¡Viajemos con Wilsito!

Es el primer mes de abril de Maurita en el Neotrópico, pronto será primavera y verano en las tierras de Norteamérica donde nació. Desde luego, ella ha notado como en las últimas semanas en Ecuasal, las aves playeras empiezan a partir e incluso algunas de ellas lucen más bonitas y gorditas, pues están casi todos preparados para volver a viajar al norte, buscar pareja y anidar. Wilsito, su nuevo amigo, les cuenta que el llegó a Ecuador con sus amigos y parientes en agosto del año inmediatamente anterior y su estadía allí duró varias semanas antes de partir a las montañas de Bolivia, en las que permaneció hasta abril cuando regresó a Ecuasal e hizo dos nuevas amigas. A Wilsito le encanta Ecuador, por lo tanto, su estadía se ha tornado más prolongada allí pese a que varios de sus compañeros de viaje han reanudado la travesía al norte del continente.

Wilsito, Chirli y Maurita se han divertido mucho en las piscinas de Ecuasal, incluso Chirli ha aprendido a cazar moscas como todo un Falaropo de Wilson gracias a las instrucciones de su hiperactivo amigo Wilsito. Por su parte, Maurita ha divertido a sus amigos contando las aventuras de sus padres que se enfrentaron a zorros y pagalos en Alaska. Tantos momentos juntos ha hecho de estas aves playeras un trío inseparable. No obstante, Wilsito les comunica a sus amigas que el debe partir al norte y les propone ir juntos.

A pesar de la negativa de Maurita por viajar, este trío de aventureros parten al norte de Ecuasal y abandonan en poco tiempo Ecuador. No obstante, en los siguientes kilómetros Maurita advierte que no puede continuar mientras que Chirli hace lo posible por mantener la velocidad impuesta por Wilsito, quien al ver a sus amigas exhaustas las lleva a un lugar que conoció en agosto del año pasado en su viaje desde Norteamérica a Ecuador. Se despide con dolor de Chirli y Maurita y vuela rumbo a México. Chirli y Maurita ignoran por completo que han aterrizado en la costa nariñense de Colombia y un Zarapito (Numenius phaeopus), bastante amigable, se acerca a las viajeras que lucen muy fatigadas y les brinda ayuda.

Textos: Carlos José Ruiz Guerra

Biólogo Investigador

Asociación Calidris

Ilustración original: Luis Fernando Ortega

Montaje y edición: Jessica Suárez Valbuena

 

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