Manejo y uso sostenible

El aumento de la población, el modo de consumo actual y la demanda por recursos (alimento, fibras y energía) que esto genera están afectando la capacidad de los ecosistemas para proveer servicios esenciales a la humanidad. Generando transformaciones significativas en los ambientes naturales, favoreciendo el establecimiento de sistemas productivos, especialmente el agrícola y ganadero, algo que a largo plazo afecta la biodiversidad, los hábitats y la calidad de los servicios ecosistémicos que estos nos proveen.

Nuestra apuesta es sumar esfuerzos entre los diferentes sectores para encontrar el equilibrio entre producción y conservación. Este es uno de los grandes desafíos que tenemos como sociedad ya que la conservación y uso sostenible de la biodiversidad es una prioridad, como también los es la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y su distribución equitativa.

Existen avances y esfuerzos importantes en el uso sostenible de biodiversidad; esquemas de pago por servicios ambientales y otros incentivos, así como la producción orgánica o amigable con la biodiversidad son ejemplos que hoy podemos mostrar y constituyen un punto de partida para continuar avanzando en la búsqueda de una solución sostenible.