Maurita y Chirli han llegado a un nuevo lugar de aventuras y allí conocieron a Richi, el zarapito. Richi, les ha contado que están cerca de la desembocadura de un río llamado Iscuandé y los humanos lo llaman “La Cunita”. Este lugar es totalmente diferente a lo que ellas encontraron en Ecuador y Perú. Aquí la marea sube y baja constantemente. Para Richi, este sitio es ideal porque en marea baja se descubre un enorme plano lodoso, donde hay mucho que comer, gusanos y cangrejos son sus presas preferidas.  Pero cuando sube la marea, quedan pocos sitios para comer y deben dedicarse a descansar mientras hacen parte de una gran bandada de otros playeros occidentales. Al llegar la noche, Richi busca los manglares para pasar las horas de marea alta posado en las raíces y ramas de estos árboles que le brindan protección, esta noche ha invitado a Maurita y a Chirli a descansar con él en el manglar.

Por su parte, nuestras pequeñas aventureras poco a poco han recuperado sus fuerzas han comido sin cesar y al escuchar lo que cuenta Richi, desean conocer a más aves de este rincón de la costa nariñense. El joven zarapito escogió la bocana del río Iscuandé para su primera estadía en el Neotrópico y como sus nuevas amiguitas, nació en Alaska desde donde llegó en octubre pasado. Aunque otros zarapitos adultos ya han regresado a Norteamérica a reproducirse, Richi permanecerá hasta el próximo mes de marzo.

Miles de aves pueden verse en La Cunita, pero dos especies en particular han llamado la atención de Chirli y Maurita: El chorlito piquigrueso y el ostrero. Es así que Richi, les cuenta que a diferencia de ellas, estas dos aves playeras anidan en este lugar.

El chorlito piquigrueso es muy agresivo durante la época reproductiva, así que nuestros protagonistas se alejan y acompañan a Richi al manglar al caer la tarde. En ese bosque conocen aves que nunca habían visto antes como la cotinga blanca (Carpodectes hopkei), la chitagua (Aramides wolfi) y el carpintero de Guayaquil (Campephilus gayaquilensis). Entonces se disponen a descansar en las raíces de estos frondosos árboles junto a un vuelvepiedras (Arenaria interpres).

Textos: Carlos José Ruiz Guerra

Biólogo Investigador

Asociación Calidris

Ilustración original: Luis Fernando Ortega

Montajes y edición: Jessica Suárez Valbuena

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2 Comments

  1. norvis acosta

    Reply

    Carlos muy didactica tu publicacion, me encanta. Te felicito.

    4 Jul 2013
    • calidris

      Reply

      Norvis, nos alegra que te haya gustado esta edición de maurita sus aventuras continúan.

      Gracias, Jessica Suárez

      5 Jul 2013

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