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Exitoso cierre del monitoreo comunitario participativo en la OMEC San Esteban Biodiverso, Casanare

Foto: Asociación Calidris - Fondo Acción

Comunidad, ciencia y conservación se unen para proteger las aves y sus hábitats en los Llanos Orientales Foto: Asociación Calidris – Fondo Accón En el mes de marzo, el equipo de la Iniciativa Conserva Aves en Colombia, visitamos la vereda San Esteban, municipio de Paz de Ariporo, Casanare. Donde se desarrolló el taller de cierre del monitoreo comunitario participativo en la OMEC (Otra Medida Efectiva de Conservación) San Esteban Biodiverso. Este proceso fue liderado por la Fundación La Palmita, Los Guarracucos de la sabana, grupo de monitoreo conformado por dueños de nueve predios de la vereda, con el apoyo de la Asociación Calidris y del Fondo Acción.   Estos monitoreos, que se llevaron a cabo durante un año (2024-2025), permitieron la identificación de alrededor de 202 especies de aves, así como también sus abundancias y hábitats preferidos. Además, reconocieron especies emblemáticas para los llanos orientales, como el pato carretero (Oressochen jubatus) y el guarracuco (Athene cunicularia), siendo esta ultima elegida para el logo del grupo de monitoreo.   En el taller de cierre se socializaron dichos resultados y se avanzó en la construcción del Plan de Manejo de esta OMEC, en temas como zonificación, acuerdos de uso y estrategias de conservación a largo mediado y plazo. Foto: Asociación Calidris – Fondo Acción Foto: Asociación Calidris – Fondo Acción Durante la visita, la fundación La Palmita organizó una actividad denominada «Simposio de Aves de la Vereda San Esteban», donde los propietarios compartieron sus resultados con la Asociación Calidris y el Fondo Acción, y al mismo tiempo, se prepararon para compartir esta experiencia en el próximo congreso de Ornitología en Colombia.   “Gracias a la articulación entre actores locales y la Fundación La Palmita, se logró consolidar un año de monitoreo sistemático de la avifauna en la OMEC San Esteban Biodiverso. Destacamos el empoderamiento local de Los Guarracucos de la Sabana, quienes ahora son guardianes del territorio, con habilidades para monitorear y promover la conservación”, expresó Luis Carlos Mora, coordinador de la iniciativa Conserva Aves para la Asociación Calidris.   El proceso de monitoreo comunitario combinó ciencia ciudadana, educación ambiental y planeación participativa. Otro importante resultado de este trabajo es el lanzamiento de la Guía ilustrada de aves de San Esteban, una herramienta coocreada con el grupo de monitoreo, la cual es clave para que la comunidad local continúe el trabajo de monitoreo y conservación a largo plazo.   Este esfuerzo representa un paso significativo en la creación de la OMEC Comunitaria San Esteban Biodiverso, la cual incluiría una porción del sitio de la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras (RHRAP) Sabanas de Paz de Ariporo y Trinidad, así como a dos AICA, el AICA Chaviripa-El Rubí y el AICA Puerto Rico & La Polonia.   La iniciativa #ConservaAves es liderada por American Bird Conservancy Audubon Americas BirdLife International Americas Birds Canada y RedLAC . Los socios nacionales son #AsociaciónCalidris y Fondo Acción líder de la ejecución en Colombia con el apoyo de Bezos Earth Fund y Environment and Climate Change.   Para más información: Luis Carlos Mora Coordinador iniciativa Conserva Aves Colombia Biólogo Asociación Calidris lcmora@calidris.org.co

Voces del club entre el bosque y las aves

¡Tiempo de cosecha en comunicaciones! Estamos muy contentos de compartir con ustedes el minidocumental realizado por el Club Amigos de las Aves y la Naturaleza la Herradura, con quienes desde hace unos meses venimos trabajando en el fortalecimiento de sus procesos de comunicación. Este video, se realizó con la participación de los niños y jóvenes que conforman el Club y refleja su visión y ganas de aprender.  ¡Por las aves, con la gente! https://www.youtube.com/watch?v=zksPbAibgo0

El Censo Neotropical de Aves Acuáticas – CNAA: historias que vuelan 

Foto: Asociación Calidris / Luis Fernando Castillo

El Censo Neotropical de Aves Acuáticas (CNAA) es una actividad que realizamos dos veces al año: en febrero y en julio. En estas jornadas todos podemos participar y aprender sobre cuáles son esas especies de aves que habitan los humedales del valle geográfico del río Cauca. Iguazas (Dendrocygna) Asociación Calidris / Dina Luz Estupiñán Estos datos nos permiten conocer cómo cambian las abundancias de las aves acuáticas, además, cómo están cambiando los sitios. Por eso, este conteo tiene muchas historias para contarnos. Historias que se construyen entre todos, porque más que una actividad de ciencia, es un momento de reconocernos como parte de los ecosistemas.    Así, los tres sábados del mes de febrero, 28 personas madrugamos a visitar quince humedales. Entre estos, los que hacen parte de las madreviejas y arrozales del norte del Cauca y el sur de Jamundí, pasando por humedales urbanos y finalizando en los grandes humedales del centro del Valle, en su gran mayoría asociados a la Laguna de Sonso.  Todos llevamos en común la felicidad que despierta la observación de aves y la emoción de saber qué nos vamos a encontrar. De algo estamos seguros, siempre hay algo nuevo por ver.    Tratamos de llegar antes de que salga el sol, nos terminamos de despertar, tomamos un poco de café y alistamos nuestros equipos infaltables: binoculares, telescopio, trípode y guías de aves. Esta vez hicimos nuestro piloto usando eBird para subir los datos del CNAA, eso sí, sin dejar nuestra gran compañera: la bitácora, libreta donde apuntamos eso que nos queremos llevar en la memoria escrita, con el fin de corroborar información. Polla gris (Gallinula galeata) / Asociación Calidris / Dina Luz Estupiñán Garcita rayada (Butorides striata) / Asociación Calidris / Fernando Castillo Contamos aves sin parar desde las 6:00 hasta las 11:00 am. Durante los recorridos, registramos todas las aves, atentos a observar y escuchar las que están dentro del humedal o en la vegetación alrededor. Las observamos sin prisa, en silencio, sin alterarlas, al fin y cabo, ese es su espacio. Hay que registrar todo, incluyendo cómo está el hábitat, y si notamos alguna alteración, estos datos nos dan una idea de cuánto cambian los sitios y se puede deducir cómo esto afecta o no a las poblaciones de aves acuáticas.   En el camino nos encontramos con el pescador que va a su faena, con una sonrisa de orgullo nos cuenta que, antes él encontraba muchas aves en el humedal y que eso significaba que había muchos peces, pero, “el humedal ha cambiado, ahora no hay muchas de esas aves (refiriéndose a las pollitas de agua o los patos).  Hay que hacer algo para que vuelvan”.    Principales resultados  Todas las aves cuentan y este censo es una invitación a seguir protegiendo los ecosistemas de estos humedales tan importantes para toda la biodiversidad y para la humanidad. Este es el llamado para seguir celebrando no solo en el mes de febrero, sino todo el año: “proteger los humedales para nuestro futuro común”. Hagamos de este planeta un lugar para todos y todas.    Agradecemos a las personas que participaron y aportaron a estos datos. Los invitamos a vernos en nuestra jornada del mes de julio.  ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Dina Luz Estupiñán Coordinadora CNAA Valle del Cauca  dina.estupinan@calidris.org.co 

¡Acciones de conservación por el águila andina en Colombia!

Foto: Gilder González-Montenegro / Fundación Águilas de los Andes

Compartimos buenas noticias para la conservación del águila andina, con el inicio del proyecto “Conservando el águila andina (Spizaetus isidori) en Colombia”, el cual se concentrará en dos departamentos del corredor Paraguas-Munchique-Bosques montanos del Sur de Antioquia, específicamente en Risaralda y Valle del Cauca. Foto: Gilder González-Montenegro / Fundación Águilas de los Andes Santiago de Cali, Colombia. El águila crestada, como también es llamada, (Spizaetus isidori) es una de las rapaces más emblemáticas de los Andes, se distribuye en siete países (Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina), y pese a su amplia distribución, está entre las aves más amenazadas, al punto de catalogarse como en peligro (EN) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza -IUCN.   A través de este proyecto se apuesta por mitigar dos de las principales amenazas para la especie tales como la degradación y perdida de hábitat, y la cacería de individuos causada por el conflicto humano-águila.   En 2018 formulamos, junto con otras organizaciones ambientales, el Plan de manejo para la especie, estableciendo así, una base para abordar la conservación del águila. Actualmente, mediante este nuevo proceso queremos avanzar en la implementación de dicho plan de manejo.   Este proyecto, que cuenta con el apoyo financiero del Fondo de Alianza para Ecosistemas Críticos (CEPF por sus siglas en inglés) y el Fondo Patrimonio Natural, espera integrar el trabajo con socios CEPF a nivel del Corredor y a nivel regional, con el aporte de organizaciones de Perú, Bolivia y Ecuador, así como de grupos locales a lo largo del territorio.   Durante su implementación, identificaremos amenazas, describiremos abundancia y calidad del hábitat de la especie, y con base en ello, aportaremos a su mejoramiento a través del uso de herramientas de manejo del paisaje y mejores prácticas productivas. Así mismo, esperamos fortalecer grupos locales en el monitoreo del águila, en aspectos de liderazgo en conservación con enfoque de género y en la construcción e implementación de una estrategia de comunicación y educación regional.   Próximamente vamos a compartir información sobre los avances en la implementación de esta iniciativa que busca aportar a la sobrevivencia de esta importante ave rapaz, que une países y comunidades en torno a la protección de su hábitat.   «El Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos es una iniciativa conjunta de La Agencia francesa de Desarrollo, la Conservación Internacional, la Unión Europea, la Fundación Hans Wilsdorf, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Gobierno de Japón y el Banco Mundial. El programa del CEPF en los Andes Tropicales está financiado por el Gobierno de Canadá a través de Asuntos Globales Canadá. La meta fundamental es asegurar que la sociedad civil se dedique a conservar la diversidad biológica.”   Para más información:   Luis Fernando OrtegaInvestigador asociadoAsociación Calidrislfortega@calidris.org.co

Navidad con Alas: conteo navideño de aves en la cordillera Occidental

El pasado 19 de diciembre 37 personas participamos en el conteo navideño de aves de la cordillera Occidental. Pero, ¿Por qué contar aves y por qué en navidad? Foto: Asociación Calidris Hace más de 100 años era tradición salir a cazar aves durante esta temporada. Afortunadamente, el ornitólogo Frank Champan tuvo una gran preocupación por el futuro de estas especies y propuso una alternativa: salir a contarlas, dando origen al conteo navideño de aves (Christmas Bird Count).   Esta iniciativa fue muy bien recibida, y sigue llevándose a cabo en todo America entre el 14 de diciembre y el 5 de enero. Durante este tiempo, organizaciones y voluntarios se unen para salir a contar aves en diversos lugares que van desde la costa hasta los bosques de alta montaña. El conteo se realiza contando aves en un círculo de 24 km de diámetro. En la cordillera Occidental este círculo abarca 8 localidades en el bosque subandino del Área Clave para la Biodiversidad (KBA) Bosque de San Antonio, Km 18, Chicoral y Dapa. Todas las localidades se visitan en un solo día, con el objetivo de detectar visual y auditivo la mayor cantidad posible de especies. Foto: Asociación Río Cali Foto: Asociación Río Cali Estos conteos proporcionan información valiosa sobre las especies presentes y su abundancia, datos que apoyan en las estrategias de conservación de muchos sitios. Además, fomenta la participación de tod@s, convirtiéndose en una actividad de ciencia participativa en la que cada persona contribuye al proceso de recolección de datos.    Agradecemos al equipo técnico de la Asociación Calidris y la Asociacion Rio Cali – Colombia BirdFair, la Fundación Dapaviva junto a sus niñas, Hostal Debusale, Finca Lomalinda, La Minga Ecolodge, la Sociedad Vallecaucana de Ornitología – Dacnis, Bosque de Niebla Birding and Nature y al Club de Observadores de Aves Gallito de Roca y tod@s los observadores voluntarios que nos acompañaron a esta cita con las aves.   A continuación les invitamos a conocer algunos importantes resultados obtenidos durante este conteo navideño de aves: Para más información: Dina Luz Estupiñán Investigadora Asociada Asociación Calidris dina.estupinan@calidris.org.co

El Torito Cabecirrojo te cuenta su historia

Mi nombre científico es (Eubucco bourcierii), pero puedes llamarme Torito Cabecirrojo. ¿Sabes qué significa mi nombre? Torito Cabecirrojo (Eubucco bourcierii). Foto: Asociación Calidris / Luis Carlos Mora Viene del griego eu (hermoso) y del latín bucco (barbudo), así que básicamente soy un «barbudo hermoso»🐦. ¡Y con esta cabecita roja, no me queda duda, aunque si soy hembra, llevo tonos más discretos en verde y amarillo!! 😎   Me encanta vivir en los bosques húmedos de montaña, especialmente en los Andes colombianos. Si madrugas y caminas por los bordes de los bosques, cerca de Cali, quizás me veas revoloteando entre los árboles. Me encanta recorrer los árboles en busca de mi comida favorita: frutas jugosas y pequeños insectos como saltamontes, escarabajos y hasta arañas. ¡Soy un acróbata del follaje! Revoloteo entre las ramas y hasta busco bichitos escondidos entre hojas secas. 🍃A veces voy solo, pero otras veces me junto con mis amigos en grupos de hasta 8 toritos. ¡Somos una banda divertida! 🎉 Torito Cabecirrojo (Eubucco bourcierii) Fotos: Asociación Calidris / Luis Carlos Mora Si me buscas entre marzo y julio, quizás me encuentres construyendo mi nido. Ambos, mi pareja y yo, excavamos un hoyo en un tronco viejo o usamos uno que dejaron los carpinteros. Allí ponemos de 2 a 5 huevos, y en unos 15 días ya tendremos polluelos. ¡Los alimentamos con insectos hasta que estén listos para volar! 🐣   Aunque por ahora no estoy en peligro de extinción, siempre es importante cuidar nuestros bosques para que siga habiendo lugares donde pueda vivir y revolotear feliz. 🌳   Así que, si vienes a Cali, y estes en la zona rural, abre los ojos y para oreja… quizás te sorprenda con mi canto y mi colorido plumaje. 🕊️   Para más información: Luis Carlos Mora MedinaBiólogo MSc.Asociación Calidrislcmora@calidris.org.co

A ritmo de marea contamos las aves playeras del Pacífico colombiano

¿Cómo saber cuántas aves playeras frecuentan el Pacífico colombiano? ¿Hay menos ahora? Esta es la historia de cómo contamos a esas incansables viajeras que ocupan las orillas del mar y de los humedales en esta región mágica. Egretta thula. Foto: Asociación Calidris / Fernando Castillo. La costa pacífica de Colombia, ubicada en el corazón del Chocó biogeográfico, es uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta. Paradójicamente, su escaso desarrollo en infraestructura vial y urbana ha permitido que los manglares más altos y frondosos sobrevivan, acompañando el vaivén de la marea como silenciosos guardianes.   En medio de estos paisajes realizamos los conteos de estas aves que ocupan las orillas o playas de los humedales, de ahí viene el nombre de aves playeras aves playeras. Prepararse para adentrarse en estos entornos no es tarea fácil. Llegar a rincones remotos, ya sea por vía aérea o marítima, implica planificar hasta el último detalle. Lo que no llevemos será difícil de conseguir.   Nuestros planes siempre incluyen pedir posada a las familias locales y abastecernos en ciudades como Buenaventura, Cali o Guapi. Es vital coordinar el transporte, asegurar la disponibilidad de combustible y, por supuesto, conocer los horarios de marea. En el Pacífico colombiano, la marea puede subir hasta cuatro metros, transformando radicalmente el paisaje y nuestras posibilidades de acceso.   Como buenos biólogos y ornitólogos, no olvidamos nuestros equipos ópticos, bitácoras de campo, rapidógrafos o lápices, GPS, ropa para el sol y la lluvia, agua, medicamentos personales e insumos de primeros auxilios. Todo cuidadosamente empacado en bolsas plásticas y cajas secas para evitar que se mojen en la lancha. Fotos: Asociación Calidris Una vez todo está todo planeado, empacado y acordado, emprendemos el viaje. Llegamos un día antes de empezar las jornadas, para alcanzar a desempacar, adaptarnos y estar listos al amanecer. Desde Cali tomamos un avión con destino al municipio de Guapi (viaje corto) o un carro hasta Buenaventura, y de allí una embarcación que nos lleva entre manglares, esteros o mar abierto hasta nuestro destino final en costa del departamento de Nariño (viaje largo).   Al día siguiente, antes de que el sol asome, comenzamos los conteos. Cuando la marea está alta, las aves se agrupan a descansar en pequeñas porciones de playa, creando un espectáculo de cientos, a veces miles, de individuos. Al bajar la marea, se dispersan por los lodos, buscando alimento.   La marea determina nuestros pasos tanto como los de las aves. Si queremos registrarlas agrupadas en sus sitios de descanso, salimos con marea alta. Pero si el objetivo es observarlas alimentándose, como en el Proyecto de Aves Playeras Migratorias, esperamos que la marea esté bajando o subiendo. En ocasiones, si la marea está demasiado baja, las aves se alejan tanto que apenas podemos verlas, o simplemente no podemos navegar por los esteros. Bandada mixta. Foto: Asociación Calidris / Fernando Castillo El calor también juega un papel importante. Con temperaturas que superan los 30 grados, la mejor hora para trabajar es temprano en la mañana. A pesar de los años de experiencia, madrugar sigue siendo un reto para algunos de nosotros.   Ya en el sitio, organizamos el equipo y montamos un toldo para protegernos del sol. Los conteos se hacen en pareja: uno observa con el telescopio o binoculares, mientras el otro anota.  La técnica de conteo es sencilla pero precisa: usamos el telescopio o los binoculares como un campo cerrado de visión y dictamos la especie y el número de individuos. “23 Calidris mauri, 7 Calidris pusilla, 2 Numenius phaeopus…” Así, durante minutos que a veces se sienten eternos bajo el sol.   Para las especies más abundantes usamos contadores manuales. Es curioso cómo el ojo identifica el ave y el dedo pulsa el contador casi sin pensar, mientras seguimos dictando otras especies. Foto: Asociación Calidris Foto: Asociación Calidris En medio del trabajo, hay tiempo para pequeños placeres: un sorbo de café y un pan mantequilla de la Panadería Las Cuero, de Guapi. A eso de las 8 am, el desayuno es sagrado. Las delicias preparadas por las mujeres del Pacífico son una fiesta para el alma: “tapao de pescado”, arroz con coco, huevo revuelto…    Este momento ocurre en algún recodo del estuario, mecidos por el movimiento de la lancha al ritmo de las olas y el viento, lejos del manglar para evitar que nos molesten los insectos más incomodos, los jejenes. A lo lejos, el canto de las aves y las voces de pescadores y piagueras acompañan nuestra pausa.   Al final del día, regresamos al pueblo. Un almuerzo con mariscos frescos y arroz con coco, aliñados con productos de las azoteas nos espera. Luego limpiamos los equipos, eliminamos el salitre con agua dulce y revisamos los datos. Consultamos guías de campo, compartimos fotos con colegas y, a veces, mapeamos nuestras rutas con GPS, maravillándonos de todo lo recorrido. Entonces caemos en cuenta del porqué, el cansancio y la sensación de seguir embarcados se mantiene.  Cada jornada es similar en rutina, pero nunca en resultados. Tres o cuatro días embarcados, bajo el sol o la lluvia, conscientes de los afortunados que somos de estar ahí, compartiendo historias y paisajes que cambian cada seis horas. Así, ya son cerca de 13 años repitiendo 2 ó 3 veces al año, estas mismas salidas.    Entonces llega el momento de regresar a casa. Por lo general, hay más calma en el mar y en nosotros mismos. La satisfacción es inmensa, aunque no siempre sepamos exactamente por qué. Quizá por completar las jornadas sin contratiempos, por la buena compañía o por el simple hecho de haber estado allí.   Contentos porque los datos que recogimos son útiles y han permitido a lo largo de estos años entender cómo va nuestra costa Pacífica, cuál es nuestra responsabilidad en su cuidado y con el compromiso renovado de poner todo nuestro interés, capacidades y conocimientos en su cuidado.      Escrito por: Diana Eusse Investigadora asociada Asociación Calidris deusse@calidris.org.co

¡Feliz navidad y próspero año!

Queremos expresar nuestra más sincera gratitud a nuestros amigos, socios, aliados y cómplices. Ustedes son el corazón de nuestra historia y la razón por la que este año ha sido verdaderamente memorable.     Cada experiencia compartida, cada aprendizaje vivido y cada logro alcanzado nos ha impulsado a soñar más alto y avanzar juntos con determinación. Ahora, nos preparamos para recibir el nuevo año con entusiasmo, listos para transformar los desafíos en oportunidades y seguir construyendo un camino lleno de impacto y propósito.     Que esta Navidad y el Año Nuevo les traigan abundancia, alegría y la inspiración para seguir creando un mundo mejor. ¡Por las aves, con la gente!

Balance 2024: 33 años tejiendo esperanza por las aves, con la gente

Se acerca el final del año, y con él llega ese instante inevitable en el que pausamos nuestras actividades para reflexionar sobre el camino recorrido. Cada paso, cada logro y cada desafío vivido durante estos meses nos invita a hacer un balance lleno de gratitud y satisfacción. Reunión la de los socios BirdLife en las Américas Se acerca el final del año, y con él llega ese instante inevitable en el que pausamos nuestras actividades para reflexionar sobre el camino recorrido. Cada paso, cada logro y cada desafío vivido durante estos meses nos invita a hacer un balance lleno de gratitud y satisfacción.   Este 2024 ha sido un año que reafirma nuestra misión como guardianes de la biodiversidad, recordándonos que nuestro propósito trasciende fronteras y nos conecta profundamente con las aves, sus hábitats y las comunidades que dan vida a esta causa. Con inmensa alegría celebramos 33 años como organización de la sociedad civil, construyendo un legado de conservación que no solo se enfoca en la riqueza natural, sino que inspira a otras organizaciones y personas a seguir soñando y actuando.   En este sentido, resaltamos la declaración de la primera área protegida bajo el proyecto Conserva Aves Colombia, un esfuerzo internacional que se hizo realidad gracias al compromiso colectivo y que nos confirma como pioneros en la protección de la vida silvestre. Además, en los Llanos Orientales, hemos continuado destacando la majestuosidad de esta región, trabajando junto a sus habitantes para que sus medios de vida, tan profundamente ligados a la tierra, sigan siendo la base de la conservación de este paisaje único. Los Andes colombianos nos regalaron nuevas oportunidades para fortalecer nuestra labor con la llegada de fondos que impulsaron la conservación de la Reinita de Canadá en la Cordillera Occidental del Valle del Cauca. Este esfuerzo ha permitido consolidar comunidades y procesos que no solo cuidan de esta migratoria, sino también del equilibrio de los ecosistemas que nos sostienen. Asimismo, el Proyecto de monitoreo de aves playeras o MSP, que cumplió 12 años de actividades en la costa Pacífica de América, continúa siendo un ejemplo de colaboración, conectando a más de 15 organizaciones de 13 países y mostrándonos cómo trabajar en red puede transformar nuestra región.   El 2024 también nos trajo momentos que quedarán grabados en nuestra memoria colectiva. Por primera vez en Colombia, acogimos con orgullo la reunión de los socios BirdLife en las Américas, una celebración de unidad y compromiso que sentimos como un sueño hecho realidad. A ello se sumó nuestra participación activa en la COP16 en Cali, donde como anfitriones apoyamos el accionar de toda la delación que tomó parte de este espacio de decisión global. https://www.youtube.com/watch?v=MpqQ_9Ql2vc Como si fuera poco, en octubre también celebramos además los 10 años del Censo Urbano de Aves de Cali, así como el reconocimiento de nuestra ciudad como “Ciudad de Aves”, y seguimos tejiendo redes de conservación en la Amazonía, el Caribe colombiano y con el sector cañicultor del Valle del Cauca.   Nada de esto habría sido posible sin las manos y los corazones que nos acompañan: nuestro equipo técnico, las comunidades locales, los donantes, las organizaciones aliadas y las entidades gubernamentales que han creído en nosotros. A todos, gracias por caminar a nuestro lado, por compartir este sueño y por recordarnos que juntos podemos construir un mundo donde las aves y las personas encuentren un refugio común. Que este cierre de año sea una invitación a seguir volando alto, con esperanza y determinación, por las aves, con la gente.   Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

Los frutos del Monitoreo participativo de la reinita de Canadá

Queremos contarles que este año, hemos estado trabajando por la conservación de dos aves migratorias, la Reinita de Canadá (Cardellina canadensis) y la Reinita Cerúlea (Setophaga cerulea) en la cordillera Occidental del Valle del Cauca, gracias al apoyo financiero del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos. San Isidro, Bolívar – Valle del Cauca. Asociación Calidris / Diana Ramírez Bolívar, Valle del Cauca. Desde el 2021, iniciamos con el objetivo de fortalecer las capacidades de las personas de Reservas Naturales de la Sociedad Civil, para la toma de decisiones a favor de la biodiversidad y la protección de los recursos naturales. Aunque han sucedido cambios y adversidades, el grupo ha continuado creciendo y rindiendo frutos. En Bolívar, hemos visto cómo en las personas que hacen parte del grupo de monitoreo participativo, ha crecido el interés y la motivación por querer conservar estas especies.   En algunas ocasiones han continuado el proceso por su cuenta, lo cual nos llena de orgullo y satisfacción. Actualmente nos apoyan con la investigación de la densidad poblacional de las Reinitas y nos hemos dado cuenta que los conocimientos que albergan, les han permitido seguir creciendo como grupo de monitoreo comunitario y de manera individual. Monitoreo participativo en Bolívar, Valle del Cauca. Asociación Calidris / Valentina Hinojosa Bolívar, Valle del Cauca. Asociación Calidris / Gabriel Jaramillo En los recorridos, nos hemos encontrado con la Reinita de Canadá, una de nuestras especies de interés, la cual hemos estado buscando desde septiembre de este año. Nuestra felicidad se ha duplicado al tener la oportunidad de apreciar la emoción que inunda a las personas cuando la logran identificar y observar. También, al compartirles el conocimiento sobre otras especies que nos topamos en el camino, como el Carpinterito punteado (Picumnus granadensis), un ave endémica, es satisfactorio ver cómo se asombran de poder observarlas y que estén presentes en su territorio.   En los próximos meses, estaremos continuando con los procesos del monitoreo participativo y la investigación de las Reinitas con el grupo local. Además, planemos publicar un protocolo de monitoreo que contiene información del proceso y que tiene aportes confiables sobre la relación de las aves con los usos de la tierra (zonas agrícolas y pecuarias, así como parches de bosque) y cómo estos pueden favorecer la toma de decisiones a corto, mediano y largo plazo a favor de la conservación de la avifauna.   Para más información: Diana Ramírez Investigadora Asociada  Asociación Calidris dramirez@calidris.org.co