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50 años conservando los humedales del mundo

Foto: Hacienda Venecia, Valle del Cauca. Diana Patricia Ramirez El 2 de febrero de 1971 se firmó el Convenio sobre los Humedales, hecho que se dio en la ciudad iraní de Ramsar, a orillas del Mar Caspio, razón por la cual a este tratado internacional se le conoce como la Convención de Ramsar. El fin de esta iniciativa es asegurar la conservación de todos los humedales en el mundo. Siendo este el único acuerdo internacional que se ocupa de este tipo de ecosistemas.   Los humedales son áreas terrestres que están saturadas o inundadas de agua de manera permanente o estacional. Entre los humedales continentales se incluyen marismas, charcas, lagos, ríos, llanuras de inundación y pantanos. Entre los humedales costeros se incluyen marismas de agua salada, estuarios, manglares, lagunas litorales e incluso arrecifes de coral. Los estanques piscícolas, arrozales y salinas son considerados desde hace ya algún tiempo, humedales artificiales.   Uno de los principales logros de este Convenio ha sido la creación de la lista de Humedales de Importancia Internacional. Dicha lista está compuesta en la actualidad por 2.372 humedales de 170 países que equivalen a una superficie de 253.603.511 hectáreas.   La mayoría de las zonas húmedas de importancia internacional, protegidas por el Convenio Ramsar, cuentan además con otras figuras de protección (Parque Nacional, Parque Natural o Zona Exclusiva de Pesca Artesanal, etc), pese a esto, enfrentan graves problemas de conservación.   América Latina, ha designado 219 sitios Ramsar, una cifra realmente baja en comparación con otros continentes, Europa suscribe 1.115, África 413 y Asia 340. Esta región suramericana es la que ha experimentado una mayor reducción de humedales a nivel mundial con declive del 59% de estas superficies según las últimas estimaciones. Para ser parte de la Convención, el país interesado debe designar por lo menos, un Humedal bajo la categoría de Importancia Internacional y desde luego, comprometerse a cumplir con los principios que rigen este acuerdo. Colombia se unió a la Convención el 18 de junio de 1998 con la designación de la Cienaga Grande de Santa Marta como Humedal de Importancia Internacional.   En la actualidad son 10 los sitios designados a lo largo y ancho del país, con una extensión de 1.169.849.52 hectáreas. Estos son los sitios Ramsar de Colombia: complejo de Humedales de la Estrella Fluvial Inírida, complejo de Humedales del Alto Rio Cauca Asociado a la Laguna de Sonso, complejo de humedales Lagos de Tarapoto, complejo de Humedales Laguna del Otún, complejo de Humedales Urbanos del Distrito Capital de Bogotá, Delta del Río Baudó,  Laguna de la Cocha, Sistema Delta Estuarino del Río Magdalena, Ciénaga Grande de Santa Marta, istema Lacustre de Chingaza, Ciénaga de Zapatosa. La importancia de conservar los humedales Aunque se ha avanzado en la valoración y conservación de los humedales, es innegable que muchos enfrentan una grave situación ya que por siglos han sido considerados solo como sitios pantanosos, terrenos baldíos o zonas insalubres, por lo que fueron objeto de continuos planes de desecación o adecuación de tierras, acciones muchas veces promovidas por los propios gobiernos de turno. Un ejemplo de esta situación son los Humedales del Alto Río Cauca en el departamento del Valle, los cuales, durante la segunda mitad del Siglo XX se perdió el 60% de estos ecosistemas, debido principalmente a desecaciones y ocupaciones producidas por la actividad agrícola, pero también por la extracción de aguas fluviales y subterráneas, los vertidos de aguas residuales y la construcción de infraestructura de transporte y urbanización en sus márgenes. También resulta preocupante la situación que enfrentan los humedales costeros en nuestro país, especialmente los ubicados en el Caribe, ya que ha sido una constante su ocupación por asentamientos humanos (legales e ilegales), además la creciente infraestructura turística y las carreteras han sido otro factor importante de transformación de estos ecosistemas en esta región.   Pero en general, la situación con los humedales interiores tampoco es la mejor y aunque ha habido importantes avances en cuanto a su protección como por ejemplo los humedales de la Sabana de Bogota, no se puede desconocer que hoy por hoy, estos ecosistemas se están convirtiendo en “islas” ya que buena parte están rodeados por infraestructura gris o por cultivos, además de ser destinatarios finales de precarios sistemas de alcantarillado. Día Mundial de los Humedales 2021: los humedales y el agua El Día Mundial de los Humedales se celebra desde 1997 como una forma de llamar la atención sobre este importante ecosistema estratégico para la humanidad. El tema de este año destaca los humedales como fuente de agua dulce y alienta la acción para restaurarlos y detener su pérdida o degradación. Estamos viviendo una creciente crisis de agua dulce que amenaza a las personas y al planeta. Se está utilizando más agua de la que se puede reponer, destruyendo el ecosistema del que más dependen el agua y la vida en general: los humedales. El agua y los humedales están unidos en una convivencia inseparable que es vital para la vida, nuestro bienestar y la salud de nuestro planeta. La Asociación Calidris en compañía de otras organizaciones como WWF, la Fundación Natura y Omacha entre otras, estaremos coordinando algunas actividades conmemorativas de esta fecha, teniendo en cuenta desde luego las limitantes existentes y las recomendaciones de las autoridades con relación al manejo de la bioseguridad debido a la pandemia del Covid 19 que actualmente enfrentamos.   Por: Luis Fernando Castillo Director Ejecutivo

Cambios en los humedales del Valle del Cauca

A lo largo de la historia los ríos han sido el motor de muchas sociedades y el río Cauca no ha sido la excepción. Desde antes del arribo de los españoles, el río Cauca y las zonas aledañas fueron una importante fuente de alimento y materiales para construcción de enseres y casas. Hay evidencia de obras hidráulicas que permitieron el manejo de las aguas de algunos humedales. Durante la época de la colonia, el río se convirtió además en un corredor de comunicación y un eje de desarrollo de pueblos y caminos. Una vez establecida esta intricada red de caminos y de poblados, se empezó a pensar en el desarrollo de la región y en sus conexiones con otras regiones del interior del país y el mar. El río Cauca nace en la laguna del Buey en el Macizo colombiano, en el departamento del Cauca e inicia su descenso por la pendiente de la cordillera Central hacia el occidente y luego hacia el norte. Atraviesa desde el norte del Cauca y el Valle del Cauca hasta La Virginia en Risaralda, por en un valle amplio, donde el río forma meandros, ciénagas, lagunas y madreviejas. En este valle, el río se acerca a la cordillera Occidental.  A partir de La Virginia se encañona entre las cordilleras hasta el bajo Cauca, donde forma de nuevo grandes extensiones de ciénagas al unirse con el río Nechí y posteriormente al unirse al río Magdalena en la depresión Momposina. El río Cauca y los humedales asociados han sufrido cambios como en la formación y desaparición de humedales, inundaciones periódicas, diques y jarillones para reducir las inundaciones. Estos cambios han quedado plasmados en nuestra memoria colectiva a través de la comida, las canciones y el arte y, por supuesto, en recuerdos y anécdotas familiares. También ha dejado una huella importante en libros, dibujos y pinturas, crónicas, mapas y documentos públicos depositados en archivos, centros de historia y bibliotecas. A partir de la segunda mitad del siglo pasado tenemos además información cartográfica de alta resolución espacial y temporal.   Interesados en entender dónde y en qué proporción los humedales del Valle del Cauca han ido cambiando en el tiempo, buscamos información cartográfica histórica y actual de la región y la contrastamos para identificar la transformación de los complejos de humedales asociados al río Cauca. Foto: Laguna de Sonso. Luis Fernando Castillo Entre los cambios más notorios está la perdida de ciénagas y zonas pantanosas, entre Cali y Palmira, región descrita por los cronistas, viajeros e ingenieros de la colonia y la república. Entre sus crónicas resaltan la exuberante vegetación, la presencia de micos aulladores, felinos y otros mamíferos, y varias especies de garzas, patos e ibis. También dan cuenta de la importancia que tenía la pesca entre los pueblos originarios. La descripción de extensas llanuras lodosas y con vegetación inundada, contrasta con la disminución de estas ciénagas en la actualidad.   En la información y cartografía analizada es notoria la formación y posterior colmatación de madreviejas, la más reciente durante el invierno de 2010, cuando al sur de Jamundí, en límites con el departamento del Cauca, nació la madrevieja Cauquita. Estos mapas nos muestran cuerpos de agua que se han mantenido en el tiempo, cambiando su extensión, o la calidad de su agua, como la laguna de Sonso, el humedal más grande de la región. La laguna de Sonso ha ido cambiando su extensión por efecto de construcciones y áreas destinadas al cultivo. Entre las modificaciones más significativas están los cambios en los canales de entrada y salida de la laguna por efecto de obras de infraestructura o para adecuación de tierras. Esto ha ocasionado que se aumente la cantidad de vegetación flotante y se reduzca el espejo de agua, lo cual ha tenido efectos en muchos peces de interés para las comunidades y en la comunidad de aves acuáticas.   Entre la década de los 70 y la actualidad el área de los humedales del valle del Cauca han disminuido en cerca de 10 mil hectáreas, quedando solo 2.700 ha.  En 1987 un ejercicio similar arrojó una cifra de perdida de humedales entre 1959 y la década de los 80 de 15 mil hectáreas (Restrepo y Naranjo, 1987), cuando se comparó cartografía de los años 50 y la década del 80. Que la porción perdida sea igual en las dos épocas, muestra que la tasa de cambio de humedales se detuvo hace más de 40 años, o tal vez más.   La información actual revela que, si bien el balance neto es de perdida, entre las dos épocas se han formado humedales nuevos que ocupan actualmente 1000 ha, principalmente madreviejas que se han desprendido del río Cauca, manteniendo así la dinámica natural de los ríos en valles planos y amplios. Foto: Cienana el Conchal 2020. Luis Fernando Castillo Son muchos los esfuerzos que se hacen para mantener saludables los humedales en el Valle del Cauca, sin embargo, aún no son suficientes; se evidencia que la disminución en algunos grupos cómo los patos están relacionados con la disminución de espejos de agua.  Los humedales del Valle del Cauca han fertilizado el suelo por miles de años, han brindado refugio a peces, aves y mamíferos que parte de nuestra identidad y cultura. Por esto es clave entender como estos cambios impactan a las poblaciones naturales, a los diferentes grupos de aves, pero además como han ido impactando nuestros medios de vida y como lo harán en el futuro.  Los resultados de este análisis harán parte de una publicación que estará disponible en formato digital en los próximos meses. Por: Diana Eusse     Restrepo, C. y L.G. Naranjo. 1987. Recuento histórico de la disminución de humedales y la desaparición de aves acuáticas en el valle geográfico del río Cauca, Colombia. Memorias III congreso de ornitología tropical, Cali, Colombia.

Censo Neotropical de Aves Acuáticas febrero 2021

El Censo Neotropical de Aves Acuáticas – CNAA es una actividad liderada por Wetlands International y en Colombia apoyada por la Red Nacional de Observadores de Aves – RNOA. La Asociación Calidris desde el año 2002 realiza el censo en los humedales del valle geográfico

Una apuesta por la conservación y la sostenibilidad

Durante los últimos años la observación de aves se ha convertido en una de las actividades alrededor del turismo de naturaleza más populares y que más adeptos ha ganado. Con mayor frecuencia vemos grupos de personas con binoculares, cámaras, guías de aves en los diferentes parajes de la geografía nacional disfrutando de la exuberancia de la biodiversidad. Colombia como el país con la mayor riqueza de especies de aves en el mundo es el destino ideal para quienes disfrutan de la observación, sin embargo, esto también plantea muchos desafíos en cuanto al manejo adecuado del recurso, su conservación y sostenibilidad.   Desde hace unos años la Asociación Calidris se ha involucrado en el desarrollo del aviturismo del país y desde 2015 junto a la Sociedad Audubon desarrollado las Rutas de Aviturismo de Colombia, contribuyendo a la generación de información consolidada de la biodiversidad y la avifauna asociada a los sitios de pajareo ya la caracterización de los servicios y los emprendimientos que hay en las comunidades locales. Otro de los componentes del desarrollo de las rutas ha sido la capacitación en identificación de aves, habilidades de guianza y promoción de los servicios, a través de estos procesos de capacitación se han formado cerca de 500 informadores de aves a lo largo de las 4 rutas de aviturismo y cerca de 300 operadores turísticos. Las rutas de aviturismo de Colombia conectan los servicios turísticos locales con los operadores y guías especializados, al promover el uso de informadores turísticos locales, se asegura la promoción de aspectos culturales y étnicos, además de reconocer y visualizar los esfuerzos en conservación que las comunidades han llevado a cabo durante años. En ese sentido el aviturismo desde nuestra perspectiva, se convierte en una alternativa económica que apoya e incentiva procesos de conservación en áreas y ecosistemas donde habitan las aves y que los recursos económicos generados por medio de la prestación de servicios para el aviturismo y el turismo de naturaleza, puedan mejorar las condiciones de vida de las comunidades locales.   El 2020 debido a la pandemia, presentó retos para este sector pero también nos brindó la oportunidad de aprender a maximizar las opciones de las capacitaciones virtuales, e interactuar con un mayor número de personas de las que estábamos alcanzando con el modelo tradicional y prepararnos para establecer protocolos de bioseguridad para operadores turísticos e informadores de aves que permitan vivir la experiencia de la observación de aves sin riesgo. Consolidamos el canal de Youtube Red de Informadores de Aviturismo de Colombia, en el cual los informadores de aviturismo de todas las rutas, están compartiendo los distintos sitios para hacer observación de aves, las iniciativas de conservación y las recomendaciones en la compra y manejo de equipo óptico para quienes se inician en el mundo de la observación de aves.   Los procesos que se han adelantado a lo largo del país han sido posibles de la mano de diferentes aliados como Fontur, la Gobernación del Valle del Cauca, la Universidad ICESI, Transforma, CEPF (Fondo de Alianzas para Ecosistemas Críticos) y Patrimonio Natural, quienes como nosotros apuestan al desarrollo comunitario para la sostenibilidad local, ingrediente fundamental para la conservación.   Por: Pedro A. Camargo Martínez

Sensores remotos para estudiar hábitats de aves playeras

Como parte de nuestra misión de conocer mejor las de Colombia, una de las metas que nos hemos trazado es actualizar mapas de ecosistemas costeros de mayor importancia para las aves. Las observaciones directas sobre el terreno nos permiten un gran nivel de detalle sobre la disponibilidad y calidad del hábitat de las aves, pero no siempre son posibles. Recopilar información en campo a lo largo de paisajes extensos puede tomar meses o años o equipos numerosos de observadores. Para lograr mejores mapas en paisajes extensos usamos sensores remotos, que permiten reconstruir esta información que combinados con observación en terreno nos permiten sugerir hipótesis, evaluar modelos y ver características del hábitat que por su extensión o grado de complejidad son invisibles para observadores en terreno. Planos y playas Situamos el foco en islas de barrera y planos intermareales ubicadas en el norte de Nariño, una región que concentra la mayor parte de esos ecosistemas en el Pacífico colombiano. Las islas de barrera son de gran importancia para la anidación y el descanso de aves marinas y playeras, por ejemplo, son lugares de concentración reproductiva del chorlo de Wilson (Charadius wilsonia) y el ostrero americano (Haematopus palliatus) y el único hábitat de anidación conocido en Colombia de especies de aves marinas como el gaviotín blanco (Gelochelidon nilotica). Estas islas también son usadas como sitios de reposo por más de una docena de aves playeras y en conjunto con los planos intermareales proveen el hábitat de alimentación de más 50,000 aves playeras migratorias que visitan el sur del Pacífico colombiano cada año.     Ver a través de las nubes Para obtener un mapa base de islas barrera, planos intermareales y otros ecosistemas costeros usamos las imágenes recientes (2015-2020) de Landsat y Sentinel, para cuantificar la cantidad de hábitat disponible y su variación espacial a través del extenso paisaje costero del norte de Nariño (cerca de 1000 km2), equivalente a dos veces la ciudad de Cali. Por su naturaleza cambiante el estudio de estos ecosistemas requiere una perspectiva histórica y futura. Por esta razón revisamos más de 35 años del archivo de Landsat (uno de los satélites más usados en monitoreo ambiental) para reconstruir la dinámica histórica de planos intermareales.   Además, para complementar usamos imágenes de Sentinel 1, un satélite europeo que usa un radar en vez de instrumentos ópticos, y en pocas palabras permite “ver” a través de las nubes y otros fenómenos atmosféricos. Esta habilidad le permite lograr una cobertura casi continua (cada dos semanas o menos). A partir de este archivo detallado realizamos cálculos de la altura de la marea en los momentos de adquisición de las imágenes para estimar la cantidad de hábitat inundado y proyectar o construir el modelo de inundación en relación a la altura de la marea. Entre las aplicaciones posibles de este mapa dinámico se encuentra la identificación de áreas más propensas a la inundación mareal y la identificación de preferencias de hábitat por parte de las aves. Animación de un año de imágenes de radar tomadas a diferentes alturas de la marea muestran como los planos itnermareales que se cubren y descubren Retos Una de las dificultades de mapear estos ecosistemas con sensores remotos es su continua dinámica. El flujo de las mareas, cambios de corrientes, ingreso de nuevos sedimentos desde el río, entre otros factores hace que cambien año a año, entre estaciones o incluso minuto a minuto, si se considera la continua acción de la inundación mareal. Adicionalmente para lograr buenos mapas se requieren imágenes limpias de nubes, una tarea virtualmente imposible en una zona tan húmeda como el Pacífico colombiano para solucionarlo usamos imágenes de satélites con radares y visitas de campo con sobrevuelos en dron. Una vez georreferenciamos el sitio, se identifican los lugares precisos del cambio de la vegetación, con una periodicidad y detalle mayor a la de los satélites ópticos. Usamos este tipo de imágenes para estimar el cambio preciso en la extensión de asentamientos humanos y otras coberturas de interés como islas de barrera y planos intermareales. Mientras probamos estos métodos en el sur del Pacífico colombiano, esperamos ampliarlo a otras localidades de importancia para aves.   La Asociación Calidris, en asocio con el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador lleva a cabo estudios para entender el hábitat costero a partir de sensores remotos. Para esta tarea contamos con el apoyo técnico y económico del Programa de soluciones costeras del laboratorio de Ornitología de Cornell, el Laboratorio de Geociencias Marinas y Costeras -GEO de INVEMAR y el acompañamiento del departamento de geografía de la Universidad del Valle.   Por: Richard Johnston

El clima está cambiando

Constantemente somos bombardeados con una cantidad de información sobre cambio climático. Nos sorprendemos por las lluvias o sequías en temporadas inesperadas o por noticias sobre incendios, huracanes e inundaciones que padecen diferentescomunidades en el planeta, pero no logramos establecer una relación directa e implicarnos en el asunto.     En los últimos 200 años, han aumentado la cantidad de gases que están llegando a la atmosfera, gracias a la actividad humana. La concentración de estos gases, impiden que el calor salga al espacio exterior y hacen un efecto de invernadero, al aumentar la temperatura. Ilustración tomada de: https://obccd.org/informacion-basica-2/que-es-el-cambio-climatico/ Como consecuencia la naturaleza se está viendo afectada y por ende todos los seres vivos enfrentaremos cambios y alteraciones en nuestras formas de vida. Aumento de enfermedades, disminución de oferta alimenticia, incremento en el nivel del mar, alteraciones de ecosistemas y para algunas especies responder a estos cambios no será una tarea fácil y es posible que desaparezcan.   Sobre esta crisis vienen alertando los científicos desde 1995 en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), se han hecho acuerdos y los países firmantes se reúnen cada año en las Conferencias de las Partes (COP) para revisar lo pactado y proponer acciones de mitigación y adaptación. Colombia es firmante y existe un Plan Nacional de Adaptación de Cambio Climático para nuestro país. Algunas de las acciones que estamos promoviendo o desarrollando en Calidris como medida de adaptación o mitigación al cambio climático son Foto: siembra en Villacarmelo Mantener y aumentar la cobertura vegetal de algunos hábitats, para que los sitios se conecten mejor y los animales se puedan mover entre ellos. En la Reserva Bosque Colibrí ubicada en Villacarmelo; sembramos, junto a 11 familias, 740 árboles representados en 55 especies botánicas para aumentar la cobertura vegetal de jardines, sistemas agroforestales y brindar recursos a diferentes especies residentes y migratorias, entre ellas, la Reinita de Canadá (Cardellina canadensis). Foto:  monitoreo de piangua en Iscuandé, Patricia Falk. Conservar poblaciones naturales, saludables y diversas que puedan responder mejor a los cambios ambientales. En la Bocana de Iscuandé desde el 2014 se desarrolla el acuerdo de conservación de la piangua, en el cual la comunidad captura las pianguas mayores a 5 centímentros, cuando han alcanzado su madurez sexual, que garantiza que el animal se reprodujo. Entre las muchas actividades de este acuerdo, hemos realizado talleres de monitoreo participativo de identificación de sexo y madurez de la piangua con la comunidad. Foto: arrozal en el Valle del Cauca, certificado con el sello «ARROZ AMIGO DE LAS AVES» Promover prácticas amigables de producción en arrozales, como la reducción de cantidad de agua en el cultivo, el uso de agroquímicos orgánicos y el trasplante de plántulas. En los cultivos certificados con el sello “ARROZ AMIGO DE LAS AVES” en el Valle del Cauca y Casanare garantizamos, de la mano con los productores, un hábitat adecuado para una gran cantidad de organismos que encuentran en estos humedales artificiales sitio de refugio, reproducción y alimentación. Foto: jornada de observación de aves de entrenameinto a informadores , Pedro Arturo Camargo Martínez. Generar y compartir información con diferentes actores locales para que estén atentos a los cambios futuros, puedan proyectar sus acciones y diversificar sus fuentes de ingresos. En Consacá, en el departamento de Nariño hemos realizado capacitaciones a informadores turísticos, con el propósito de fortalecer la Ruta de Aviturismo del Suroccidente colombiano conformada por los departamentos del Cauca, Valle y Nariño. Planear el futuro con un nivel de incertidumbre y en momentos de crisis no es fácil. Bajar las consecuencias globales a los contextos regionales, empobrecidos y golpeados por la violencia en nuestro país tampoco lo es. Pero es indispensable empezar a pensar y planear desde este enfoque de cambio climático partiendo del reconocimiento de los saberes tradicionales de las comunidades, del intercambio de experiencias y el diálogo de saberes para la construcción de alternativas esperanzadoras y de otros mundos posibles que favorezcan la conservación de la vida ante eventos climáticos.   Por: Yuliana Ordoñez

Las aves cuentan y los caleños las contamos

Ana cyanoptera Cinnamon teal

562 especies de aves se han registrado en el municipio de Cali, casi la cuarta parte de las aves de nuestro país. Esto nos permite sentirnos orgullosos de vivir en Cali y nos muestra que debemos ser responsables y conservar el territorio. Entre el 11 y el 18 de octubre, los caleños registramos las aves de nuestro municipio. Más de 250 personas participaron en el censo urbano de aves de Cali que en su sexta versión se realizó desde los barrios y ecoparques de la ciudad. Este es un evento de ciencia ciudadana, resultado del trabajo en conjunto de muchas organizaciones e iniciativas locales que buscamos encontrar en las aves, una manera de entender los cambios en la ciudad y dar recomendaciones para conservar nuestra biodiversidad.   ¿Quienes participamos?  autoridades ambientales (DAGMA e INCIVA), académicas (Universidad del Valle, ICESI y Javeriana) y organizaciones de la sociedad civil (Audubon, Zoológico de Cali, EcoAves, Oiga Mire Aves, Sociedad Vallecaucana de Ornitología – Dacnis y PAU Colombia) y personas naturales interesados en la observación de aves o en el trabajo ambiental en la ciudad. La vecindad fue la protagonista de esta versión y la oportunidad de acercarnos a los espacios verdes de los barrios para recopilar información de toda  la ciudad. Los invitamos a que se unan a esta iniciativa el próximo año.

Cultivando con buenas prácticas agrícolas, conservamos aves.

El Área Importante para la Conservación de las Aves (AICA/IBA por sus siglas en inglés) Bosque San Antonio/KM 18 es uno de los lugares con mayor biodiversidad en los Andes Occidentales de Colombia, pero a su vez es un lugar que enfrenta diferentes presiones antropogénicas. Esto reduce las posibilidades de conservar las poblaciones de aves, tanto residentes como migratorias. La reinita de Canadá (Cardellina canadensis) es una de las especies de aves migratorias que se encuentra en este área y sus poblaciones están disminuyendo en todo el continente debido principalmente a la transformación de sus hábitats naturales. Por lo cual, tomar acciones de conservación en algunas áreas es prioritario.   Por esta razón la Asociación Calidris con el apoyo de la Feria Británica (British Birdwatching Fair) y BirdLife Internacional el pasado mes de agosto finalizó el proyecto “Acciones de conservación para la Reinita de Canadá en los Andes Occidentales de Colombia”. Uno de nuestros objetivos era poder trabajar en fincas que tuvieran zonas de cultivos y bosque, ya que la reinita de Canadá es una especie que busca insectos para alimentarse, en los cultivos; en especial de café. Pero muchas veces por el uso de insumos agroquímicos en los cultivos, la reinita de Canadá y otras especies de aves no encuentran alimento en ellos. En nuestro primer acercamiento con los propietarios de los predios ubicados en las veredas de La Cumbre, Valle del Cauca discutimos sobre la importancia de las prácticas agrícolas en la zona para la conservación de la reinita de Canadá, esta especie  no es conocida por todos y al inicio la confundían con otras aves de colores similares, descubrir que tenían en el área un ave migratoria que anualmente los visitaba fue sorprendente. A partir de ese primer acercamiento, se desarrollaron varios talleres en los cuales los propietarios de predios con su amplio conocimiento y experiencias compartieron  sus aprendizajes sobre el desarrollo de cultivos agroforestales, productos orgánicos para aplicar a los mismos y el cuidado de la naturaleza, de la cual nos beneficiamos tanto. Algo muy positivo que nos llamó la atención fue que los propietarios de predios en sus cultivos estaban realizando buenas prácticas agrícolas. Nos contaron que para ellos es muy importante proteger la tierra de sus cultivos, el agua y el bosque, ya que, son conscientes de que se debe proteger los recursos que nos provee la naturaleza.   Adicionalmente, elaboramos el folleto buenas prácticas para la conservación de la biodiversidad, que recoge algunas recomendaciones en la búsqueda de la conservación de la reinita de Canadá y de otras especies nativas de la zona, así como del correcto manejo del suelo y el agua. El proyecto apuntó a brindar aprendizajes en conjunto desde los talleres realizados durante el transcurso de este.   Para nosotros, fue una gran experiencia el trabajar en conjunto con los propietarios de los predios. Creemos que la conservación de la biodiversidad es más exitosa cuando se trabaja de manera colaborativa.   Por: Diana Ramírez

Tringa, un software para conteo automático de aves

A finales de 2019 comenzamos a evaluar el potencial de las cámaras trampa para entender el uso del hábitat por aves playeras. Las cámaras nos permitieron recolectar mucha información del comportamiento de las aves,pero generaron un nuevo reto, el análisis de miles de fotografías y videos. Es así como nació Tringa, una herramienta de software que usa técnicas de visión artificial para analizar fotografías y video y permite contar aves de manera automática.   Las aves playeras, en la costa del Pacífico de Colombia se enfrentan a un hábitat cambiante. Usan planos intermareales que se inundan y despejan con regularidad por acción de la marea con más de 3.5 metros de diferencia entre el nivel más bajo y más alto. En una misma localidad, este hábitat puede extenderse por centenares de hectáreas, lo que hace difícil la observación simultánea de los lugares usados por las aves a lo largo del ciclo mareal. Muchas de estas localidades en Colombia son remotas, de difícil acceso o con una logística costosa y compleja para desplazar equipos numerosos. Un escenario de observación tradicional, es virtualmente imposible en estas circunstancias, incluso si uno contara con todo el personal entrenado, jornadas de observación de más de 6-7h serían un reto para mantener la moral del equipo y garantizar que la fatiga no impacte la calidad de los datos. En estas circunstancias, las cámaras nos permitieron lograr una amplia cobertura simultánea del área de estudio y con una resolución espacial (10x10m) y temporal muy finas (minuto a minuto).   https://www.youtube.com/watch?v=lHaFBLys_Ns Las cámaras, fueron configuradas para realizar el monitoreo continuo de un lugar y registrar cada minuto la actividad de las aves. Como resultado obtuvimos varios cientos de archivos, logramos acumular 20.000 fotografías y 3000 videos, en apenas siete días de campo. Para analizar ese volumen de información de manera eficiente, se diseñó Tringa.   Tringa es un software de descarga gratuita que incluye módulos para el conteo automático de aves a partir de fotografías y video. Esto es posible gracias a las redes neuronales, una técnica de aprendizaje de máquina entrenada con miles de recuadros de “aves” y “fondos” para detectar aves en planos intermareales. A través de un “umbral” los usuarios pueden ajustar la probabilidad de detección de “ave” y elegir entre varios tipos de modelos. El resultado es el número de aves presentes en cada imagen. El desempeño de los modelos varía según la complejidad del fondo y la distancia a la cual se encuentran las aves. La mayor ventaja de Tringa es una interfaz amigable para usuarios sin experiencia en programación y con videos demostrativos que explican paso a paso las rutinas de análisis. Resultado del módulo de análisis de imagen. El usuario puede elegir una sección de la imagen, los cuadros azules indican aves detectadas. Recomendaciones para usar la aplicación Tringa fue diseñado para cámaras trampa y entrenado con este tipo de imágenes, pero en principio, podría usarse con fotografías o video de cualquier tipo de cámara. En términos generales se requieren imágenes de alta resolución (>20Mp) que abraquen la parcela de interés, por ejemplo, un recuadro de hábitat de 10x10m justo en frente a la cámara. En las sesiones campo se recomienda evitar la incidencia de luz directa y para los videos, soportes estables (trípodes pesados o anclados) o barreras que reduzcan el movimiento asociado al viento. El ángulo de cámara dependerá mucho de condiciones locales, pero en general, se recomienda ubicarla en una posición alta (no sobre el sustrato, sino al menos 1 metro arriba) y la una inclinación hacia la región más próxima. Clic aquí si te interesa ver una presentación sobre Tringa. Tringa es una de las nuevas herramientas para el estudio de ecosistemas costeros que estamos desarrollando como parte del proyecto Estuarios del Futuro. Fue desarrollado por el Grupo Sistemic de la Universidad de Antioquia (tesis de pregrado de ingeniería electrónica de Daniel Lopez) y la Asociación Calidris con el apoyo del programa de Becas de Soluciones Costeras del Laboratorio de Ornitología de Cornell y el grupo de Geociencias de INVEMAR. Cualquier inquietud sobre el software y sus algoritmos puede dirigirla a victoria.isaza@udea.edu.co y cualquier inquietud sobre aplicaciones de este software a otros ecosistemas o especies: richard.johnston@cornell.edu.   Por: Richard Johnston Twitter: @johnstongonzal

¡Las aves para todos!

En nuestras vidas siempre habrá momentos en los que buscamos ese algo que nos conecte con la naturaleza. Sin importar donde residamos o donde hayamos nacido, en ocasiones sentimos la necesidad de acercarnos al mar, a las montañas, a los árboles y a los animales. Una vez que escapamos de edificios, asfalto y de la cruel rutina citadina, nuestra mente y nuestros sentidos atesoran el contacto con el aire, el agua y el suelo.   Los colores, los sonidos y las texturas que vemos, escuchamos y palpamos en la naturaleza nos brindan el sosiego requerido. Lamentablemente, para muchas personas, disfrutar de la naturaleza se ha convertido, cada vez más, en un privilegio pues deben permanecer inmersas en el ruido, el humo y el caos urbano.   Por fortuna, todavía hay maneras en las que se pueden descubrir fragmentos de esa naturaleza esquiva en las grandes urbes. Y son las aves, ese perfecto vehículo que en el paisaje urbano nos conecta con la naturaleza. Los colores y los cantos de algunas aves pueden evadir el concreto y el esmog, de modo que logramos apreciarlos desde una ventana. https://www.youtube.com/watch?v=Bg-Exr1aCWM Algo de las aves que resulta sorprendente es que para disfrutarlas solo basta uno de nuestros sentidos. A través de las aves podemos volar sin caminar, soñar sin poder ver y conectarnos sin tener voz. No nos privemos, entonces, ni privemos a nadie de apreciar las aves, de la libertad que simbolizan, de la belleza que abrigan y de los sonidos que emiten. No importa el color de nuestra piel, la lengua que hablamos o los ideales que defendamos, las aves están allí para todos.   Por: Carlos Ruiz-Guerra Traducción a lengua de señas: Yamile Mendoza y Camila Pava