Especies de interés

En un país como Colombia que cuenta con el 18% de todas las aves del mundo, de las cuales 120 corresponden a especies amenazadas a escala global y 140 son consideradas amenazadas en Colombia, es necesario realizar una priorización que no considere únicamente la categoría de amenaza regional, nacional e internacional, sino otros factores relacionados con su distribución en el país, el estado de conservación de los ecosistemas de los que dependen tales especies e incluso, el hecho de que algunas especies pueden ser reconocidas como emblemáticas para comunidades humanas. Adicionalmente, el estado de conocimiento de las especies de aves representa uno de los criterios empleados para hacer dicha priorización, así como aquellas especies focales de iniciativas de conservación de los corredores de migración en el hemisferio occidental.

 

Por consiguiente, la Asociación Calidris ha seleccionado un grupo de 40 especies de aves de interés de conservación y de investigación, basado en los criterios antes mencionados. Cabe anotar, que esta lista será modificada de manera regular y otras especies podrían ser excluidas o incluidas en el futuro.

40 especies de interés para la organización

Anhima cornuta  
Horned Screamer

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Aramides cajaneus

Gray-cowled Wood-Rail

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Bangsia aureocincta

Gold-ringed Tanager

Estado de conservación:

  • UICN: EN
  • Libro Rojo: VU
Calidris mauri-3

Calidris mauri

Western Sandpiper

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Calidris pusilla

Semipalmated Sandpiper

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: LC

Calidris subruficollis

Buff-breasted Sandpiper

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: LC
cardellina_canadensis

Cardellina canadensis

Canada Warbler

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Cephalopterus penduliger

Long-wattled Umbrellabird

Estado de conservación:

  • UICN: VU
  • Libro Rojo: EN

Charadrius collaris

Collared Plover

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC
Charadrius nivosus@2x

Charadrius nivosus

Snowy Plover

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: LC

Charadrius wilsonia

Wilson’s Plover

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Chlorochrysa nitidissima

Multicolored Tanager

Estado de conservación:

  • UICN: VU
  • Libro Rojo: VU
Iguaza María, Fulvous Whistling Duck (Dendrocygna bicolor) Lago del Zoológico de Sao Paulo

Dendrocygna bicolor

Fulvuos Whistling-Duck

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Dolichonyx oryzivorus

Bobolink

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Egretta rufescens

Reddish Egret

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: VU
gallinago-nobilis Leandro Vargas

Gallinago nobilis

Noble Snipe

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: LC

Gelochelidon nilotica

Gull-billed Tern

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Henicorhina negreti

Munchique Wood-Wren

Estado de conservación:

  • UICN: CR
  • Libro Rojo: VU
Limnodromus griseus@2x

Limnodromus griseus

Short-billed Dowitcher

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Mitu tomentosum

Crestless Curassow

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: LC

Numenius phaeopus

Whimbrel

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC
SONY DSC

Odontophorus hyperythrus

Chestnut Wood-Quail

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: LC

Oressochen jubatus

Orinoco Goose

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: VU

Pelecanus occidentalis

Brown Pelican

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC
Pava Caucana (Penelope perspicax)

Penelope perspicax

Cauca Guan

Estado de conservación:

  • UICN: EN
  • Libro Rojo: EN

Phalacrocorax brasilianus

Neotropic Cormorant

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Pitangus sulphuratus

Great Kiskadee

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC
tachuri barbado@2x

Polystictus pectoralis

Bearded Tachuri

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: VU

Protonotaria citrea

Prothonotary Warbler

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Pyrocephalus rubinus

Vermilion Flycatcher

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC
Semnornis ramphastinus

Semnornis ramphastinus

Toucan Barbet

Estado de conservación:

  • UICN: NT
  • Libro Rojo: NT

Setophaga cerulea

Cerulean Warbler

Estado de conservación:

  • UICN: VU
  • Libro Rojo: VU

Setophaga fusca

Blackburnian Warbler

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC
Anas cyanoptera 1@2x

Spatula cyanoptera

Cinnamon Teal

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: EN

Spatula discors

Blue-winged Teal

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: LC

Spizaetus isidori

Black-and-chestnut Eagle

Estado de conservación:

  • UICN: EN
  • Libro Rojo: EN
Sulagranti_JZamudio

Sula granti

Nazca Booby

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: VU

Spatula discors

Blue-winged Teal

Estado de conservación:

  • UICN: LC
  • Libro Rojo: EN

Spizaetus isidori

Black-and-chestnut Eagle

Estado de conservación:

  • UICN: EN
  • Libro Rojo: EN

¡Acciones de conservación por el águila andina en Colombia!

Compartimos buenas noticias para la conservación del águila andina, con el inicio del proyecto “Conservando el águila andina (Spizaetus isidori) en Colombia”, el cual se concentrará en dos departamentos del corredor Paraguas-Munchique-Bosques montanos del Sur de Antioquia, específicamente en Risaralda y Valle del Cauca. Foto: Gilder González-Montenegro / Fundación Águilas de los Andes Santiago de Cali, Colombia. El águila crestada, como también es llamada, (Spizaetus isidori) es una de las rapaces más emblemáticas de los Andes, se distribuye en siete países (Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y Argentina), y pese a su amplia distribución, está entre las aves más amenazadas, al punto de catalogarse como en peligro (EN) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza -IUCN.   A través de este proyecto se apuesta por mitigar dos de las principales amenazas para la especie tales como la degradación y perdida de hábitat, y la cacería de individuos causada por el conflicto humano-águila.   En 2018 formulamos, junto con otras organizaciones ambientales, el Plan de manejo para la especie, estableciendo así, una base para abordar la conservación del águila. Actualmente, mediante este nuevo proceso queremos avanzar en la implementación de dicho plan de manejo.   Este proyecto, que cuenta con el apoyo financiero del Fondo de Alianza para Ecosistemas Críticos (CEPF por sus siglas en inglés) y el Fondo Patrimonio Natural, espera integrar el trabajo con socios CEPF a nivel del Corredor y a nivel regional, con el aporte de organizaciones de Perú, Bolivia y Ecuador, así como de grupos locales a lo largo del territorio.   Durante su implementación, identificaremos amenazas, describiremos abundancia y calidad del hábitat de la especie, y con base en ello, aportaremos a su mejoramiento a través del uso de herramientas de manejo del paisaje y mejores prácticas productivas. Así mismo, esperamos fortalecer grupos locales en el monitoreo del águila, en aspectos de liderazgo en conservación con enfoque de género y en la construcción e implementación de una estrategia de comunicación y educación regional.   Próximamente vamos a compartir información sobre los avances en la implementación de esta iniciativa que busca aportar a la sobrevivencia de esta importante ave rapaz, que une países y comunidades en torno a la protección de su hábitat.   «El Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos es una iniciativa conjunta de La Agencia francesa de Desarrollo, la Conservación Internacional, la Unión Europea, la Fundación Hans Wilsdorf, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Gobierno de Japón y el Banco Mundial. El programa del CEPF en los Andes Tropicales está financiado por el Gobierno de Canadá a través de Asuntos Globales Canadá. La meta fundamental es asegurar que la sociedad civil se dedique a conservar la diversidad biológica.”   Para más información:   Luis Fernando OrtegaInvestigador asociadoAsociación Calidrislfortega@calidris.org.co

¡Soy el Gallito de Roca Andino, el rockstar de los Andes!

Me llamo Rupicola peruvianus, pero todos me conocen como el Gallito de Roca Andino ¡y no es por casualidad! Mi cresta aplastada me hace ver como un gallo de pelea 🐓, me encanta vivir cerca de rocas y cañadas en los densos bosques andinos. Foto: Asociación Calidris / Luis Carlos Mora Con mi cresta de gallo rebelde y mi traje naranja llameante, soy el artista más extravagante de los Andes. ¿Sabes por qué me llaman «de roca»? ¡Porque mis mejores shows son en cuevas y acantilados! Cada mañana, cuando la neblina acaricia los bosques de Colombia, Ecuador y Perú, me preparo para mi gran actuación.   Los machos como yo somos puro espectáculo: nos reunimos en leks (como clubes exclusivos del bosque) donde competimos en saltos, graznidos y despliegues de plumas. Las hembras, con su elegante tono café y ojos azulados, son el público más exigente. ¡Y créeme, solo el mejor danzante gana su atención!   Mi menú es de lujo: frutas selectas con alto contenido proteico, especialmente de las familias Lauraceae y Rubiaceae. Son como caviar vegetal que atrapo al vuelo con acrobacias dignas de circo. A mis polluelos les doy un extra nutritivo, con pequeños animalitos, porque una estrella como yo debe crecer sana y fuerte. Foto: Asociación Calidris / Luis Carlos Mora Foto: Asociación Calidris / Luis Carlos Mora Mi nido es una obra de arte, una taza perfecta en cuevas o paredes rocosas, donde pongo dos huevos que parecen de porcelana pintada a mano. Aunque por ahora no estoy en peligro, cada árbol que desaparece es un escenario menos para mis shows.   ¿Quieres ser testigo de mi magia? 🌄 Busca entre los 500 y 2400 metros de altura, cerca de arroyos en los Andes colombianos. Si escuchas un graznido estridente y ves un destello naranja entre el follaje… ¡Felicidades! Acabas de descubrir al ave más carismática de la cordillera de los Andes en Sudamérica.   Conóceme, admírame y ayúdame a conservar mi reino boscoso. ¡Porque cuando el Gallito de Roca baila y canta, la montaña entera aplaude!   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Carlos Mora Medina Biólogo MSc.Asociación Calidrislcmora@calidris.org.co

¿Cómo diferenciar las especies del género Tringa presentes en Colombia?

Llamadas también andarríos en los textos y tintilines en algunas localidades del Caribe colombiano, estas aves limícolas pueden representar todo un dolor de cabeza para la mayoría de los observadores de aves al momento de tratar de diferenciarlas entre sí. El andarríos mayor (T. melanoleuca) supera en tamaño a andarríos menor (T. flavipes). Foto: Carlos Ruiz.Guerra / Asociación Calidris  En la actualidad, el género Tringa en el país incluye cinco especies pertenecientes a la subfamilia Tringinae, familia Scolopacidae: el andarríos solitario (Tringa solitaria), el correlimos errante (Tringa incana), el andarríos mayor (Tringa melanoleuca), el andarríos alinegro (Tringa semipalmata) y el andarríos menor (Tringa flavipes). Iniciaremos con agrupar al género Tringa en andarríos patimarillos, en los que incluiremos al andarríos mayor (T. melanoleuca), el andarríos menor (T. flavipes) y el andarríos solitario (T. solitaria). Cabe anotar que el andarríos solitario (T. solitaria) cuenta con patas que tienden a ser más verdosas que amarillas.   Las vocalizaciones propias de las especies del género Tringa pueden resultar muy útiles para identificarlas, no obstante, se pueden presentar situaciones en las que estas especies permanecen en silencio ante los ojos de quien pretende identificarlas. Tanto el andarríos menor (T. flavipes) como el andarríos mayor (T. melanoleuca) y el andarríos solitario (T. solitaria) pueden compartir hábitats en ambas costas colombianas, así como humedales y ríos en el interior del país. De hecho, las tres especies pueden ser encontradas en un mismo sitio al mismo tiempo y de ser así, resulta más fácil diferenciarlas si se tiene en cuenta su tamaño. En el andarríos mayor (T. melanoleuca) la longitud del pico es similar a la del tarso. Foto: Carlos Ruiz-Guerra /Asociación Calidris En el andarríos menor (T. flavipes) el tarso es más largo que el pico. Foto: Carlos Ruiz-Guerra / Asociación Calidris En el andarríos solitario (T. solitaria) la longitud del pico es similar a la del tarso. Foto: Carlos Ruiz-Guerra / Asociación Calidris A continuación mencionamos algunos elementos clave para diferenciar a estas especies:    En vuelo el andarríos menor (T. flavipes) los dedos y parte de los tarsos sobresalen claramente más allá de la cola. En vuelo en el andarríos mayor (T. melanoleuca) y el andarríos solitario (T. solitaria) apenas los dedos rebasan la cola. Las narinas en el andarríos mayor (T. melanoleuca) se ubican más alejadas de las plumas faciales que en el andarríos menor (T. flavipes), en el que se sitúan más próximas a la cara. En algunas ocasiones, el andarríos mayor (T. melanoleuca) puede mostrar una protuberancia en el cuello que recuerda una manzana de Adán. Las vocalizaciones de reclamo del andarríos mayor (T. melanoleuca) son más claras y sencillas, mientras que las del andarríos menor (T. flavipes) son más agudas y entrecortadas, generalmente de dos notas frente a las tres o cuatro del andarríos mayor. Sin embargo, el número de notas puede variar en ambas especies, por lo cual el tono es más confiable que la cantidad de notas para diferenciarlas. Bibliografía   Elphick, C. S. and T. L. Tibbitts (2020). Greater Yellowlegs (Tringa melanoleuca), version 1.0. In Birds of the World (A. F. Poole and F. B. Gill, Editors). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. https://doi.org/10.2173/bow.greyel.01 Hayman, J., T. Prater. 1986. Shorebirds: an identification guide to the waders of the world. London and Sidney: Croom Helm.   Para más información:   Carlos Ruiz-Guerra Investigador Asociaado Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

«Espacios compartidos: Creando ciudades y comunidades amigables con las aves», es el lema del Día Mundial de las Aves Migratorias 2025

Campaña mundial a favor de la fauna silvestre pide acciones urgentes para crear y proteger zonas verdes y reducir las colisiones de aves, la contaminación lumínica y la pérdida de hábitats Reinita cabecidorada (Protonotaria citrea) Bonn/Boulder/Incheon, 6 de mayo de 2025 – La importancia de diseñar y gestionar entornos urbanos adecuados tanto para las aves como para las personas es el mensaje del Día Mundial de las Aves Migratorias de este año, una campaña global organizada por las Naciones Unidas y sus socios internacionales. La campaña arranca con el primer día pico migratorio de este año, el 10 de mayo de 2025.   Bajo el lema «Espacios compartidos: Creando ciudades y comunidades amigables con las aves», la campaña insta a unir esfuerzos para garantizar el futuro de las aves migratorias en los entornos urbanos y semiurbanos ante un alarmante declive poblacional. Entre los retos figuran la pérdida de hábitats y amenazas como colisiones, contaminación lumínica y mortalidad provocada por mascotas sin control. Es fundamental que los responsables políticos las aborden e involucren a la ciudadanía, fomentando el sentido de pertenencia y la colaboración comunitaria.   El Día Mundial de las Aves Migratorias (DMAM) se celebra dos veces al año coincidiendo con los patrones migratorios en ambos hemisferios, y fomenta la necesidad de preservar a las aves migratorias y los hábitats de los que dependen mediante la educación, los eventos públicos y la colaboración internacional. Los temas principales en 2025 son la planificación urbanística sostenible, las acciones amigables para las aves y los esfuerzos comunitarios para crear entornos adecuados tanto para las aves como para las personas.   Necesidad urgente de acción   A nivel mundial, el 49 % de todas las especies de aves están disminuyendo, y aproximadamente 1 de cada 8 está en peligro de extinción. Las poblaciones de aves migratorias, en particular, siguen disminuyendo. El informe State of the Birds 2025 (Estado de las aves 2025) publicado recientemente por el Comité de la Iniciativa para la Conservación de las Aves de América del Norte (NABCI, por sus siglas en inglés), pone de relieve un descenso alarmante en las poblaciones de aves del continente americano.   La mayoría de las especies de aves del mundo (cuatro de cada cinco) son incapaces de prosperar en entornos dominados por los humanos, según un estudio de 2024 publicado en Global Ecology and Biogeography. En entornos urbanos y semiurbanos, las principales amenazas son las colisiones contra ventanas, la contaminación lumínica, la pérdida y fragmentación de hábitats, los pesticidas domésticos, las especies invasoras y los gatos con acceso al exterior.   Se calcula que las colisiones con cristales en áreas urbanas provocan unas 100 millones de muertes de aves al año en Alemania, mientras que las colisiones contra edificios matan a más de mil millones de aves anualmente en los Estados Unidos. Del mismo modo, en la República de Corea se calcula que unas 186,000 aves mueren anualmente al chocar con pantallas transparentes de aislamiento acústico a lo largo de las carreteras. Las aves son especialmente vulnerables a dichas estructuras transparentes o reflectantes mientras vuelan.   Según la ONU, el 55 % de la población mundial vive en zonas urbanas y se prevé que esta proporción alcance el 68 % en 2050. La expansión urbana reduce rápidamente los hábitats naturales, dejando a las aves migratorias con menos lugares donde descansar, alimentarse y reproducirse.   Diseñar ciudades y comunidades que reduzcan los impactos negativos sobre las aves y sus hábitats, y favorezcan sus poblaciones, mejora también el bienestar humano, incluida la salud mental. El aumento de aves a menudo es un signo que indica un ecosistema sano. Las ciudades que protegen a las aves también suelen invertir en la limpieza del aire y el agua y en zonas verdes, lo que acaba beneficiando tanto a las aves como a las personas. Los paisajes urbanos, parques y tejados verdes favorables a las aves crean entornos más bellos y habitables, y las aves pueden ayudar a las personas a sentirse conectadas con la naturaleza y con sus vecinos e inspirar un sentimiento de orgullo comunitario.   Medidas para lograr ciudades y comunidades amigables con las aves   La campaña del Día Mundial de las Aves Migratorias 2025 propone formas prácticas para crear ciudades y comunidades amigables con las aves por parte de gobiernos, empresas y particulares. Entre las acciones promovidas por la campaña de este año están:   Apoyar una planificación urbanística respetuosa con las aves: minimizar la destrucción de hábitats aviares importantes en el desarrollo urbanístico. Plantar especies autóctonas: proporcionan alimento y refugio a las aves y permiten el desarrollo de los agentes polinizadores como abejas, mariposas y algunas especies de aves. Prevenir colisiones: usar láminas o cristales estampados o con patrones en las ventanas para reducir las colisiones de aves. Apagar luces: reducir las luces artificiales de noche para proteger a las aves migratorias. Evitar pesticidas: recurrir a métodos orgánicos para controlar plagas que al mismo tiempo protejan los insectos y el agua limpia de los que dependen las aves. Reducir los residuos plásticos: impedir que las aves ingieran o se enreden con los plásticos. Mantener los gatos controlados: proteger a las aves manteniendo a los gatos en interiores, con correa o creando espacios cerrados al aire libre. Fomentar y educar: promover una planificación urbanística respetuosa con las aves y concientizar a la comunidad.   Todos los miembros de la comunidad pueden colaborar para proteger a las aves migratorias, ya sean particulares que planten especies autóctonas en sus jardines o autoridades que implementen una planificación urbanística respetuosa con las aves junto con medidas de conservación.   ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co

A ritmo de marea contamos las aves playeras del Pacífico colombiano

¿Cómo saber cuántas aves playeras frecuentan el Pacífico colombiano? ¿Hay menos ahora? Esta es la historia de cómo contamos a esas incansables viajeras que ocupan las orillas del mar y de los humedales en esta región mágica. Egretta thula. Foto: Asociación Calidris / Fernando Castillo. La costa pacífica de Colombia, ubicada en el corazón del Chocó biogeográfico, es uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta. Paradójicamente, su escaso desarrollo en infraestructura vial y urbana ha permitido que los manglares más altos y frondosos sobrevivan, acompañando el vaivén de la marea como silenciosos guardianes.   En medio de estos paisajes realizamos los conteos de estas aves que ocupan las orillas o playas de los humedales, de ahí viene el nombre de aves playeras aves playeras. Prepararse para adentrarse en estos entornos no es tarea fácil. Llegar a rincones remotos, ya sea por vía aérea o marítima, implica planificar hasta el último detalle. Lo que no llevemos será difícil de conseguir.   Nuestros planes siempre incluyen pedir posada a las familias locales y abastecernos en ciudades como Buenaventura, Cali o Guapi. Es vital coordinar el transporte, asegurar la disponibilidad de combustible y, por supuesto, conocer los horarios de marea. En el Pacífico colombiano, la marea puede subir hasta cuatro metros, transformando radicalmente el paisaje y nuestras posibilidades de acceso.   Como buenos biólogos y ornitólogos, no olvidamos nuestros equipos ópticos, bitácoras de campo, rapidógrafos o lápices, GPS, ropa para el sol y la lluvia, agua, medicamentos personales e insumos de primeros auxilios. Todo cuidadosamente empacado en bolsas plásticas y cajas secas para evitar que se mojen en la lancha. Fotos: Asociación Calidris Una vez todo está todo planeado, empacado y acordado, emprendemos el viaje. Llegamos un día antes de empezar las jornadas, para alcanzar a desempacar, adaptarnos y estar listos al amanecer. Desde Cali tomamos un avión con destino al municipio de Guapi (viaje corto) o un carro hasta Buenaventura, y de allí una embarcación que nos lleva entre manglares, esteros o mar abierto hasta nuestro destino final en costa del departamento de Nariño (viaje largo).   Al día siguiente, antes de que el sol asome, comenzamos los conteos. Cuando la marea está alta, las aves se agrupan a descansar en pequeñas porciones de playa, creando un espectáculo de cientos, a veces miles, de individuos. Al bajar la marea, se dispersan por los lodos, buscando alimento.   La marea determina nuestros pasos tanto como los de las aves. Si queremos registrarlas agrupadas en sus sitios de descanso, salimos con marea alta. Pero si el objetivo es observarlas alimentándose, como en el Proyecto de Aves Playeras Migratorias, esperamos que la marea esté bajando o subiendo. En ocasiones, si la marea está demasiado baja, las aves se alejan tanto que apenas podemos verlas, o simplemente no podemos navegar por los esteros. Bandada mixta. Foto: Asociación Calidris / Fernando Castillo El calor también juega un papel importante. Con temperaturas que superan los 30 grados, la mejor hora para trabajar es temprano en la mañana. A pesar de los años de experiencia, madrugar sigue siendo un reto para algunos de nosotros.   Ya en el sitio, organizamos el equipo y montamos un toldo para protegernos del sol. Los conteos se hacen en pareja: uno observa con el telescopio o binoculares, mientras el otro anota.  La técnica de conteo es sencilla pero precisa: usamos el telescopio o los binoculares como un campo cerrado de visión y dictamos la especie y el número de individuos. “23 Calidris mauri, 7 Calidris pusilla, 2 Numenius phaeopus…” Así, durante minutos que a veces se sienten eternos bajo el sol.   Para las especies más abundantes usamos contadores manuales. Es curioso cómo el ojo identifica el ave y el dedo pulsa el contador casi sin pensar, mientras seguimos dictando otras especies. Foto: Asociación Calidris Foto: Asociación Calidris En medio del trabajo, hay tiempo para pequeños placeres: un sorbo de café y un pan mantequilla de la Panadería Las Cuero, de Guapi. A eso de las 8 am, el desayuno es sagrado. Las delicias preparadas por las mujeres del Pacífico son una fiesta para el alma: “tapao de pescado”, arroz con coco, huevo revuelto…    Este momento ocurre en algún recodo del estuario, mecidos por el movimiento de la lancha al ritmo de las olas y el viento, lejos del manglar para evitar que nos molesten los insectos más incomodos, los jejenes. A lo lejos, el canto de las aves y las voces de pescadores y piagueras acompañan nuestra pausa.   Al final del día, regresamos al pueblo. Un almuerzo con mariscos frescos y arroz con coco, aliñados con productos de las azoteas nos espera. Luego limpiamos los equipos, eliminamos el salitre con agua dulce y revisamos los datos. Consultamos guías de campo, compartimos fotos con colegas y, a veces, mapeamos nuestras rutas con GPS, maravillándonos de todo lo recorrido. Entonces caemos en cuenta del porqué, el cansancio y la sensación de seguir embarcados se mantiene.  Cada jornada es similar en rutina, pero nunca en resultados. Tres o cuatro días embarcados, bajo el sol o la lluvia, conscientes de los afortunados que somos de estar ahí, compartiendo historias y paisajes que cambian cada seis horas. Así, ya son cerca de 13 años repitiendo 2 ó 3 veces al año, estas mismas salidas.    Entonces llega el momento de regresar a casa. Por lo general, hay más calma en el mar y en nosotros mismos. La satisfacción es inmensa, aunque no siempre sepamos exactamente por qué. Quizá por completar las jornadas sin contratiempos, por la buena compañía o por el simple hecho de haber estado allí.   Contentos porque los datos que recogimos son útiles y han permitido a lo largo de estos años entender cómo va nuestra costa Pacífica, cuál es nuestra responsabilidad en su cuidado y con el compromiso renovado de poner todo nuestro interés, capacidades y conocimientos en su cuidado.      Escrito por: Diana Eusse Investigadora asociada Asociación Calidris deusse@calidris.org.co

Cali, ciudad de aves y de ciencia ciudadana  

El Censo Urbano de Aves de Cali es una actividad de ciencia ciudadana que contribuye, desde hace una década, al conocimiento y monitoreo de la biodiversidad urbana y fortalece la relación de los caleños con la naturaleza. Santiago de Cali, Colombia. El Censo Urbano de Aves de Cali (CUAC) ha demostrado que la colaboración entre la comunidad, las universidades, la sociedad civil y el gobierno, puede generar importantes avances en la conservación de las aves y los ecosistemas urbanos.      El objetivo principal del Censo es identificar y cuantificar las especies de aves que habitan en la ciudad, creando un registro constante que permite observar las tendencias en las poblaciones a lo largo del tiempo. Esta información es importante para la toma de decisiones relacionadas con la conservación de la biodiversidad urbana y la promoción y el diseño de políticas que favorezcan un desarrollo más sostenible.   Iniciado hace una década, el CUAC nació de la necesidad de conocer mejor la avifauna de Santiago de Cali, al suroccidente colombiano, y entender así, cómo se relacionan las aves con el crecimiento de la ciudad, pensando en que pueden ser indicadores para medir la salud ecológica de una ciudad, pues debido a su sensibilidad a los cambios ambientales, actúan como termómetros naturales que reflejan los impactos del crecimiento urbano, la pérdida de áreas verdes, la contaminación y otros factores que alteran los ecosistemas.    Como resultado de este ejercicio, se han identificado más de 240 especies de aves dentro del área urbana de Cali (334 en total incluyendo área semiurbana).  Gracias a la constancia en la realización del censo año tras año, hemos fomentado una creciente participación ciudadana, con la incorporación en las jornadas de observación, de voluntarios, incluidos estudiantes, científicos y aficionados.     Lo anterior, ha permitido tener un mejor conocimiento de la avifauna presente en los diferentes Ecoparques y Bosques Urbanos de la ciudad.  Lo que sin duda evidencia la importancia de Cali como un sitio de valor para las aves migratorias y residentes, consolidando su reputación como Ciudad de las Aves.    El Censo Urbano de Aves de Cali ha permitido un mejor conocimiento de la avifauna presente en los diferentes Ecoparques y Bosques Urbanos de la ciudad. Del Valle del Cauca para el mundo    Cali y el Valle del Cauca se destacan por su gran diversidad de aves, lo que convierte a la región en un referente mundial. La avifauna cumple un rol crucial en el equilibrio de los ecosistemas, actuando como polinizadoras, dispersoras de semillas y controladoras de plagas, lo que es vital para la regeneración de los hábitats naturales y la agricultura local.      Además de su valor ecológico, las aves representan un recurso económico importante. El ecoturismo basado en la observación de aves atrae a visitantes nacionales e internacionales, generando ingresos y fomentando el desarrollo sostenible en la región. Las aves también son indicadores clave de la salud ambiental. Los cambios en sus poblaciones pueden alertar sobre problemas como la degradación de ecosistemas y la contaminación.     Debido a los grandes desafíos que enfrentan las aves por la transformación de los hábitats naturales, generados principalmente por la expansión urbana y las actividades agroindustriales. Su conservación requiere esfuerzos conjuntos que incluyan la creación de más áreas protegidas, la restauración de corredores ecológicos y la promoción de prácticas sostenibles.      Proteger las aves no solo es vital para los ecosistemas, sino también para el bienestar de las futuras generaciones. Involucrarse en proyectos de ciencia ciudadana y respetar los espacios naturales es esencial para garantizar que Cali siga siendo un refugio para la biodiversidad.   Foto: Asociación Calidris. Titiribí pechirojo (Pyrocephalus rubinus) El décimo Censo Urbano de la Ciudad de Cali  Este año se realizará entre el 5 y el 13 de octubre de 2024. Estaremos en 24 sitios diferentes de Cali, entre ellos los ecoparques administrados por el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, DAGMA: Cerro de La Bandera, Corazón del Pance sector el Embudo, Pisamos, Lagunas de Charco Azul y El Pondaje, Cerro de las Tres Cruces – Bataclán, Lago de las Garzas, la Reserva Natural El Danubio y el Ecoparque Río Pance. Igual que en años anteriores, realizaremos observaciones en la Ruta del Sirirí, los barrios Salomia y Bochalema, los corredores de los ríos Cali y Lili, la Hacienda Cañasgordas y los parques del Norte, del ingenio III y del acueducto de San Antonio, Bosque Escondido, La Buitrera, el Jardín Botánico y el Zoológico de Cali.   El enfoque participativo que tiene el Censo Urbano de Aves de Cali permite que la comunidad se involucre de manera directa en el conocimiento de la biodiversidad de su ciudad, fomentando una mayor conciencia ambiental. Al observar las aves en su entorno cotidiano, los ciudadanos no solo aprenden sobre la diversidad de especies que coexisten con ellos, sino que también se convierten en defensores de la protección de los espacios naturales dentro de la ciudad.     Para más información  Luis Fernando Castillo Asociación Calidris calidris@calidris.org.co 

Censo Neotropical de Aves Acuáticas- CNAA 2024 

Celebramos los humedales y el bienestar humano  Santiago de Cali, Colombia. En febrero realizamos el Censo Neotropical de Aves Acuáticas-CNAA en diferentes zonas del Valle Geográfico del río Cauca (VGRC). Las jornadas Iniciaron desde las 6:00 am, siguiendo las rutas establecidas previamente lo que nos permitió comparar los cambios que se presentan en los humedales e identificar cómo estos cambios afectan a las aves acuáticas a lo largo del tiempo. La identificación se realizó con binoculares, cámaras y guías de campo, manteniendo una distancia prudente para no perturbar las aves.     Así, entre el 3 al 18 de febrero, visitamos trece humedales distribuidos en la zona centro del VGRC, que comprende los humedales asociados al Complejo de la Laguna de Sonso, como ciénagas y madreviejas; la zona sur que recorre madreviejas y arrozales de Jamundí; la zona oriente que incluye el Centro Internacional de Agricultura Tropical-CIAT con lagunas y cultivos de arroz considerados sitios importantes para gran variedad de aves acuáticas y de bosque seco. Finalmente, también visitamos el Ecoparque Lago de las Garzas, un humedal urbano al sur de la ciudad de Cali.   En total, contamos 3160 individuos de aves acuáticas y 51 especies pertenecientes a 20 familias. Lo anterior, se logró gracias a la participación de 26 personas entre biólogos, docentes, estudiantes, fotógrafos y apasionados de las aves.  Este ejercicio de ciencia participativa permite identificar tanto abundancia, riqueza, familias, como también frecuencia y amenazas a las que se enfrentan las aves acuáticas, además de localidades con mayor registro; y, sitios y especies de interés.    El Censo Neotropical de Aves Acuáticas – CNAA, busca recopilar información sobre las poblaciones de aves acuáticas presentes en los humedales del valle geográfico del río Cauca. En febrero celebramos el mes de los humedales y nos reunimos para contar las aves acuáticas que habitan estos ecosistemas. Este año el lema para celebrar es “Los humedales y el bienestar humano”, una invitación a reconectar con ese vínculo entre el agua y la vida, en todas sus formas.      Para mayor información:Dina Luz EstupiñánBióloga / Investigadora AsociadaAsociación CalidrisCNAAcuaticasCOL@calidris.org.co  

El alcaraván, el galán y el güerere

Si recorremos, a vuelo de pájaro, el bestiario presente en la obra de Gabriel García Márquez es posible encontrar varias curiosidades ornitológicas. Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz-Guerra / Asociación Calidris Centremos la atención en una especie mencionada en varios relatos de nuestro premio Nobel de Literatura: el alcaraván, ave que, para el autor, corresponde a una limícola Hesperoburhinus bistriatus. Y es que no resulta fácil precisar qué fascinaba más a Gabo, si la palabra alcaraván o lo que esta ave representa para la cultura costeña.    En la obra “Diálogo sobre jaulas” se pone en evidencia su fascinación por la capacidad de los alcaravanes mantenidos en cautiverio para dar la hora con sus vocalizaciones incluso sin estar expuestos al sol. De hecho, una costumbre, por fortuna ya cada vez menos común en el Caribe colombiano, era tener alcaravanes como mascotas tanto en áreas rurales como urbanas. No obstante, Gabo va más allá en su cuento “La noche de los alcaravanes” en el que reviste a estas aves de misterio y oscuridad tras presenciar el ataque de un alcaraván a los ojos de una persona.     Por otro lado, la palabra alcaraván no se usa exclusivamente para Hesperoburhinus bistriatus. También se aplica para otra ave limícola, Vanellus chilensis, tanto en el Caribe como en los Llanos, mientras que en varias zonas de los Andes esta especie es conocida como pellar. Aparece entonces, el término galán, nombre común de Hesperoburhinus bistriatus utilizado en algunas localidades del Caribe. Este nombre ha sido desplazado progresivamente por la palabra alcaraván y poco se sabe de su origen, aunque podría estar asociado a las vocalizaciones de esta limícola, especialmente durante la noche.  Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz – Guerra / Asociación Calidris Foto: Hesperoburhinus bistriatus – Carlos Ruíz – Guerra / Asociación Calidris En los Llanos colombianos, en cambio, se emplean los nombres güerere y alcaraván para referirse a Hesperoburhinus bistriatus, algo evidente en canciones y relatos del folclor de la Orinoquia. El güerere también despierta fascinación en las sabanas, pues se le atribuye la capacidad de anunciar, sin estar en cautiverio, la llegada de depredadores o intrusos no deseados. Incluso, para algunas personas, con su voz el güerere anuncia embarazos u otros acontecimientos familiares.    Desde el punto de vista de las subespecies, el galán corresponde a Hesperoburhinus bistriatus pediacus cuya distribución abarca el Caribe y los valles interandinos, mientras que el güerere corresponde a Hesperoburhinus bistriatus vocifer, presente en la Orinoquia. La llamemos galán o güerere, es una limícola que merece mayor atención, pues aún desconocemos varios aspectos de su historia natural. Incluso se presume que su distribución va en aumento debido a las inadecuadas prácticas agrícolas en el Caribe y los Andes como sucede con el pellar Vanellus chilensis. Aunque poco podemos afirmar con certeza al respecto, no cabe duda de que el galán anuncia el paso del tiempo y el güerere la visita inesperada, mensajes que han quedado en cuentos y canciones para la posteridad.  ¡Por las aves, con la gente!   Para más información: Carlos Ruiz – Guerra Investigador Asociación Calidris cjruiz@calidris.org.co

En la COP16, las aves nos permiten medirle el pulso al Planeta

En la COP16 (Conferencia de las Partes) del Convenio de Diversidad Biológica de la Organización de las Naciones Unidas se lleva a cabo cada dos años, y es una de las instancias más importantes a nivel internacional para la toma de decisiones políticas para enfrentar la crisis por la pérdida de biodiversidad en el mundo. Atrapamoscas (Pyrocephalus rubinus) En esta conferencia se espera que representantes de más de 190 países discutan aspectos sobre la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y el reparto equitativo de los benéficos que esta genera. Será también el momento de evaluar los avances alcanzados en los últimos dos años, luego del acuerdo global firmado en Montreal en 2022.     De igual forma, se espera que los países presenten la actualización de sus Estrategias y Planes de Acción sobre Biodiversidad, que son el principal instrumento de implementación del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) a nivel local.    En este escenario de mediciones, evaluaciones y decisiones, mirar hacia las aves podrá ser clave: no sólo por ser un componente importante de la biodiversidad, sino que, es carismático, cercano, bien estudiado y moviliza a millones de personas en todo el mundo. Por si fuera poco, puede ser uno de los indicadores que necesitamos para inferir cómo estamos conservando sus ecosistemas.   Aunque no exista un indicador perfecto, las aves son muy conocidas y están en todo el mundo, sus tendencias de población, con frecuencia, reflejan las de otros taxones, y responden ante los cambios del entorno. Esto las convierte en buenas candidatas a indicadores sobre el estado de los ecosistemas y de la fauna flora que los habita.     De esta forma, cotejando y analizando datos sobre las aves, no solo entendemos su estado, sino que también obtenemos una información inigualable sobre la salud del mundo natural en su conjunto. En definitiva, las aves actúan como barómetros de la salud planetaria, y nos permiten «tomarle el pulso» al planeta.   La COP16, evento histórico para nuestra ciudad, será la oportunidad de recibir en casa a organizaciones socias y amigas con las que trabajamos, además de conectar con nuevos aliados en la búsqueda de la conservación de nuestra biodiversidad.    Garza patiamarilla (Egretta thula) Guaco (Nycticorax nycticorax) Desde la Asociación Calidris trabajamos con otras organizaciones de la Sociedad Civil en la construcción de una agenda colectiva que permita acercar a las personas con este espacio de decisión sobre nuestra biodiversidad.      La idea no es solo “mostrar” lo que se está haciendo en la región, sino también, las alianzas y esfuerzos que desde hace un buen tiempo se vienen tejiendo, extendiendo, además, la invitación a que se sumen, ya que la COP 16 es solo un momento importante en el tiempo, pero que pasara, en tanto que, para los locales, la lucha debe continuar y trascender.      ¡Por las aves, con la gente!    Para mayor información Luis Fernando Castillo Director Asociación Calidris calidris@calidris.org.co  

Historias y saberes: Tejiendo vidas y territorios

Por: Valentina Hinojosa, investigadora Asociación Calidris Bolívar, Valle del Cauca. En septiembre de este año, nos encontrábamos en un taller de Comunicaciones con algunos integrantes del grupo de monitoreo participativo del municipio de Bolívar. En la primera parte del taller, tuve la oportunidad de escuchar a la gente contando diversas historias sobre sus territorios. En el ambiente, reinaron sentimientos que iban desde la tristeza y la frustración hasta la alegría y la esperanza. Narraron historias sobre la pérdida de la biodiversidad y la incertidumbre generada por el orden público y fenómenos naturales que impactaron sus hogares. En contraste, contaron cómo han seguido adelante con sus familias, además de la forma en que la conservación y las aves han unido vidas. La felicidad de tener la oportunidad de seguir conociendo las aves de su territorio. Por mi parte, recordé una gran noticia que recibimos este año. Los integrantes del grupo de monitoreo del corregimiento de Primavera, formaron por iniciativa propia, un grupo llamado “Pajareadas BRUT”. Empezaron a hacer guianzas de observación de aves en el Embalse Guacas. Es satisfactorio ver cómo continúan apropiándose de su territorio y su biodiversidad, además de tener la oportunidad de verlos crecer como grupo e individualmente. Esta grata experiencia demuestra que las semillas de la motivación y el conocimiento rinden frutos y la importancia de compartir los valiosos conocimientos que albergamos. Las historias de los territorios nos recuerdan la capacidad de salir adelante y la esperanza que genera la unión de la comunidad Desde que escuché sus relatos y recordé los míos, fui consciente de la importancia de contar nuestras experiencias y seguirlas transmitiendo de generación en generación. Nuestras historias están compuestas de matices grises. Hay piezas pequeñas y rotas, grandes y coloridas, recuerdos que queremos olvidar y otros que nunca quisiéramos perder. Pero, al fin y al cabo, todas las historias forjan nuestra identidad y nuestros territorios.   Es enriquecedor saber que, en el grupo, concluimos que cada experiencia, nos deja aprendizajes imborrables y que moldean nuestras aspiraciones, nuestros sueños y propósitos de vida. Es así como fuimos conscientes del poder que tienen nuestras voces, además de que, a través de nuestros saberes y nuestras historias, tenemos la capacidad de continuar tejiendo vidas.   El Taller «Comunicaciones desde el territorio» se realiza como parte de la implementación del proyecto: «Hábitats saludables para las Reinitas en los Andes de Colombia III» financiado por El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos. Compartimos con ustedes algunas imágenes de esta experiencia.   https://www.youtube.com/watch?v=8b08niGrLa8 Para más información: Valentina HinojosaInvestigadora Asociación Calidrisvhinojosa@calidris.org.co

La Asociación Calidris aporta al Sistema de Información Biológica de Colombia (SIB) 

Santiago de Cali, Colombia. La Asociación Calidris publicó un conjunto de datos de aves, mamíferos y herpetos en el SIB Colombia, registrados en nueve predios, en los municipios de El Dovio y Zarzal del Valle del Cauca.  En total, se reportaron 766 registros de cuatro grupos taxonómicos: 156 especies de aves, 17 especies de mamíferos, 15 especies de reptiles y 13 especies de anfibios.     Las especies fueron registradas durante la implementación del proyecto “Restaurando hábitats para Reinitas en los Andes Occidentales en Colombia II”, con el financiamiento de Neotropical Migratory Bird Conservation Act Program y BirdLife International.     El Sistema de información Biológica de Colombia (SIB) funciona como una red de instituciones y organizaciones que publican y consultan bases de datos de la biodiversidad del país. A esta información se puede acceder libre y gratuitamente.    Los datos fueron tomados entre agosto y octubre de 2023, en nueve predios candidatos a declararse como Reservas Naturales de la Sociedad Civil (RNSC) ubicados en el norte del Valle del Cauca, específicamente en el municipio de El Dovio (veredas La Hondura, El Diamante y La Virginia) y Zarzal (vereda Guazimal).   “Publicar en esta plataforma permite ampliar los conocimientos sobre la biodiversidad y brindar una línea base para tomar decisiones que contribuyan a su conservación. Para recopilar la información, se contó con el apoyo de biólogos expertos en cada uno de los tres grupos taxonómicos”, explicó Valentina Hinojosa, bióloga de la Asociación Calidris.    “Esta información aporta a la valoración de la biodiversidad, los objetivos de conservación y las acciones de manejo de las áreas productivas. Adicionalmente, puede usarse como una base para que las autoridades ambientales y grupos de investigación desarrollen proyectos de investigación, monitoreo y conservación”, afirmó la profesional.   Para la publicación del conjunto de datos, se usó el estándar Darwin Core, que es un formato usado a nivel mundial para estructurar datos sobre biodiversidad. Esta herramienta permite organizar la información con un lenguaje común para facilitar su acceso y uso.     Además, se incluyeron metadatos asociados a los registros que permiten contextualizar la información. Entre estos se encuentran: La taxonomía de las especies, la cobertura geográfica, la metodología de los muestreos, entre otros.    Para consultar la publicación visite:  https://ipt.biodiversidad.co/sib/resource?r=calidris_fauna_rnsc    https://www.gbif.org/dataset/1c7e5e56-057f-43c2-a980-c9b500f812f5       Para mayor información  Valentina Hinojosa  Bióloga   Asociación Calidris  vhinojosa@calidris.org.co       

Los misterios del ciclo de vida del Águila real de montaña

El águila real de montaña (Spizaetus isidori), o águila andina, es una majestuosa rapaz que habita los bosques andinos, desde Colombia hasta Argentina. Actualmente está clasificada como En Peligro por la UICN, debido a la pérdida de hábitat, la cacería, entre otras amenazas de origen humano. Foto: Gilder Gonzáles / Fundación Águila de los Andes Esta especie ha evolucionado en el bosque andino, un ecosistema con poca estacionalidad, temperaturas diarias variables y una oferta relativamente constante de recursos. En este entorno compite por territorio y presas con otros grandes rapaces, como el águila solitaria (Buteogallus solitarius) y el águila príncipe (Morphnarchus princeps), además de otros individuos de su misma especie.   Gracias al trabajo que comunidades locales y autoridades ambientales han adelantado en Risaralda y Valle del Cauca, hemos aprendido un poco más sobre su ciclo de vida. Aqui te compartirmos algunos datos importantes sobre su ciclo de vida:   Se sabe que el cortejo puede ocurrir a finales de año, entre octubre y diciembre, con vocalizaciones y movimientos aéreos de las parejas. Sin embargo, también se han observado estas conductas a mitad de año, lo que sugiere posibles variaciones en la actividad reproductiva según la región.   Una vez llevada a cabo la cópula, ambos individuos participan en la construcción del nido, que es una plataforma de palitos ubicada a menudo en árboles emergentes del bosque o en zonas encañonadas con fuertes pendientes. Según observaciones realizadas en la zona por instituciones como WCS Colombia, La Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER) y la Federación Comunitaria para el Ordenamiento y Manejo de las Áreas Protegidas de Risaralda (FECOMAR), estos nidos pueden ser reutilizados cada temporada, razón por la cual conservar sus territorios reproductivos es fundamental.   La hembra pone un solo huevo cada uno o dos años, el cual incuba durante unos dos meses, mientras el macho colabora trayendo alimento. El polluelo deja el nido a los tres meses, pero sigue siendo alimentado por sus padres durante siete meses más. Los jóvenes se dispersan después de este período y, entre los 3 y 4 años, establecen su propio territorio.   Fotos: Gilder Gonzáles / WCS Colombia / Fundación Águila de los Andes / Asociación Calidris En cuanto a su longevidad, según datos de la Fundacion Aguilas de Los Andes, se han registrado ejemplares de hasta 43 años en cautiverio, aunque en estado silvestre se estima que viven menos. De hecho, La mayor tasa de mortalidad ocurre en los juveniles: según estimaciones, de 6 jóvenes sólo 2 sobrevivieron en paisajes fragmentados.   Las principales amenazas para el águila andina incluyen la pérdida y degradación de su hábitat boscoso, la electrocución en redes eléctricas, y las retaliaciones humanas, como la cacería motivada por ataques a gallinas, esta última amenaza se presenta más en individuos jóvenes que en adultos. Incluso, de acuerdo a conversaciones con las organizaciones aliadas, los ataques a gallinas parecen ser más frecuentes hacia el norte del corredor Paraguas-Munchique y los bosques montanos del sur de Antioquia, que coinciden con mayores registros de la especie, sin que esto indique necesariamente, que los ataques no ocurran fuera de esta área.   Otras presiones directas e indirectas observadas en campo incluyen la presencia de ganado en los bosques, presencia de monocultivos como el aguacate, y derrumbes naturales que podrían afectar la calidad de los territorios de reproducción y alimentación. Foto: Gilder Gonzáles / WCS Colombia / Fundación Águila de los Andes / Asociación Calidris Esta información refleja cuánto nos falta por conocer sobre su historia de vida y supervivencia en estado natural. Buena parte de esta información aún no está documentada, pero podría estar presente en la experiencia de comunidades locales que han convivido con la especie por generaciones.   Por eso, el monitoreo participativo como el que desarrollamos en el proyecto “Conservando el Águila andina en Colombia”, con apoyo de nuestros aliados FECOMAR, Parques Nacionales Naturales de Colombia, WCS Colombia, Fundación Águilas de los Andes, entre otros, ha sido fundamental para integrar el conocimiento científico con el saber comunitario y avanzar en estrategias efectivas para su conservación.   Algunas acciones son urgentemente necesarias para asegurar la conservación de esta especie en Los Andes, entre ellas podemos mencionar, el fortalecimiento de los corredores ecológicos donde se desplaza, la conservación de su hábitat y el aumento de la valoración de esta especie única, a través del monitoreo y la educación ambiental.    ¡Por las aves, con la gente!    Seguimos trabajando en alianza local con: Fundación Impulso Verde, Fundación Trópico, Fondo Patrimonio Natural, Parques Nacionales Naturales de Colombia, Hotspot Andes Tropicales – CEPF , Fundación Águilas de Los Andes, WCS-Colombia, FECOMAR, CARDER, Colectivo Pato posible, Fundación Farallones.    El proyecto “Conservando el águila andina en Colombia”, cuenta con el apoyo financiero del Fondo de Alianza para Ecosistemas Críticos (CEPF por sus siglas en inglés) y del Fondo Patrimonio Natural para integrar el trabajo con socios #CEPF a nivel del Corredor y a nivel regional, con el aporte de organizaciones de #Perú, #Bolivia y #Ecuador, así como de grupos locales a lo largo del territorio. Para más información: Luis Fernando OrtegaSocio InvestigadorAsociación Calidrislfortega@calidris.org.co

Monitoreo comunitario de aves acuáticas y turismo regenerativo en las playas de El Bajito Sanador y Bocagrande en Tumaco – Nariño 

La Asociación Calidris y el programa Destino Naturaleza de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés) llevaremos a cabo en el proyecto “Aves acuáticas y perturbaciones humanas en las playas de El Bajito Sanador y Bocagrande en Tumaco – Nariño: Una propuesta de turismo regenerativo y monitoreo participativo comunitario”. Santiago de Cali, Colombia. Esta iniciativa tiene como objetivo diseñar e implementar participativamente un programa piloto de monitoreo de aves acuáticas residentes y migratorias en sitios con potencial para ofertar el turismo regenerativo en Tumaco Nariño.  Para ello, conformaremos una comunidad de ciencia participativa integrada por actores locales o personas de las comunidades locales, interesadas en procesos de conservación, turismo y cultura. Una vez que se haya establecido, se diseñará un programa de monitoreo de aves acuáticas y perturbaciones en hábitats de importancia para estas especies.    Foto: Asociación Calidris. Playa de Bocagrande, Tumaco – Nariño Con esta iniciativa se espera, además, aumentar el conocimiento sobre uno de los atractivos turísticos más relevantes de nuestro país: las aves, generando así, un mayor sentido de apropiación local, lo que aportará a la identificación de las posibles perturbaciones asociadas a esa actividad en las playas de El Bajito y Bocagrande.      “La Perla del Pacífico”, como también es conocida la ciudad de Tumaco, es el segundo puerto colombiano por importancia después de Buenaventura, y el más cercano a la frontera con Ecuador. Se caracteriza por su gran diversidad sociocultural y riqueza biológica. Sus playas son su principal atractivo y, por tanto, ahí se concentra gran parte de la oferta hotelera del departamento.  A su vez, cuenta con servicios turísticos tales como recorridos por los esteros y bosques costeros, observación de aves y ballenas, entre otros.    Foto: Asociación Calidris / Dina Luz Estúpiñan. (Tringa semipalmata) Estos ecosistemas son ideales para aves migratorias, por lo cual, son reconocidos como un área importante para las aves playeras. Existen registros históricos de más de 3 mil aves playeras en sus hábitats costeros, por lo que el Plan de Conservación para Aves Playeras en Colombia le ha otorgado la categoría de importancia local. Además, datos recientes del Censo Neotropical de Aves Acuáticas, sugieren que el área podría ser de importancia para el chorlito piquigrueso (Anarhynchus wilsonia), el zarapito común (Numenius phaeopus) y piloto (Tringa semipalmata).     “Conocer la avifauna presente en el área del proyecto y monitorearla en el tiempo, mediante una estrategia de monitoreo participativo cocreada con múltiples actores, permitirá consolidar información clave para determinar cómo hacer un uso sostenible de ella y medir su impacto sobre los diferentes servicios ecosistémicos”, explicó Dina Luz Estupiñán, de la Asociación Calidris.    Para más información: Dina Luz EstúpiñanInvestigadoraAsociación Calidrisdina.estupinan@calidris.org.co

Nuestra cita anual con las aves migratorias en el oriente colombiano

Al llegar mayo, debemos dar un hasta luego a varias especies de aves migratorias neotropicales que visitan los Llanos y la Amazonia colombiana El clima en la época seca de 2024 en los Llanos, fue particularmente atípico pues se presentaron varias lluvias fuertes que coincidieron con nuestras visitas al sitio RHRAP Sabanas de Paz de Ariporo y Trinidad, en el departamento de Casanare (Colombia).   Un ave limícola migratoria, el playero canelo (Calidris subruficollis) no faltó a la cita anual de recorrer el sitio RHRAP (Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras), en su viaje de regreso a Norteamérica, entre marzo y abril, después de haber permanecido varias semanas al sur de Suramérica. Foto: Asociación Calidris En nuestras jornadas de campo de este año, estuvimos acompañados por varios llaneros que participan en el Programa de Seguimiento de las Aves Limícolas de las Sabanas Inundables del Casanare. Ellos, no solo comparten sus registros del playero canelo en sus propiedades, sino que varios de ellos nos acompañan el trabajo de campo que involucra, tanto conteos de individuos, como la descripción de los hábitats usados por la especie.   En la Asociación Calidris estamos muy agradecidos de contar con el apoyo y la participación de los habitantes del sitio RHRAP y de las AICA ubicadas en el Casanare. Nuestra intención de conocer más sobre las aves limícolas que visitan el oriente del país, incluye el departamento de Guaviare, donde desde 2023 hemos avanzado en detectar la presencia y uso de aves limícolas migratorias y residentes en humedales, sabanas y orillas de los ríos. Foto: Wilmer Ramírez Foto: Wilmer Ramírez Como resultados preliminares hemos encontrado nueva evidencia de reproducción de varias especies de aves limícolas en Guaviare, tales como el chorlito collarejo (Charadrius collaris) y el alcaravancito (Vanellus cayanus), así como también, algunos registros de especies limícolas que habitualmente no están en el interior del país, y que daremos a conocer a través de un manuscrito científico y en un próximo evento académico. En cuanto a los Llanos, los datos del uso del hábitat del playero canelo y otras limícolas también resultan muy interesantes, pero resta mucho por analizar.   Nuestro esfuerzo por estudiar las aves limícolas en el oriente del país ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación Bobolink, el Servicio Forestal de los Estados Unidos (USFS), el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (USFWS), Manomet, así como investigadores, voluntarios, propietarios de predios ganaderos, entre otros.   Foto: Asociación Calidris Una mención especial para Wilmer Ramírez, Víctor Salazar, Francisco Sandoval, Polo Arenas, Genri Parada, Luis Eduardo Arenas, Yaniré Arizmendi y Libia Arizmendi por su colaboración e interés en el playero canelo y otras aves limícolas.   Para mayor información:   Yanira Cifuentes Coordinadora Nacional Censo Neotropical de Aves Acuáticas (CNAA) Programa AiCA – Colombia Asociación Calidris ycifuentes@calidris.org.co Carlos Ruíz Guerra Coordinador de Proyectos de las Sabanas de Colombia Asociación Calidris cruiz@calidris.org.co

Nuestro Valle, su refugio: Conservar el hábitat para las aves migratorias

Desde la Asociación Calidris apoyamos a nuestros socios locales en sus iniciativas, por esta razón, compartimos con ustedes este corto realizado por Mario Virgen, de Bolívar(Valle), con quien venimos trabajando en diferentes procesos para la conservación de la reinita canadiense en la cordillera Occidental. Bolívar, Valle del Cauca. “Nuestro Valle, su refugio” es un cortometraje animado en 2 dimensiones que busca visibilizar la pérdida de los hábitats del Valle del Cauca, y su importancia para las aves migratorias, es una iniciativa que surgió gracias a las experiencias en el grupo de monitoreo comunitario de aves del corregimiento de Primavera en el municipio de Bolívar, Valle del Cauca, para mi trabajo de grado y poder titularme como profesional, surge la intención de contar una conmovedora historia que se complementa con su ave protagonista, en este caso la Reinita de Canadá (Cardellina canadensis) una pequeña ave que habita en la vegetación baja, cuya migración sobresale debido a su poca permanencia en las zonas reproductivas siendo unas de las primeras en migrar al sur y de las últimas en regresar al norte. Así mismo, la preocupante disminución de individuos de esta especie en la última década, resultado de las actividades humanas, la convierte en una gran protagonista. https://www.youtube.com/watch?v=X4nw8f9DFxg Acerca del cortometraje, este fue creado con el estilo de animación de los años 90 y 2000, cuyas técnicas destacan por tener bases en las técnicas manuales donde las pinceladas y texturas predominan en una imagen con detalles únicos. La historia inicia en un bosque de Canadá, donde nace un pichón de Reinita Canadiense (Cardellina canadensis), después de un par de meses emprende vuelo a su primera migración al sur, en su camino observa algunas amenazas y al llegar se enfrenta a la pérdida del hábitat, el cual visitaban sus antepasados.  Es una reflexión para conservar y restaurar los hábitats.   Para lograr un impacto conté con la corporación socio ecológica para el futuro de Bolívar, Valle – ECOFUTURO un importante aliado local, quien apoyó la iniciativa desde el inicio con equipos e información del territorio. Así mismo, la Asociación Calidris y sus profesionales, con el trabajo en los grupos de monitoreo comunitario de aves, han llevado la formación y la práctica un paso más adelante, donde la comunidad toma iniciativas, para contribuir en la conservación. Aunque el cortometraje está inspirado en este municipio, la situación está presente en el departamento, lo cual hace importante visibilizar a otras comunidades estos problemas y que fomenten iniciativas para proteger y conservar el medio ambiente.   Para más información: Carlos Mario Virgen Valencia mariovirgenva@gmail.com 10° semestre Diseño Visual Digital INTEP – Roldanillo, Valle

Pequeñas Grandes Viajeras: Un cierre lleno de aventuras y aprendizajes en Bitaco

Con las maletas llenas de ilusión y las energías recargadas, emprendimos un nuevo viaje hasta el corregimiento de Bitaco, en el municipio de La Cumbre, Valle del Cauca, para socializar con la comunidad educativa los resultados de la caja de herramientas. El cierre del proyecto “Pequeñas Grandes Viajeras”, liderado por la Asociación Calidris y realizado en el mes de agosto, fue un encuentro que nos permitió compartir y soñar junto a los/las estudiantes y docentes de la Institución Educativa La Libertad y sus sedes de primaria.   Desde muy temprano, junto al equipo técnico de Calidris, partimos rumbo a la escuela, con el mismo propósito: brindar a los niños, niñas y docentes una experiencia que los conectara de manera significativa con las aves migratorias y la conservación de sus hábitats.   Creatividad y juego para los más grandes La primera parada fue en bachillerato, donde preparamos una gincana para poner a prueba algunas de las herramientas incluidas en nuestra caja didáctica. A través de esta actividad, los estudiantes exploraron contenidos de manera divertida y participativa; completaron rompecabezas, aprendieron términos científicos por medio de un glosario, reconocieron amenazas en el entorno y firmaron su compromiso individual con el medio ambiente.   ¡El momento más emotivo llegó al final! Justo cuando entregamos los pasaportes, notamos en sus rostros la curiosidad y emoción por convertirse en verdaderos exploradores. Foto: Diana Ramírez / Asociación Calidris Foto: Sebastián Quintero / Asociación Calidris Aventuras en primaria El recorrido nos condujo a la sede Laureano Gómez para continuar con otra dinámica. Allí compartimos algunos de los cuentos que los estudiantes de grado segundo, tercero y cuarto construyeron meses atrás, los cuales se recopilaron en la publicación “Cuentos desde el nido”, que pueden leer haciendo click aquí.   Luego, escondimos los pasaportes en diferentes espacios de la escuela e invitamos a los niños y niñas a encontrarlos. Su alegría nos contagió a todos, pues corrían por los pasillos y celebraban cada pasaporte encontrado. Fue un momento lleno de risas, descubrimientos y, sobre todo, de orgullo por ver cómo sus propias creaciones se convertían en parte de esta experiencia colectiva.   Los docentes, pieza clave en este proceso No podíamos cerrar este proceso sin reconocer la importancia de los y las docentes, ya que son mediadores para el uso de la Caja de Herramientas, desde las aulas. Para ello, realizamos una jornada de socialización, en la cual detallamos cada elemento de la caja, explicando cómo pueden integrarla en sus clases y adaptarla para lograr el cumplimiento de sus objetivos.   ¡La respuesta fue muy positiva! Los y las docentes compartieron ideas y nos expresaron su alegría por contar con un recurso pedagógico tan valioso que apoya, tanto su trabajo como la formación de sus estudiantes. Sabemos que el personal docente acompaña, lidera y enriquece la experiencia de los y las estudiantes.   Agradecemos especialmente a la docente Olga Adriana Oviedo por apoyarnos en este proceso y fortalecer con tanto cariño el vínculo entre la Institución Educativa La Libertad y la Asociación Calidris.   Sabemos que este cierre no es el final, sino el inicio del verdadero uso que tendrá la caja en manos de quienes guían a las futuras generaciones. Foto: Gabriel Jaramillo / Asociación Calidris Foto: Diana Ramírez / Asociación Calidris Mirando hacia el futuro Este encuentro no solo nos permitió despedirnos, también nos abrió la puerta a nuevos sueños. Esperamos que en una próxima fase podamos llegar a más sedes de la Institución Educativa La Libertad y seguir ampliando el alcance de Pequeñas Grandes Viajeras.   Cada pasaporte entregado, cada cuento leído y cada sonrisa compartida nos recuerda que educar para la conservación es sembrar semillas de cambio. Aunque esta etapa termina, estamos seguras de que los viajes de estos pequeños grandes viajeros apenas comienzan.   ¡Por las aves, con la gente! Para más información:   Valentina Hinojosa Investigadora asociada Asociación Calidris vhinojosa@calidris.org.co   Sofía Rojas Tesista diseño gráfico Instituto Departamental de Bellas Artes casamirlab@gmail.com

Un canto dulce: las aves en la caña de azúcar

En alianza con Cenicaña y la Asociación Calidris, Audubon Américas publica este manual con recomendaciones para conservar las aves y la biodiversidad en el agroecosistema de la caña de azúcar, y así promover un balance entre la producción y la conservación de la naturaleza. El  manual Un canto dulce: las aves en la caña de azúcar celebra la increíble riqueza natural del valle del río Cauca, en Colombia. El documento es fruto de la colaboración entre National Audubon Society, la Asociación Calidris y el Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia-Cenicaña, organizaciones que desde el 2021 documentaron prácticas y recomendaciones para conservar la fauna benéfica para el cultivo, con énfasis en el aporte de las aves a los servicios ecosistémicos.   Así, este manual está diseñado para los productores de caña de azúcar que deseen implementar prácticas que ayuden a proteger a las aves y a la biodiversidad, mostrando con evidencia que la producción puede ir de la mano con la conservación y que podemos trabajar conjuntamente para diseñar una región más sostenible y en equilibrio.   Conservar, la respuesta   El valle del río Cauca es un paraíso para las aves. Inmerso entre dos cordilleras bañadas por una gran red hídrica, allí se encuentra una maravillosa diversidad de hábitats, desde los bosques secos de la zona plana, hasta los bosques premontanos del piedemonte. Rodeadas de agua, con humedales y zonas de inundación del río Cauca, las aves han prosperado en este valle. Y si a esto le sumamos la diversidad cultural con la música salsa y las chirimías, las delicias del champús, el sancocho y la gente de diversos grupos étnicos, este es un valle lleno de matices. Este manual contiene recomendaciones para conservar las aves y la biodiversidad en el agroecosistema de la caña de azúcar Descargar Manual Sin embargo, a pesar de esta rica diversidad, en las últimas cinco décadas la región ha sufrido grandes transformaciones debido al desarrollo de infraestructura, la agroindustria y la expansión urbana, que, aun siendo motor de crecimiento, también han contribuido a disminuir la riqueza natural del territorio.   Sabemos que el futuro de este valle está en nuestras manos, ya que continuar conservando esta diversidad es tarea de todos.  ¿Pero cómo hacerlo? A esa pregunta responde este manual,  una gran herramienta que nos ayuda con la tarea al proponer estrategias y recomendaciones detalladas para conservar la biodiversidad en este paisaje transformado. El agropaisaje de la caña de azúcar aún ofrece oportunidades para la conservación de las aves y la biodiversidad, pues las áreas naturales que aún se conservan albergan gran cantidad de especies, por lo cual  es necesario concentrarse en mantener y mejorar las condiciones existentes.   La buena noticia es que la naturaleza es resiliente y todo lo que hagamos por ella va a tener un efecto positivo. Y aquí, el sector agroindustrial de la caña de azúcar juega un papel vital en el futuro de nuestra región.   Con una gestión adecuada podemos mantener la biodiversidad y los servicios que nos ofrece, creando así un balance entre la producción de alimentos y la conservación de la naturaleza, para asegurar que la región siga siendo un dulce paraíso para las aves.   Para mayor información: Giovanni Cárdenas Investigador  Asociación Calidris gcardenas@calidris.org.co

Volando, volando, hacia las reinitas me voy acercando 

Las reinitas (familia Parulidae) permanecen más tiempo en nuestro país que en sus zonas de reproducción; sus poblaciones han disminuído, principalmente, por la pérdida de los bosques, y por tanto, es importante implementar acciones para conservar el hábitat de estas especies en la cordillera Occidental. Los bosques de la cordillera Occidental son hábitats importantes para la conservación de las poblaciones de las reinitas Santiago de Cali, Colombia. Con el fin de continuar aportando a la conservación de las reinitas, desde la Asociación Calidris seguiremos estudiando el estado poblacional de estas especies migratorias en las zonas de la Cordillera Occidental donde hemos implementado acciones como herramientas de manejo del paisaje y buenas prácticas para la recuperación de los bosques de este territorio.    La disminución de las poblaciones de las reinitas se debe a las transformaciones del paisaje productivo en los Andes colombianos durante los últimos 80 años, lo que ha generado pérdida de cobertura del bosque o su fragmentación. Sin embargo, no todo es negativo, y, desde las alianzas que hemos construido con los socios locales, seguimos aportando a diferentes acciones para la conservación de estas especies migratorias.       Reinita Cerúlea (Setophaga cerulea) Nuestros esfuerzos seguirán dando frutos    Con el apoyo financiero del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, desde julio de este año hasta junio de 2025, estaremos implementando el proyecto “Hábitats saludables para las Reinitas en los Andes de Colombia III”. Con esta iniciativa buscamos restaurar las condiciones del hábitat de la Reinita de Canadá (Cardellina canadensis) y la Reinita Cerúlea (Setophaga cerulea), en Bolívar, El Dovio, Jamundí, Yumbo y La Cumbre, municipios de la cordillera Occidental, en el departamento del Valle del Cauca.     En estas áreas trabajaremos de la mano con la Corporación Ecofuturo (Bolívar), la Reserva Natural Bonanza (Jamundí), la Fundación DapaViva (Yumbo), la Institución Educativa La Libertad y sus sedes (La Cumbre) y ACERG – Asociación de Centros Educativos del Cañón del Río Garrapatas (El Dovio). Con estos socios locales, apoyaremos, además, procesos para la declaración de áreas protegidas, aportaremos a la investigación de estas especies y al fortalecimiento de diferentes grupos locales.        De esta forma, seguimos consolidando nuestra red de amigos para la conservación de los ecosistemas de la cordillera Occidental, para que las reinitas encuentren sitios seguros para alimentarse.    ¡Por las aves, con la gente!    Para mayor información:  Diana Ramírez Investigadora Asociación Calidris dramirez@calidris.org.co 

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