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Censo Neotropical de Aves Acuáticas-CNAA: celebrando el mes de los humedales 

En febrero nos unimos para conmemorar el mes de los humedales cuyo lema para el 2026 es «Los humedales y los conocimientos tradicionales: celebrar el patrimonio cultural». Una invitación a conocer y proteger los humedales de nuestra región.  Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris El CNAA busca conocer el estado de las poblaciones de aves acuáticas y promover la conservación de los humedales de la región. Desde hace 34 años el CNAA hace parte del Censo Internacional de Aves Acuáticas (International Waterbird Census o IWC) que este año cumple su 60° versión siendo uno de los proyectos más extensos de ciencia participativa. Este conteo ha aportado en la conservación de más de 956 humedales de importancia internacional (Sitios Ramsar) y el análisis de tendencias poblacionales de 570 especies de aves acuáticas en el mundo. Te invitamos a conocer más sobre esta iniciativa:    https://lac.wetlands.org/contar-para-conservar-60o-censo-internacional-de-aves-acuaticas/ CNAA – febrero 2026   En nuestras tres jornadas, participamos 37 personas. Contamos con la participación de voluntarios y participantes de diferentes organizaciones locales como los intérpretes ambientales de Aguas de Sonso, la Sociedad Vallecaucana de ornitología-Dacnis, la Fundación Zoológica de Cali, el Grupo de observadores de aves de Yotoco.   Las jornadas de observación se realizaron entre el 7 y 21 de febrero. Visitamos 11 humedales del valle geográfico del río Cauca, en su zona centro y sur de nuestro departamento y norte del Cauca.     Durante el recorrido registramos todas las aves presentes en el humedal, así como las condiciones climáticas y del sitio, para compararlas con los registros de años anteriores. Cada persona cumplió un rol importante: quien llevaba la lista en eBird, quien anotaba en la libreta de campo y quien consultaba la guía para identificar las especies y compartir con el resto del grupo. Entre tod@s permanecíamos atentos a cualquier movimiento que pudiera ser registrado. ¡Cada ave cuenta!  En esta jornada del CNAA registramos 4262 individuos. Registramos 156 especies de aves, de las cuales 47 son aves acuáticas tanto residentes como migratorias.     A continuación, te invitamos a conocer nuestros resultados de la jornada. Agradecemos a tod@s l@s participantes de esta jornada. Les invitamos a estar pendiente de nuestras redes sociales para conocer más sobre las iniciativas de ciencia participativa que se desarrollan en nuestra región. ¡Gracias por ser parte del conteo CNAA febrero 2026!  Para más información:    Dina Luz Estupiñan  Coordinadora CNAA Valle del Cauca  dina.estupinan@calidris.org.co

Nuevo estudio alerta sobre el declive de las aves playeras en la ruta migratoria del Pacífico 

Santiago de Cali, Colombia. Un estudio reciente, desarrollado por investigadoras e investigadores de 10 países, incluida la Asociación Calidris, en el marco del Proyecto de Aves Playeras Migratorias (MSP, por su sigla en inglés), alerta sobre el grave y preocupante declive de las poblaciones de aves playeras a lo largo del corredor migratorio del Pacífico americano. Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris Este esfuerzo colaborativo multinacional permitió analizar, entre 2012 y 2022, 63 humedales costeros en 10 países (Canadá, Estados Unidos, México, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Colombia, Ecuador y Perú), abarcando 22 especies.    Los resultados muestran que la mayoría de las especies evaluadas se encuentran en declive: 10 de las 22 especies presentaron una tendencia negativa significativa, durante el periodo de estudio, entre las que se encuentran el zarapito trinador (Numenius hudsonicus – Whimbrel) y el chorlito pechigrís (Pluvialis squatarola – Black-bellied Plover).  En contraste, dos especies, Tringa melanoleuca y Himantopus mexicanus (Greater Yellowlegs y Black-necked Stilt), mostraron aumentos poblacionales. Las 10 especies restantes presentaron tendencias inciertas: siete con declives y tres con aumentos.    El estudio también revela diferencias importantes entre regiones. Por ejemplo, Calidris alba (Sanderling) mostró disminuciones en las regiones neotropicales y aumentos en las regiones templadas del norte, lo que sugiere que las amenazas varían entre regiones y que se requieren acciones de conservación diferenciadas. Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris Aunque estos hallazgos son alarmantes, no resultan del todo sorprendentes. El informe de 2019 conocido como “3 mil millones de aves de Norteamérica” ya había señalado que las aves playeras son uno de los grupos más afectados, aunque con escasa representación de datos en este corredor del Pacífico. Este nuevo estudio llena ese vacío de información y constituye el primer análisis de esta magnitud para la región, proporcionando evidencia concreta para orientar acciones de conservación más estratégicas y efectivas.    Los resultados subrayan la importancia de continuar y fortalecer programas de impacto multinacional y local como MSP+ Ciencia para la acción en Latinoamérica, así como también,  la urgencia de mantener la financiación existente para toda la ruta migratoria, proveniente del Acta de Conservación de Aves Migratorias Neotropicales.  Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris La investigación también destaca que no es posible implementar medidas de conservación generalizadas: aunque se requiere una visión global, las acciones deben adaptarse a contextos locales y regionales, reconociendo las diferencias entre las regiones templadas del norte (Canadá, Estados Unidos y el norte de México) y las regiones neotropicales (desde el centro de México hasta el norte de Perú).    Esta evidencia refuerza que la colaboración multinacional no solo es clave para comprender la magnitud del problema, sino también la vía más efectiva para enfrentar los desafíos de conservación que amenazan a las aves playeras a lo largo del continente americano.    Para más información:  migratoryshorebirdproject.org  Diana Eusse  Investigadora  Asociación Calidris  deusse@calidris.org.co

Las aves limícolas de Colombia 

Con esta nueva publicación, la Asociación Calidris presenta los principales avances en el conocimiento de este grupo de aves acuáticas como respuesta al creciente interés que han despertado en la comunidad ornitológica colombiana y en el resto del continente.  Con esta nueva publicación, la Asociación Calidris presenta los principales avances en el conocimiento de este grupo de aves acuáticas como respuesta al creciente interés que han despertado en la comunidad ornitológica colombiana y en el resto del continente.    Actualmente, Colombia alberga 55 especies de aves limícolas. De hecho, una de ellas fue adicionada recientemente a la lista mientras que este documento se encontraba en imprenta: la aguja colipinta (Limosa lapponica). Esta especie, considerara una limícola errática en el país, fue reportada en la costa de Bolívar por Jorge Enrique Alcalá, de la Sociedad Ornitológica de Bolívar. Debido a que este registro se confirmó cuando el documento estaba en proceso de impresión, en esta edición únicamente se tratan 54 especies. Situaciones como esta no son raras en el estudio de las aves limícolas en Colombia, donde los nuevos registros son también producto del creciente números de personas interesadas en este grupo en el país.    Las dos familias más conocidas de las aves limícolas son Scolopacidae y Charadriidae. La primera incluye especies comúnmente llamadas playeros, piuritas, andarríos, becasas, agujas, tatascos, agachadizas, correlimos, chirlitas, tintilines, pirinolas, tanguitas o piragüitas. La segunda agrupa a tangas, pellares, alcaravancitos, chorlos, chorlas, chorlitos y pipiros.     Además, las aves limícolas comprenden otras familias igualmente fascinantes: los tuquituquis, gallitos de ciénaga o chequés (Jacanidae), el ostrero (Haematopodidae), los galanes, güereres o alcaravanes (Burhinidae), los alcalditos, terententenes o cigüeñuelas (Recurvirostridae) y las agachonas (Thinocoridae).  Esta es apenas una muestra de la gran variedad de nombres comunes con los que se conocen las aves limícolas en Colombia. Reunirlas bajo un mismo nombre no es una tarea sencilla, pues su distribución abarca todo el país y no se limitan exclusivamente a ambientes acuáticos. Más que el agua en sí, es su afinidad por el lodo, el barro o el limo, lo que permite agrupar aves que pueden encontrarse a orillas del mar, en un páramo o en una sabana.    Agradecemos a las más de 50 personas que participaron en la construcción de este documento, el cual busca convertirse en el principal insumo para la actualización del Plan de Conservación de aves limícolas de Colombia, proceso liderado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Gobierno de Colombia.    Para descargar, clic aquí

El alcaraván, el galán y el güerere

Si recorremos, a vuelo de pájaro, el bestiario presente en la obra de Gabriel García Márquez es posible encontrar varias curiosidades ornitológicas. Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz-Guerra / Asociación Calidris Centremos la atención en una especie mencionada en varios relatos de nuestro premio Nobel de Literatura: el alcaraván, ave que, para el autor, corresponde a una limícola Hesperoburhinus bistriatus. Y es que no resulta fácil precisar qué fascinaba más a Gabo, si la palabra alcaraván o lo que esta ave representa para la cultura costeña.    En la obra “Diálogo sobre jaulas” se pone en evidencia su fascinación por la capacidad de los alcaravanes mantenidos en cautiverio para dar la hora con sus vocalizaciones incluso sin estar expuestos al sol. De hecho, una costumbre, por fortuna ya cada vez menos común en el Caribe colombiano, era tener alcaravanes como mascotas tanto en áreas rurales como urbanas. No obstante, Gabo va más allá en su cuento “La noche de los alcaravanes” en el que reviste a estas aves de misterio y oscuridad tras presenciar el ataque de un alcaraván a los ojos de una persona.     Por otro lado, la palabra alcaraván no se usa exclusivamente para Hesperoburhinus bistriatus. También se aplica para otra ave limícola, Vanellus chilensis, tanto en el Caribe como en los Llanos, mientras que en varias zonas de los Andes esta especie es conocida como pellar. Aparece entonces, el término galán, nombre común de Hesperoburhinus bistriatus utilizado en algunas localidades del Caribe. Este nombre ha sido desplazado progresivamente por la palabra alcaraván y poco se sabe de su origen, aunque podría estar asociado a las vocalizaciones de esta limícola, especialmente durante la noche.  Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz – Guerra / Asociación Calidris Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz – Guerra / Asociación Calidris En los Llanos colombianos, en cambio, se emplean los nombres güerere y alcaraván para referirse a Hesperoburhinus bistriatus, algo evidente en canciones y relatos del folclor de la Orinoquia. El güerere también despierta fascinación en las sabanas, pues se le atribuye la capacidad de anunciar, sin estar en cautiverio, la llegada de depredadores o intrusos no deseados. Incluso, para algunas personas, con su voz el güerere anuncia embarazos u otros acontecimientos familiares.    Desde el punto de vista de las subespecies, el galán corresponde a Hesperoburhinus bistriatus pediacus cuya distribución abarca el Caribe y los valles interandinos, mientras que el güerere corresponde a Hesperoburhinus bistriatus vocifer, presente en la Orinoquia. La llamemos galán o güerere, es una limícola que merece mayor atención, pues aún desconocemos varios aspectos de su historia natural. Incluso se presume que su distribución va en aumento debido a las inadecuadas prácticas agrícolas en el Caribe y los Andes como sucede con el pellar Vanellus chilensis. Aunque poco podemos afirmar con certeza al respecto, no cabe duda de que el galán anuncia el paso del tiempo y el güerere la visita inesperada, mensajes que han quedado en cuentos y canciones para la posteridad.  ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Carlos Ruiz – Guerra Investigador Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

En Colombia se implementan acciones para reducir amenazas que afectan el águila real de montaña 

La Asociación Calidris, con el apoyo de varias organizaciones, ha consolidado 14 acuerdos de conservación con propietarios de predios, orientados a reducir las presiones que afectan al águila real de montaña (Spizaetus isidori) en Colombia. Como parte de este proceso, se incentivaron acciones de conservación, la adopción de mejores prácticas productivas y la reforestación.  El águila real de montaña (Spizaetus isidori) enfrenta diversas amenazas, entre ellas la pérdida de hábitat y los conflictos asociados a la depredación de aves de corral. En este contexto, la Asociación Calidris, en alianza con la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), Parques Nacionales Naturales de Colombia y la Federación Comunitaria para el Ordenamiento y Manejo de las Áreas Protegidas de Risaralda (FECOMAR), estableció 14 acuerdos de conservación con pequeños y medianos propietarios de Risaralda y el Valle del Cauca.    Los acuerdos se centraron en la implementación de Herramientas de Manejo del Paisaje (HMP), mediante adecuaciones espaciales como el aislamiento de áreas boscosas y rondas hídricas, que facilitan la conservación del bosque y la conectividad ecológica. Asimismo, para reducir el conflicto entre el águila y las comunidades, se aplicó un enfoque basado en Mejores Prácticas Productivas (MPP), mediante la adecuación de espacios para aves de corral, estableciendo áreas seguras frente a la depredación.  Foto: Gilder González / FADA El camino para llegar a los acuerdos   Los 14 predios vinculados a los acuerdos de conservación hacen parte de tres Áreas Claves de Conservación (KBA): el Parque Nacional Natural Farallones de Cali (Valle del Cauca), La Empalada (Risaralda) y el Parque Nacional Natural Tatamá (Risaralda). El proceso inició mediante talleres participativos con propietarios y autoridades ambientales, en los que participaron 20 personas (9Hy 11M); en estos espacios se abordaron las principales amenazas, la necesidad de conservar el águila real de montaña y la identificación de HMP y MPP en los predios.    Posteriormente, se realizaron visitas técnicas a los predios para definir las áreas de intervención y formalizar los 14 acuerdos de conservación, orientados a beneficiar el hábitat del águila real de montaña y a contribuir al bienestar y desarrollo sostenible de las familias. En conjunto, las acciones impactaron 356,6 hectáreas, de las cuales el 60 % se destinó a la conservación del bosque.      Fotos: Fernando Ortega / Asociación Calidris En el KBA Parque Nacional Natural Farallones de Cali se establecieron acuerdos con mujeres propietarias de tres predios, los cuales representan el 26,1 % del área total intervenida. En estos predios se avanzó en la siembra de plantas nativas para enriquecer zonas cercanas a rondas hídricas, el acondicionamiento de un vivero como mecanismo de reforestación y la adecuación de un espacio para gallinas, contribuyendo a la reducción de la depredación por parte del águila.    En el KBA La Empalada se establecieron acuerdos con ocho propietarios en los municipios de Belén de Umbría, Mistrató y Apía, abarcando el 36,2 % del área total impactada. En esta zona se fortalecieron prácticas agrícolas y culturales propias del Paisaje Cultural Cafetero, como el cultivo de café diversificado con especies de pancoger y forestales que proporcionan sombra. Asimismo, se adecuaron gallineros para contrarrestar los ataques de rapaces como Spizaetus isidori y se aisló un área de bosque secundario para contribuir a la regeneración pasiva.    Entre tanto, en la KBA Parque Nacional Natural Tatamá se apoyaron tres predios en el municipio de Santuario, que representan el 37,65 % del área total beneficiada. En dos de ellos se aislaron 2.500 metros lineales, contribuyendo a la conservación del bosque y a la mejora de los sistemas productivos asociados a la ganadería. Adicionalmente, se adecuó un sistema de secado solar para café, que incrementó la valorización de subproductos como la producción de abonos orgánicos y la reducción de desechos.  Foto: Fernando Ortega / Asociación Calidris Foto: Fernando Ortega / Asociación Calidris Mujeres: agentes clave en los procesos de toma de decisiones en sus predios    Durante los talleres de planificación predial, seis mujeres participaron activamente en la identificación de prioridades y en la toma de decisiones relacionadas con el manejo de sus predios. En este proceso, fueron fundamentales sus conocimientos, percepciones y compromiso con la conservación.    Aunque la mayoría de los acuerdos se establecieron con propietarios hombres, en la KBA Farallones de Cali se destacan tres mujeres propietarias que contribuyen al fortalecimiento de la gestión territorial en esta área estratégica. Cabe resaltar que su experiencia fue clave para el acondicionamiento y manejo sostenible de los espacios destinados a las gallinas, aportando a la economía familiar.  Foto: Fernando Ortega / Asociación Calidris Voces de las comunidades en las KBA  “Las implementaciones contribuyen a reducir las amenazas para el águila real de montaña al mejorar la convivencia entre las actividades humanas y la presencia de esta especie en el territorio, evitando conflictos que podrían ponerla en riesgo”. Sara Acosta, beneficiaria en la KBA PNN Farallones de Cali.    “Este proyecto ha aportado al proceso que adelanta el PNN Farallones de Cali, donde se han realizado acuerdos con familias. Esto ha permitido implementar acciones orientadas a la conservación de los ecosistemas presentes en cada predio y al buen vivir, además de dar a conocer la importancia del águila real de montaña y su valor para la conservación junto a las comunidades”. David Castaño, profesional de Relacionamiento Campesino, KBA PNN Farallones de Cali.    “Este proyecto permite que mi finca se beneficie al proteger el bosque y las fuentes de agua, ya que se evita el ingreso del ganado y se conserva el hábitat de los animales silvestres”. Héctor Ríos, beneficiario en la KBA La Empalada.  Foto: Gilder González / FADA El proyecto ‘Conservando el águila andina en Colombia’ trabaja en alianza con: Fundación Impulso Verde, Fundación Trópico, Hotspot Andes Tropicales – CEPF, Fondo Patrimonio Natural, Parques Nacionales Naturales de Colombia, Fundación Águilas de Los Andes-FADA, WCS-Colombia, FECOMAR, CARDER, Colectivo Pato Posible y Fundación Farallones. Este esfuerzo es posible gracias a la participación comunitaria y el liderazgo de mujeres.    El Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos es una iniciativa conjunta de la Agencia Francesa de Desarrollo, Conservación Internacional, la Unión Europea, la Fundación Hans Wilsdorf, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Gobierno de Canadá, el Gobierno de Japón y el Banco Mundial. En los Andes Tropicales, el programa es financiado por el Gobierno de Canadá… Seguir leyendo En Colombia se implementan acciones para reducir amenazas que afectan el águila real de montaña 

¡Soy el Guardacaminos Lira, también conocido por los humanos como Uropsalis lyra! 

¡Hola! Soy el Guardacaminos Lira, también conocido por los humanos como Uropsalis lyra… aunque algunos me llaman el “colibrí que no es colibrí” o el “pájaro lira”.   Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Esta historia comienza con mi rasgo más espectacular: mi cola larga como una lira, casi tres veces la longitud de mi cuerpo, la cual brilla de forma mágica en la penumbra de los bosques andinos y, por supuesto, la uso como mi mejor carta de presentación cuando el amor está en el aire.     Vivo en los bosques húmedos y de niebla de los Andes, entre claros, bordes de bosque y pendientes rocosas desde los 800 hasta los 2.500 m de altura, donde la bruma crea paisajes de ensueño.  Aunque paso gran parte del día descansando entre hojas y ramas, gracias a mi plumaje críptico me camuflo perfectamente, así, cuando cae el sol… ¡me transformo!     Soy nocturno, y cuando la noche se hace profunda, me lanzó al aire para cazar insectos, realizando vuelos cortos desde el suelo o desde perchas bajas, casi como un bailarín silencioso en la penumbra.     ¡Pero lo más sorprendente ocurre cuando llega la temporada del amor! los machos nos reunimos en lo que se llama un lek, un “festival aéreo” donde giramos, revoloteamos y mostramos la cola en forma de lira como si estuviéramos tocando una sinfonía para conquistar a las hembras. Es una danza nocturna que combina vuelo, luces y sombras (un espectáculo que pocos tienen la fortuna de presenciar).  Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Y si piensas que ya lo has visto todo… escucha bien, porque mi canto no es un simple trino: es una serie de notas profundas, misteriosas y casi hipnóticas que puedo repetir durante largos minutos en las noches andinas, marcando territorio y diciendo al mundo: “¡aquí estoy yo!”     Aunque muchos no me conocen. porque mi vida ocurre cuando la mayoría duerme, mi presencia en los bosques es un verdadero tesoro natural. En algunas regiones soy raro, en otras, soy un habitante nocturno común… ¡pero siempre misterioso!     Si alguna vez deseas explorar los secretos de los Andes colombianos, levanta tu mirada al caer la noche (puede que escuches mi canto o veas mi silueta elegante deslizándose entre árboles y rocas, como un guardián de los caminos ocultos).    Desde Asociación Calidris trabajamos cada día para que más personas conozcan, valoren y protejan especies tan fascinantes como el Guardacaminos Lira. Porque cuando entendemos sus secretos, también aprendemos a cuidar los bosques que les dan hogar. Y lo mejor es que no tienes que ir muy lejos para vivir esta magia… estamos en Cali, Ciudad de las Aves, un territorio privilegiado donde la biodiversidad nos recuerda cada día que somos parte de algo mucho más grande.    ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Carlos Mora Medina Biólogo MSc.Asociación Calidrislcmora@calidris.org.co

Guía de bolsillo: Aves de los humedales de la Orinoquia colombiana – VERSIÓN 2026

Este material es un producto del proyecto “Sitios de Importancia para la Conservación de las Aves acuáticas en los Departamentos de Meta y Casanare” y está disponible para el público en general de manera gratuita a vuelta de correspondencia, los gastos de ésta deben ser asumidos por el interesado.   Quien esté interesado en uno o más ejemplares por favor hacer la solicitud formal al correo: comunicaciones@calidris.org.co, suministrando los datos de envío.   Descarga la Guía Aves de los humedales de la Orinoquia colombiana:  Clic aquí para descargar

Resultados Conteo Navideño de Aves 2025

El 20 de diciembre de 2025, un total de 36 personas nos reunimos para participar en el Conteo Navideño de Aves de la cordillera Occidental, una actividad que invita no solo a observar aves, sino a reflexionar sobre su importancia y la historia detrás de esta tradición. Foto: Asociación Calidris Hace más de un siglo, la temporada navideña estaba asociada a la caza de aves. Preocupado por el impacto de esta práctica, el ornitólogo Frank Chapman propuso una alternativa transformadora: reemplazar la caza por el conteo de aves. Así nació el Christmas BirdCount, una iniciativa que con el tiempo se convirtió en uno de los ejercicios de monitoreo de aves más importantes del mundo.    Actualmente, el conteo se realiza en todo el continente americano entre el 14 de diciembre y el 5 de enero, gracias al trabajo conjunto de organizaciones y personas voluntarias que recorren diversos ecosistemas, desde zonas costeras hasta bosques de alta montaña. La metodología se basa en el registro de aves dentro de un círculo de 24 km de diámetro, visitado en un solo día para maximizar la detección visual y auditiva de especies.    En la cordillera Occidental, este círculo incluye ocho rutas en las veredas Alto Dapa, Chicoral, Kilómetro 18, San Antonio y La Leonera, abarcando tres municipios (La Cumbre, Santiago de Cali y Yumbo). Algunas se ubican alrededor de la carretera principal a Cali-Buenaventura o sobre carreteras periféricas a la misma. El círculo se encuentra al norte del Parque Farallones de Cali y cubre el Área Clave para la Biodiversidad (KBA) Bosque de San Antonio.   Foto: Jairo Vargas / Asociación Calidris Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris El conteo navideño de aves es una herramienta clave para el seguimiento de la biodiversidad, ya que permite conocer cómo cambian las poblaciones de aves a lo largo del tiempo y detectar alertas tempranas sobre el estado de los ecosistemas. Al mismo tiempo, fortalece la ciencia participativa, involucrando a personas de todas las edades en la observación, el registro y la valoración de las aves, y promoviendo una relación más cercana y responsable con la naturaleza.    ¡Te invitamos a conocer los resultados de esta jornada!   Agradecemos de manera especial al equipo técnico de la Asociación Calidris, la Asociación Río Cali – Colombia BirdFair, la Fundación Dapaviva, Hostal Debusale, Finca Lomalinda, La Minga Ecolodge, la Sociedad Vallecaucana de Ornitología – Dacnis y a todas las personas voluntarias que hicieron parte de esta cita con las aves.    Para más información: Dina Luz Estupiñán Investigadora Asociada Asociación Calidris dina.estupinan@calidris.org.co

Unimos nuestra voz a Corpoayapel para enfrentar las inundaciones en Córdona

Actualmente el departamento de Córdoba se encuentra gravemente afectado por inundaciones causadas por fenómenos climáticos atípicos para la temporada. Desde el primer momento, CorpoAyapel adelanta preparativos con el fin de ayudar ante esta emergencia que se suma a las inundaciones ya causadas por el rio Cauca en la tierra baja de Ayapel. Foto: Corpoayapel Corpoayapel se enfoca en llegar con las ayudas adecuadas en el momento oportuno, sin interferir con la atención gubernamental, y con el  acompañamiento médico y sicológico para las comunidades. En este momento seguimos buscando elementos como botas, colchonetas, toldos, medicamentos para las infecciones de piel y respiratorias, entre otros para ayudar a estas familias que necesitan una mano amiga en este momento crítico y en su recuperación de la tragedia que vivimos.   Contribuyamos con esta labor realizando donaciones aquí o mediante la cuenta de ahorros Bancolombia: 379-540733-52.  

2025: por las aves, con la gente.

Por: Luis Fernando Castillo, director Asociación Calidris El 2025 fue un año intenso, y de balance profundo, aprendizajes y proyección estratégica para nuestra Organización. Un año para reconocer el camino andado, valorar los logros alcanzados y reafirmar, con esperanza y convicción, nuestro compromiso con la conservación de las aves y los ecosistemas, junto a las comunidades y los territorios que les dan vida. Foto: Asociación Calidris. Conteo Navideño 2025 2025 fue el año de culminación de nuestro Plan Estratégico 2020–2025, un periodo que consolidó procesos científicos, sociales e institucionales en distintas regiones de Colombia y del hemisferio. Este cierre no fue solo administrativo: fue la confirmación de una forma de trabajar basada en el conocimiento, el diálogo con las comunidades y la construcción colectiva. Al mismo tiempo, iniciamos la formulación del nuevo Plan Estratégico con horizonte al 2030, proyectando lo aprendido hacia el futuro.   El contexto del año presentó retos importantes. Los cambios en las políticas de financiación internacional afectaron el ritmo y la continuidad de algunos procesos, obligándonos a priorizar, ajustar y tomar decisiones complejas. Estos desafíos fortalecieron nuestra capacidad institucional y reafirmaron la importancia de la planificación estratégica, la diversificación de alianzas y la coherencia con nuestra misión.   A lo largo del año, Calidris desarrolló 14 proyectos de conservación, que se desplegaron en las regiones Andina, Pacífica, Caribe, Orinoquia y Llanos, abordando temas como la conservación de reinitas migratorias, aves playeras, ciencia participativa, centros de ciencia y programas de conservación de sabanas y corredores de migración.   Estas iniciativas se tradujeron en 22 intervenciones directas en áreas protegidas públicas y privadas, así como en estrategias complementarias de conservación. Gracias a este esfuerzo sostenido, fue posible incidir de manera directa en la gestión y protección de más de 327.000 hectáreas, fortaleciendo ecosistemas clave para las aves migratorias y residentes.   De manera complementaria, el trabajo territorial desarrollado durante 2025 aportó a procesos de conservación y manejo en 73.804 hectáreas distribuidas en distintas regiones del país, reflejando el alcance, la diversidad de escalas y la vocación territorial del trabajo de Calidris. Foto: Fundación BBVA Foto: Dinaluz Estupiñán / Asociación Calidris. Expedición Sanquianga 2025 El trabajo con la gente y las comunidades siguió siendo el corazón de nuestra acción. Durante 2025, cerca de 800 personas participaron directamente en procesos de sensibilización, valoración participativa, fortalecimiento de capacidades, planes de mejoramiento de medios de vida y acciones de conservación en las que las comunidades fueron protagonistas.   Estos procesos beneficiaron de manera directa a 174 familias, y de forma indirecta a 50 familias adicionales, ampliando el impacto social de nuestras acciones. La participación activa de mujeres y hombres, así como de familias completas, fortaleció el tejido social y la apropiación local de la conservación como una apuesta compartida.   Consolidamos acciones de divulgación y educación ambiental a través de publicaciones, festivales de aves y el fortalecimiento de iniciativas como Ciudad de las Aves en el Valle del Cauca. Estos espacios contribuyeron a una mayor apropiación social de la biodiversidad y al reconocimiento de las aves como indicadores de la salud de los ecosistemas.   Avanzamos también en la estructuración del Plan de Aves Limícolas de Colombia, y fortalecimos el trabajo con este grupo de aves en regiones estratégicas como los Llanos Orientales y la Amazonia. En la Cordillera Occidental del Valle del Cauca continuamos desarrollando acciones enfocadas en la conservación de reinitas migratorias y sus hábitats.   Uno de los hitos más significativos de 2025 fue sin duda el reconocimiento internacional otorgado por la Fundación BBVA de España, que concedió a Calidris el Premio a la Conservación de la Biodiversidad en Latinoamérica. Este premio reconoce años de trabajo colectivo en favor de las aves playeras migratorias de la costa del Pacífico latinoamericano y reafirma la pertinencia, la calidad y el impacto de nuestra labor.   Iniciamos el 2026 con gratitud hacia las comunidades, aliadas y aliados, donantes, voluntarias y voluntarios, y hacia todas las personas que hacen posible el trabajo de Calidris. Miramos hacia el 2030 con responsabilidad y esperanza, convencidas y convencidos de que la conservación efectiva se construye de manera colectiva, con ciencia, compromiso ético y una profunda conexión con los territorios y sus comunidades.   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co