Cultivando con buenas prácticas agrícolas, conservamos aves.

El Área Importante para la Conservación de las Aves (AICA/IBA por sus siglas en inglés) Bosque San Antonio/KM 18 es uno de los lugares con mayor biodiversidad en los Andes Occidentales de Colombia, pero a su vez es un lugar que enfrenta diferentes presiones antropogénicas. Esto reduce las posibilidades de conservar las poblaciones de aves, tanto residentes como migratorias. La reinita de Canadá (Cardellina canadensis) es una de las especies de aves migratorias que se encuentra en este área y sus poblaciones están disminuyendo en todo el continente debido principalmente a la transformación de sus hábitats naturales. Por lo cual, tomar acciones de conservación en algunas áreas es prioritario.

Por esta razón la Asociación Calidris con el apoyo de la Feria Británica (British Birdwatching Fair) y BirdLife Internacional el pasado mes de agosto finalizó el proyecto “Acciones de conservación para la Reinita de Canadá en los Andes Occidentales de Colombia”. Uno de nuestros objetivos era poder trabajar en fincas que tuvieran zonas de cultivos y bosque, ya que la reinita de Canadá es una especie que busca insectos para alimentarse, en los cultivos; en especial de café. Pero muchas veces por el uso de insumos agroquímicos en los cultivos, la reinita de Canadá y otras especies de aves no encuentran alimento en ellos.

En nuestro primer acercamiento con los propietarios de los predios ubicados en las veredas de La Cumbre, Valle del Cauca discutimos sobre la importancia de las prácticas agrícolas en la zona para la conservación de la reinita de Canadá, esta especie  no es conocida por todos y al inicio la confundían con otras aves de colores similares, descubrir que tenían en el área un ave migratoria que anualmente los visitaba fue sorprendente.

A partir de ese primer acercamiento, se desarrollaron varios talleres en los cuales los propietarios de predios con su amplio conocimiento y experiencias compartieron  sus aprendizajes sobre el desarrollo de cultivos agroforestales, productos orgánicos para aplicar a los mismos y el cuidado de la naturaleza, de la cual nos beneficiamos tanto. Algo muy positivo que nos llamó la atención fue que los propietarios de predios en sus cultivos estaban realizando buenas prácticas agrícolas. Nos contaron que para ellos es muy importante proteger la tierra de sus cultivos, el agua y el bosque, ya que, son conscientes de que se debe proteger los recursos que nos provee la naturaleza.

Adicionalmente, elaboramos el folleto buenas prácticas para la conservación de la biodiversidad, que recoge algunas recomendaciones en la búsqueda de la conservación de la reinita de Canadá y de otras especies nativas de la zona, así como del correcto manejo del suelo y el agua. El proyecto apuntó a brindar aprendizajes en conjunto desde los talleres realizados durante el transcurso de este.

Para nosotros, fue una gran experiencia el trabajar en conjunto con los propietarios de los predios. Creemos que la conservación de la biodiversidad es más exitosa cuando se trabaja de manera colaborativa.

Por: Diana Ramírez

ARTÍCULOS RELACIONADOS