¡Calidris 35 años! Una historia que se fue volando

Era diciembre de 1991 y, en un salón de la Universidad del Valle, en Cali, un grupo de estudiantes decidió dar forma a algo que ya venía gestándose tiempo atrás: un espacio que permitiera conocer más sobre un fenómeno que los había cautivado profundamente —la migración de “los chorlos” a lo largo del Pacífico americano.

Archivo fotográfico Asociación Calidris

Así nacía la Asociación Calidris. Un grupo de conservacionistas movidos por la curiosidad, la pasión por el trabajo de campo y las largas jornadas compartidas, con la convicción de que conocer era el primer paso para conservar.

 

Lo que comenzó como una iniciativa estudiantil, se transformó con los años en una organización referente en la conservación de las aves, pionera en la generación de conocimiento y comprometida con el trabajo junto a las comunidades rurales a lo largo del país.

 

En más de tres décadas, el mundo ha cambiado profundamente. Han crecido las presiones sobre la biodiversidad, han emergido nuevos desafíos globales y la tecnología ha redefinido la manera en que investigamos y actuamos. Colombia también ha atravesado transformaciones sociales, ambientales y políticas complejas. Y, en medio de todo ello, Calidris ha sabido adaptarse, evolucionar y crecer, sin perder su esencia: el conocimiento, el trabajo colaborativo y la pasión por conservar la vida.

 

Nuestro camino reflejado en nuestro eslogan “Por las aves, con la gente”, ha consolidado una visión donde la ciencia, las comunidades y la gestión del territorio se encuentran para construir soluciones sostenibles.

 

Pero si algo define a Calidris, más allá de sus logros, proyectos y reconocimientos, es su gente. En estos 35 años de historia, más de 200 mujeres y hombres, en su mayoría estudiantes de últimos semestres o jóvenes profesionales, han pasado por esta casa y han hecho parte de su construcción cotidiana. Aquí encontraron una oportunidad para culminar su formación o vivir su primera experiencia laboral, pero, sobre todo, un espacio para aprender haciendo, para equivocarse con propósito y para crecer con compromiso.

Archivo fotográfico Asociación Calidris
Archivo fotográfico Asociación Calidris

Hoy, muchos de ellos lideran procesos en otras organizaciones y territorios, llevando consigo el sello Calidris: silencioso, ético, humano y presente en su manera de trabajar y de mirar el mundo. Ese legado, tejido persona a persona, es también una de las mayores razones para celebrar estos 35 años.

 

Este año es, ante todo, un año de celebración y paradójicamente, también ha sido un tiempo de despedidas. Hemos visto partir a miembros queridos y fundamentales en nuestra historia. Su ausencia nos duele, pero también nos recuerda algo esencial: que la vida es dinámica, que el tiempo avanza como las aves en sus rutas migratorias, que cada paso deja una huella y que debemos horrar su legado en cada proyecto, en cada decisión, en cada nueva generación que continúa el camino.

 

Celebrar estos 35 años no es solo mirar atrás. Es reconocer lo recorrido, agradecer a quienes han sido parte de esta historia, quienes estuvieron, quienes están y quienes vendrán y reafirmar nuestro compromiso con el futuro.

 

Los desafíos son cada vez mayores, pero también lo es nuestra capacidad colectiva para enfrentarlos. Seguimos trabajando con la misma fascinación que nos vio nacer, pero con más herramientas, más aliados y una convicción más profunda: la conservación es posible cuando se construye desde el conocimiento, la colaboración y la esperanza.

 

Treinta y cinco años después, seguimos en vuelo  ¡Por las aves, con la gente!

 

Para más información:

Luis Fernando Castillo

Director

Asociación Calidris

calidris@calidris.org.co

 

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