Foto: Manuela Quijano Los biólogos la llamamos Egretta rufescens, pero a mí me encantan sus dos nombres comunes, garza rojiza o garza borracha. Y no puedo negar que es la garza de mis amores, aunque me cueste explicar la razón de ello pues no cuenta con la espectacular belleza de una garza colorada (Agamia agami) o la singular rareza de una garza zig-zag (Zebrilus undulatus). Probablemente, la garza rojiza...