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Distribución y abundancia de aves marinas y playeras en el PNN Uramba Bahía Málaga

Con el fin de aportar al conocimiento de las aves marinas y playeras, en noviembre de 2021 evaluamos la distribución y abundancia de este grupo de aves en el PNN Uramba Bahía Málaga, Buenaventura. Se registraron 16 especies y se contaron 1718 individuos pertenecientes a 6 familias. Las especies más abundantes fueron el Chirón bullicioso (Numenius phaeopus, 450 individuos) y el pelicano pardo (Pelecanus occidentalis, 218 individuos). La mayor concentración de aves se detectó en los planos lodosos intermareales ubicados en la parte media e interna de la bahía, donde se registró aproximadamente el 58.9% de los individuos.    Los principales grupos de aves acuáticas fueron los chorlos y playeros, que comprendieron nueve especies y 999 individuos. Por su parte, las aves marinas estuvieron representadas por siete especies y 719 individuos. En el 57% de los puntos, registramos actividades de origen antrópico, siendo las más comunes, la pesca y recolección artesanal de moluscos (15%), además de la presencia de centros poblados cerca de las áreas de ocupación de las aves (8%). Se resalta el valor ecosistémico de los planos intermareales y las áreas de manglar adyacentes como hábitats claves para aves marinas y playeras. En la siguiente infografía encontrarán los principales resultados obtenidos.

Avanza con éxito la iniciativa Conserva Aves en Colombia

Santiago de Cali, Colombia. El Fondo Bezos, ABC, Audubon, Birdlife y RedLac, de la mano del Fondo Acción y de la Asociación Calidris; pusieron en marcha en Colombia, la iniciativa Conserva Aves, una estrategia inclusiva de conservación y de lucha contra el cambio climático, en beneficio de las aves, la biodiversidad y las generaciones del presente y del futuro. Conserva Aves vincula activamente actores civiles, comunitarios, públicos y privados para trabajar en conjunto en el manejo sostenible de nuevas áreas protegidas, RNSC y OMEC. Durante los meses de julio y agosto se realizaron las primeras visitas de intercambio de conocimiento y fortalecimiento a los socios locales que actualmente adelantan procesos de autorreconocimiento y reporte de áreas protegidas destinadas a la conservación in situ, áreas de especial importancia para las aves. Capurganá (Chocó), Charalá y Virolín (Santander) fueron las poblaciones visitadas con el objetivo de avanzar en aspectos técnicos como generalidades de las rutas y procedimientos para el reconocimiento de dichas áreas, así como el monitoreo de especies de aves de importancia estratégica para la biodiversidad. En el municipio de Capurganá, participaron diferentes miembros del Consejo Mayor de Comunidades Negras de la Cuenca del Rio Acandí y de Zona Costera Norte-Cocomanorte, lideres mayores y mayoras del territorio, así como jóvenes profesionales de la región y expertos étnicos locales. En la vereda Virolín del municipio de Charalá, se contó con la presencia activa de los miembros de la  Asociación de Prosumidores Agroecológicos, Agrosolidaria (Seccional Charalá), además de campesinos, productores, administradores de predios y jóvenes de la región que trabajan en diferentes aspectos del proyecto; así como también de una docente y varios estudiantes de los últimos grados del colegio Santuario, quienes desarrollan sus proyectos de grado con énfasis en el conocimiento y la conservación de las aves de la vereda y áreas aledañas. Estos encuentros permitieron avanzar en la revisión de las etapas necesarias en el proceso de autorreconocimiento de Territorios y Áreas Conservadas por Pueblos Indígenas y Comunidades Locales-TICCA, y de otras Medidas Efectivas de Conservación-OMEC. De igual manera, se adelantó el análisis de presiones, la cartografía de elementos biofísicos, socio económicos y culturales necesarios para la zonificación del área a conservar. Asimismo, se trabajó en el diseño y revisión de polígonos de acuerdo a la cartografía, y se hicieron ajustes en el área estimada y en la posibilidad de mejoras en el diseño. Por otra parte, se llevó a cabo la revisión de la lista de las especies de aves claves para la conservación (especies migratorias, amenazadas a nivel nacional, endémicas o casi endémicas), se trabajó en el uso de guías de campo para la identificación. Además, se llevaron a cabo ejercicios teórico-prácticos para el manejo y uso de binoculares, telescopio y trípode; así como también en herramientas digitales (app) para la identificación y registro de especies, entre otras actividades que fortalecen la puesta en marcha de los diferentes proyectos en el marco de esta iniciativa. En ambos casos se acordó el apoyo en la sistematización de la cartografía realizada con los socios locales, así como un acompañamiento posterior en temas de monitoreo de especies de aves. Durante los próximos meses, se continuará con el proceso de aproximación con el resto de los socios locales beneficiados en la iniciativa Conserva Aves en el país. La iniciativa Conserva Aves impulsa la creación, consolidación, manejo y fortalecimiento de cien o más nuevas áreas protegidas estratégicas subnacionales (territorios regionales, municipales, étnicos y privados), que cubren más de dos millones de hectáreas, inicialmente en 9 países de América Latina. La implementación regional de Conserva Aves será realizada por un consorcio de organizaciones conservacionistas efectivas, fondos fiduciarios ambientales en cada país miembro de la Red de Fondos Ambientales de América Latina y el Caribe-RedLAC y los socios internacionales de BirdLife International: Asociación Calidris (Colombia), Aves y Conservación (Ecuador), Asociación Ecosistemas Andinos-ECOAN (Perú) y Asociación Armonía (Bolivia). El Consejo Mayor de Comunidades Negras de la Cuenca del Rio Acandí y Zona Costera Norte, la Asociación de Prosumidores Agroecologicos-Agrosolidaria (Seccional Charala), la Asociación para el Desarrollo Campesino, la Fundación Bioconservancy, la Fundación Darién, la Fundación Ecológica Los Colibríes de Altaquer, la Fundación Ecosistemas Secos de Colombia, la Fundación Herencia Ambiental Caribe, la Fundación La Palmita, la Fundación Palmarito Casanare, la Fundación Trópico y la Federación Comunitaria para el Ordenamiento y Manejo de las Áreas Protegidas de Risaralda, son los 12 socios locales que hacen parte de la iniciativa Conserva Aves en Colombia a través de sus proyectos. Para mayor información: Claudia Londoño Coordinadora Conserva Aves Asociación Calidris clondono@calidris.org.co

Por las Reinitas, con la gente 

Santiago de Cali, Colombia. La Asociación Calidris, con apoyo del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, a través de la ley para la Conservación de las Aves Migratorias (NMBCA, por su sigla en inglés), llevó a cabo durante 2022 y 2023, una serie de acciones de conservación para mejorar el hábitat de la Reinita de Canadá (Cardellina canadensis) y de otras especies de aves migratorias que frecuentan la cordillera Occidental, puntualmente, en seis municipios del Valle del Cauca: El Dovio, Bolívar, Zarzal, Yumbo, Cali y Jamundí.   Una de las principales amenazas para las aves migratorias, es la transformación y pérdida de hábitat, principalmente a causa de cambios en el uso del suelo (por ejemplo, actividades agrícolas y pecuarias intensivas). Colombia por su posición estratégica hace parte de las principales rutas de migración desde Norteamérica hacia Suramérica de estas aves, entre las cuales se destacan las reinitas (familia Parulidae), varias de las cuales dependen de bosques bien conservados.    En el Dovio, Bolívar, Zarzal, Yumbo, Cali y Jamundí se implementan acciones de conservación y restauración del hábitat de la Reinita de Canadá (Cardellina canadensis) Entre las acciones ejecutadas se encuentran la reforestación e implementación de herramientas de manejo del paisaje: Para ello, se trabajó de la mano con los propietarios de trece predios (209 ha), con quienes se identificaron algunos sitios para mejorar la cobertura vegetal con árboles nativos y a su vez, mejorar los sistemas productivos de las fincas. De igual manera, se trabajó con tres grupos locales de educación ambiental con quienes se compartió información de interés sobre las especies, se dio a conocer la importancia de conservar las aves (cerca de 100 niños y jóvenes hicieron parte de acciones de educación ambiental en Jamundí, Bolívar y La Cumbre).   Para llevar a cabo las implementaciones se diseñó un taller con los dueños de los predios, el cual permitió identificar y espacializar las herramientas de manejo más adecuadas; posteriormente se evaluaron los costos y los aspectos logísticos, y como resultado, se sembraron más de 1755 árboles nativos (cerca de 209 ha). Con estas acciones, se aportó a la mejora de los sistemas productivos, principalmente de ganadería, plátano y café.   Además, en los municipios de Zarzal, El Dovio y Yumbo, se impulsó la inclusión de catorce predios (310 ha) bajo la figura de Reservas Naturales Privadas de la Sociedad Civil. El proceso consistió en realizar los estudios técnicos (jurídicos, biológicos y socioeconómicos) para la inscripción de dichos predios ante las respectivas autoridades ambientales.    En este sentido, Fernando Ortega, biólogo de la Asociación Calidris, explicó: “primero se identificaron los dueños interesados en hacer parte del proceso, una vez aclarados los compromisos, ventajas y pasos a seguir, se hicieron estudios jurídicos para evaluar la viabilidad de los predios. Superado este paso, se hicieron visitas técnicas para la verificación de linderos y zonificación mediante fotogrametría”.  De manera paralela, se obtuvo información biológica para definir acciones de conservación necesarias en los predios. Con estos insumos se obtuvieron mapas de zonificación, fichas técnicas de los predios y la documentación legal de los predios para poder entregar ante Parques Nacionales Naturales de Colombia, autoridad ambiental competente para designar nuevas áreas protegidas en el país.   En Bolívar y Jamundí, cuatro grupos locales (integrado por 28 personas entre niños, jóvenes y adultos) fueron entrenados para el monitoreo participativo de aves. Diana Ramírez, bióloga de la Asociación Calidris, explicó: “de esta forma, generamos la información técnica necesaria para entender como las aves responden al uso del suelo y el tipo de prácticas asociadas”.   Como parte de estos ejercicios se redactó un protocolo de monitoreo participativo de Bolívar, Valle del Cauca, “La idea es continuar con el monitoreo teniendo como base este protocolo y que también lo usen para tomar decisiones a favor de la biodiversidad en el futuro”, complementó Ramírez.   En la vereda de La Tulia (Bolívar, Valle del Cauca), se apoyó al grupo ambiental “Protectores de Vida” de la Institución Educativa Antonio Nariño, el cual está integrado por estudiantes de primaria. “Con ellos escribimos una guía educativa de actividades lúdicas relacionadas con las aves y sus ecosistemas, esta guía permite a los estudiantes aprender sobre las aves, sus características, amenazas y el papel que desempeñan en el ecosistema”, explicó Valentina Hinojosa, bióloga de la Asociación Calidris. “La idea es que los docentes tengan una línea base para sus diferentes actividades con el grupo y también puede ser utilizada por otros profesores de diferentes escuelas”, agregó Hinojosa.  De esta forma, seis municipios del Valle del Cauca, de la mano con las comunidades campesinas que habitan este importante territorio, aportan a la restauración y conservación del hábitat de la Reinita de Canadá en los Andes Occidentales de Colombia.  Para mayor información  Fernando Ortega Biólogo Asociación Calidris lfortega@calidris.org.co 

Resultados del Censo Neotropical de Aves Acuáticas, balance 2023

Santiago de Cali, Colombia. En el mes de julio, la Asociación Calidris, con el acompañamiento de 33 participantes y voluntarios de diferentes profesiones, integraron el amor por las aves y por los humedales de la región, a través del Censo Neotropical de Aves Acuáticas – CNAA, que busca recopilar información sobre las poblaciones de aves acuáticas presentes en los humedales del Valle Geográfico del río Cauca (VGRC). El CNAA integra la participación de todas las personas que quieran aprender y aportar en la conservación de las aves en sus comunidades. En el marco de este censo se visitaron quince humedales del Valle Geográfico del río Cauca: seis del norte del departamento del Cauca y del sur del Valle del Cauca, representados por madreviejas (brazos antiguos del río) y la zona arrocera más grande del Valle del Cauca y Cauca, cultivo que es aprovechado por las aves acuáticas en cada una de sus etapas. En la zona central del VGRC se encuentra el sitio RAMSAR Complejo de Humedales del Alto Río Cauca, asociado a la Laguna de Sonso, donde se visitaron siete humedales que hacen parte del complejo de gran importancia por su riqueza hídrica y diversidad biológica. “Realizar un monitoreo a largo plazo, permite conocer los cambios en las poblaciones de aves acuáticas; los datos registrados son una herramienta clave para la toma de decisión en el manejo de los humedales y la conservación a nivel local, regional e internacional”, explicó Dina Luz Estupiñan, bióloga de la Asociación Calidris. Durante los conteos, las aves acuáticas se observan a través de binoculares y telescopios; y con ayuda de guías expertos, se identifican las aves que se encuentran en los humedales, ya sea entre la vegetación flotante, juncos, orillas o dentro del agua nadando o zambulléndose para encontrar su alimento. Las jornadas de los censos deben iniciar en la madrugada y así llegar a los sitios antes del amanecer. Para la identificación es importante tener en cuenta forma del pico, patas, coloración y el sitio donde se encuentra, esto da pistas si se trata de un pato, una garza, un martín pescador, un ave playera o una rapaz entre otras que puedes encontrar. “Escuchar con atención es muy importante ya que algunas aves se esconden en la vegetación y registrar su canto permite identificarlas. Es muy relevante saber que las aves están en su hábitat, y por ello, debemos mantener una distancia prudente y evitar acercarse a nidos o si tiene polluelos, esto puede ponerlas un poco nerviosas”, agregó Dina Estupiñán. Balance Censo Neotropical de Aves Acuáticas 2023 Algunos de los principales resultados obtenidos de este monitoreo fueron:  3687 individuos de aves acuáticas, 45 especies pertenecientes a 18 familias. Las localidades con mayores registros de aves acuáticas fueron la Finca El Sillero con 1217 individuos, la hacienda Corcovado con 798 individuos; la Ciénaga El Conchal con 560 individuos,y Lagunas y arrozales del CIAT con 286 individuos Los patos (Familia: Anatidae) fueron las especies con mayor abundancia registrada: 2096 individuos. Dendrocygna autumnalis Se registraron cuatro especies de aves migratorias: Pato colorado (Spatula cyanoptera), Pato careto (Spatula discors), Andarríos patiamarilla (Tringa flavipes) y el Águila pescadora (Pandion haeliaetus). De igual manera, se dio cuenta de algunas especies amenazadas como el Pato colorado (Spatula cyanoptera) y el Pato brasilero (Sarkidiornis sylvicola), considerado en la categoría de amenaza En Peligro (EN); y el Pato pico de oro (Anas geórgica) incluido en la categoría Vulnerable (VU), de este último se encontraron 25 individuos en la Finca El Sillero, siendo uno de los registros más alto para el censo. En esta ocasión se tuvo un primer registro para el Valle del Cauca del Pellar arenero (Vanellus cayanus), registrado en la Madrevieja Videles, esta especie está asociada a la región de la Orinoquía y la Amazonía en Colombia. “Los esperamos en una nueva jornada en febrero de 2024 donde contaremos las aves acuáticas en los humedales, en esta ocasión sabremos cuantas especies de aves acuáticas migratorias de Norteamérica nos visitan durante su temporada de migración”, concluyó Dina Luz, de la Asociación Calidris. Para mayor información Dina Luz Estupiñán Bióloga / Investigadora Asociada Asociación Calidris dina.estupinan@calidris.org.co

Asociación Calidris y la Red de Monitoreo Colaborativa MOTUS

Santiago de Cali, Colombia. La Asociación Calidris comparte con orgullo la instalación de las dos primeras Estaciones Motus en la costa Pacífica colombiana, en el departamento de Nariño. Con el fin de aportar al conocimiento de los movimientos migratorios de las aves playeras que pasan o hacen uso de las costas colombianas, la Asociación Calidris se une al sistema de monitoreo MOTUS, una red de investigación colaborativa que utiliza la telemetría automatizada para rastrear especies migratorias como las aves para contribuir con su conservación. “Con la instalación estas dos estaciones dentro del corredor migratorio, esperamos aportar información sobre la migración de aves playeras que usan o pasan cerca a los planos lodosos en la costa Pacífica colombiana, zonas que usan para descanso y alimentación durante su migración, acortando la brecha entre las estaciones de monitoreo en el Pacífico americano”, explicó Dina Luz Estupiñán, bióloga de la Asociación. La Ensenada del municipio Santa Barbara de Iscuandé (norte de Nariño) es un lugar estratégico para monitorear las aves que llegan a la Bocana del río Iscuandé, pues se trata de un complejo deltaico con diferentes ambientes costeros ideales para las aves playeras en su migración. Se ha identificado que este lugar es usado por el 18% de la población continental del Chorlitejo piquigrueso (Charadrius wilsonia) y el 1% de la población hemisférica del Andarríos Maculado (Actitis macularius) y para el Zarapito trinador (Numenius phaeopus). Además, se calcula que este sitio es usado anualmente por unos 50.000 individuos de aves playeras, por lo cual, ha sido incluido en la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP). Las instalaciones se vivieron en comunidad y unión, sumado al calor, las sonrisas y las experticias de todos, se logró afrontar cada reto y encender las luces del receptor para unirnos a la red de monitoreo. ¡lo logramos!. La segunda estación se instaló en la vereda Bocagrande, en las instalaciones del Ecolodge La Lilianas, municipio de Tumaco (sur de Nariño). Una zona de playas arenosas, planos lodosos y manglares que conforman hábitats estratégicos para la concentración de aves playeras, donde históricamente se han registrado 3546 aves playeras, siendo particularmente importante para poblaciones de Chorlitejo piquigrueso (>200 individuos), Zarapito trinador (132) y Piloto (Tringa semipalmata) (140), según el Censo Neotropical de Aves Acuáticas. Adicionalmente, son dos sitios de importancia para la conservación de especies de aves playeras residentes como el Chorlito piquigrueso y Ostrero (Haematopus palliatus). Las instalaciones se realizaron con la participación de las comunidades locales, la Junta Directiva del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, los propietarios del Ecologde Las Lilianas y la Fundación Guandal, con el apoyo de la Fundación Selva“ Su contribución fue clave ya que su interés, conocimiento y forma de superar las dificultades hizo posible que se lograra cada instalación. Contamos con el liderazgo de los biólogos Natasha Valencia y Luis Fernando Castillo de la Asociación Calidris, Marcela Cabanzo de la Fundación Guandal y el apoyo de la FUNDACIÓN SELVA. Los fondos hacen parte del proyecto “Salvaguardar las áreas protegidas del Pacífico colombiano” financiado por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (en inglés, US Fish and Wildlife Service, FWS)”, agregó Estupiñán. Para mayor información: Dina Estupiñán Asociación Calidris dina.estupinan@calidris.org.co

Bioacústica aplicada a la ornitología

Santiago de Cali, Colombia. Durante el mes de julio de 2023, la Asociación Calidris llevó a cabo una jornada de entrenamiento y actualización en bioacústica para miembros de su equipo técnico e invitados de la Fundación Guandal y de Audubon Panamá. Para la realización de este entrenamiento se contó con el apoyo de Diego Lizcano y Jorge Velásquez, de Audubon Américas. La bioacústica es un campo interdisciplinario que combina las ciencias biológicas y acústicas, utilizando tecnologías de sonido para registrar, almacenar y analizar grandes colecciones de datos de comunicación animal (Penar et al. 2020). De acuerdo con Fernández-Gómez et al. (2023) el aprovechamiento de esta herramienta en el estudio de aves ha aumentado en las dos últimas décadas en Colombia. Con este tipo de entrenamiento, la Asociación Calidris, busca no solo que sus investigadores puedan actualizarse en los avances en métodos de estudio, sino que puedan identificar nuevas alternativas para lograr un mejor desempeño en su labor. “Hemos sido testigos del indiscutible avance de la bioacústica, pues, aunque hoy se emplea un aparato de grabación digital automático de menos 30 gramos para realizar sus estudios ornitológicos, sabemos que muchos tuvieron que explorar diferentes rincones del país, a principio de este siglo, con una grabadora portátil TC-D5 de casetes de dos kilogramos, además de un micrófono Sennheiser de 20 cm, sin dejar de lado el resto del equipo de campo: binoculares, GPS, libreta de notas, entre otros”, explicó el biólogo Carlos Ruiz Guerra, de la Asociación Calidris. Extendemos nuestro agradecimiento a los asistentes a la jornada de entrenamiento, así como a Audubon Américas por permitir la presencia de Diego Lizcano quien generosamente compartió todo su conocimiento, así como también a Jorge Velásquez, por toda su gestión Equipo técnico Asociación Calidris y los invitados de la Fundación Guandal y de Audubon Panamá Los avances en este campo se traducen también en que ya no es necesario pasar cientos de horas frente a un ordenador para analizar las grabaciones de las vocalizaciones de las aves, sino que en cuestión de minutos la inteligencia artificial puede asistir en la identificación de las especies. A partir de esta jornada de entrenamiento, la Asociación Calidris espera aprovechar mucho más la bioacústica aplicada a la ornitología, en especial cuando el trabajo de campo puede dificultarse aún más por la ubicación y el acceso a los mismos. Para mayor información: Carlos Ruiz Guerra Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

La bandada de la costa Pacífica colombiana

Durante los meses de enero y febrero de 2023, la Asociación Calidris, Widlife Conservation Society -WCS y la Fundación Guandal, realizamos el conteo de aves playeras en la costa Pacífica colombiana, en los departamentos del Chocó y Nariño como parte del Proyecto de Aves Playeras Migratorias (MSP, siglas en inglés), el cual se realiza desde hace más de una década a lo largo de la costa del Pacífico americano. El conteo de aves playeras migratorias permite obtener información valiosa sobre las tendencias poblacionales de estas especies y la importancia de los sitios a lo largo del corredor migratorio de la costa del Pacífico americano. En un esfuerzo de las tres instituciones, logramos visitar 16 localidades donde contamos aves en 23 sitios y en tres hábitats distintos. Tres de estas localidades son expediciones en el Chocó realizadas por WCS en este año para identificar sitios que son importantes para las aves playeras, labor que se realizó de mano de las comunidades locales.  Los hábitats visitados para el registro de aves son planos lodosos intermareales y playas arenosas, rodeados en mayor parte de manglares, así mismo, estanques de camarones donde las aves playeras encuentran una buena oferta alimenticia y refugio.  Foto: Zarapito común (Numenius phaeopus). Juan Camilo Gonzales – WCS Dentro de los sitios visitados se encuentra el Sitio RHRAP Delta del río Iscuandé, ubicado en el norte de Nariño, sitio que es usado por el 18% de la población continental del chorlitejo piquigrueso (Charadrius wilsonia), especie que se reproduce en la costa Pacífica y el 1% de la población hemisférica del andarríos maculado (Actitis macularius). En estos conteos participaron personas de las comunidades de Charambirá y Pichimá en el Delta del río San Juan, pertenecientes al Consejo Comunitario General del San Juan territorio colectivo de ACADESAN y de los Consejos Comunitarios de Pizarro, Sivirú y Usaragá del DMRI Encanto de los Manglares del Bajó Baudó en el departamento del Chocó. En Nariño los conteos fueron apoyados por el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador y Las Lilianas Ecologde.  Planos lodosos monitoreados en Tumaco Cómo lo hicimos En cada sitio se recorrieron diferentes hábitats registrando las aves playeras que estaban alimentándose, posadas o descansando. El esfuerzo de muestreo es diferente en cada departamento debido a las características de los sitios como accesibilidad y extensión. Adicional, algunos sitios están siendo explorados para conocer su importancia para las aves playeras.  Equipo de monitoreo WCS. Foto: Juan Camilo Gonzales – WCS En el Chocó se realizaron recorridos de aproximadamente 3 kilómetros por tierra y desde embarcaciones y se visitaron playas arenosas y planos lodosos intermareales. En el caso de Nariño las localidades se realizaron mediante conteos en parcelas establecidas desde hace 10 años en el Delta del río Iscuandé y cuatro años en Tumaco. Nuestros resultados Se registraron 16 especies de aves playeras, el 50% de las reportadas para el Pacífico colombiano. La mayor riqueza de especies estuvo asociada a los planos lodosos intermareales. Durante expediciones realizadas este año por WCS al DRMI Encanto de los Manglares del Bajo Baudó se registraron 267 individuos, 12 especies y 2 familias de aves playeras, siendo la becasina piquicorta (Limnodromus griseus) la que registró mayores individuos, 50 en total. El Bajo Baudó, fue identificado como sitio prioritario y potencial para las aves playeras (Johnston‐González y Eusse‐González, 2009). Estas expediciones esperan extenderse a otros sitios como el sur de Nariño y el Norte del Chocó en el DRMI Golfo de Tribugá-Cabo corrientes, permitiendo ampliar la información sobre la disponibilidad de hábitats que brindan a las aves playeras sitios de descanso y refugio durante su migración y sitios de reproducción para especies residentes como son el chorlito piquigrueso y el ostrero. ¡¡¡La migración, un largo camino!!! Durante el inicio del invierno boreal las aves playeras migran desde sus áreas de reproducción en Norteamérica hacia la zona tropical y algunos viajan hasta las costas de Chile y Argentina, a través del corredor de la costa del Pacífico americano. Durante su travesía, las aves playeras hacen paradas estratégicas para alimentarse y descansar, antes de concentrarse en sitios conocidos como cuarteles de invierno durante los meses entre septiembre a abril. En la región de la costa Pacífica colombiana se cuenta con cinco sitios claves para las aves playeras y seis sitios potenciales (Ruíz-Guerra & Cifuentes-Sarmiento, 2021), que incluyen, playas, planos lodosos intermareales, manglares, islas de barreras y playas arenosas que son usadas por especie residentes para su reproducción. Esperamos seguir aportando al conocimiento de las aves playeras y que muchas personas se sigan uniendo a esta bandada para la conservación de los hábitats costeros, sitios estratégicos para las comunidades humanas y las aves. Si quieres conocer más sobre el Proyecto de Aves Migratorias, da clic aquí Por: Dina Luz Estupiñan, Guisella Chaves y Marcela Cabanzo

Censo neotropical de aves acuáticas, ciencia participativa y conservación

El valle geográfico del río Cauca es parte de la riqueza cultural y de biodiversidad para nuestra región. Sin embargo, en las últimas cinco décadas se han perdido cerca del 80% de los humedales, lo que ha transformado el paisaje y las costumbres culturales alrededor de estos ecosistemas. Para las aves acuáticas que dependen de estos ecosistemas, estos cambios representan un reto para encontrar nuevas ofertas de recursos para alimentarse, refugiarse y descansar, por lo que aprovechan cultivos de arroz, lagunas artificiales o zonas inundables que se forman por la dinámica del río, convirtiéndolas en hábitats temporales. La ciencia participativa permite integrar espacios para promover estrategias de conservación en torno a la biodiversidad y los ecosistemas a los que se encuentran asociadas. Un claro ejemplo de esto es el Censo Neotropical de Aves Acuáticas – CNAA, durante más de 20 años ha sido una actividad de participación en el que alianzas entre organizaciones y voluntarios ha permitido conocer el estado poblacional de las aves acuáticas en Colombia. Bandada de patos en las lagunas del CIAT El censo se realiza desde el año 2003 en los meses de febrero y a partir del 2005 se incluyó el mes de julio. Durante este período de tiempo se han registrado 74 especies de aves acuáticas y 23 familias que representan el 26% de las aves acuáticas en Colombia. Durante el mes de febrero visitamos 15 humedales: siete humedales asociados a la Laguna de Sonso (Sitio Ramsar), seis humedales en arrozales del Sur del Valle y norte del Cauca, los arrozales y lagunas del Centro Internacional de Agricultura Tropical – CIAT y un humedal urbano de Cali.  En esta ocasión contamos con la participación de 30 voluntarios entre investigadores, ingenieros, geógrafos, administradores, docentes, médicos, propietarios de fincas, estudiantes, fotógrafos y pensionados que encontraron en las aves una alternativa de conocer la región y fortalecer su aprendizaje en aves. Observar aves favorece al bienestar de las personas. Mientras más personas conozcamos las aves acuáticas, sus hábitats y el valor que representa un ecosistema tan fragmentado como son los humedales de nuestra región, más herramientas tendremos para proteger sus ecosistemas y asegurar humedales saludables para próximas generaciones. Te invitamos a seguir aportando en el conocimiento de las aves acuáticas del valle geográfico del río Cauca. Por: Dina Luz Estupiñán

Descubriendo las aves de Cali desde mi ventana

Desde que empecé como fotógrafo macro y de naturaleza, en el año 2010, siempre supe que en algún momento tendría que encontrarme con la fotografía de aves. Dediqué todos estos años a la fotografía macro de insectos y orquídeas, pero sabía que tarde o temprano tendría que encontrarme con las aves. La oportunidad se presentó justo cuando termino el confinamiento por la pandemia de COVID-19. En ese momento y por la necesidad de estar aislados, tuve que valerme de trucos para atraer a los insectos al jardín exterior de mi casa, ya que no podía salir a buscarlos.  Plantamos Lantanas, Verbenas (Familia Verbenaceas) Coleos o Gitanas (género Solenostemon, Familia Lamiaceae), También habia ya un Guayacán rosado (Tabebuia rosea Familia Bignoniaceae) un Aguacate (Persea americana, Familia Laureaceae) y un arbusto de Coca (Erythroxylum coca, familia Erythroxylaceae). Esa magnifica experiencia me demostró que la diversidad y riqueza de seres vivos en entornos urbanos es mucho más grande de lo que uno cree, y que no es difícil proveerles recursos para atraerlos y volverlos visitantes cotidianos de nuestro entorno. Foto: Lantanas. Asociación Calidris Azulejo común (Thraupis episcopus) Empezamos a ver una pareja de turpiales amarillos o Icterus nigrogularis que pasaban por el jardín buscando alimento. Nos dimos a la tarea de buscar la forma de atraerlas, ya que de tiempo atrás era frecuente como en casi toda la ciudad, ver la tortolita común Columbina talpacoti y la torcaza nagüiblanca Zenaida auriculata, la mirla ollera Turdus ignobilis, y ocasionalmente unos azulejos comunes Thraupis episcopus. Teníamos también plantas de Lantanas o Stachytarpheta cayennensis la cual era muy atractiva para los colibríes, por lo que era muy común ver el amazilia coliazul Saucerottia saucerottei y el amazilia colirrufo Amazilia tzacatl alimentándose de ella. Decidimos entonces construir un comedero con las ramas de un árbol que podaron en un parque cerca de la casa. No queríamos nada hecho con materiales artificiales, a excepción de un bebedero para colibríes, que fue necesario instalar por la pérdida de algunas flores debido a la presencia de escarabajos que devoraron muchas flores en el jardín. Luego de suministrarles banano, plátano bien maduro, y papaya, el número de visitantes fue aumentando día tras día, semana tras semana a medida que avanzaba el año. Amazilia tzacalt Piranga rubra hembra Piranga rubra macho Rupornis magnirostris Setophaga petechia hembra Stilpnia vitriolina Todas las fotografías de la nota fueron tomadas por Francisco López Machado En nuestro caso en particular, logramos registrar 31 especies diferentes. Pueda que en otras zonas de la ciudad este número sea mayor, por ejemplo, en las zonas de Pance, las laderas del Cerro de las 3 Cruces o Cristo Rey, y que en otras zonas el número sea mucho menor. Pero vale la pena darnos la oportunidad de disfrutar de estos maravillosos seres emplumados. Uno de los grandes aprendizajes que nos dejó esta experiencia de un año, fue darnos cuenta de que, para disfrutar de las aves de nuestra ciudad, no es necesario hacer un esfuerzo muy grande. Basta con brindarles los espacios necesarios, así sean pequeños, brindarles agua, una alimentación adecuada, y mantener las mascotas a una prudente distancia, para poder disfrutar de su compañía. Invitamos a todos los que quieran disfrutar de las aves de Santiago de Cali, que repitan esta experiencia. No se van a arrepentir, y de paso, estaremos fomentando el conocimiento, disfrute y protección de nuestras bellas aves. Puedes leer el artículo completo y consultar el listado de aves que visitaron este jardín. Clic aquí Por: Francisco López Machado Biólogo y fotógrafo de la naturaleza

Aves comunes del área montañosa de Jamundí

En este plegable, se encuentran 54 de aves ilustradas, las cuales son las más comunes de esta zona. Cabe resaltar que los niños y jóvenes del Club Amigos de las Aves y Naturaleza La Herradura, hicieron parte del proceso de elaboración de esta guía; también contamos con el apoyo de la Reserva Natural Bonanza (ubicada en la vereda Peñas Negras). El plegable surgió como una forma de visibilizar las aves del área montañosa de Jamundí e impulsar la apropiación del territorio. Igualmente, con esta guía se busca divulgar información sobre las aves migratorias, entre las cuales se encuentra la reinita de Canadá (Cardellina canadensis). Esta es la primera guía que se publica de las aves de la zona rural Jamundí. Esperamos que sea usada por biólogos, estudiantes, observadores de aves, turistas, niños, profesores o cualquier persona interesada en conocer y conservar la avifauna de Jamundí. Si desean descargarla, pueden dar clic aquí. Este producto se elaboró con el apoyo financiero del Acta para la Conservación de las Aves Migratorias Neotropicales del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, BirdLife Internacional. Para descargar clic aquí