por tierra y aire las extensas sabanas inundables del Orinoco colombiano en busca de aquellos sitios que albergan grandes concentraciones de aves que usan diversos paisajes llaneros rebosantes de belleza y magia. Nuestro equipo ha sido apoyado por la Fundación Cunaguaro y otros actores locales que se adentraron en los rincones de un buen número de localidades de los departamentos del Casanare y Meta en busca de especies migratorias como el correlimos escamado (Tryngites subruficollis), el correlimos sabanero (Bartramia longicauda), el andarríos patiamarillo (Tringa flavipes) y el andarríos solitario (Tringa solitaria), cuyas poblaciones se encuentran diezmadas cada vez más en el hemisferio occidental. Así mismo, nos enfocamos en aspectos como la estimación de poblaciones y uso de hábitat de aves tan representativas de la región del Orinoco como la polla llanera (Porphyrio flavirostris), la garza silbadora (Syrigma sibilatrix), la cigüeña llanera (Ciconia maguari) y el garzón soldado (Jabiru mycteria).