Las aves acuáticas se caracterizan por ser especies que tienen algún grado de dependencia con los hábitats acuáticos, es decir, estas aves utilizan los humedales, ríos, playas o planos intermareales como sitio de reproducción, descanso o alimentación durante toda su vida o durante alguna parte de la misma. No obstante, los humedales han sido diezmados considerablemente, convirtiéndolos en basureros, lugares sin vida llenos de contaminantes o simplemente han sido rellenados para construir encima de ellos casas o conjuntos residenciales. Por tal motivo, las aves que de ellos dependen se ven afectadas negativamente al perder el sitio donde vivir, donde comer o donde anidar y se convierten en otros desplazados más por la violencia del hombre contra la naturaleza. Pero no sólo las aves acuáticas residentes son afectadas, igual sucede con aquellas que viajan cientos de miles de kilómetros año tras año antes de que inicie el frío e inclemente invierno en el extremo norte o en el extremo sur del continente americano. Son las aves acuáticas migratorias que en busca de un sitio para descansar de su larga travesía ya no encuentran ese humedal que otrora brindaba alimento y refugio ante sus enemigos naturales y el hombre.
En cuanto a otras aves playeras migratorias, los Andarríos patiamarillas (Tringa melanoleuca y Tringa flavipes) con sus patas y picos largos prefieren usar el arrozal en el momento en que charcos superficiales son formados durante el anegamiento y durante fases posteriores del cultivo; utilizan la orilla de los canales dentro y alrededor del arrozal. Algunos individuos incluso durante la fase de espiga entran al cultivo en busca de alimento. El arroz es también visitado por unas pequeñas y casi imperceptibles aves playeras, que para los biólogos son los verdaderos playeritos y aunque son un buen número de especies, particularmente dos son las más observadas: el Correlimos Diminuto (Calidris minutilla) y el Andarríos Maculado (Actitis macularius). El primero es el playero más pequeño en Colombia tiene patas amarillas y coloración café, se observa en grandes o pequeños grupos, raras veces solitario. Entre más anegado y más cantidad de lodo blando presente con plántulas es más probable encontrarla.
Las aves playeras del arroz son más que las especies mencionadas y entre ellas se pueden nombrar: el Alcaraván (Burhinus bistriatus), el Chorlito Collarejo (Charadrius collaris), el Pellar Llanero (Vanellus cayanus), el Correlimos Pectoral (Calidris melanotos), el Correlimos Patinegro (Calidris bairdii), el Correlimos Rabiblanco (Calidris fuscicollis), el Correlimos Zancón (Calidris himantopus), el Correlimos Sabanero (Bartramia longicauda) y el Correlimos Escamado (Tryngites subruficollis), esta última especie se encuentra casi amenazada a nivel global debido a la cacería a principios del siglo pasado, pérdida de hábitat tanto en los sitios de reproducción como en las áreas donde pasa el invierno, principalmente los pastizales naturales.