reviste a estas aves de misterio y oscuridad tras presenciar el ataque de un alcaraván a los ojos de una persona.     Por otro lado, la palabra alcaraván no se usa exclusivamente para Hesperoburhinus bistriatus. También se aplica para otra ave limícola, Vanellus chilensis, tanto en el Caribe como en los Llanos, mientras que en varias zonas de los Andes esta especie es conocida como pellar. Aparece entonces, el término galán, nombre común de Hesperoburhinus bistriatus utilizado en algunas localidades del Caribe. Este nombre ha sido desplazado progresivamente por la palabra alcaraván y poco se sabe de su origen, aunque podría estar asociado a las vocalizaciones de esta limícola, especialmente durante la noche.  Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz – Guerra / Asociación Calidris Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz – Guerra / Asociación Calidris En los Llanos colombianos, en cambio, se emplean los nombres güerere y alcaraván para referirse a Hesperoburhinus bistriatus, algo evidente evidente en canciones y relatos del folclor de la Orinoquia. El güerere también despierta fascinación en las sabanas, pues se le atribuye la capacidad de anunciar, sin estar en cautiverio, la llegada de depredadores o intrusos no deseados. Incluso, para algunas personas, con su voz el güerere anuncia embarazos u otros acontecimientos familiares.    Desde el punto de vista de las subespecies, el galán corresponde a Hesperoburhinus bistriatus pediacus cuya distribución abarca el Caribe y los valles interandinos, mientras que el güerere corresponde a Hesperoburhinus bistriatus vocifer, presente en la Orinoquia. La llamemos galán o güerere, es una limícola que merece mayor atención, pues aún desconocemos varios aspectos de su historia natural. Incluso se presume que su distribución va en aumento debido a las inadecuadas prácticas agrícolas en el Caribe y los Andes como sucede con el pellar Vanellus chilensis. Aunque poco podemos afirmar con certeza al respecto, no cabe duda de que el galán anuncia el paso del tiempo y el güerere la visita inesperada, mensajes que han quedado en cuentos y canciones para la posteridad.  ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Carlos Ruiz – Guerra Investigador Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

Guía de bolsillo: Aves de los humedales de la Orinoquia colombiana – VERSIÓN 2026

Este material es un producto del proyecto “Sitios de Importancia para la Conservación de las Aves acuáticas en los Departamentos de Meta y Casanare” y está disponible para el público en general de manera gratuita a vuelta de correspondencia, los gastos de ésta deben ser asumidos por el interesado.   Quien esté interesado en uno o más ejemplares por favor hacer la solicitud formal al correo: comunicaciones@calidris.org.co, suministrando los datos de envío.   Descarga la Guía Aves de los humedales de la Orinoquia colombiana:  Clic aquí para descargar

La protección de las aves playeras migratorias de la costa del Pacífico latinoamericano galardonada por la XX edición de los Premios Fundación BBVA a la conservación de la Biodiversidad

Coordinado por la Asociación Calidris (Colombia) este esfuerzo colectivo, reúne a socios de 11 países que tienen costa en el Pacífico latinoamericano, desde México hasta Chile, quienes vistan 148 humedales de la costa del Pacífico. De esta red también hacen parte dos socios de Estados Unidos y Canadá. Foto: Quetzalli Nicaragua El Proyecto de las aves playeras migratorias del Pacífico americano, coordinado desde Colombia por la Asociación Calidris, ha sido premiado en la modalidad de Actuaciones en Conservación de la Biodiversidad en Latinoamérica.  Según El Jurado esta actuación ha sido desarrollada en una “amplia franja geográfica, alineando la fundamentación científica y la participación de la sociedad, desde México hasta Chile, englobando 148 humedales costeros en 11 países. sobresalen las acciones de conservación informadas y evaluadas científicamente, la creación de bases de datos disponibles para la comunidad científica, y el éxito en la mitigación de las perturbaciones humanas en las poblaciones de aves playeras”.   El Proyecto de Aves Playeras Migratorias   El Proyecto de Aves Playeras Migratorias nació en 2011 como una red de organizaciones dedicadas a realizar conteos científicos de aves playeras en los lugares por donde migraban. Catorce años más tarde, aglutina a organizaciones de los 11 países que tienen costa en el Pacífico latinoamericano, desde México hasta Chile, convirtiéndose así en un apoyo clave para la conservación de estas aves y fortaleciendo las comunidades que viven en torno a sus ecosistemas.   Cuando Luis Fernando Castillo, director de la Asociación Calidris, cursaba la asignatura de Ecología de Aves Marinas y Playeras en la Universidad del Valle (Colombia), un grupo de estudiantes se organizó para anillar las aves que pasaban por las playas colombianas durante su migración, y liberarlas con la esperanza de que su esfuerzo contribuyera a estudiar mejor su comportamiento. “Por aquel entonces —recuerda Castillo—, el estudio de las aves playeras era muy novedoso. Pero nos resultaba muy excitante pensar que estábamos contribuyendo a un ejercicio mucho más grande, que nuestra playa estaba conectada con Alaska y con la Patagonia”.   Aquel grupo pronto se constituyó en la Asociación Calidris, y, dado el carácter migratorio de las aves, enseguida comenzó a interactuar con otras iniciativas similares de otros países. Apoyados por el Servicio Forestal de Estados Unidos, concibieron un proyecto de monitoreo que integrara toda la región que abarcaban aquellas aves. Se fueron sumando más países paulatinamente y, desde 2019, el proyecto integra a Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México, incorporando además a organizaciones en los dos países del Pacífico norteamericano, Estados Unidos y Canadá. Foto: Fernando Castillo / Asociación Calidris. Pacífico colombiano Foto: Daniel Imbernón / ROC. Desembocadura del río Mataquito (Chile) Además, los conteos de aves revelaron qué actividades humanas podían amenazar su subsistencia, y la red ha pasado a involucrarse directamente en la conservación de estos animales a través de diversas actividades. “Las personas que están en la playa divirtiéndose a veces piensan que su comportamiento no genera efectos”, explica Diana Lucía Eusse, investigadora asociada a Calidris y coordinadora del Proyecto. Sin embargo, los tiene.   De acuerdo con Eusse, “Una herramienta clave para mitigar este impacto han sido los festivales de aves, que han permitido contarle a la gente de una manera amable la importancia de las aves, y además, se ha trabajado con inmobiliarias para crear zonas de exclusión que permitan que la playa se comparta entre aves y humanos en ciertas épocas del año”.   La comunidad es clave para la conservación de las playeritas   En otros casos, la red ha comprobado que, para conservar las aves, es clave involucrar a la población local: “Esa ha sido la historia de Calidris”, apunta Castillo, “pasar de contar aves a pensar en cómo trabajas con la gente y atiendes sus necesidades”. “En Colombia y en otros lugares de Latinoamérica, los sitios biodiversos son compartidos por personas en algunos casos con situaciones complejas en términos de capital físico, educativo y de salud”, agrega Eusse. “Y a veces nosotros, en el estudio de la biología, somos capaces de llegar a sitios donde nadie más llega. La conservación de las aves también consiste en fortalecer la capacidad de agencia de las comunidades locales, porque cuando trabajas con las comunidades, se refleja en la naturaleza”.   Además, se han forjado lazos con productores de sal y de camarones en diversos países. En ambos casos, se han establecido recomendaciones para establecer niveles de agua en las piscinas tanto de sal como de camarones que permitan que las aves descansen y se alimenten allí. Pero la clave para que estas recomendaciones se lleven a la práctica, ha sido resaltar los beneficios económicos que aportan a los productores, en cuanto a imagen corporativa y también entendiendo que la presencia o no de aves puede indicar que estas piscinas estén en mal estado y necesiten de intervención. Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris. Pacifico colombiano Foto: Diana Eusse / Asociación Calidris. Camaronera en Honduras “Ha sido uno de nuestros grandes aprendizajes como conservacionistas: el objetivo no es que todo produzca dinero, pero para tener éxito hay que poder hablar en términos de sostenibilidad en la producción”, argumenta Eusse.   Uno de los retos fundamentales que la red aborda diariamente es la grandísima diversidad entre las organizaciones participantes: “La realidad en cada país es diferente, la situación política, económica, los habitantes, entre otros. Por eso es necesario involucrar las necesidades y particularidades de cada lugar”, destaca Castillo, quien agrega que las reuniones frecuentes y la capacidad de escucha emergen como las claves de su éxito en este sentido. De esta manera, la red promueve que todo el trabajo se realice localmente: “el proyecto ha sido una forma de posicionar a Latinoamérica y de dar a conocer que la gente de aquí también está capacitada”, concluye.   Este proyecto favorece principalmente a 28 especies de aves playeras que usan el corredor migratorio y hábitats tropicales, subtropicales y de la zona templada sur, entre los que se cuentan planos intermareales, marisma, manglares, estanques… Seguir leyendo La protección de las aves playeras migratorias de la costa del Pacífico latinoamericano galardonada por la XX edición de los Premios Fundación BBVA a la conservación de la Biodiversidad

AviList une a las especies de aves del mundo proporcionando un lenguaje común a los conservacionistas 

La publicación de AviList significa que, por primera vez, los conservacionistas disponen de una lista mundial unificada de las especies de aves que habitan la Tierra.  AviList, la primera lista mundial unificada de especies de aves, ya está disponible.   AviList contiene 11.131 especies, 19.879 subespecies, 2.376 géneros, 252 familias y 46 órdenes.  Esta nueva lista ayudará a los científicos a aclarar las prioridades de conservación     Hoy se ha publicado AviList, una nueva lista mundial unificada de especies de aves y taxonomía. Con 11.131 especies, 19.879 subespecies, 2.376 géneros, 252 familias y 46 órdenes, esta nueva lista reúne el pensamiento global sobre lo que constituye una especie y da un vuelco a nuestra comprensión del mundo aviar.    En palabras del Dr. Stuart Butchart, científico jefe de BirdLife International: «El desarrollo y la adopción de una única lista taxonómica mundial unificada para las aves beneficiará a la conservación, eliminando la actual confusión e incertidumbre derivadas de la existencia de múltiples listas. Facilitará a los observadores de aves, científicos, responsables políticos y conservacionistas compartir información, utilizar y vincular diferentes plataformas en línea, y compartir una comprensión común de la distribución, ecología y prioridades de conservación de las aves.»   Hasta ahora, ornitólogos y observadores de aves han utilizado una selección de listas globales, cada una con su propio razonamiento sobre lo que constituye una especie específica de ave. La visión unificada de AviList ha llevado cuatro años de trabajo al Grupo de Trabajo sobre Listas de Aves, integrado por representantes de BirdLife International, el Laboratorio de Ornitología de Cornell, la Sociedad Americana de Ornitólogos, la Unión Internacional de Ornitólogos y Avibase. La nueva lista sustituirá a las del Comité Ornitológico Internacional (COI) y Clements y se actualizará anualmente.    El Dr. Paul Donald, representante de BirdLife en AviList, ha declarado: «El proceso ha durado casi cuatro años, ya que había que resolver cientos de diferencias entre las distintas listas y cada una de ellas exigía que el equipo reuniera y considerara todas las pruebas. El proceso nos permitió desarrollar una perspectiva totalmente nueva sobre las aves del mundo , y AviList debería convertirse en la referencia estándar sobre la diversidad aviar mundial en las próximas décadas».  Con nuestro trabajo de conservación en todo el mundo protegiendo a las especies más vulnerables y manteniendo comunes a las aves comunes, BirdLife International hará la transición de nuestra lista actual a AviList en los próximos años. De este modo nos aseguramos de seguir ayudando a las poblaciones a prosperar y de que la Lista Roja de la UICN esté al día de las últimas actualizaciones de su situación. Una vez que esté totalmente alineada, los beneficios para el trabajo taxonómico sostenible, la autoridad mundial y la claridad en las prioridades de conservación serán inmensos, y la DataZone de BirdLife, la Lista Roja de la UICN, eBird de Cornell Lab y Birds of the World serán directamente compatibles.    Marshall Iliff, miembro del equipo de AviList y jefe del proyecto eBird en el Laboratorio Cornell, ha declarado: «Al intentar proteger las aves a escala mundial, es importante asegurarse de que todos hablan el mismo idioma y los datos coinciden».    El lanzamiento de AviList es un gran hito en el mundo de la ciencia aviar. La nueva lista de control se publica libremente en https://www.avilist.org/. y puede descargarse íntegramente de forma gratuita. Puede descargarse completa o como «versión abreviada» que contiene sólo los campos más esenciales, en formatos .xlsx y .csv.   (Phalaropus tricolor) Carlos Ruíz / Asociación Calidris Para más información, póngase en contacto con  Julia Migné, Directora de Comunicación de BirdLife International  julia.migne@birdlife.org    Acerca de BirdLife International  BirdLife International es la única asociación mundial para la conservación de las aves y de toda la vida en nuestro planeta. Existimos para dar una sola voz a la naturaleza, y para unir y fortalecer la conservación más allá de las fronteras. Estamos formados por más de 120 organizaciones conservacionistas de todo el mundo y un Equipo Global. Trabajamos codo con codo, abordando algunos de los problemas más acuciantes del mundo natural. Juntos, somos la autoridad mundial en materia de aves. Tenemos oficinas regionales en Ammán, Bruselas, Cambridge, Dakar, Nairobi, Nueva York, Quito, Santo Tomé y Príncipe, Singapur, Suva y Tokio, y más de 13 millones de miembros individuales y simpatizantes. Más información en: www.birdlife.org/how-we-work      Acerca del Laboratorio de Ornitología de Cornell  El Laboratorio de Ornitología de Cornell pretende interpretar y conservar la diversidad biológica de la Tierra a través de la investigación, la educación y la ciencia participativa centrada en las aves y la naturaleza. Transformamos los datos en conocimiento siendo pioneros en nuevas técnicas en la interfaz de la ciencia participativa, el aprendizaje automático y la visualización de datos. Más información en birds.cornell.edu. 

¡Más de 70 personas participamos en el encuentro de Amigos de Ero, el Ostrero!

El pasado 3 de mayo, con la participación de docentes y estudiantes de las Instituciones Educativas (IED) Las Flores, San Vicente de Paul y San Nicolas de Tolentino; así como representantes de Atlantico Birding, de la Sociedad de observadores de aves del Atlántico y de la Secretaría Distrital de Educación de la Alcaldía de Barranquilla, realizamos el cierre del XI Festival de Aves Migratorias del Caribe colombiano (FAMCA). Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris La sede de este evento fue justamente la Institución Educativa Distrital Las Flores ubicada en Barranquilla, en donde los niños liderados por la profesora Queenie Terán nos compartieron sus expresiones artísticas inspiradas en la especie emblemática del festival, el ostrero (Haematopus palliatus). Los estudiantes además de exponer sus espectaculares pinturas del ostrero construyeron una marioneta gigante de la especie, la cual bailó la canción oficial del ostrero.   Por su parte la profesora Katherine Parrado de la Institución Educativa Distrital San Vicente de Paul, mostró a los asistentes como el ingenio de sus estudiantes se hizo presente a través de letanías sobre el ostrero y a través de sus disfraces mientras alusivos a diferentes especies de aves presentes en la Ciénaga de Mallorquín, tales como la reinita dorada (Protonotaria citrea), el chorlo gris (Pluvialis squatarola) y por supuesto el ostrero. Así mismo, el grupo Ciencia, Sociedad y Tecnología (CISOTEC) de la Institución Educativa San Nicolas de Tolentino de Puerto Colombia, Atlántico, nos enseñó como el pico y las alas del ostrero pueden ser toda una inspiración para buscar la solución a problemas ambientales a través de la biomimética. Yanira Cifuentes / Asociación Calidris Yanira Cifuentes / Asociación Calidris Adicionalmente, Johana Figueroa, rectora de esta institución, lideró la creación de una versión folclórica de la canción de Ero, el ostrero, la cual fue interpretada con instrumentos típicos de la región Caribe, que se complementó con el baile de la reina Nacional intercolegial de la cumbia preinfantil. Además, a través de un conversatorio, los niños de las tres IED, trataron temas relacionados con la conservación de los hábitats del ostrero y propusieron acciones que pueden implementarse desde sus hogares y colegios.   El encuentro de amigos de Ero, el ostrero, contó con la asistencia de más de 70 personas, en su mayoría niños, niñas y adolescentes a quienes agradecemos por todo su entusiasmo, creatividad y compromiso; así como a sus docentes quienes se esmeraron por promover el interés en una especie de ave como el ostrero, la cual junto a otras aves migratorias ya iniciaron su viaje de regreso a sus sitios de reproducción en Norteamérica y a las cuales esperamos que vuelvan en septiembre para iniciar la versión XII del FAMCA.   ¡Por las aves con la gente!   Para más información: Yanira Cifuentes Investigadora Asociada Asociación Calidris ycifuentes@calidris.org.co

Iscuandé: una conquista histórica por la vida, el territorio y la naturaleza

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El pasado 25 de marzo de 2025 quedará grabado en la memoria de muchas personas y, sobre todo, en el corazón del Consejo Comunitario de Comunidades Negras Esfuerzo Pescador, en la costa pacífica nariñense. Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Ese día, la Corte Constitucional de Colombia, respondiendo a la tutela presentada por José Kenedy Caicedo Sinisterra, en representación del Consejo Comunitario y dio un paso histórico en la defensa de la justicia territorial y la justicia ambiental.   Mediante la Sentencia T-105 de 2025, se reconoció por fin un derecho largamente esperado: el de titular colectivamente las tierras de manglares y bajamar que ancestralmente han habitado y cuidado las comunidades negras, raizales y palenqueras.   Este fallo rompe viejas barreras jurídicas y confirma algo que siempre supimos y defendimos junto a ellos: que los territorios étnicos y los bienes comunes pueden y deben coexistir para el bien de la naturaleza y de las culturas que la habitan y la protegen.   Una historia compartida de confianza y conservación   Nuestra historia con el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador comenzó hace ya más de 20 años. Fue en 2004 cuando llegamos por primera vez a este territorio colectivo, guiados por las voces de los funcionarios del Parque Nacional Natural Sanquianga, quienes nos hablaron de un lugar mágico: un bajo intermareal conocido como “La Cunita”, donde miles de aves playeras se congregaban para descansar.   Aquel primer encuentro con el territorio y con su gente marcó el inicio de una profunda y larga relación. A lo largo de estas dos décadas hemos compartido mucho más que proyectos y visitas de monitoreo de aves, hemos compartido la vida.   Hemos celebrado un Acuerdo de Conservación, reconocimientos nacionales e internacionales, la declaración de “La Cunita” como Sitio de Importancia para Aves Playeras. Se interiorizo y posicionó la captura de la piangua de taller reglamentaria. Hemos trabajado juntos en el campo durante cientos de horas, participando en reuniones, asambleas y buenas conversaciones.   Pero también hemos estado juntos en los momentos difíciles: desplazamientos forzados, un terremoto, una pandemia. Y hemos sido testigos de nacimientos, matrimonios, graduaciones y despedidas. Porque cuando se camina junto a una comunidad durante tanto tiempo, los lazos que se tejen van mucho más allá de lo profesional. Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Un sueño cumplido: el territorio es de quienes lo cuidan   Durante todos estos años, un anhelo común estuvo presente: lograr la titulación colectiva de las más de 14.000 hectáreas que hacen parte del territorio ancestral del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador. Sabíamos que este reconocimiento no solo era un acto de justicia, sino una condición indispensable para garantizar la existencia, la autodeterminación y la autonomía de esta comunidad profundamente ligada a su territorio.   Hoy, con enorme alegría y orgullo, celebramos junto a ellos este logro histórico. Sabemos cuánto esfuerzo, paciencia y resistencia se necesitaron para recorrer este largo camino.   La decisión de la Corte Constitucional no solo reconoce derechos sobre la tierra. Reconoce también el conocimiento tradicional y el manejo ambiental que esta comunidad ha ejercido en sus manglares, sus esteros y sus planicies intermareales. Reconoce su papel insustituible en la conservación de ecosistemas estratégicos para miles de aves playeras que viajan cada año buscando un refugio, alimento o descanso.   Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Como amigos y socios del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, esperamos seguir caminando juntos, aprendiendo y trabajando por un territorio vivo, digno y libre. Porque conservar es también reconocer, valorar y defender a las personas que cuidan la naturaleza con amor y desde siempre.   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

El Censo Neotropical de Aves Acuáticas – CNAA: historias que vuelan 

Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo

El Censo Neotropical de Aves Acuáticas (CNAA) es una actividad que realizamos dos veces al año: en febrero y en julio. En estas jornadas todos podemos participar y aprender sobre cuáles son esas especies de aves que habitan los humedales del valle geográfico del río Cauca. Iguazas (Dendrocygna) Asociación Calidris / Dina Luz Estupiñán Estos datos nos permiten conocer cómo cambian las abundancias de las aves acuáticas, además, cómo están cambiando los sitios. Por eso, este conteo tiene muchas historias para contarnos. Historias que se construyen entre todos, porque más que una actividad de ciencia, es un momento de reconocernos como parte de los ecosistemas.    Así, los tres sábados del mes de febrero, 28 personas madrugamos a visitar quince humedales. Entre estos, los que hacen parte de las madreviejas y arrozales del norte del Cauca y el sur de Jamundí, pasando por humedales urbanos y finalizando en los grandes humedales del centro del Valle, en su gran mayoría asociados a la Laguna de Sonso.  Todos llevamos en común la felicidad que despierta la observación de aves y la emoción de saber qué nos vamos a encontrar. De algo estamos seguros, siempre hay algo nuevo por ver.    Tratamos de llegar antes de que salga el sol, nos terminamos de despertar, tomamos un poco de café y alistamos nuestros equipos infaltables: binoculares, telescopio, trípode y guías de aves. Esta vez hicimos nuestro piloto usando eBird para subir los datos del CNAA, eso sí, sin dejar nuestra gran compañera: la bitácora, libreta donde apuntamos eso que nos queremos llevar en la memoria escrita, con el fin de corroborar información. Polla gris (Gallinula galeata) / Asociación Calidris / Dina Luz Estupiñán Garcita rayada (Butorides striata) / Asociación Calidris / Fernando Castillo Contamos aves sin parar desde las 6:00 hasta las 11:00 am. Durante los recorridos, registramos todas las aves, atentos a observar y escuchar las que están dentro del humedal o en la vegetación alrededor. Las observamos sin prisa, en silencio, sin alterarlas, al fin y cabo, ese es su espacio. Hay que registrar todo, incluyendo cómo está el hábitat, y si notamos alguna alteración, estos datos nos dan una idea de cuánto cambian los sitios y se puede deducir cómo esto afecta o no a las poblaciones de aves acuáticas.   En el camino nos encontramos con el pescador que va a su faena, con una sonrisa de orgullo nos cuenta que, antes él encontraba muchas aves en el humedal y que eso significaba que había muchos peces, pero, “el humedal ha cambiado, ahora no hay muchas de esas aves (refiriéndose a las pollitas de agua o los patos).  Hay que hacer algo para que vuelvan”.    Principales resultados  Todas las aves cuentan y este censo es una invitación a seguir protegiendo los ecosistemas de estos humedales tan importantes para toda la biodiversidad y para la humanidad. Este es el llamado para seguir celebrando no solo en el mes de febrero, sino todo el año: “proteger los humedales para nuestro futuro común”. Hagamos de este planeta un lugar para todos y todas.    Agradecemos a las personas que participaron y aportaron a estos datos. Los invitamos a vernos en nuestra jornada del mes de julio.  ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Dina Luz Estupiñán Coordinadora CNAA Valle del Cauca  dina.estupinan@calidris.org.co 

El astillero dormido en el tiempo

Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo

Cada mes de febrero, desde hace más de una década, el equipo de monitoreo de aves playeras visitamos el Parque Nacional Natural Sanquianga, en la costa pacífica de Nariño, para realizar el conteo de aves en los planos lodosos de esta área protegida. Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Como siempre, el hospedaje es en Los Mulatos, una pequeña comunidad a orillas del océano Pacífico, conocida por ser el hogar de los «culimochos», hábiles carpinteros navales descendientes de vascos (según cuenta la historia) que, durante generaciones, construyeron gran parte de la flota de cabotaje que surcó estas aguas. La tarde avanza pesada; había llovido todo el día, empapando la tierra y el aire con ese frío extraño que a veces se siente en estas tierras de calor perpetuo. El cielo, cubierto por un manto gris, parece más bajo, oprimiendo la inmensidad del manglar que se extendía a nuestro alrededor. Navegamos por el estero rumbo al astillero de «El Cacao» en compañía de Lucho, nuestro anfitrión en el pueblo y, esta tarde, nuestro guía. Como descendiente directo de los culimochos, conoce cada rincón de estos esteros y cada sendero oculto entre las raíces enmarañadas del manglar. Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo “Hace rato que no se hacía uno”, comentó Lucho al señalar un claro entre los árboles, donde asoman las primeras estructuras del astillero. En otros tiempos, este sitio vibraba con el golpeteo incesante de martillos y el crujir de la madera bajo el filo de los cinceles. Regresar al astillero fue como viajar en el tiempo. El lugar parecía detenido en un letargo forzado, enmudecido desde 2008, cuando una prohibición estatal impidió la construcción de barcos fuera de Buenaventura por razones de seguridad nacional. Desde entonces, quedaron atrás los días en que el golpe seco del mazo contra la madera y el crujido de las embarcaciones naciendo bajo las manos encallecidas de los carpinteros navales llenaban de vida este rincón del Pacífico. El astillero es una estructura sencilla hecha con puntales de madera y techo de zinc que protege al barco en construcción. Caminamos entre sus costillas de madera y repasamos con la mirada los tablones que mantendrán a flote una nave capaz de desafiar al océano. Lucho nos habló con nostalgia: en sus mentes estaban los planos y el conocimiento ancestral para dar forma a cada pieza, para que la quilla encajara y se convirtiera en la columna vertebral del barco. Pero, a su alrededor, el silencio del astillero habla de un futuro incierto: los jóvenes ya no se quedaban en la playa, la madera cedió paso a la fibra de vidrio y al metal, y con ello, los barcos de linaje artesanal navegaban rumbo a la extinción. Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo El sol desciende en el horizonte cuando nos alejamos del astillero. En la brisa aún flota el olor de la madera recién cortada. Tal vez sea la última vez que lo sintamos así, tal vez no haya un próximo barco. Tal vez, cuando regresemos, solo quede la playa, el rumor del mar y la memoria de las embarcaciones que un día nacieron en este rincón de nuestro Pacífico. «Esto no es solo un oficio», dice Lucho. «Es nuestra forma de ser, de vivir el mar». El barco que permanecía inmóvil en el astillero era más que una nave: era un testimonio de resistencia, un último intento por desafiar el olvido. Pero, ¿quién tomará el mazo cuando las manos de estos hombres ya no puedan sostenerlo?   Escrito por: Luis Fernando Castillo Director  Asociación Calidris calidris@calidris.org.co