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Censo urbano de aves, una propuesta de ciencia participativa para Cali

El censo urbano de aves de Cali es una actividad de ciencia participativa, conformado por un grupo de organizaciones no gubernamentales, iniciativas locales, universidades y habitantes de Cali, que buscan encontrar en las aves, una manera de entender los cambios en la ciudad y dar recomendaciones para conservar la biodiversidad.    Promueve el disfrute de las pequeñas o grandes zonas verdes de la ciudad y descubrir las aves que allí habitan, como el bienparado común, Nyctibius griseus, que se observa en los Parques del norte de Cali, es admirado y cuidado por los vecinos del barrio.     En los humedales de Charco azúl y el Pondaje los guardaparques y amigos del humedal, han aprendido mucho de aves y cada año nos sorprenden con su entusiasmo y conocimiento. En el Ecoparque Pisamos, los vecinos se alegran cada tarde cuando las guacamayas carisecas (Ara severus) llegan a percharse en los árboles alegrando el parque con sus cantos.     En la Unidad Santiago de Cali, cuidan los azulejos comunes (Thraupis episcopus) que habitan los árboles de este sector, los alimentan y cuidan. En el Ecoparque la bandera, habitan dos cernícalos (Falco femoralis), cada año son observados en el Censo, algunas veces cortejándose, interactuando con otras especies y otras cazando.    ¡Por las aves, con la gente! Previous Next Este es un evento que genera espacios para adultos y niños, donde todos aquellos interesados en la naturaleza y la observación de aves puedan participar. Finalmente, ese es el propósito de la ciencia participativa o ciudadana, con tan solo siete años de haber comenzado este evento de ciudad ya comenzamos a ver los resultados, cada vez más organizaciones y grupos se unen y contamos con un mayor número de personas participando. Este año contamos con la participación de los bosques urbanos de Cali, una iniciativa ciudadana que busca mejorar espacios de conservación y recreación de la ciudad, entre los sitios que están impulsando y que hicieron parte del evento este año están: Multicentro o Ruta del Sirirí, la ronda del Río Cali, el parque La Flora y la Loma de la Cruz.   Entre los sitios visitados están los ecoparques: Cerro de La bandera, Corazón del Pance sector el Embudo, Pisamos, Lagunas de Charco Azul y Pondaje, Cerro de las tres cruces – Bataclán, Lago de las Garzas, la Reserva Natural El Danubio y el Ecoparque río Pance.   Además, contaron aves en el barrio Salomia y el barrio Bochalema, el corredor del y del Río Lili. La Hacienda Cañasgordas y los parques del Norte, del ingenio III y del acueducto Municipal. En Bosque Escondido, La Buitrera, el Jardín Botánico y el Zoológico de Cali. También se unieron a este evento la Universidad del Valle y la Universidad Santiago de Cali.   Uno de los sitios visitados y que permite tener una visión de la Cali rural es la reserva El Danubio, un sitio protegido por el DAGMA, muy importante porque protege la cuenca del río Cali y la fauna y la flora que allí habita.  Se observaron 74 especies de aves que indica que es un sitio privilegiado. Aquí se registraron seis especies nuevas para el censo, tinamú de montaña (Nothocerus bonapartei), Xenops pardusco (Xenops minutus), cabezón barrado (Pachyramphus versicolor), atrapamoscas variegado (Phylloscartes poecilotis), verderón castaño (Pachysylvia semibrunnea) y el jilguero ventriamarillo (Spinus xanthogastrus).   Como parte de la agenda de la séptima versión del censo urbano de aves de Cali, se realizaron conferencias virtuales, talleres de arte. Están disponibles en nuestra cuenta de Facebook.   Relatos de aves urbanas construidos a través del verde y gris de la ciudad con Juan David Amaya E. de la Pontificia Universidad Javeriana Iniciativas comunitarias de conservación por las aves y ciencia ciudadana por Marta del Campo de Cornell University Taller virtual de pintura de acrílico sobre madera Taller las aves y los bosques urbanos, en el Bosque urbano de la Flora. Gracias a todos por hacer parte de este evento de ciudad y nos vemos en el 2022 para seguir contando las aves de nuestra ciudad.   Por: Patricia Falk-Fernández

Aves y bosques urbanos de Cali

Existen muchos adjetivos que se han acuñado para referenciar a Cali: la Sultana del Valle, la sucursal del cielo, la ciudad de los siete ríos, la ciudad de las aves, entre otros calificativos; lo que demuestra que nos quedamos cortos de elogios en la medida que la vamos conociendo. Desde su fundación en 1536, Cali ha sido una ciudad de cambios, desde un pequeño caserío que creció a orillas del río Cali, a una ciudad cosmopolita, un crisol de culturas, tradiciones y hoy considerada una ciudad biodiversa por sus grandes parques y áreas verdes que albergan una importante cantidad de fauna y flora.   Dentro de este paisaje se encuentran los denominados “bosques urbanos”, áreas verdes que gracias al trabajo conjunto de la comunidad local y el Departamento Administrativo de Gestión de Medio Ambiente – DAGMA, se han venido posicionando como espacios importantes para la conservación de la biodiversidad citadina. Actualmente, existen 23 bosques urbanos que suman alrededor de tres millones de metros cuadrados, representando el 16% de las zonas verdes distribuidos en toda la ciudad[1]. Una iniciativa urbana que busca conocer, conservar y realizar actividades de ciencia ciudadana dentro de ellos.   Atendiendo al llamado de la red de bosques, nos hemos vinculado a este proceso, apoyando desde nuestro conocimiento y experticia, a través de capacitaciones virtuales a los miembros de la red sobre la observación de las aves de nuestra ciudad, que servirán como preparación para participar en el sexto censo urbano de aves de Cali que se realizará en octubre. El proceso inició en el mes de julio y hasta el momento hemos realizado cuatro talleres, con la participación de alrededor de 50 personas de los diferentes bosques urbanos. Las temáticas desarrolladas iniciaron con la base para comprender qué son las aves, cómo ser un buen amigo de las aves en espacios urbanos, el uso de equipos ópticos y el manejo de plataforma de ingreso de datos. Como parte de un ejercicio de práctica en agosto estaremos visitando algunos de los bosques urbanos para observar aves. En septiembre finalizará el proceso de capacitación. Foto: Carlos Acosta Las capacitaciones contaron con diversos recursos digitales que se pueden descargar en nuestra página web. Podrán encontrar una versión actualizada de la publicación “Cómo ser un buen amigo de las aves en espacios urbanos”, así mismo, “Sembrando plantas para cosechar aves”. Este material está pensado para que la comunidad pueda aprender sobre aves y como conservarlas en los espacios de nuestra ciudad.   Agradecemos a cada uno de los participantes y esperamos poder seguir fortaleciendo los diferentes procesos y el interés de la ciudadanía con los bosques urbanos, reconocemos estos espacios vitales para la conservación de las aves, así mismo, esperamos que nuestra ciudad siga siendo espacio para las más de 561 especies de aves que habitan en ella, tanto en su área urbana como rural. Cali, una ciudad alada, llena de colores, jardines y bosques que brinda diferentes servicios ecosistémicos, promoviendo la conservación de la biodiversidad.   Por: Dina Luz Estupiñán [1] www.caligov.co/

10 años de historias de aves playeras

Con el fin de mejorar el conocimiento de las aves playeras en humedales costeros del corredor migratorio del Pacífico americano, empezamos a conformar en 2011 una red de socios de diferentes países y sectores. Esta red busca generar información para apoyar la toma de decisiones sobre las aves playeras y sus hábitats y fortalecer la capacidad de todos los actores interesados en la toma de decisiones informadas sobre conservación de la naturaleza.   Después de 10 años de consolidación de esta red son muchas historias, anécdotas, aprendizajes y éxitos que podemos compartir. Estas historias pueden ser contadas por las personas involucradas, pero también por los sitios y hábitats en los que hemos intervenido en este tiempo. Además, cada historia va a ser diferente según quien la cuente. La información recopilada durante estos años ha permitido tomar decisiones de manejo de sitios y de hábitats a la luz de los datos, como es el caso del manejo de estanques de camarón y sal en diferentes países, los cuales han considerado los requerimientos de las aves playeras como parte de su cadena productiva. Así mismo, ya que se registra información de manera estandarizada y coordinada, se ha logrado monitorear el impacto tanto de acciones de conservación como de amenazadas sobre los sitios y sobre las aves playeras o sus hábitats. Debido a que este proyecto funciona sobre una red de socios, los resultados y experiencias locales se han hecho visibles y, en algunos casos, se han aplicado en otros sitios o a nivel del corredor. Salinera Santa Alejandra en Honduras Los socios y personas involucradas durante estos 10 años han logrado mejorar su habilidades y conocimientos sobre las aves playeras, técnicas de campo y análisis de datos. También han conocido y aplicado diversas estrategias para avanzar en la conservación de las aves playeras, como la planeación estratégica, la incidencia política o la comunicación, entre muchos otros temas. Uno de los factores de éxito ha sido que cada socio, desde la realidad de sus países o de sus posibilidades y capacidades, han implementado el proyecto, obteniendo un buen balance entre aplicar un protocolo estándar para todo el proyecto y tener resultados que tienen sentido a nivel local, de país o de región. Reunión del Grupo de Aves Playeras del hemisferio occidental, Paracas – Perú 2018 Mantener el grupo cohesionado a lo largo de este proceso ha sido un reto, en cuanto las diferencias horarias y de idioma, e incluso las culturales y sociales, pero también por las diversas agendas de las organizaciones y socios de cada país. Sin embargo, el uso de tecnologías de comunicación ha permitido mantener el contacto y divulgar información de manera rápida y efectiva. Algunos espacios como congresos y reuniones, como por ejemplo la Reunión del Grupo de Aves Playeras del hemisferio occidental (WHSG), han permitido poner un rostro a las personas que se contactan, pero también ha permitido compartir las experiencias y los aprendizajes. En el último año, donde los eventos virtuales han sido más frecuentes han podido participar más personas. Todo este esfuerzo ha permitido mejorar la información sobre aves playeras y sus hábitats, hacer comparaciones a nivel regional y se informado decisiones que buscan reducir la tasa de declive poblacional. Anualmente se han registrado cerca de 2 millones de aves playeras de hasta 40 especies que usan el corredor en su migración desde sus sitios de invernada en el Ártico y hasta regiones tropicales y subtropicales.   Después de 10 años hay muchas historias que contar. Algunas de las metas propuestas han tenido avances durante este tiempo, como el aumento del conocimiento sobre aves playeras para informar decisiones de conservación y para reducir las amenazas en sitios clave para las aves playeras. Todo esto se ha logrado gracias a la participación de múltiples socios de los 13 países de la costa del Pacifico americano. Es así como autoridades gubernamentales y ambientales, comunidades locales, academia, organizaciones de la sociedad civil, productores, observadores de aves, entre otros se vienen sumando cada vez a esta iniciativa de conservación de la naturaleza.   Por: Diana Eusse  

Nuevas historias para contar sobre las aves acuáticas

Este año la Convención Ramsar celebra 50 años de existencia y nuestra organización 30. El Censo Neotropical de Aves Acuáticas – CNAA es una de las iniciativas icónicas como organización y este año decidimos ampliar su alcance en el valle geográfico del río Cauca, por años nuestro interés ha estado enfocado en mantener las localidades. En esta oportunidad y como resultado de años de trabajo en la consolidación de la ruta de aviturismo del Sur Occidente colombiano, liderado en conjunto con y la Sociedad Audubon, hoy contamos con informadores en distintos municipios de nuestro departamento. Algunos de estos informadores se adhieren al CNAA, aportando importantes registros de las poblaciones de aves acuáticas en nuevas localidades que incluyen lagos privados, madreviejas, humedales urbanos, arrozales y la desembocadura del río Calima al embalse.   Desde el año 2003 Calidris ha realizado el CNAA en el valle geográfico del río Cauca. Esta actividad permite visibilizar la importancia de los humedales y detectar cambios en estos ecosistemas que favorecen o perjudican la biodiversidad. Las aves acuáticas, como indicadores de la salud de estos ecosistemas y los datos obtenidos de sus poblaciones a través de los censos, permiten evaluar las condiciones de los hábitats, crear estrategias a nivel local, regional y nacional para el manejo y conservación de los humedales. Es así que durante 15 años se han visitado de manera ininterrumpida más de 10 humedales del Valle del Cauca y del Cauca.   En cuanto a localidades, la Laguna de Sonso perteneciente al AICA Laguna de Sonso y al sitio RAMSAR humedales asociados a la laguna fue la localidad con mayor abundancia y riqueza de especies: 1010 individuos y 33 especies, seguida por la Finca El Edén con 938 individuos y 28 especies, El Remolino, la desembocadura del río Calima fue la tercera localidad con 476 individuos y 25 especies. El Pato careto (Spatula discors) presentó abundancias significativas este año, con 346 individuos. Es una especie migratoria de Norteamérica y en esta ocasión el mayor número de individuos se registró en la Hacienda Venecia en el AICA Haciendas Ganaderas del Norte del Cauca. Otras migratorias observadas en esta jornada del CNAA fueron los playeros: Calidris minutilla, Calidris melanotos, Tringa flavipes, Tringa melanoleuca, Tringa solitaria y Actitis macularius, y el águila pescadora (Pandion haliaetus). Pato colorado (Spatula cyanoptera), aunque para esta fecha puede presentar poblaciones tanto migratorias como residentes, es una especie amenazada en Colombia, en total se registraron 62 individuos en cuatro localidades: Lago Palermo en el municipio de Caicedonia, Ciénaga El Conchal en Buga, Madrevieja Chiquique en Yotoco y El Remolino – Desembocadura del río Calima, siendo este último donde más registros obtuvo con 35 individuos. Los registros claves, sumado a datos de abundancia de especies comunes son importantes para conocer sobre el estado y riqueza de aves acuáticas presentes en los humedales. Las nuevas localidades incluidas en esta jornada y el esfuerzo de mantenerlas a largo plazo permitirán ir avanzando en el conocimiento de las poblaciones de aves acuáticas a lo largo de diferentes humedales en el valle geográfico del río Cauca.   Esta vez queremos resaltar la labor y entrega de nuestros amigos informadores de aves: Narly Johana Aldana Mejía, Juan Sebastián Ospina, Andrés Osorio, Egor Merik y Andrés Mauricio Henao, quienes desde sus grupos han coordinado y han hecho parte de esta actividad, esperamos que podamos seguir uniendo esfuerzos por la conservación de los humedales y sus aves, tarea que una vez se emprende el vuelo es difícil dejar de realizar.   Por: Dina Luz Estupiñan En la actualidad 171 países son “partes contratantes” de este acuerdo internacional, que tiene como objetivo trabajar en favor del uso racional de los humedales y cooperar en la protección de los sistemas y especies de humedales compartidos1. Los humedales albergan gran biodiversidad, además brindan diferentes servicios ecosistémicos a las comunidades humanas como la regulación hídrica, valores culturales, recreación, turismo, mitigación y adaptación al cambio climático, entre otros. Si desea conocer más sobre el proceso de capacitación de informadores de aves clic aquí.

Sobrevolando humedales en busca de patos

Localizar los humedales más importantes para patos residentes y migratorios, nos llevó en abril del año 2000 a realizar sobrevuelos en algunas áreas de Colombia. Esta iniciativa hacia parte del Conteo de anátidos en Latinoamérica y el Caribe, un esfuerzo internacional que buscaba identificar los humedales más importantes usados por estas aves acuáticas en países de Centro América y el Caribe, identificando además necesidades de conservación, manejo o restauración para estos ambientes, todo esto con base en la revisión de la información histórica existente en museos o bases de datos y llevando a cabo conteos de campo de las poblaciones de patos residentes y migratorios presentes.   Vale la pena recordar que los humedales fueron altamente transformados a lo largo el Siglo XX como resultado de iniciativas y programas orientados a la adecuación de tierras para ser usadas en actividades agropecuarias o de urbanización, esto fue una práctica generalizada en todo el Continente.   La iniciativa contó con el apoyo financiero de Ducks Unlimited Inc y fue coordinada en nuestro país por la oficina de Ecosistemas Estratégicos del entonces Ministerio del Medio Ambiente de Colombia. Ducks Unlimited es una Organización Norteamericana que desde 1937 trabaja por la restauración y conservación de humedales, en la actualidad administra más de 6 millones de hectáreas de hábitats de importancia para aves acuáticas en Estados Unidos y Canadá. Apoyamos este esfuerzo de trabajo regional, coordinando los conteos en el valle geográfico del río Cauca; además apoyando los equipos en la Ciénaga Grande de Santa Marta y algunos humedales del altiplano cundiboyacense. Esta fue una de nuestras primeras experiencias de trabajo colaborativo internacional y significó también incursionar en el uso de nuevos métodos para la evaluación de aves acuáticas como lo fueron los sobrevuelos en avioneta a baja altura, algo que implicó entrenamiento con el Servicio de Vida Silvestre de los Estados Unidos, país en donde se emplea esta técnica desde hace más de 80 años y que para nuestra región implicó una serie de desafíos logísticos a enfrentar.   Fue una experiencia importante que permitió recopilar información valiosa de los humedales y de las poblaciones de patos presentes en estos ecosistemas, para el Valle del Cauca, por ejemplo, se identificaron sitios de concentración de patos que aun hoy en día se siguen visitando en los diferentes ejercicios de conteo de aves acuáticas que se hacen en la región, además, varios de estos humedales conforman ahora el Sitio Ramsar Complejo de Humedales del Alto Rio Cauca Asociado a la Laguna de Sonso, designado en 2017. https://www.youtube.com/watch?v=JDMCQqSJDjg El aprendizaje ganado a través de las muchas horas de vuelo acumuladas, permitirían años después volver al Caribe para hacer nuevos conteos y replicar la experiencia también en los Llanos Orientales, evaluando poblaciones de aves acuáticas, actualizando así los estimativos existentes o identificando sitios de concertación que posteriormente serian declarados como Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA).   Es larga la lista de los colegas y amigos que entonces decidieron abordar un avión para ayudar a contar y documentar las poblaciones de patos de nuestros humedales, su valioso apoyo resultó fundamental para que esta iniciativa fuera una experiencia exitosa. Esta época marcó nuestra organización e inspiró procesos posteriores, tras tres décadas de trabajo por la conservación de las aves y sus habitas en Colombia, son muchas las vivencias y recuerdos, a todos ellos y a las organizaciones que dieron su apoyo, gracias.   Asociación Calidris 30 años: por las aves, con la gente. Por: Luis Fernando Castillo Director Ejecutivo

Comprometidos con la conservación de un territorio

El Pacífico colombiano es una fusión entre los territorios ancestrales de comunidades indígenas y comunidades negras, con el mar, ríos, acantilados, islas e islotes y toda su biodiversidad. El manglar es para muchas comunidades su tesoro más valioso, tanto como fuente de recursos económicos y alimenticios, como barrera de protección. Por años, muchas de estas comunidades han protegidos estos ecosistemas, pero la tala incontrolada de manglar está poniendo en serio riesgo los procesos de conservación que se adelantan, así como sus tradiciones y modos de vida.   A pesar de esta situación, al sur de Colombia en el departamento de Nariño, en el municipio de Santa Bárbara de Iscuandé, existe un territorio importante para la conservación de las aves playeras y manglares: el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, conformado por 10 comunidades asentadas a la orilla del río Iscuandé y donde habitan cerca de 2200 personas. El Consejo comunitario se comprometió desde el año 2014 a realizar acciones de conservación como consumir, pescar y vender la Piangua (Anadara tuberculosa) de tamaño mayor a 5cm; monitorear este recurso, vigilar y monitorear el manglar, capacitarse y participar en el proceso. Como resultado, las comunidades han obtenido recursos invertidos en obras de mejoramiento en cada comunidad, y su participación activa en la toma de decisiones que repercuten en el aumento del empoderamiento social; alianzas con otras organizaciones como la Universidad de los Andes, con un proyecto piloto de electromovilidad, les ha permitido explorar nuevas opciones. Nuestra apuesta es que las acciones de conservación permitan mejorar los medios de vida de las comunidades donde se implementan, de este modo su sostenibilidad tiene mayores oportunidades, una comunidad con necesidades insatisfechas difícilmente pondrá como prioritario la conservación de sus recursos.   Por esto, junto con Conservación Internacional Colombia, Nia Tero y el Consejo comunitario, renovamos en este mes de abril, por quinto año consecutivo, el acuerdo de conservación del bosque de mangle con la esperanza de que este esfuerzo y estos logros sean siempre positivos.   Por: Patricia Falk Fernández

Historias de aves playeras en la costa nariñense

Dos cosas nos vienen a la mente cuando pensamos en las aves playeras, sus colores, grisáceos y opacos; y sus grandes concentraciones, cientos de aves que forman grandes bandadas congregadas en un sitio. Es sorprendente verlas volar al unísono, mostrando alternativamente los vientres blancos y las espaldas pardas.   Es posible ver estas impresionantes bandadas en algunos sitios muy especiales, estuarios con grandes planicies inundables, marismas o manglares. Dos de estos sitios están en la costa del Pacífico colombiano, en las bocanas de los ríos Iscuandé, Tapaje y Sanquianga, en el norte del Nariño. El estuario del río Iscuandé es habitado por el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, quienes están comprometidos con el cuidado de los manglares y sus recursos. Por su parte los estuarios del río Tapaje y Sanquianga están en el territorio de seis consejos comunitarios y en el Parque Natural Nacional Sanquianga.   En estos sitios es posible ver hasta 50 mil individuos de aves playeras usando los manglares, los planos intermareales y las islas barreras. Algunas de estas bandadas están conformadas por aves migratorias que se mueven entre el norte del continente y el norte de Nariño cada año, quienes usan estos sitios para alimentarse en descansar.   El delta del rio Iscuandé tienen árboles de mangle de gran altura, considerados entre los más altos del mundo (ver fuentes), algunos planos intermareales y dos islas barrera, de más de 500 ha, en la confluencia del río y el mar, La Cunita y Quiñonez. Estas islas mantienen áreas emergidas con vegetación y playas arenosas, que son usados por las aves playeras como dormideros durante la marea alta, y grandes extensiones de planos intermareales, que son usados como sitios de alimentación cuando baja la marea.   Por su parte, el PNN Sanquianga es el estuario más amplio de Suramérica, con 80 mil hectáreas de bosques de mangle, esteros, planos intermareales y aguas abiertas. Cuando baja la marea, quedan expuestas amplias planicies lodosas, que son el sitio de alimentación de las aves playeras. Durante la marea alta, las aves playeras se congregan en islas de manglar que quedan separadas por canales de agua.   Como parte de las estrategias para cuidar los hábitats de estas impresionantes aves, desde hace 10 años venimos realizando salidas anuales entre el 15 de enero y el 15 de febrero, para contar cuántas y cuáles aves playeras llegan a estos estuarios. Recorremos los estuarios y visitamos al menos la quinta parte de los cerca de 140 km2 de planos lodosos del norte de Nariño. Durante las visitas con funcionarios del PNN Sanquianga y habitantes del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, recorremos los sitios en embarcaciones, que son el medio más efectivo, y el único, para movernos entre los canales o esteros en los manglares. Visitamos algunos planos lodosos e islas barreras y contamos todas las aves playeras que vemos en cada uno.   En estos 10 años hemos logrado registrar concentraciones de 34 especies de aves playeras. Durante 2020 revisamos y analizamos la información colectada la cual fue publicada en el número especial del Boletín de Investigaciones Marinas y Costeras.   Encontramos que en las islas barreras del delta del río Iscuandé es común ver grandes bandadas de playeros pequeños como el playerito occidental y el semipalmeado (Calidris mauri y Calidris pusilla) o el chorlito piquigrueso y el semipalmeado (Charadrius wilsonia y Charadrius semipalmeado) y de otras especies de playeros medianos como la cosedora (Limnodromus griseus). Mientras que en el PNN Sanquianga, donde hay aproximadamente 900 planos lodosos dispersos al interior de bosques de mangle distribuidos por las 80 mil hectáreas del área, vemos regularmente en casi todos los planos, al menos un individuo del zarapito trinador (Numenius phaeopus), piloto (Tringa semipalmata) y meneaculito (Actitis macularius) comiendo en los planos. Las aves playeras ocupan los estuarios de diversas maneras, a pesar que estos estuarios están en la vecindad, la comunidad de aves playeras que los usan son diferentes. Esto puede deberse, tal vez, a diferencias de paisaje y de oferta de recursos. A este abanico de condiciones, las aves playeras también responden de diferente manera de acuerdo con sus caracterices naturales relacionada con el tamaño del cuerpo, el modo de alimentación de las aves playeras, e incluso la interacción con otras especies, incluyendo depredadores. Por ejemplo, en el delta del río Iscuandé predominan las aves playeras pequeñas y usan dos sitios grandes para alimentarse; mientras que en el PNN Sanquianga las aves grandes usan muchos planos y no forman grandes grupos para alimentarse.   Durante estos 10 años hemos notado cambios significativos en algunos sitios que visitamos: por ejemplo, algunos planos han crecido en tamaño, hay plántulas y árboles pequeños de manglar creciendo o algunas orillas se están erosionando y causando la caída de grandes árboles. En próximos análisis queremos avanzar en entender si podemos evidenciar cambios de las poblaciones de estas aves playeras y si tienen relación con cambios en los hábitats.   Escrita por: Diana Eusse FUENTES: En Colombia están los manglares más altos y conservados de América Mangrove canopy height globally related to precipitation, temperature and cyclone frequency

Nuestro Llano en llamas

La palabra fuego es frecuentemente asociada a destrucción, y si a la mente viene una imagen de una selva en la Amazonía que arde, no podremos pensar en otra cosa sino como se desvanece con el humo las diferentes formas de vida arrasadas por la candela.  

2020: indicadores en tiempos de crisis

Sin lugar a dudas 2020 será un año que quedará marcado en la historia de las próximas generaciones y que recordaremos por el resto de nuestras vidas; el año en que todo cambió, la razón, la Pandemia del Covid-19.  

Conservando a la reinita de Canadá en Colombia

Dentro del marco del proyecto «Conservando la reinita de Canadá (Cardellina canadensis) en Colombia», consolidamos el Plan de acción de la reinita de Canadá en Colombia, un documento destinado a las organizaciones, instituciones educativas, entes territoriales y demás grupos interesados en la conservación de esta especie. Pero ¿quién es la reinita de Canadá? ¿cuál es la necesidad de tener un plan de acción para esta especie? y ¿porqué queremos conservarla?   La reinita de Canadá es un ave migratoria que vuela más de 5 mil kilómetros desde Canadá y Estados Unidos, sus zonas reproductivas, hacia los bosques andinos de Centro y Sudamérica donde pasa la temporada invernal de septiembre a abril. Esto significa que viaja 10 mil kilómetros en un año, algo increíble para un ave tan pequeña, que no pesa más de 15 gramos. Desafortunadamente, esta especie se ha visto afectada a lo largo de los años por diversas acciones realizadas por el hombre que han causado una disminución en sus poblaciones. Hoy tenemos alrededor de 60% menos individuos que los años 70s. La reinita de Canadá comparte los bosques andinos con otras aves residentes y migratorias, y lo más importante es que al proteger los bosques donde ella vive, aseguramos también la protección de algunas aves endémicas de Colombia, como la Pava Caucana (Penelope perspicax). Debido al interés mostrado por diversos países y entidades gubernamentales, educativas y privadas, se han desarrollado numerosas acciones en pro de la conservación de la reinita del Canadá. Entre estas acciones están la consolidación de un plan de acción en inglés para Norte, Centro y Sudamérica, donde se incluyeron seis estrategias de conservación. Para la Asociación Calidris, aportar a la conservación de esta especie, ha sido una prioridad. Por ello hemos trabajado en resumir y traducir el plan de acción, y ahora les presentamos un documento en el cual se plasman las estrategias necesarias para su conservación específicamente para Colombia.   En este documento se podrá encontrar información sobre la distribución, ecología y estado de conservación de la reinita de Canadá, otorgando un contexto básico de lo que sabemos de esta especie. En la sección de amenazas y estrategias de conservación, se describen los principales desafíos que enfrenta la reinita y que estrategias de conservación muestran mayor efectividad para frenar su disminución poblacional.   El objetivo es que este plan pueda ser usado por las diferentes autoridades ambientales, universidades, sociedades civiles y demás organizaciones que estén interesadas en contribuir a la conservación de la reinita del Canadá y los bosques andinos donde ella se encuentra. Este plan también hace parte de un esfuerzo continuo para poner a disposición de todos los colombianos planes de manejo de aves focales, que sirvan como hoja de ruta para el desarrollo de acciones de conservación en los Andes.   Para descargar el Plan de acción de la reinita de Canadá en Colombia clic aquí   Para descargar los planes de conservación de otras especies clic aquí    Por: Andrés Felipe Tigreros-Andrade