Durante junio y julio de 2026 se ha incrementado el número de registros de aves consideradas errantes o raras en la costa del Pacífico colombiano.
La mayoría de estos registros corresponde a especies asociadas al ambiente marino, como pardelas y gaviotines, observadas con mayor frecuencia en las costas de Ecuador, Perú y Chile. También se han registrado espátulas (Platalea ajaja), y es posible que existan hallazgos de otras especies poco frecuentes en la región, como ibis y otras aves acuáticas.
Estos registros inusuales podrían estar relacionados, entre otros factores, con el fenómeno de El Niño (ENSO, por su sigla en inglés), el cual puede modificar la temperatura del océano y la disponibilidad de alimento para las aves acuáticas, así como alterar sus movimientos y distribución. Además, este fenómeno puede afectar el éxito reproductivo y la supervivencia de algunas colonias de aves marinas.
Aunque la presencia de estas especies en nuestras costas e islas representa una oportunidad para ampliar el conocimiento sobre su biología y sobre los efectos de El Niño, es importante recordar que un comportamiento inadecuado de nuestra parte puede disminuir las posibilidades de supervivencia de individuos agotados o lesionados e, incluso, representar un riesgo para nuestra salud.
Antes de intervenir, observe al ave al menos por cinco minutos
- No todas las aves que permanecen en un ambiente costero necesitan ayuda. Algunas simplemente están descansando, recuperando energía o esperando mejores condiciones para continuar su desplazamiento o reanudar la búsqueda de alimento.
- Si el ave permanece alerta, mantiene una postura normal y no presenta lesiones evidentes, lo más recomendable es mantener la distancia y evitar cualquier manipulación. Solo si presenta heridas visibles, no puede mantenerse en pie, no responde a la presencia de las personas o se encuentra en un sitio donde corre un riesgo inminente, será necesario contactar a la autoridad ambiental. Por consiguiente, en estos casos, la acción más recomendada es que comparta su registro en eBird o Inaturalist.
Si encuentra un ave viva pero muy débil:
- Mantenga la distancia. Evite acercarse demasiado o manipular el ave, ya que esto incrementa su estrés.
- Documente el hallazgo. Tome fotografías o videos, registre la fecha y la ubicación exacta, y comparta la observación en plataformas como eBird o iNaturalist. Mientras lo hace, evite que otras personas se aglomeren alrededor del individuo encontrado.
- No la alimente ni le suministre agua. Un manejo inadecuado puede empeorar su condición. Comuníquese con la autoridad ambiental de su municipio o departamento para recibir orientación.
- Mantenga alejados a perros y gatos. Si es posible, evite que animales domésticos se acerquen al ave.
- En caso de un riesgo inminente, como el ataque por personas o animales, traslade el individuo cuidadosamente a una caja de cartón con orificios para ventilación y colóquela en un lugar tranquilo, sombreado y silencioso, mientras llega la autoridad competente.
- No intente liberarla por su cuenta. Si el ave llegó por sus propios medios al sitio, es posible que esté descansando o recuperándose. Trasladarla o intentar que vuele puede aumentar su estrés o agravar su condición.
- Si tuvo contacto con el ave, lave muy bien sus manos con agua y jabón y evite tocarse los ojos, la nariz o la boca.
Si encuentra un ave muerta:
- No la manipule directamente.
- Tome fotografías y registre la ubicación del hallazgo.
- Informe el caso a la autoridad ambiental correspondiente, indicando el número de aves observadas y, si es posible, la especie.
- Si tuvo contacto con el ave, lave inmediatamente sus manos con agua y jabón.
Su reporte puede aportar información valiosa para el monitoreo de estos eventos y contribuir a la conservación de las aves de la región.
¡Por las aves, con la gente!
Para más información:
Carlos Ruiz-Guerra
Investigador Asociado
Asociación Calidris