Un canto a la conservación de la sabana

A través de unos versos que se asemejan a un contrapunteo llanero, Eduar Parada, plasma su amor y preocupación por las aves de la sabana inundable del Casanare: el Paujil colicastaño (Mitu tomentosum) y el pato carretero o ganso del Orinoco (Oressochen jubatus) son los principales personajes de esta historia personificados cada uno por Lucero y Neifi, las hijas de Eduar y Karina.

La creatividad de Eduar y la dulzura de sus hijas se evidencia a través de una conversación entre una hembra de paujil colicastaño y una hembra de pato carretero: la Carretera se muestra inquieta por la disminución de sus poblaciones y le canta a su amiga lo que ha conversado con otras aves de la región que han tenido que irse por cacería, disminución de alimento debido a la pesca indiscriminada y pérdida de Sabana debido al aumento de cultivos ajenos a la zona.. La paujila, por su parte, invita a su amiga a que no pierda la esperanza pues ambas especies están bajo el cuidado de un grupo de familias que habitan un Área Importante para la Conservación de las Aves y la biodiversidad (AICA) llamada Reservas de la Vereda Altagracia, ubicada en el municipio de Trinidad, Casanare.

Desde la Reserva Natural de la Sociedad Civil San Andrés, la familia Parada Chamarrabí nos quieren recordar lo importante de tener un manejo adecuado de nuestra mayor riqueza: la biodiversidad de la sabana inundable.

Autor: Eduar Parada

Interpretes: Neifi Parada y Lucero Parada

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