Enero 31 de 2011 / 11:27 am Por: Carlos José Ruiz Eran los ochenta y el paseo anhelado llegaba en vacaciones de julio. La familia se preparaba con emoción y aquellos buses que viajaban con puertas abiertas eran ocupados con prontitud. No había terminales de transportes ni teléfonos públicos en esos años. Los buses partían desde el Paseo Bolívar en medio de caos y olores. Yo arrebataba a...