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2025: por las aves, con la gente.

Por: Luis Fernando Castillo, director Asociación Calidris El 2025 fue un año intenso, y de balance profundo, aprendizajes y proyección estratégica para nuestra Organización. Un año para reconocer el camino andado, valorar los logros alcanzados y reafirmar, con esperanza y convicción, nuestro compromiso con la conservación de las aves y los ecosistemas, junto a las comunidades y los territorios que les dan vida. Foto: Asociación Calidris. Conteo Navideño 2025 2025 fue el año de culminación de nuestro Plan Estratégico 2020–2025, un periodo que consolidó procesos científicos, sociales e institucionales en distintas regiones de Colombia y del hemisferio. Este cierre no fue solo administrativo: fue la confirmación de una forma de trabajar basada en el conocimiento, el diálogo con las comunidades y la construcción colectiva. Al mismo tiempo, iniciamos la formulación del nuevo Plan Estratégico con horizonte al 2030, proyectando lo aprendido hacia el futuro.   El contexto del año presentó retos importantes. Los cambios en las políticas de financiación internacional afectaron el ritmo y la continuidad de algunos procesos, obligándonos a priorizar, ajustar y tomar decisiones complejas. Estos desafíos fortalecieron nuestra capacidad institucional y reafirmaron la importancia de la planificación estratégica, la diversificación de alianzas y la coherencia con nuestra misión.   A lo largo del año, Calidris desarrolló 14 proyectos de conservación, que se desplegaron en las regiones Andina, Pacífica, Caribe, Orinoquia y Llanos, abordando temas como la conservación de reinitas migratorias, aves playeras, ciencia participativa, centros de ciencia y programas de conservación de sabanas y corredores de migración.   Estas iniciativas se tradujeron en 22 intervenciones directas en áreas protegidas públicas y privadas, así como en estrategias complementarias de conservación. Gracias a este esfuerzo sostenido, fue posible incidir de manera directa en la gestión y protección de más de 327.000 hectáreas, fortaleciendo ecosistemas clave para las aves migratorias y residentes.   De manera complementaria, el trabajo territorial desarrollado durante 2025 aportó a procesos de conservación y manejo en 73.804 hectáreas distribuidas en distintas regiones del país, reflejando el alcance, la diversidad de escalas y la vocación territorial del trabajo de Calidris. Foto: Fundación BBVA Foto: Dinaluz Estupiñán / Asociación Calidris. Expedición Sanquianga 2025 El trabajo con la gente y las comunidades siguió siendo el corazón de nuestra acción. Durante 2025, cerca de 800 personas participaron directamente en procesos de sensibilización, valoración participativa, fortalecimiento de capacidades, planes de mejoramiento de medios de vida y acciones de conservación en las que las comunidades fueron protagonistas.   Estos procesos beneficiaron de manera directa a 174 familias, y de forma indirecta a 50 familias adicionales, ampliando el impacto social de nuestras acciones. La participación activa de mujeres y hombres, así como de familias completas, fortaleció el tejido social y la apropiación local de la conservación como una apuesta compartida.   Consolidamos acciones de divulgación y educación ambiental a través de publicaciones, festivales de aves y el fortalecimiento de iniciativas como Ciudad de las Aves en el Valle del Cauca. Estos espacios contribuyeron a una mayor apropiación social de la biodiversidad y al reconocimiento de las aves como indicadores de la salud de los ecosistemas.   Avanzamos también en la estructuración del Plan de Aves Limícolas de Colombia, y fortalecimos el trabajo con este grupo de aves en regiones estratégicas como los Llanos Orientales y la Amazonia. En la Cordillera Occidental del Valle del Cauca continuamos desarrollando acciones enfocadas en la conservación de reinitas migratorias y sus hábitats.   Uno de los hitos más significativos de 2025 fue sin duda el reconocimiento internacional otorgado por la Fundación BBVA de España, que concedió a Calidris el Premio a la Conservación de la Biodiversidad en Latinoamérica. Este premio reconoce años de trabajo colectivo en favor de las aves playeras migratorias de la costa del Pacífico latinoamericano y reafirma la pertinencia, la calidad y el impacto de nuestra labor.   Iniciamos el 2026 con gratitud hacia las comunidades, aliadas y aliados, donantes, voluntarias y voluntarios, y hacia todas las personas que hacen posible el trabajo de Calidris. Miramos hacia el 2030 con responsabilidad y esperanza, convencidas y convencidos de que la conservación efectiva se construye de manera colectiva, con ciencia, compromiso ético y una profunda conexión con los territorios y sus comunidades.   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

El colibrí pequeño que canta sin descanso y está lleno de magia

¡Hola! Soy el Colibrí pardo (Colibri delphinae), aunque si me miras con atención, descubrirás que no soy tan “pardo” como dicen… Bajo esta apariencia discreta escondo destellos verdes, azules y un secreto muy especial: unas manchas violetas detrás de mis ojos que brillan como joyas cuando la luz me alcanza. Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Vivo entre montañas, bordes de bosque y cafetales, desde Guatemala hasta Bolivia.  En Colombia, puedo volar desde tierras bajas hasta casi tocar las nubes ¡a más de 2.800 metros de altura! Aunque muchas veces me verás alto en el dosel, también bajo a los claros y arbustos, como si jugara a las escondidas con quienes me observan.   ¿Sabías que no todos los colibríes somos territoriales? Yo soy fuerte y algo dominante, los más pequeños me respetan, pero prefiero compartir las flores antes que pelear por ellas. Me alimento de néctar, claro, pero también soy un hábil cazador aéreo: salto desde una rama y atrapo insectos en pleno vuelo, como un acróbata del aire. Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Foto: Luis Carlos Mora / Asociación Calidris Mi canto es corto, repetitivo y persistente: una serie de “chit, chit, chit” que puedo repetir casi sin descanso durante largos ratos. Y aquí viene otro dato poco conocido: los machos formamos leks, reuniones en lo alto del bosque donde varios cantamos separados por decenas de metros, creando un verdadero concierto escondido entre las copas.   Cuando llega el momento de la vida familiar, los nidos son pequeños y discretos, una delicada copita vegetal escondida a baja altura, muy lejos del ruido, pero cerca de la vida.   Aunque no siempre soy fácil de ver, mis poblaciones se mantienen estables y me adapto bien a paisajes transformados como los cafetales y los bosques secundarios. Aun así, dependo de que los bosques sigan en pie y las flores sigan floreciendo.   Si alguna vez ves un colibrí oscuro que de repente brilla en violeta y azul… probablemente sea yo, saludándote desde el aire. Y si quieres conocer más historias como la mía, sigue nuestro vuelo en Cali, ciudad de las aves, porque conocer es el primer paso para conservar la biodiversidad que nos rodea.   Para más información: Luis Carlos Mora Medina Biólogo MSc.Asociación Calidrislcmora@calidris.org.co

Mujeres que tejen futuro

Escrito por: Rocío Moreno Esta crónica surge de la colaboración entre la Asociación Calidris y BirdLife International en el proyecto Impulsando a las mujeres para la conservación de la biodiversidad. Durante su pasantía en Colombia, Rocío Moreno,estudiante de la Universidad de Cambridge, acompañó al grupo Mujeres como Agentes de Cambio en Casanare, participando en un proceso de reflexión colectiva y fortalecimiento de capacidades locales. Foto: Asociación Calidris Ya en Cambridge, donde cursaba el Máster en Liderazgo para la Conservación, las conversaciones sobre justicia ambiental y liderazgo transformador despertaron una idea persistente: volver a América Latina para trabajar junto a mujeres que cuidan la naturaleza desde sus propios territorios y saberes.   BirdLife International abrió esa posibilidad, y poco a poco comenzó a tomar forma una colaboración con la Asociación Calidris, organización colombiana con más de tres décadas dedicadas a la conservación y al fortalecimiento del papel de las mujeres en ese proceso. Las primeras reuniones, los correos, las llamadas. Todo se fue hilando con ilusión, pero también con dudas.   El desafío era grande: integrarme en una organización nueva, en un territorio desconocido, y construir en poco tiempo un trabajo que tuviera sentido para ambas partes. Me acompañaban las palabras de Carlos y Yanira, quienes recordaban que trabajar con comunidades requiere escuchar primero, comprender los procesos y llegar con humildad. Volvía a mi memoria la llamada “ciencia helicóptero”, tan evidente en ciertos momentos de mi pasado: personas que llegaban con sus propios objetivos, sin enraizarse ni dejar nada real. Ahora era yo quien llegaba desde fuera, intentando no repetir esos errores.   Al llegar a Bogotá, llevaba conmigo una mezcla de entusiasmo y precaución. Pero bastó un desayuno con Yanira y Carlos para que la incertidumbre se disolviera. En esa primera mañana, entre tazas de café y conversaciones sinceras, entendí que había llegado al lugar correcto.   En Yopal y luego en Trinidad, ambos municipios de Casanare, conocí a Amparo, Yanire, Libia, Patricia, Rocío, Karym y Karina: mujeres extraordinarias, protagonistas de la conservación desde sus fincas, sus familias y su comunidad. Foto: Yanira Cifuentes / Asociación Calidris Hablamos de cómo muchas habían tenido que transformar modelos patriarcales presentes en sus hogares y entornos, y de las tensiones que ello implicaba. Vi orgullo en sus palabras, pero también vulnerabilidad. Mencionaban a los padres que enseñaron a sus hijas a ser libres, a los maridos que hoy las acompañan con respeto tras un proceso de cinco años, y a las hijas que crecen con una fuerza nueva, sin miedo a ocupar el lugar que les pertenece. Llegó el momento de los talleres con el grupo Mujeres como Agentes de Cambio.   Propusimos dos metodologías participativas: el análisis DOFA (Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas) y el Mapa de los Sueños. Entre ambas dinámicas, las mujeres ordenaron sus aprendizajes, compartieron lo que las fortalece y lo que aún duele, y plasmaron sus anhelos en composiciones visuales con recortes, palabras y dibujos. Volaron aves, germinaron semillas, nadaron tortugas. Sus símbolos hablaban de esperanza, unión y arraigo. Aquellos días mostraron que la conservación nace del vínculo. Y que los sueños colectivos pueden ser tan valiosos como los datos científicos.   Cuando el taller terminó, quedó una calma precisa, casi física, la de saber que algo se había colocado en su sitio. Había sido una apuesta incierta por parte de Asociación Calidris, de BirdLife y, sobre todo, de las propias mujeres, pero el proceso se sostuvo gracias a una confianza silenciosa. No hubo grandes discursos, pero sí muchos gestos. Uno de ellos fue un collar tejido esa misma tarde, que me entregaron al despedirnos: un instante que condensó el trabajo colectivo, el cariño y la generosidad. No era un cierre, sino una forma de continuidad, el símbolo visible de un proceso que lleva años creciendo junto a Asociación Calidris.   Durante cinco años, la Asociación las ha acompañado en su camino de fortalecimiento colectivo. Hoy, varias de ellas lideran iniciativas productivas, proyectos comunitarios y espacios de conservación reconocidos en la región. Verlas hablar de sus logros con la misma serenidad con que antes compartían sus dudas reveló un liderazgo en su sentido más profundo: el que se ejerce desde la constancia, la escucha y la cooperación.   Desde los Llanos, queda claro que el verdadero impacto de la conservación no se mide solo en especies protegidas o hectáreas restauradas, sino en las capacidades que permanecen cuando las organizaciones se retiran. Asociación Calidris ha sabido acompañar sin sustituir y orientar sin imponer, un equilibrio tan difícil como necesario para que los procesos sigan vivos. En esas mujeres está la prueba de que la conservación, cuando nace de vínculos genuinos, tiene raíces mucho más profundas que cualquier plan o metodología.   Para más información: Carlos Ruiz Guerra Investigador Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co   Yanira Cifuentes – Sarmiento Investigadora Asociación Calidris ycifuentes@calidris.org.co

¡Feliz navidad y próspero 2026!

Gracias a cada persona, amiga y amigo, a las comunidades, aliadas, aliados y a las organizaciones que caminaron a nuestro lado este año, defendiendo las aves y los territorios que les dan vida. Cada esfuerzo, cada gesto de compromiso y cada acto de respeto por la naturaleza han sido semillas que hoy fortalecen la conservación de nuestra biodiversidad. Que esta Navidad y el cierre de año nos llenen de gratitud, esperanza y momentos de conexión profunda con los nuestros y el entorno natural, y que el nuevo año nos vuelva a encontrar juntos, más unidos que nunca, en pro del cuidado de la vida.   ¡Por las aves, con la gente!

Soy el Azulejo Común: el cielo que canta en los parques de Cali

¡Hola! Soy el Azulejo Común, mi nombre de ciencia es Thraupis episcopus. Sí, sé que suena a algo sacado de un libro antiguo. Pero ¿sabías que episcopus significa “obispo” en latín? Me lo dieron por mis tonos azul celeste y gris plateado, que parecen la túnica brillante de un obispo bajo el sol.  Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris Soy una de las aves más queridas de toda América tropical. Me verás en parques, jardines, potreros y hasta en las terrazas de las ciudades. No necesito selvas profundas ni montañas lejanas: ¡me encanta vivir cerca de la gente! Por eso muchos me llaman “el vecino azul” o “el cielo que canta”.    Tengo una dieta deliciosa y variada (frutas dulces, insectos, néctar y hasta pequeñas bayas). Me fascinan los árboles Yarumos (Cecropia sp.), los higos y las papayas maduras (sí, esas que tú también disfrutas en el desayuno). Cuando encuentro un árbol frutal, no dudo en invitar a mis amigos: juntos formamos una pequeña fiesta alada llena de color y trinos, llamada (Banda mixta).  Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris Foto: Luis Fernando Castillo / Asociación Calidris Vuelo en pareja, pero a veces me uno a grupos de amigos cuando hay árboles frutales, porque compartir también es disfrutar. Mi nido es una pequeña copa de hierbas, musgo y hojas escondida entre las ramas o incluso en las grietas de los edificios. Soy ingenioso, versátil y curioso… ¡como buen citadino alado!    Foto: Sebastián Quintero / Asociación Calidris Desde México hasta Brasil llevo mi color azul por los cielos del continente, pero en Cali, la Ciudad de las Aves, encuentro un hogar perfecto: cálido, verde y lleno de vida. Aquí te invito a levantar la mirada, a reconocerme en los parques y recordar que proteger los espacios naturales también es cuidar los colores que llenan nuestros días.    ¿Me ayudas a correr la voz? Cada árbol, jardín o parque que conservamos mantiene viva la sinfonía azul del Azulejo.      Para más información: Luis Carlos Mora Medina Biólogo MSc.Asociación Calidrislcmora@calidris.org.co

Integración de la perspectiva de género en procesos de conservación

Desde el mes de febrero de 2025 asumimos el reto de integrar la perspectiva de género en el proyecto “Conservando el águila andina (Spizaetus isidori) en Colombia”, financiado por el Fondo de alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF, por su sigla en inglés).   Foto: Asociación Calidris El propósito es fortalecer los liderazgos en conservación de las mujeres en las comunidades del Corredor Paraguas-Munchique-Bosques montanos del Sur de Antioquia, específicamente en Risaralda (KBA Tatamá y KBA La Empalada) y Valle del Cauca (KBA PNN Farallones).   A través de los ejercicios de diagnóstico y caracterización se identificaron los horarios y periodos más propicios para la realización de los talleres del proyecto, lo que permitió favorecer una mayor participación de las mujeres.   Entre algunas de las acciones implementadas se encuentran: ajuste a las encuestas e instrumentos de recolección de información para ampliar información relacionada con roles diferenciados en acciones de cuidado y conservación. También priorizamos la participación de las mujeres en las distintas acciones del proyecto; y aportamos al fortalecimiento de capacidades técnicas de las mujeres para el ejercicio de su liderazgo en procesos de conservación.   En el caso de los grupos de monitoreo comunitario, promovimos activamente la inclusión femenina y se brindó acompañamiento al Grupo de Monitoreo Comunitario “Guardianes Verdes” de Chorritos (La Celia, Risaralda), integrado por 11 mujeres y 6 hombres. Foto: Eliana Toro / Asociación Calidris En cuanto al fortalecimiento de capacidades técnicas, en la zona de influencia de las Área Clave para la Biodiversidad (KBA) La Empalada y Tatamá (Risaralda), se brindaron herramientas para fortalecer los conocimientos en gestión de proyectos ligados a la conservación ambiental con enfoque de género. En estos espacios participaron 16 personas (8 hombres y 8 mujeres) a través de dos talleres dirigidos a las organizaciones que integran la Federación Comunitaria para el Manejo de las Áreas Protegidas de Risaralda (FECOMAR).   Por su parte, en el departamento del Valle del Cauca, se acompañó a la Asociación Pambasa y a la Fundación Pico Pance en el diseño e implementación de una iniciativa de control social ambiental, financiada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Esta iniciativa se orientó al fortalecimiento de la exigibilidad de derechos, en particular frente a la defensa y conservación del ecosistema y del territorio de los Farallones de Cali.   En cuanto al fortalecimiento de capacidades técnicas, en la zona de influencia de las Área Clave para la Biodiversidad (KBA) La Empalada y Tatamá (Risaralda), se brindaron herramientas para fortalecer los conocimientos en gestión de proyectos ligados a la conservación ambiental con enfoque de género. En estos espacios participaron 16 personas (8 hombres y 8 mujeres) a través de dos talleres dirigidos a las organizaciones que integran la Federación Comunitaria para el Manejo de las Áreas Protegidas de Risaralda (FECOMAR).   La propuesta fue formulada por cinco (5) mujeres del corregimiento de Pance, reconocidas por su compromiso con la conservación desde un enfoque cultural y comunitario. Foto: Jairo Vargas / Asociación Calidris Una experiencia con múltiples aprendizajes   Escuchar las voces de las mujeres y, en general, de las comunidades, es clave para fortalecer sus capacidades y avanzar hacia una conservación más inclusiva. Esta escucha activa permite reconocer que en los territorios ya existen esfuerzos, colectivos e iniciativas en marcha; por tanto, el desafío no es imponer nuevas dinámicas, sino potenciar y acompañar las que ya existen. Desde el proyecto, nuestra apuesta se centró en generar espacios de diálogo y construir puentes de colaboración con comunidades y colectivos liderados por mujeres, promoviendo el intercambio de saberes y la articulación de acciones conjuntas.   A lo largo del proceso, comprendimos que, para reducir las brechas de vulnerabilidad vividas por las mujeres rurales, se requiere compromisos sostenidos a largo plazo. Esto implica fomentar procesos de diseño participativo y realizar análisis de género con enfoques diferencial e interseccional, capaces de reconocer las múltiples identidades, experiencias y condiciones que caracterizan a cada territorio. Foto: Asociación Calidris Estos aprendizajes reafirman la importancia de las alianzas y del trabajo articulado entre organizaciones locales, instituciones y programas de cooperación internacional comprometidos con la equidad y la conservación.   Estas acciones son apoyadas por CEPF, una iniciativa conjunta de La Agencia francesa de Desarrollo, la Conservación Internacional, la Unión Europea, la Fundación Hans Wilsdorf, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Gobierno de Japón y el Banco Mundial. El programa del CEPF en los Andes Tropicales está financiado por el Gobierno de Canadá a través de Asuntos Globales Canadá. La meta fundamental es asegurar que la sociedad civil se dedique a conservar la diversidad biológica”.   ¡Por las aves, con la gente!       Para más información:   Eliana Ivet Toro Carmona Asociación Calidris etoro@calidris.org.co

Expedición PNN Sanquianga,  ¡estamos de vuelta 25 años después! 

Del 11 al 17 de noviembre estaremos de expedición, una travesía por los bosques de mangle, natales y guandales del Parque Nacional Natural Sanquianga Territorio Ancestral y Colectivo, en el corazón del Pacífico colombiano.   Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris Hace 25 años, realizamos la Expedición Sanquianga 2000, en esa oportunidad visitamos sus manglares, playas y planos intermareales para descubrir la riqueza de sus aves costeras. Hoy, un cuarto de siglo después, regresamos con la misma emoción y una nueva mirada.   Fotos de la Expedición Sanquianga 2000: Foto: Asociación Calidris Foto: Asociación Calidris Foto: Asociación Calidris Foto: Asociación Calidris En 2025, de la mano de expertos locales conocedores de su territorio y de funcionarios del área protegida, exploraremos ecosistemas únicos donde el mar, el río y el bosque se entrelazan. Nuestro objetivo será conocer las especies de aves representativas de estos ambientes y los sitios donde se ubican las colonias reproductivas.    Así mismo, estaremos atentos con las especies de interés para el Chocó biogeográfico, como la chilacoa café (Aramides wolfi), el carpintero de Guayaquil (Campephilus gayaquilensis) y la cotorra rubicunda (Pyrilia pulchra), entre otras.   Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris Foto: Dina Luz Estupiñán / Asociación Calidris El PNN Sanquianga está ubicado al Noroccidente del Departamento de Nariño. Con una extensión de 80.000 ha, de las cuales el 80% está representado por bosques de mangle, representa el 20% de los manglares del Pacífico colombiano.       Para más información: Luis Fernando Castillo Director  Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

Sensibilización y conservación en torno a las aves y limpieza ambiental en el PN-ANMI Cotapata (Bolivia) 

Mayor conciencia ambiental y nueva perspectiva sobre la importancia de las aves y su conservación, así como también, la reducción significativa de residuos sólidos en PN-ANMI Cotapata, y, el fortalecimiento de la red de aliados de instituciones educativas y guardaparques, fueron los principales logros de las jornadas de sensibilización y conservación lideradas por La Asociación Boliviana para la Conservación de las Aves “Aves Bolivianas”.  Foto: Anahi Paca / Aves Bolivianas Durante los meses de septiembre y octubre del presente año, se llevaron a cabo dos actividades educativas y ambientales en el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata (PN-ANMI Cotapata).    La primera actividad consistió en una jornada de limpieza en la carretera que conecta la comunidad de Unduavi con la comunidad de Chitía, esta actividad fue realizada en coordinación con los guardaparques del PN ANMI Cotapata y cuatro unidades educativas. La segunda actividad fue un taller de sensibilización ambiental sobre aves, desarrollado en coordinación con los guardaparques del PN ANMI Cotapata y Wawas Emprendiendo Vuelo – WEV, donde se brindó información y se desarrolló dinámicas didácticas a estudiantes de diferentes niveles, tanto de primaria como de secundaria, de tres unidades educativas en tres comunidades.    Foto: Anahi Paca / Aves Bolivianas La actividad de limpieza reunió a guardaparques y estudiantes de cuatro unidades educativas (Unidad Educativa Técnico Humanístico Pacallo, Unidad Educativa Unduavi, Unidad Educativa Chuspipata y Unidad Educativa Chitía) para recolectar residuos sólidos a lo largo del tramo Unduavi–Chitía. A pesar del mal clima, la jornada se llevó a cabo con éxito desde tempranas horas, logrando llenar más de un camión con una considerable cantidad de basura, evidenciando la contaminación aún existente fuera de las zonas urbanas. Por otra parte, esta actividad altruista demostró el compromiso y el amor por mantener el área limpia por parte de la comunidad de estudiantes.  En el taller de sensibilización, llegó a concienciar alrededor de 200 estudiantes de diferentes niveles de tres unidades educativas (Unidad Educativa Técnico Humanístico Pacallo, Unidad Educativa Charobamba y la Unidad Educativa Chitía), donde las representantes de WEV (Wawas Emprendiendo Vuelo), realizaron una presentación sobre las aves, aves del área y su importancia utilizando material didáctico como fichas ilustrativas, cuadernos temáticos (con portadas alusivas a aves locales, juegos y sopas de letras), hojas para colorear con diseño de aves carismáticas del PN ANMI Cotapata . Estas actividades buscaron fortalecer el conocimiento y la valoración de la avifauna local entre los estudiantes, resaltando la importancia del águila poma o águila real de montaña Spizaetus isidori.  Foto: Anahi Paca / Aves Bolivianas Foto: Anahi Paca / Aves Bolivianas Para continuar con nuestras acciones, se prevé continuar con actividades educativas y de conservación en la región, fomentando la participación comunitaria y estudiantil para fortalecer el compromiso con el medio ambiente y la biodiversidad del PN-ANMI Cotapata.    Tanto en Bolivia como en Colombia, las acciones de conservación en favor del águila poma o águila real de montaña, lideradas por Aves Bolivianas y la Asociación Calidris, junto con otras organizaciones locales, son apoyadas por el Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF). A través de este apoyo no solo ha permitido integrar el trabajo con socios #CEPF a nivel del Corredor y a nivel regional, sino que también ha impulsado un importante proceso de fortalecimiento institucional dentro de Aves Bolivianas, consolidando su capacidad de gestión, articulación comunitaria y liderazgo en la conservación de la biodiversidad. Estas acciones se desarrollan con el aporte de diferentes organizaciones de #Perú, #Bolivia y #Ecuador, así como de grupos locales a lo largo del territorio.    Para más información:    Aves Bolivianas info@avesbolivianas.org.bo 

La educomunicación para proteger al águila andina (Spizaetus isidori) en Ecuador

Fundación Cóndor Andino Ecuador (FCAE), con el apoyo del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF), impulsa y trabaja en un proceso histórico para la protección del Águila Andina (Spizaetus isidori), el depredador aéreo más emblemático de los Andes Tropicales. Foto: Fundación Cóndor Andino CEPF En el marco del proyecto “Elaboración, Institucionalización e Implementación del Plan de Conservación del Águila Andina en el Corredor Sangay-Podocarpus”, desarrollado entre 2024 y 2025, se trabajó con 11 comunidades de cuatro provincias en el sur de Ecuador: Morona Santiago, Zamora Chinchipe, Loja y Azuay, alcanzando a 638 participantes (310 hombres, 246 mujeres, 81 niños y niñas, y 1 persona sin especificación de género). Primera fase: construcción participativa del Plan   Entre agosto y septiembre de 2024 se realizaron 11 talleres comunitarios orientados a la construcción del Plan de Conservación. En esta etapa participaron 344 personas, con una amplia diversidad etaria y un enfoque inclusivo que promueve la equidad de género mediante mesas de trabajo diferenciadas. Los encuentros permitieron recoger conocimientos locales y fortalecer la apropiación comunitaria del proceso de conservación. Foto: Fundación Cóndor Andino CEPF Segunda fase: socialización y difusión Desarrollada entre abril y mayo de 2025, esta fase devolvió los resultados del Plan a las comunidades, acompañados de sustento técnico, desmontando mitos y promoviendo la valoración en la conservación del Águila Andina. En esta jornada, se alcanzó a un total de 294 personas a través de talleres abiertos y estaciones interactivas, donde se aplicaron metodologías participativas con material visual y lúdico. Cada comunidad recibió kits educomunicacionales e infografías, y cada participante un ejemplar adaptado del Plan de Conservación (folleto). Las evaluaciones demostraron un notable incremento en el nivel de conocimiento sobre el Águila Andina: el 98% de los y las asistentes mejoró su calificación de 0–3 a 5–6 sobre 6 puntos. Más allá de los números, este proceso evidenció que la conservación del Águila Andina es un compromiso compartido entre comunidades, técnicos y autoridades locales. Hombres, mujeres, jóvenes y niños aportaron sus conocimientos y derribaron mitos, reafirmando que proteger al Águila Andina es proteger la vida. Foto: Fundación Cóndor Andino CEPF Acciones regionales: tres corredores estratégicos   Además, en el marco del proyecto  “Conservando el águila andina en Ecuador” apoyado por CEPF,  Fundación Cóndor Andino trabaja en tres corredores: Awá-Cotacachi-Ilinizas, Sangay-Podocarpus y Nororiental, con el objetivo de fortalecer la conservación del Águila Andina y promover la participación comunitaria. Entre mayo y junio de 2025, se realizaron entrevistas en comunidades de Imbabura, Pichincha, Napo y Morona Santiago, recopilando información de 265 personas. Este diagnóstico permitió conocer las percepciones locales sobre la especie, sus amenazas y los factores que influyen en su conservación. Posteriormente, se desarrollaron talleres comunitarios con 228 participantes, divididos en cuatro momentos: capacitación técnica, socialización del proyecto, validación de medidas de mitigación y estrategias educativas. Estos espacios fortalecieron los conocimientos sobre la especie, promovieron prácticas de manejo responsable de animales de corral y ayudaron a identificar nuevos actores locales que participarán en la siguiente fase del proyecto. Foto: Fundación Cóndor Andino CEPF Materiales educomunicacionales Como parte de esta etapa, se elaboraron materiales didácticos adaptados a los territorios, entre ellos el juego de cartas de aprendizaje, preguntas y respuestas llamadas “Águila Sapiens”, que enseña sobre la especie de manera lúdica, además de una bolsa de tela, buff y set de stickers que refuerzan la identidad visual del proyecto. Este material se desarrolló con el objetivo de vincular a la gente en su día a día con la conservación del águila andina en territorio.   Un compromiso compartido El trabajo conjunto entre comunidades, organizaciones y aliados abre el camino para garantizar que la conservación del Águila Andina no sólo proteja a una especie, sino que fortalezca la resiliencia de los territorios y el vínculo de las personas con su patrimonio natural. Desde la Fundación Cóndor Andino reafirmamos nuestro compromiso de seguir generando espacios educativos y participativos, donde el conocimiento y la acción colectiva sean los pilares para asegurar el futuro del Águila Andina. Foto: Fundación Cóndor Andino CEPF La FCAE reafirma su compromiso con la conservación del águila andina. Gracias al respaldo de aliados como el CEPF y la Fundación Futuro Latinoamericano, continuará trabajando por la protección de esta especie clave para la salud de los ecosistemas y el bienestar de las generaciones futuras.  Tanto en Ecuador como en Colombia, las acciones de conservación en favor del águila real de montaña, lideradas por la Fundación Cóndor Andino (Ecuador) y la Asociación Calidris (Colombia), junto con otras organizaciones locales, son apoyadas por CEPF con el fin de integrar el trabajo con socios #CEPF a nivel del Corredor y a nivel regional, con el aporte de organizaciones de #Perú, #Bolivia y #Ecuador, así como de grupos locales a lo largo del territorio.      Para más información: Carolina JiménezSub-directora de comunicación FCAEcjimenez@fundacioncondor.org

Encuentros de Amigos de las aves migratorias en la Amazonia colombiana 

Parece que fue ayer cuando nos reunimos con amigos de la Amazonia para buscar mecanismos que permitieran que niños y jóvenes de la región, se interesaran en conocer más sobre la migración de las aves.  Reserva Natural Acapú Km 14, Leticia, Amazonas. Carlos Ruiz Guerra/Asociación Calidris Era 2019, y todavía muchas herramientas con las que contamos actualmente estaban en desarrollo o no eran de uso masivo en el departamento de Amazonas, debido principalmente a la conectividad digital limitada de Leticia propia de esos años.     El sitio seleccionado para este encuentro fue la Maloka-Casa Grande de la Reserva Natural Acapú; que sería un espacio para aprender, divertirse, jugar y sobre todo compartir. La fogata como punto de encuentro, evocaba la representación del fuego “el calor de la madre a las criaturas, el fuego es vida, calor, es una conexión con el espacio cultural, el fuego es el que mantiene el espacio, mantiene la vida, la fuerza femenina es la protección de la humanidad”, de acuerdo con la tradición cultural de los Munaine-Ticuna quienes habitan esa región.  En este encuentro nos enfocamos en proporcionar recomendaciones para generar espacios amigables para las aves migratorias en la Amazonia. Para esto, con la ayuda de docentes y estudiantes construimos un libro ilustrado titulado “Nuestras historias”, en el que tres aves migratorias que visitan regularmente la región fueron los protagonistas: el pato canadiense (Spatula discors), el águila pescadora (Pandion haliaetus) y el correlimos escamado (Calidris subruficollis).   Reserva Natural Acapú Km 14, Leticia, Amazonas. Yanira Cifuentes-Sarmiento/Asociación Calidris Al año siguiente (2020), realizamos el segundo encuentro, en el que hablamos de la migración como parte del ciclo de vida de las aves, las rutas de vuelo que utilizan y los riesgos que enfrentan en este viaje. En esa ocasión, la meneacolita (Actitis macularius) y el andarríos solitario (Tringa solitaria) se unieron a las especies usadas en el encuentro anterior.    En la tercera versión de nuestro encuentro (2021), retomamos el águila pescadora (Pandion haliaetus) para que fuese tema de canciones e historias hechas por docentes y estudiantes en la que hablaran de los momentos de la migración, de su llegada a la Amazonia en septiembre y de su partida en marzo y como algunos jóvenes de esta águila se quedan en el país y no migran hasta que son adultos y puedan volver a Norteamérica para reproducirse.   También a través de juegos, exploramos  profundamente el ciclo de vida del Correlimos escamado, juntos aprendimos sobre su llegada a la Amazonia proveniente desde el norte de Norteamérica. Además de que en la Amazonia esta ave permanece solo algunas semanas entre agosto y pues debe dirigirse más al sur del continente.  Reserva Natural Acapú Km 14, Leticia, Amazonas. Yanira Cifuentes-Sarmiento/Asociación Calidris En nuestro último encuentro en septiembre de 2025, adicionamos un nuevo personaje a toda la narrativa de las aves migratorias del Amazonas, una especie de ave residente que localmente es llamada pipiro (Anarrynchus collaris). Con este nuevo personaje que llamamos collarito mostramos la importancia que tienen las orillas del río Amazonas y sus afluentes no solo para las aves migratorias sino para especies como el pipiro que anida en esos hábitats.   Con estudiantes y docentes, creamos la historia “Canelo y Collarito”, con escenas faltantes que fueron completadas con la imaginación y creatividad de los asistentes al encuentro. Además de poemas, canciones y pinturas alusivas a la amistad que surge entre el correlimos escamado y el pipiro; al final bailamos todos al ritmo de una pegajosa canción que cuenta como Collarito ayuda a Canelo a continuar su viaje de migración.    Para descargar el PDF con la historia da click aquí. https://www.youtube.com/watch?v=haeF7jLNrIQ Llevamos cinco encuentros, en los que han participado más de 200 personas, entre niños, jóvenes, profesores y padres de familia. Esto no sería una realidad sin el apoyo de la R.N Acapú, de la comunidad Muinane Km 17, de la Red Indígena Amazónica de observadores de aves y saberes bioculturales (Ijko-T- Iwa), de la comunidad Indígena Km 8-San Pedro de los Lagos, de PNN Amacayacu, del Grupo de Observadores de Aves de Amazonas, de la Fundación Entropika, de Kasabe Tours, de la dirección de Turismo de la Alcaldía de Leticia y la Escuela Virgen de las Mercedes y del C.D.A.M.A.Z de la Escuela Normal Superior.    ¡Gracias a todos ellos por hacer posible estos encuentros, esperamos desde ya el próximo encuentro de amigos de las aves migratorias en la Amazonia Colombiana!       Para más información: Carlos Ruiz Guerra Investigador Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co   Yanira Cifuentes – Sarmiento Investigadora Asociación Calidris ycifuentes@calidris.org.co