¡Hola! Soy el Azulejo Golondrina (Tersina viridis), y si me ves posado en lo alto de una copa expuesta, te aseguro que me vas a recordar.
Mi nombre en latín, viridis, significa «verde», pero eso describe principalmente a las hermosas hembras de nuestra especie; los machos presumimos un plumaje azul turquesa deslumbrante, con una pronunciada máscara negra en el rostro y elegantes barras en los flancos.
¿Por qué me llaman «Golondrina»? Aunque soy una tángara de cola corta y pico ancho, soy un auténtico acróbata del aire. Me encanta posarme erguido en las ramas más altas, y, de repente, lanzarme en vuelos rápidos para atrapar insectos como hormigas voladoras y termitas en pleno aire. ¡Pero también amo las frutas! Me como los frutos enteros y luego disperso o regurgito sus semillas, ayudando a regenerar los bosques.
A diferencia de otras tángaras que andan en bandadas mixtas, me gusta moverme en grupos de mí misma especie (bandada monoespecífica). Y cuando termina la época de anidación, nos reunimos en grandes bandadas de hasta 100 individuos para viajar.
Somos aves nómadas y migratorias de corta distancia; nos movemos entre montañas y valles siguiendo la comida y las estaciones, apareciendo en lugares como los Farallones de Cali o la Sierra Nevada de Santa Marta.
A la hora de hacer familia, nos salimos de lo común. No construimos nidos tradicionales en las ramas: la hembra teje una delicada copita de fibras finas dentro de cavidades. Buscamos agujeros en árboles, barrancos secos, grietas de piedras o hasta en paredes antiguas, donde ponemos 3 huevitos blancos.
Aunque a veces mi población sube y baja según la época del año, mi estado de conservación es de Preocupación Menor (LC). Me adapto bien a los bosques secundarios y cafetales, siempre y cuando tengamos frutas disponibles y huequitos seguros para anidar.
Sigue nuestro vuelo en Cali Ciudad de las Aves y descubre la increíble diversidad de formas y colores que habitan a nuestro alrededor. ¡Conocer es el primer paso para conservar!
¡Por las aves, con la gente!
Para más información:
Luis Carlos Mora
Biólogo
Asociación Calidris