con un pequeño copete largo y agudo que la distingue a lo lejos. Es principalmente gris pardusco en la espalda, con hombros verdosos broncíneo. El vientre es blanco, con frente, gula y pecho negros. Los ojos y las patas son de color rojo. Tiene debajo de sus alas unas pequeñas prolongaciones óseas llamadas espolones, que usa para defenderse. Se observa en los pastizales y campos abiertos. Por lo general andan en bandadas y son muy cuidadosos de sus pichones. Hacen sus nidos en el campo abierto, razón por la cual son muy sensibles ante cualquier ruido o movimiento extraño. Al alarmarse emiten su grito característico, estridente y repetido que también se puede escuchar en la ciudad al atardecer cuando regresan a sus dormideros.