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Preparando el aviturismo sostenible en Anchicayá

Compás, Toucan Barbet h (Semnornis ramphastinus) Bellavista, Quito, Ecuador

La antigua vía al mar (desde el Queremal hasta El Danubio), conocido por los pajareros como Anchicayá, es considerado uno de los mejores destinos de avistamiento de aves en Colombia. La lista principal en eBird para el sector registra 444 especies de aves, e incluye 13 especies endémicas como el Compás y el Mielero opalino.   La Asociación Calidris ha estado trabajando en el desarrollo de un aviturismo sostenible basado en las comunidades locales. Por eso, con el apoyo de la Universidad ICESI, el Parque Nacional Natural Farallones de Cali y Celsia estamos desarrollando un proceso de capacitación para informadores de aves a miembros de las comunidades locales de Anchicayá. Los 20 participantes de estos talleres están aprendiendo sobre las aves y su conservación, las técnicas para identificar las especies de la región, y sobre las destrezas para la guianza. En las salidas de observación de aves prácticamos la identificación de especies comunes en la zona Los participantes se graduarán como informadores de aves locales, que es un excelente primer paso para prepararse como guianza profesional. Como resultado de este proceso brindarán una mejor experiencia a los observadores de aves, pues conocen la zona y la naturaleza local, y saben dónde y cuándo se encuentran las aves.   Estamos convencidos que al involucrar a las comunidades en este tipo de procesos se podrá conservar uno de los sitios más famosos para la observación de aves en Colombia.   Foto de Compás, Francisco Piedrahita

Matas pa´ comer, matas pa´curar

«Azotea es una estructura en guadua o madera elevada para aislar las constantes inundaciones por efectos de marea.»   Así definieron el término un grupo de 30 mujeres dedicadas a la recolección de piangua o “concha” en el territorio del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador en la Bocana del Río Iscuandé, Pacífico nariñense. Con ellas identificamos 60 especies vegetales entre medicinales, alimenticias, mágico – religiosas y ornamentales. Esta publicación Matas pa´ Comer, matas pa´ curar: la azotea un saber ancestral es  una guía sobre las principales plantas de las azoteas del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador,  con la identificación de algunas especies y la forma en que lo usan. En este documento se referencian pequeñas estrategias para sacarle provecho a las propiedades de la planta que estas mujeres nos compartieron, por ejemplo, algunas hojas se frotan vigorosamente contra el área afectada (o se calta) u otras hierven para tomarse el agua. Este ejercicio reactivó el intercambio de plantas, semillas y esquejes, además de entender otras maneras que la comunidad utiliza para hacer frente a la habitual salinización de la tierra que usan en la siembra, lo que demuestra que esta práctica ancestral requiere mucho más que un puñado de tierra. Requiere dedicación, “leer” el territorio, entender cómo “endulzar” la tierra como dicen ellas y valorar ese pequeño espacio atrás de las casas que generalmente cuenta con unas cuantas vasijas a manera de matera.   Para descargar clic aquí

La bocana de iscuandé, un lugar que conservamos

Resultados del monitoreo participativo en el territorio colectivo del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador     Hace más de una década que nuestra organización llegó por primera vez al territorio del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador motivados por las historias de los funcionarios del Parque Nacional Natural Sanquianga, área vecina a este territorio. Los comentarios referían a un lugar exuberante donde se juntaban miles de chorlos, pelícanos, patocuervos y “toda clase de aves”, situación que lógicamente nos llamó la atención e hizo que fijáramos nuestra mirada en un bajo intermareal conocido como “La Cunita”.   Aunque al inicio llegamos motivados por las aves, nuestros esfuerzos se han enfocado en garantizar la participación y el involucramiento de los habitantes de estas comunidades en todo lo que hacemos; al ser este un territorio colectivo la mejor manera de garantizar la conservación es trabajando con sus líderes.   Este documento, recoge los esfuerzos desarrollados en este singular territorio ancestral por más de una década, análisis fueron realizados en conjunto con líderes de la comunidad del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador demostrando que la construcción de conocimiento de manera participativa genera  buenos frutos.   Para descargar, clic aquí

Un territorio que conserva el manglar y la piangua

Consejo Comunitario en Nariño, trabaja por la conservación de la piangua una especie sobreexplotada en el país.   Desde hace tres años el Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador – CCEP, en el municipio de Santa Bárbara de Iscuandé Nariño está comprometido con no capturar, ni vender o consumir piangua menor a 5 centímetros (talla mínima permitida en Colombia). Hoy celebramos la renovación por tercer año de este acuerdo realizado entre el CCEP, Asociación Calidris, Conservación Internacional y Fondo Acción.   Al evento asistieron representantes de los tres consejos comunitarios vecinos, Unicosta, Chanzará y Bajo Tapaje; el gabinete de la alcaldía de Santa Bárbara de Iscuandé, en cabeza del secretario de ambiente del municipio; Conservación Internacional, Asociación Calidris y representantes de las 10 comunidades del Consejo comunitario.   ¿Qué es un acuerdo de conservación?                                           Es un mecanismo de participación mediante el cual se realizan acciones voluntarias que fortalecen los procesos de conservación y desarrollo sostenible en un territorio   ¿Cuál es el propósito de este acuerdo de conservación? Busca proteger el bosque de mangle del territorio y especialmente la piangua un recurso que se consume tradicionalmente en la costa pacífica colombiana y que moviliza la economía en la zona.   ¿Por qué conservar la piangua? Debido al consumo creciente en el país vecino Ecuador, es un producto que se considera sobreexplotado en Colombia declarado en peligro de extinción. Cuando se hace uso racional de los recursos naturales, usando solo lo necesario y a través de buenas prácticas, aseguramos que las futuras generaciones también los puedan disfrutar. ¿Qué acciones implementa el acuerdo? NO capturar piangua de tallas inferiores a la reglamentaria, es decir más pequeña de 5 centímetros. NO vender o negociar piangua de tallas inferiores al a reglamentaria. Establecer áreas de uso temporal, a través de una extracción rotativa   ¿Qué impactos  sociales se han generado en estos dos años de acuerdo? A través del proceso de formación denominado escuela de líderes, se han capacitado 150 personas del territorio en temas de monitoreo, identificación de especies, liderazgo y legislación. Además piangueros y líderes han tenido la oportunidad de visitar y conocer experiencias nacionales e internacionales de Acuerdos de conservación. ¿Qué sigue este año? Se avecinan nuevos retos, es necesario identificar alternativas productivas que bajen la presión a los recursos pesqueros e incluir temas ambientales en el proyecto escolar. Además continuaremos con el monitoreo de piangua, como herramienta clave en el cumplimiento del acuerdo.

Pava Caucana: una alianza para su conservación

La Pava Caucana (Penelope perspicax) es una de las 55 especies de aves en Colombia que, no solo son endémicas o con rango restringido, si no que se encuentran amenazadas, por lo que requieren esfuerzos inmediatos para mejorar su situación en el país. Así se creó la mesa nacional de trabajo de la Pava, una red de trabajo que se encargará de promover la implementación y hacer seguimiento del Plan de Conservación de la Pava Caucana. Esta fue una de las acciones priorizadas en la actualización de este Plan liderada por la Asociación Calidris y WCS Colombia en 2017, con el apoyo de instituciones del suroccidente colombiano, así como de un grupo cercano de socios entre los que se cuentan Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) y Parques Nacionales Naturales (PNN).   En marzo de 2018 se realizó la primera reunión de esta red de trabajo, donde se definió el funcionamiento de la mesa y las actividades que deberán implementarse a lo largo del año.   ¿Cuál es el objetivo de la mesa?   La finalidad de esta mesa es aunar esfuerzos en pro de la conservación de la Pava Caucana y hacer seguimiento a la implementación del Plan de Conservación. Se espera que la mesa también facilite compartir información de la especie entre los interesados y que desde allí se coordinen acciones de nivel nacional para la especie. ¿Quiénes hacen parte de la mesa?   La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), la Fundación Zoológico de Cali, la Asociación Calidris, WCS Colombia, el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, el Parque Nacional Natural Farallones de Cali, las territoriales Andes Occidentales y Pacífico de Parques Nacionales Naturales. Para la conformación de esta mesa se invitó a todos los actores que tradicionalmente han trabajado con la Pava Caucana y también aquellos que trabajan en las áreas donde la especie se encuentra presente, esperamos que a futuro otros actores se involucren y participen en la mesa.   ¿Cómo hacer parte o articularse al proceso?   Cualquier persona o institución interesada en trabajar con la Pava Caucana es bienvenida a la mesa nacional. Por el momento, la coordinación de la mesa se encuentra a cargo de la Asociación Calidris y WCS Colombia, y sólo es necesario enviar un correo mostrando su interés para ser convocado a las próximas reuniones de la mesa. Escribir a Eliana Fierro-Calderón: eli.fierro@calidris.org.co de la Asociación Calidris.   La actualización de este Plan de Conservación se hizo en marco del proyecto “Construcción participativa de planes de conservación para cuatro especies globalmente amenazadas en el corredor de conservación Paragüas-Munchique, de los Andes Tropicales de Colombia” financiado por el Fondo de Alianzas para Ecosistemas Críticos (CEPF por sus siglas en inglés). Actualmente el Plan se encuentra en revisión por parte del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.   Foto de Pava Caucana, Mauricio Ossa Aristizabal

Expedición en busca de especies amenazadas del río Chicamocha

En el departamento de Santander, específicamente en la Cordillera Oriental de los Andes, se encuentra el cañón del Chicamocha, el más grande de Colombia y con más de 1.600 metros de profundidad; uno de los últimos relictos de bosque seco del país, donde habitan muchas especies endémicas y en peligro de extinción, conformado por los ríos Chicamocha, Suárez y Sogamoso. Buscar cuatro especies críticamente amenazadas de extinción, dos plantas y dos aves, motivó a un grupo de biólogos para realizar una expedición de dos días en una balsa por el río Chicamocha, cubriendo 48 kilómetros de largo. Esta expedición fue necesaria para confirmar la presencia de las especies en la zona y así identificar acciones para protegerlas, esto como parte de un Plan de Acción para conservar la Biodiversidad (BAP) que se está construyendo gracias a la alianza internacional CEMEX/BirdLife, quienes vienen trabajado desde hace más de diez años, con el objetivo de lograr el desarrollo sostenible con especial referencia en la biodiversidad. “Escuchamos cantar al cucarachero y la emoción nos invadió, pero fue imposible parar, acabábamos de entrar a un rápido en el río y nos tomó cinco minutos salir de él” afirmó Felipe Estela, líder de la expedición. Pero para este grupo de observadores no había duda alguna, acababan de escuchar cantar al Cucarachero de Nicéforo (Thryophilus nicefori) una de las especies de aves que buscaban registrar y que se encuentra en peligro crítico (CR), puesto que habita en una zona geográfica pequeña y única en el mundo, los relictos de bosque seco en el cañón del Chicamocha en la Cordillera Oriental de los Andes Colombianos. Esta especie se encuentra en este sitio y en ninguna otra parte en el mundo. Es común que grupos de turistas en busca de adrenalina recorran en kayak o balsas el río Chicamocha, pero, para los lugareños de San Gil, capital del turismo de aventura en Colombia, este grupo de biólogos era muy extraño, pues era la primera vez que alguien quería recorrer el río Chicamocha en busca de aves y plantas. El Cucarachero se encuentra en zonas planas aledañas al río, pero no se conocía de él en la garganta del cañón, allí el paisaje es una gran pared de roca de hasta 400 metros de altura, lo que hace muy difícil su acceso. Esta expedición permitió llegar a este sitio y ampliar la información de las especies.   La pared del cañón guardaba otro tesoro para los expedicionarios, un gran número de ceibas barrigonas (Cavanillesia chicamochae), especie emblemática de la región de apariencia inconfundible, pues es un árbol cuyo tronco es abultado y curvo, para formar un contrapeso que evita que se caiga de los empinados riscos donde crece. Uno de los esfuerzos recientes por recuperar esta especie, se realizó por parte del Jardín botánico Eloy Valenzuela de Floridablanca, Santander, con la siembra de más de 100 ceibas en el Parque Nacional del Chicamocha, PANACHI. Es necesario continuar con las investigaciones en esta región del cañón, para obtener información más precisa sobre las aves y plantas, que permita dirigir las acciones y evitar su desaparición. Haber obtenido registros de su presencia es un gran logro y nos hace pensar que estas especies tienen una oportunidad. Si no fuera por la presencia de CEMEX, además de su compromiso mundial con BirdLife para proteger la biodiversidad, en este Cañón sería difícil o imposible hacer este importante proyecto.   Desde hace dos de años la Asociación Calidris, una ONG colombiana y BirdLife Internacional, (la mayor coalición de organizaciones de conservación del mundo, integrada por ONGs que representan a 121 países) están trabajando en conjunto con CEMEX Colombia para direccionar acciones de conservación en el Chicamocha, especialmente para proteger cuatro especies amenazadas, que están presentes en esta región, reconocida por ser la número 1 en producción de yeso para la industria cementera del país. Las especies en peligro son: el Cucharachero de Nicéforo y el Colibrí Ventricastaño (fauna); y la Ceiba Barrigona y la Zamia del Chicamocha (flora). Este proyecto surgió en reconocimiento de los riesgos y oportunidades especiales para la biodiversidad, presentados por la presencia de una cantera subterránea activa en un área tan importante para la vida silvestre.

Las aves en los bosques de niebla

Circulo Cordillera Occidental del Valle del Cauca: 15 años de registros en el bosque de niebla El Conteo Navideño de Aves es una actividad que tiene como objetivo recopilar información sobre el estado de las poblaciones de aves. Tiene sus orígenes en 1900 en América del Norte, cuando en navidad se celebraba el “Christmas Side Hunt”donde la comunidad salía a cazar aves. Preocupado ante la disminución en las poblaciones de aves, el ornitólogo Frank Chapman propuso salir a contarlas en vez de cazarlas.   En Colombia los Conteos Navideños se iniciaron en 1989 en la Sabana de Bogotá, liderados por Gary Styles, y pronto se crearon círculos de conteo en diferentes regiones del país. A principios de este siglo, la creación de la Red de Observadores de Aves de Colombia (RNOA) permitió la consolidación definitiva de esta iniciativa a nivel nacional. Para el valle del Cauca, desde 2003 la Asociación Calidris y la Asociación Río Cali, junto a más de 100 voluntarios, han realizado el conteo navideño en el  “Circulo de la Cordillera Occidental”, el cual cuenta con 7 localidades que comprende el AICA/IBA, Bosque de Niebla de San Antonio- Km18,  zonas de Chicoral y Alto Dapa, permitiendo  a la comunidad  conocer sobre la biodiversidad presente en la región. La especie más común durante todos los conteos ha sido Reinita naranja (Setophaga fusca), una especie migratoria que tiene su sitio de reproducción en el norte de Estados Unidos e inverna en la región del norte de Suramérica. Esta especie encuentra refugio en los bosques y es común verla buscando insectos entre los extremos de los árboles, unas veces solitaria y otras veces con bandadas de otras especies de aves. El segundo en lista es el Copetón (Zonotrichia capensis), este pequeño gorrión es conocido por su canto melodioso, siendo escuchado en cada casa de la vereda de Alto Bitaco, es nuestra ave más común y residente que permanece todo el tiempo entre jardines y cultivos, y a veces frecuenta comederos buscando frutos y semillas. En tercer lugar está el Cucarachero Pechigris (Henicorhina leucophrys), se camufla entre arbustos y matorrales, siendo difícil de observar, allí el macho vocaliza diferentes cantos mientras forrajea en busca de insectos. Las últimas dos especies de nuestro listado son las más activas y carismáticas: Tangara Dorada (Tangara arthus) y Abanico Pechinegro (Myioborus miniatus) que se pueden observar buscando alimentos (insectos y frutos) con bandadas mixtas de otras tangaras y mieleros; ellas son dos de las especies que seguro podrás encontrar en el camino.   Sin embargo, encontramos algunas especies que se encuentran en amenaza en la cordillera Occidental como el Saltarín Dorado y Musguerito Gargantilla, siguen presentando datos muy bajos no más de 3 a 4 individuos en los años de conteo.   El conteo permite conocer el estado de algunas especies de interés haciendo un seguimiento cada año y estimar las poblaciones y sus cambios en el tiempo, así mismo, conocer qué especies migratorias nos siguen visitando cada año. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo. Resultados por año Especies Individuos El último conteo navideño realizado el 20 de diciembre de 2017 reportó 165 especies, dos menos que el año 2016, sin embargo este último ha sido el año con más individuos contados (1762).   Estos resultados se deben en gran parte al interés y apoyo de observadores con experiencia en la identificación de las aves; estudiantes y aficionados. El llamado es a seguir visitando y aprendiendo de nuestros  bosques, fomentar el interés y conocimiento en las comunidades locales que puedan aportar en acciones como  la siembra de plantas en sus jardines que brindan alimento y refugio, la protección de riberas y la búsqueda de nuevas estrategias de conservación de los hábitats para asegurar un futuro para las aves residentes y migratorias que están presentes en el Círculo de la cordillera Occidental. Agradecemos el interés y constancia de todos los voluntarios que han madrugado cada año a la cita en el bosque de niebla.  Agradecimientos especiales la Asociación Río Cali,  EcoAves de la Universidad del Valle; profesionales de las distintas áreas,  estudiantes y biólogos de las diferentes instituciones educativas, Dapaviva, Fincas Debusale, Ecologde La Minga, Finca Lomalinda, Matthew Gable, Sophie Álvarez, y demás habitantes de las veredas que comprenden el círculo. A todas gracias por su tiempo…nos vemos en nuestra próxima cita diciembre 2018.   Dina Luz Estupiñán Coordinadora Circulo Cordillera Occidental del Valle del Cauca

¿Sabes qué es un área protegida?

Hace algunos días estuve en una reunión de trabajo en la que una investigadora nos contaba  cuánto saben los caleños, y los vallecaucanos en general, sobre las áreas protegidas. Para mi sorpresa, la mayoría de las personas no saben que es un área protegida, ni cuales tenemos en nuestro municipio de Cali, o para qué sirven.   Actualmente trabajo en un proyecto cuyo objetivo es declarar un área protegida de aproximadamente 1000 hectáreas entre los municipios de Trujillo y Bolívar al norte del Valle del Cauca, por lo que siento  es mi deber contarles que son las áreas protegidas, para que esfuerzos como este sean valorados por la comunidad en general.   Primero, un área protegida es un área con límites claros que ha sido oficialmente declarada por una entidad del gobierno y tiene como objetivo la conservación de nuestra diversidad biológica y sus beneficios asociados. Las  áreas protegidas están reguladas y zonificadas, lo que quiere decir que se han establecido zonas específicas para el uso de la tierra. Por ejemplo, algunas zonas serán usadas para agricultura y ganadería, otras para viviendas, otras para la regeneración natural de los bosques, y otras para la protección de los bosques que ya están presentes. En nuestro municipio de Cali tenemos cinco áreas protegidas: la cuenca alta del río Cali, la cuenca del río Meléndez, la cuenca del río Pance, el Club Campestre y la más grande, el Parque Nacional Natural Farallones de Cali. El Parque ocupa aproximadamente ¼ de nuestro municipio y podemos observar sus majestuosas montañas cuando miramos hacia el occidente de nuestra ciudad. Para que estas áreas fueran declaradas como protegidas, un grupo interdisciplinario de biólogos, sociólogos, topógrafos, abogados, ingenieros agrícolas y administradores tuvieron que recopilar información completa sobre el área y evaluar sus características únicas. Por ejemplo, se identificaron que existen en el área especies en peligro de extinción,  una tradición cultural única o relictos arqueológicos en el área. En algún momento del proceso, los profesionales y la gente de la comunidad presente en el área a declarar, se reunieron para ponerse de acuerdo sobre cuáles serían sus objetos de conservación. Por ejemplo, la Pava Caucana (Penelope perspicax) es uno de los objetos de conservación del Parque Nacional Natural Farallones de Cali porque es una especie en peligro de extinción y endémica (exclusiva de Colombia). Por lo tanto, tanto los funcionarios del parque como la comunidad local se comprometen a realizar acciones que lleven a la protección de la Pava. Anterior Siguiente Lo mismo estamos haciendo un equipo de biólogos de la Asociación Calidris en la cuenca Calamar entre Trujillo y Bolívar. En febrero 2018, salimos a campo a recopilar información sobre las aves, mamíferos, ranas, serpientes y plantas presentes en la zona. Por otro lado, nuestros amigos de la Corporación Ecofuturo están realizando reuniones con la gente de la comunidad para contarles que es un área protegida, cómo funciona y cuáles son los compromisos.   La cuenca Calamar desemboca en el embalse Guacas, o también conocido como el embalse SARA BRUT, y es una fuente de agua fundamental para siete municipios del norte del Valle del Cauca. Desde ya nos arriesgamos a decir que uno de nuestros objetos de conservación serán las fuentes hídricas que alimentan este embalse. Si quieres saber más sobre las áreas protegidas y el Parque Nacional Natural Farallones de Cali, clic aquí   Foto Pristimantis palmeri, Mauricio Correa

Estrategia de conservación de aves playeras del Pacífico de las Américas

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En la ruta migratoria del Pacífico de las Américas, el 11% de las especies de aves playeras presentan una disminución en sus poblaciones, mientras que para el 46% de las especies de esta ruta desconocemos la tendencia de sus poblaciones.    Consientes de esto, desde 2016 discutimos y elaboramos estrategias que permitieran planear y dirigir acciones de conservación en los próximos años en la región.   La estrategia de conservación de aves playeras del Pacífico de las Américas, se construyó guiados por 85 expertos internacionales y representantes de 53 instituciones de las Américas, en busca de orientar a financiadores, organizaciones de conservación, industria y agencias gubernamentales sobre las prioridades para trabajar juntos por la conservación de las aves playeras de nuestro continente.   Uno de los principales aspectos de esta estrategia es que los esfuerzos de conservación de las aves playeras y sus hábitats deben ir de la mano con la participación de las comunidades que también dependen de sitios que comparten con este grupo de aves, tales como los manglares.   En Colombia, contamos con el Plan de Conservación de Aves Playeras publicado en 2010, uno de los principales insumos de esta estrategia y con la cual buscamos generar un mayor interés en la conservación de las aves playeras de los tomadores de decisiones, instituciones privadas y estatales, así como en el ciudadano común.   Especies como el Chorlito Piquigrueso (Charadrius wilsonia) y el Zarapito común (Numenius phaeopus) dependen de los ambientes costeros de Pacífico colombiano. En esta nueva Estrategia se enuncian las principales acciones que pueden favorecer a la conservación de esta y otras especies de aves playeras en el país. La preparación de esta Estrategia fue posible gracias a la Fundación David y Lucile Packard. También aportaron fondos el Servicio de Vida Silvestre Canadiense, la Fundación MUFG del Union Bank, National Audubon Society, Pacific Birds Habitat Joint Venture, Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (USFWS), el Servicio Forestal de los Estados Unidos y algunos particulares.   Para descargar la estrategia en español clic aquí Para descargar la estrategia en inglés, clic aquí   Información de contacto del proyecto: Rob Clay, Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (Paraguay): rclay@whsrn.org Carlos Ruiz, Asociación para el estudio y conservación de las aves acuáticas en Colombia (Colombia): cjruiz@calidris.org.co Stan Senner, National Audubon Society (USA): ssenner@audubon.org Brad Andres, US Fish and Wildlife Service (USA): brad_andres@fws.gov River Gates, National Audubon Society (USA): rgates@audubon.org

Planeando la conservación de nuestras aves

La conservación de las aves amenazadas suele ser vista como una actividad compleja que sólo puede ser desarrollada por expertos. Esto está relacionado a que usualmente