Resulta interesante que en la mayoría de las ciudades de Colombia, la voz del pellar se destaque en el sinfín de sonidos urbanos y desde las sabanas hasta las playas o desde los campos agrícolas hasta escenarios deportivos, esta ave playera sea una de las más conocidas por la gente en nuestro país.
Precisamente, de la valentía del pellar han sido testigos los agricultores, quienes cuentan cómo esta ave se mantiene inmóvil sobre su nido ubicado en el suelo de campos agrícolas a pesar de la aproximación de enormes maquinarias en movimiento como las cosechadoras. Tal comportamiento ha ablandado corazones de personas que terminan respetando el territorio de anidación de los pellares, recuerdo incluso cómo en alguna ciudad los estudiantes de un colegio suspendieron sus prácticas deportivas para no molestar a los pellares que anidaban en una cancha de futbol.