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Juanchito, el zarapito

En Colombia hemos avanzado enormemente en apreciar nuestra biodiversidad. Por años diferentes instituciones nos hemos esforzado para dar a conocer cuán importante es nuestro país para la fauna y flora del mundo, por eso hoy no es raro escuchar a niños y jóvenes hablar de tangaras, trogones o colibríes. Y es que, para los nacidos en los setentas u ochentas, la historia fue diferente, pues era más fácil aprender sobre leones, elefantes y avestruces que de chigüiros, dantas o paujiles. En aquella época la literatura, los textos escolares, la radio y la televisión nos inundaban con imágenes y sonidos de animales de Norteamérica, África, Australia o Asia. En ese mundo sin internet, era muy probable que un niño considerara que podría encontrar un rinoceronte en su siguiente viaje a la finca de sus tíos.   En la Asociación Calidris deseamos seguir brindando la oportunidad para que conozcamos mucho más nuestra biodiversidad, en especial nuestras aves. Es por ello que hemos creado a Juanchito, el zarapito, una herramienta que puede ser útil para aprender y enseñar sobre la migración. Ya lo propio, lo había hecho Maurita, la playerita, en el Pacífico de las Américas, así que ahora es el turno de un personaje que nos contara una historia para el caribe colombiano. Esperamos entonces que Juanchito tenga más amiguitos que vivan en nuestras costas e islas y que los docentes puedan usar a Juanchito para hablar de nuestros humedales y su conexión con otros lugares del continente americano.   Celebremos juntos la migración, dibujando, bailando y cantando con Juanchito, ya que queremos que más niños nos ayuden a cuidar el manglar y los humedales de los que depende este zarapito y sus amigos.   Para descargar ‘Juanchito, el zarapito’: clic aquí   Interpretación de la canción de Juanchito, el zarapito:  https://www.youtube.com/watch?v=9sGLA9zyd7E

Sobrevolando humedales en busca de patos

Localizar los humedales más importantes para patos residentes y migratorios, nos llevó en abril del año 2000 a realizar sobrevuelos en algunas áreas de Colombia. Esta iniciativa hacia parte del Conteo de anátidos en Latinoamérica y el Caribe, un esfuerzo internacional que buscaba identificar los humedales más importantes usados por estas aves acuáticas en países de Centro América y el Caribe, identificando además necesidades de conservación, manejo o restauración para estos ambientes, todo esto con base en la revisión de la información histórica existente en museos o bases de datos y llevando a cabo conteos de campo de las poblaciones de patos residentes y migratorios presentes.   Vale la pena recordar que los humedales fueron altamente transformados a lo largo el Siglo XX como resultado de iniciativas y programas orientados a la adecuación de tierras para ser usadas en actividades agropecuarias o de urbanización, esto fue una práctica generalizada en todo el Continente.   La iniciativa contó con el apoyo financiero de Ducks Unlimited Inc y fue coordinada en nuestro país por la oficina de Ecosistemas Estratégicos del entonces Ministerio del Medio Ambiente de Colombia. Ducks Unlimited es una Organización Norteamericana que desde 1937 trabaja por la restauración y conservación de humedales, en la actualidad administra más de 6 millones de hectáreas de hábitats de importancia para aves acuáticas en Estados Unidos y Canadá. Apoyamos este esfuerzo de trabajo regional, coordinando los conteos en el valle geográfico del río Cauca; además apoyando los equipos en la Ciénaga Grande de Santa Marta y algunos humedales del altiplano cundiboyacense. Esta fue una de nuestras primeras experiencias de trabajo colaborativo internacional y significó también incursionar en el uso de nuevos métodos para la evaluación de aves acuáticas como lo fueron los sobrevuelos en avioneta a baja altura, algo que implicó entrenamiento con el Servicio de Vida Silvestre de los Estados Unidos, país en donde se emplea esta técnica desde hace más de 80 años y que para nuestra región implicó una serie de desafíos logísticos a enfrentar.   Fue una experiencia importante que permitió recopilar información valiosa de los humedales y de las poblaciones de patos presentes en estos ecosistemas, para el Valle del Cauca, por ejemplo, se identificaron sitios de concentración de patos que aun hoy en día se siguen visitando en los diferentes ejercicios de conteo de aves acuáticas que se hacen en la región, además, varios de estos humedales conforman ahora el Sitio Ramsar Complejo de Humedales del Alto Rio Cauca Asociado a la Laguna de Sonso, designado en 2017. https://www.youtube.com/watch?v=JDMCQqSJDjg El aprendizaje ganado a través de las muchas horas de vuelo acumuladas, permitirían años después volver al Caribe para hacer nuevos conteos y replicar la experiencia también en los Llanos Orientales, evaluando poblaciones de aves acuáticas, actualizando así los estimativos existentes o identificando sitios de concertación que posteriormente serian declarados como Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA).   Es larga la lista de los colegas y amigos que entonces decidieron abordar un avión para ayudar a contar y documentar las poblaciones de patos de nuestros humedales, su valioso apoyo resultó fundamental para que esta iniciativa fuera una experiencia exitosa. Esta época marcó nuestra organización e inspiró procesos posteriores, tras tres décadas de trabajo por la conservación de las aves y sus habitas en Colombia, son muchas las vivencias y recuerdos, a todos ellos y a las organizaciones que dieron su apoyo, gracias.   Asociación Calidris 30 años: por las aves, con la gente. Por: Luis Fernando Castillo Director Ejecutivo

Comprometidos con la conservación de un territorio

El Pacífico colombiano es una fusión entre los territorios ancestrales de comunidades indígenas y comunidades negras, con el mar, ríos, acantilados, islas e islotes y toda su biodiversidad. El manglar es para muchas comunidades su tesoro más valioso, tanto como fuente de recursos económicos y alimenticios, como barrera de protección. Por años, muchas de estas comunidades han protegidos estos ecosistemas, pero la tala incontrolada de manglar está poniendo en serio riesgo los procesos de conservación que se adelantan, así como sus tradiciones y modos de vida.   A pesar de esta situación, al sur de Colombia en el departamento de Nariño, en el municipio de Santa Bárbara de Iscuandé, existe un territorio importante para la conservación de las aves playeras y manglares: el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, conformado por 10 comunidades asentadas a la orilla del río Iscuandé y donde habitan cerca de 2200 personas. El Consejo comunitario se comprometió desde el año 2014 a realizar acciones de conservación como consumir, pescar y vender la Piangua (Anadara tuberculosa) de tamaño mayor a 5cm; monitorear este recurso, vigilar y monitorear el manglar, capacitarse y participar en el proceso. Como resultado, las comunidades han obtenido recursos invertidos en obras de mejoramiento en cada comunidad, y su participación activa en la toma de decisiones que repercuten en el aumento del empoderamiento social; alianzas con otras organizaciones como la Universidad de los Andes, con un proyecto piloto de electromovilidad, les ha permitido explorar nuevas opciones. Nuestra apuesta es que las acciones de conservación permitan mejorar los medios de vida de las comunidades donde se implementan, de este modo su sostenibilidad tiene mayores oportunidades, una comunidad con necesidades insatisfechas difícilmente pondrá como prioritario la conservación de sus recursos.   Por esto, junto con Conservación Internacional Colombia, Nia Tero y el Consejo comunitario, renovamos en este mes de abril, por quinto año consecutivo, el acuerdo de conservación del bosque de mangle con la esperanza de que este esfuerzo y estos logros sean siempre positivos.   Por: Patricia Falk Fernández

Arroz orgánico: una realidad en el valle geográfico del río cauca

Hace seis años, la Asociación Calidris creó la iniciativa “LAS ALAS DEL ARROZ” como una estrategia para conservar las aves acuáticas promoviendo prácticas amigables con el ambiente en el cultivo de arroz. Esta apuesta por obtener un arroz amigable con las aves, ha contado con varios cómplices, sin embargo, gracias a la constancia, esfuerzo y trabajo conjunto de la Asociación para el desarrollo agropecuario-El Renacer de la Bertha y de la Arrocera La Esmeralda S.A. se ha obtenido el “ARROZ ORGANICO BLANQUITA”, producto cultivado en Cauca y Valle del Cauca, que cuenta con varias certificaciones que garantizan al consumidor un arroz diferencial y único no solo para el occidente colombiano sino para todo el país.Este arroz cuenta con el sello “arroz amigo de las aves”, que garantiza que en los cultivos donde se originó este cereal no se usaron agroquímicos sintéticos y no se contaminaron fuentes hídricas ni suelos. Los cultivos presentan cercas o barreras vivas que promueven el movimiento de aves, mamíferos, reptiles, entre otros y se respeta la flora y fauna silvestre, no hay cacería, tala, domesticación ni tráfico ilegal.Este arroz es una realidad y es el trabajo de José Jarvi Bazan, Nelly Lucumi, Martha Cecilia Alban y Freddy Mosquera, quienes le apostaron a producir un arroz orgánico en sus fincas de Timba-Valle del Cauca y en los resguardos de Toez y López Adentro en Caloto-Cauca.Esperamos este arroz orgánico, sea un ejemplo a seguir en otras regiones. Demostrando que la producción sostenible y amigable con el ambiente es una realidad.

Historias de aves playeras en la costa nariñense

Dos cosas nos vienen a la mente cuando pensamos en las aves playeras, sus colores, grisáceos y opacos; y sus grandes concentraciones, cientos de aves que forman grandes bandadas congregadas en un sitio. Es sorprendente verlas volar al unísono, mostrando alternativamente los vientres blancos y las espaldas pardas.   Es posible ver estas impresionantes bandadas en algunos sitios muy especiales, estuarios con grandes planicies inundables, marismas o manglares. Dos de estos sitios están en la costa del Pacífico colombiano, en las bocanas de los ríos Iscuandé, Tapaje y Sanquianga, en el norte del Nariño. El estuario del río Iscuandé es habitado por el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, quienes están comprometidos con el cuidado de los manglares y sus recursos. Por su parte los estuarios del río Tapaje y Sanquianga están en el territorio de seis consejos comunitarios y en el Parque Natural Nacional Sanquianga.   En estos sitios es posible ver hasta 50 mil individuos de aves playeras usando los manglares, los planos intermareales y las islas barreras. Algunas de estas bandadas están conformadas por aves migratorias que se mueven entre el norte del continente y el norte de Nariño cada año, quienes usan estos sitios para alimentarse en descansar.   El delta del rio Iscuandé tienen árboles de mangle de gran altura, considerados entre los más altos del mundo (ver fuentes), algunos planos intermareales y dos islas barrera, de más de 500 ha, en la confluencia del río y el mar, La Cunita y Quiñonez. Estas islas mantienen áreas emergidas con vegetación y playas arenosas, que son usados por las aves playeras como dormideros durante la marea alta, y grandes extensiones de planos intermareales, que son usados como sitios de alimentación cuando baja la marea.   Por su parte, el PNN Sanquianga es el estuario más amplio de Suramérica, con 80 mil hectáreas de bosques de mangle, esteros, planos intermareales y aguas abiertas. Cuando baja la marea, quedan expuestas amplias planicies lodosas, que son el sitio de alimentación de las aves playeras. Durante la marea alta, las aves playeras se congregan en islas de manglar que quedan separadas por canales de agua.   Como parte de las estrategias para cuidar los hábitats de estas impresionantes aves, desde hace 10 años venimos realizando salidas anuales entre el 15 de enero y el 15 de febrero, para contar cuántas y cuáles aves playeras llegan a estos estuarios. Recorremos los estuarios y visitamos al menos la quinta parte de los cerca de 140 km2 de planos lodosos del norte de Nariño. Durante las visitas con funcionarios del PNN Sanquianga y habitantes del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, recorremos los sitios en embarcaciones, que son el medio más efectivo, y el único, para movernos entre los canales o esteros en los manglares. Visitamos algunos planos lodosos e islas barreras y contamos todas las aves playeras que vemos en cada uno.   En estos 10 años hemos logrado registrar concentraciones de 34 especies de aves playeras. Durante 2020 revisamos y analizamos la información colectada la cual fue publicada en el número especial del Boletín de Investigaciones Marinas y Costeras.   Encontramos que en las islas barreras del delta del río Iscuandé es común ver grandes bandadas de playeros pequeños como el playerito occidental y el semipalmeado (Calidris mauri y Calidris pusilla) o el chorlito piquigrueso y el semipalmeado (Charadrius wilsonia y Charadrius semipalmeado) y de otras especies de playeros medianos como la cosedora (Limnodromus griseus). Mientras que en el PNN Sanquianga, donde hay aproximadamente 900 planos lodosos dispersos al interior de bosques de mangle distribuidos por las 80 mil hectáreas del área, vemos regularmente en casi todos los planos, al menos un individuo del zarapito trinador (Numenius phaeopus), piloto (Tringa semipalmata) y meneaculito (Actitis macularius) comiendo en los planos. Las aves playeras ocupan los estuarios de diversas maneras, a pesar que estos estuarios están en la vecindad, la comunidad de aves playeras que los usan son diferentes. Esto puede deberse, tal vez, a diferencias de paisaje y de oferta de recursos. A este abanico de condiciones, las aves playeras también responden de diferente manera de acuerdo con sus caracterices naturales relacionada con el tamaño del cuerpo, el modo de alimentación de las aves playeras, e incluso la interacción con otras especies, incluyendo depredadores. Por ejemplo, en el delta del río Iscuandé predominan las aves playeras pequeñas y usan dos sitios grandes para alimentarse; mientras que en el PNN Sanquianga las aves grandes usan muchos planos y no forman grandes grupos para alimentarse.   Durante estos 10 años hemos notado cambios significativos en algunos sitios que visitamos: por ejemplo, algunos planos han crecido en tamaño, hay plántulas y árboles pequeños de manglar creciendo o algunas orillas se están erosionando y causando la caída de grandes árboles. En próximos análisis queremos avanzar en entender si podemos evidenciar cambios de las poblaciones de estas aves playeras y si tienen relación con cambios en los hábitats.   Escrita por: Diana Eusse FUENTES: En Colombia están los manglares más altos y conservados de América Mangrove canopy height globally related to precipitation, temperature and cyclone frequency

Nuestro Llano en llamas

La palabra fuego es frecuentemente asociada a destrucción, y si a la mente viene una imagen de una selva en la Amazonía que arde, no podremos pensar en otra cosa sino como se desvanece con el humo las diferentes formas de vida arrasadas por la candela.  

2020: indicadores en tiempos de crisis

Sin lugar a dudas 2020 será un año que quedará marcado en la historia de las próximas generaciones y que recordaremos por el resto de nuestras vidas; el año en que todo cambió, la razón, la Pandemia del Covid-19.  

Plan de acción de la reinita de Canadá en Colombia

La reinita de Canadá (Cardellina canadensis) es una especie de ave migratoria perteneciente a la familia de las reinitas y arañeros (Parulidae). A nivel internacional, esta reinita se encuentra categorizada

Conservando a la reinita de Canadá en Colombia

Dentro del marco del proyecto «Conservando la reinita de Canadá (Cardellina canadensis) en Colombia», consolidamos el Plan de acción de la reinita de Canadá en Colombia, un documento destinado a las organizaciones, instituciones educativas, entes territoriales y demás grupos interesados en la conservación de esta especie. Pero ¿quién es la reinita de Canadá? ¿cuál es la necesidad de tener un plan de acción para esta especie? y ¿porqué queremos conservarla?   La reinita de Canadá es un ave migratoria que vuela más de 5 mil kilómetros desde Canadá y Estados Unidos, sus zonas reproductivas, hacia los bosques andinos de Centro y Sudamérica donde pasa la temporada invernal de septiembre a abril. Esto significa que viaja 10 mil kilómetros en un año, algo increíble para un ave tan pequeña, que no pesa más de 15 gramos. Desafortunadamente, esta especie se ha visto afectada a lo largo de los años por diversas acciones realizadas por el hombre que han causado una disminución en sus poblaciones. Hoy tenemos alrededor de 60% menos individuos que los años 70s. La reinita de Canadá comparte los bosques andinos con otras aves residentes y migratorias, y lo más importante es que al proteger los bosques donde ella vive, aseguramos también la protección de algunas aves endémicas de Colombia, como la Pava Caucana (Penelope perspicax). Debido al interés mostrado por diversos países y entidades gubernamentales, educativas y privadas, se han desarrollado numerosas acciones en pro de la conservación de la reinita del Canadá. Entre estas acciones están la consolidación de un plan de acción en inglés para Norte, Centro y Sudamérica, donde se incluyeron seis estrategias de conservación. Para la Asociación Calidris, aportar a la conservación de esta especie, ha sido una prioridad. Por ello hemos trabajado en resumir y traducir el plan de acción, y ahora les presentamos un documento en el cual se plasman las estrategias necesarias para su conservación específicamente para Colombia.   En este documento se podrá encontrar información sobre la distribución, ecología y estado de conservación de la reinita de Canadá, otorgando un contexto básico de lo que sabemos de esta especie. En la sección de amenazas y estrategias de conservación, se describen los principales desafíos que enfrenta la reinita y que estrategias de conservación muestran mayor efectividad para frenar su disminución poblacional.   El objetivo es que este plan pueda ser usado por las diferentes autoridades ambientales, universidades, sociedades civiles y demás organizaciones que estén interesadas en contribuir a la conservación de la reinita del Canadá y los bosques andinos donde ella se encuentra. Este plan también hace parte de un esfuerzo continuo para poner a disposición de todos los colombianos planes de manejo de aves focales, que sirvan como hoja de ruta para el desarrollo de acciones de conservación en los Andes.   Para descargar el Plan de acción de la reinita de Canadá en Colombia clic aquí   Para descargar los planes de conservación de otras especies clic aquí    Por: Andrés Felipe Tigreros-Andrade

Conteo Navideño un reencuentro con las aves

El conteo navideño es una tradición que inició en el año 1900 en Norteamérica, donde era costumbre salir a cazar aves en la temporada de navidad, actividad denominada “Christmas Side Hunt”. Sin embargo, esta actividad llevó a la disminución de las poblaciones de aves, razón por la cual el ornitólogo Frank Chapman propuso salir a contarlas en lugar de cazarlas. Se realiza en Colombia desde la década de los 90. Su objetivo es generar información sobre el estado actual de las aves para detectar cambios en sus poblaciones a futuro, así mismo, es un espacio de participación ciudadana en la ciencia, la toma de decisiones y la generación de herramientas para el manejo y conservación de la avifauna.   El censo es coordinado a nivel nacional por la Red Nacional de Observadores de Aves – RNOA a través de la Asociación Colombiana de Ornitología – ACO, con el apoyo de la Asociación Bogotana de Ornitología – ABO y a nivel continental por la Sociedad Nacional Audubon. En el Valle del Cauca el círculo de la cordillera Occidental ubicado en el AICA (Área importante para la Conservación de las Aves) Bosque de San Antonio/Km18 y la Vereda Chicoral, ubicada entre los 1600 y 2100 msnm, es coordinado desde el año 2003 por la Asociación Calidris y la Asociación Río Cali. El pasado 18 de diciembre de 2020 no quisimos dejar pasar la oportunidad de ir a contar las aves al bosque subandino. Para ello y cumpliendo con los protocolos de bioseguridad, el equipo técnico de la Asociación Calidris y la Asociación Río Cali, junto a la Fundación DapaViva y habitantes de la zona acudimos la cita con las aves. Visitamos siete localidades, con una distancia aproximada de 2.5 km cada una. Estos recorridos se hacen por carreteras, fincas de descanso, plantaciones de té y cultivos de flores o pancoger, en su mayoría están rodeadas de bosque y jardines que favorecen la presencia de las aves. Entra las especies con mayor número de individuos están el Vencejo de collar (Streptoprocne zonaris) con 69 individuos de los cuales 57 fueron registrados en la localidad de Chicoral – Montebello, y Vencejo cuellirojo (Streptoprocne rutila) con 45 individuos, 30 reportados en la localidad de Alto Dapa, estas especies se pueden observar en grandes grupos, es un espectáculo ver su vuelo y escuchar el sonido de las alas que se produce por la velocidad y el viento.   Otras especies con mayor número de individuos: una especie migratoria, la Reinita naranja (Setophaga fusca) con 44 individuos, tal vez la reinita más común que podemos encontrar, estuvo presente en las siete localidades; la infaltable Tangara dorada (Tangara arthus) con 43 individuos, encontrada en las siete localidades y una especie que vuelve a aparecer en nuestra lista de los más observados: el Copetón (Zonotrichia capensis) con 43 individuos, es uno de los preferidos de jardines y carreteras, además su canto es para muchos habitantes uno de los más hermosos y melodiosos del bosque subandino, esta especie se observó en seis localidades.   Las aves migratorias estuvieron conformadas por: el Gavilán aliancho (Buteo platypterus), la Mirla buchipecosa (Catharus ustulatus), Vencejo negro (Cypseloides niger), Atrapamosca verdoso (Empidonax virescens) y la Piranga roja (Piranga rubra). Cinco especies de reinitas: Reinita de Canadá (Cardellina canadensis), Reinita enlutada (Geothlypis philadelphia), Reinita trepadora (Mniotilta varia), Reinita alidorada (Vermivora chrysoptera) y Reinita naranja (Setophaga fusca). Estas especies permanecen en el país entre los meses de septiembre y abril, regresando a Norteamérica a reproducirse.   Queremos agradecer a la Fundación DapaViva por su participación junto a los jóvenes que se están formando en el conocimiento y la conservación de la biodiversidad de la región, a la finca Lomalinda, La Cabaña, Debusale y Ecolodge La Minga y demás participantes de la Asociación Río Cali y amigos de Calidris.   Esperamos que este año tengamos la oportunidad de volver a reunirnos con nuestros amigos de las aves, volver a sonreír sin preocupaciones y seguir conociendo las aves de nuestra región.   Por: Dina Luz Estupiñan Coordinadora Conteo Navideño Circulo de la Cordillera Occidental