Chorlito Piquigrueso
Orden: Charadriiformes
Familia: Charadriidae
Especie: Charadrius wilsonia
Nombre en Inglés: Thick billed Plover, Wilson’s Plover
Otros nombres: Chorliteho Piquigrueso, Chirlita Collareja, Corbatero, Collareja
Subespecies en Colombia: C w. wilsonia (Ord 1814), C. w. beldingi (Ridgway 1919) y C. w. cinnamominus (Ridgway 1919).
El Chorlito Piquigrueso tiene un pico notablemente grande y grueso, Comparado con los otros chorlos de similar tamaño y el pecho con una sola banda pectoral. En plumaje reproductivo las patas rosadas son más brillantes. El macho en época reproductiva, tiene frente blanca, parte delantera de la corona negra y el resto de la corona, nuca y coberteras auriculares son gris-café o rufo. Tiene además una línea negra que atraviesa los lores, una banda pectoral ancha negra, la parte posterior del cuello es blanca, el resto de las partes superiores son de color gris café y las partes inferiores son blancas. La hembra es similar al macho pero con menos blanco en la frente y el superciliar es teñido de café; el negro de la cabeza y el pecho es reemplazado por marrón o rufo.
En el Pacífico colombiano, Franke-Ante (1987) reportó como pico máximo el mes de diciembre (500 individuos) en Buenaventura; en el PNN Sanquianga y la Bocana del río Iscuandé se observa año tras año un aumento marcado de la abundancia en el mes de enero justo antes de iniciar la temporada reproductiva. Mientras que en el Caribe colombiano en Vía Parque Isla de Salamanca el mayor número se ha registrado en el mes de julio posterior a la finalización de la temporada reproductiva. La distribución temporal muestra tres picos: el primero en el mes de febrero, el segundo en julio y el máximo en diciembre en el delta del río Sinú, donde los hábitats como planos lodosos han disminuido notablemente en los últimos años (Estela y Ruiz-Guerra, datos no publ.).
Amenazas
Las amenazas para esta especie incluyen la pérdida y degradación de hábitat debido al desarrollo urbano y suburbano de las costas, estabilización de las playas (obras de ingeniería), sedimentación, perturbación humana, animales domésticos y la contaminación ambiental. Una amenaza potencial para esta especie es el derrame de petróleo y contaminantes ambientales como pesticidas y metales pesados (Sprandel et al., 1997).
A nivel hemisférico, esta ave playera es considerada por Brown et al. (2001) como “especie de alta preocupación”. En Colombia, las colonias reproductivas reportadas de esta especie se encuentran en áreas protegidas: Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos y Vía Parque Isla de Salamanca en el Caribe, las cuales a su vez son consideradas dos AICA; mientras que en el Pacífico, sólo la colonia del PNN Sanquianga está en un área protegida. La Bocana de Iscuandé, donde se ha encontrado otra colonia, aún no tiene ninguna figura de protección, aunque hace parte de la zona de colindancia del PNN Sanquianga, que también es una AICA.
Tomado de: Ruiz-Guerra, C. Chorlito Piquigrueso. En: Cifuentes-Sarmiento, Y y C. Ruiz- Guerra. 2009 PLANES DE ACCIÓN PARA NUEVE ESPECIES DE AVES ACUÁTICAS (MARINAS Y PLAYERAS) DE LAS COSTAS COLOMBIANAS. Asociación Calidris, Cali, Colombia.
