Un Paseo por la Sabana Inundable

(Autora invitada)

Años atrás para referirse a las hoy llamadas sabanas inundables se usaba el término “sabanas mal drenadas”, desde entonces se ha tenido una visión sesgada de la importancia ecológica y cultural de este ecosistema.

En principio las sabanas no son totalmente planas, topográficamente presentan variaciones y esto hace que sean clasificadas principalmente en dos categorías, la llamada “altillanura no inundable” ubicada principalmente en  los departamentos de Meta y Vichada y la que hoy me trae como escritora, la Sabana Inundable, ubicada en los departamentos de Arauca y Casanare.

Las sabanas inundables poseen una menor capacidad de absorber el agua de las lluvias, convirtiendo esta superficie en un área encharcada temporalmente con características especiales que confieren una gran importancia a este ecosistema.

En Casanare como en toda la Orinoquia, existe un llamado invierno y un verano que diferencia esta región de muchas otras de Colombia, para mí como llanera al igual que mis paisanos esta característica es muy habitual y hace parte de nuestra vida, sin embargo no es una constante para el resto de colombianos. Así tenemos una fuerte temporada de lluvias que inicia en abril y finaliza en noviembre, y una fuerte sequía que va desde finales de noviembre hasta marzo. Esta temporalidad sumada a las características del suelo y la geoforma de las sabanas permiten unas dinámica bioticas y sociales interrelacionadas.

Las sabanas inundables son el hogar de aves, mamíferos y reptiles, que hacen parte de la constante observación y reporte a través de los recorridos, ofreciendo un espectáculo visual a los locales y visitantes, que son  cautivados por la exuberante belleza de esta tierra. Así como las aves, el resto de animales usan las sabanas inundables de forma cíclica y están adaptadas a condiciones de cambio en las condiciones, proporcionando flujo de especies y alimentos a través del agua en el invierno o altas

 congregaciones de diferentes grupos de animales durante el verano que tienden a buscar los pocos relictos de agua que quedan. De igual forma, las plantas acuáticas son unas integrantes importantes de todo este ecosistema, y son una importante fuente de alimento de muchos animales y actúan como filtros de contaminantes.

Al igual que los animales, los llaneros también se han adaptado a esta dinámica particular, la cual ha condicionado su desarrollo. Para las personas del interior es muy extraño oír a un llanero decir que hay una temporada del año en la cual es imposible ingresar alimentos, visitar la finca, pasear por ella, entre otras cosas, debido a que las fuertes lluvias inundan la sabana. Por lo tanto,  existen costumbres que se relacionan con este fenómeno como la construcción de las viviendas, el trabajo de llano en el cual se realizan diferentes actividades relacionadas con la ganadería, arreglos de las fincas, entre otros, que solo pueden hacerse en el verano en donde las vías permiten el ingreso de vehículo y ofrecen un paisaje menos agreste, incluso con sus eternos acompañantes los zancudos y los coloraditos (la “plaga”).

Entonces, este ecosistema funciona como un regulador natural y social que, aunque ha sido poco estudiado, representa a un paisaje y a una cultura entera. Pero su importancia no ha sido muy valorada, y con el tiempo han tenido que afrontar diferentes problemáticas como fenómenos de desecación para la ganadería o el cultivo de la palma africana, tan de moda por estos tiempos. De esta forma la sabana ha sido tan intervenida al punto que su dinámica hídrica y sus aportes de agua por escorrentia hacia los principales cuerpos de agua tienden a ser menores o prácticamente nulos.

Por esto me atrevo a asegurar que  un ecosistema sin cobertura boscosa, como este, puede ser igual o más importante que un bosque o una selva continua, pues sin la sabana inundable y sus mecanismos internos de regulación no solo afectamos la biodiversidad de la región sino que además tendremos implicaciones en la pérdida de las costumbres de una región completa.

Recuerda, si vienes al Llano lo que te rodea no necesariamente es un potrero sin vegetación, puede ser una llanura inundable de envidiable riqueza biológica, paisajística y cultural.

Por Laura Maria Miranda Cortes
Ecologa PUJ
Directora Fundación Cunaguaro
Yopal – Casanare.

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1 Comments

  1. Laura Miranda

    Reply

    Gracias Vi, excelentes aportes

    6 Sep 2012

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