¡Hemos llegado a la Península de Santa Elena!

Transcurridas varias semanas, Chirli y Maurita afianzaron su amistad y se convirtieron en dos aves playeras inseparables. No obstante, el acecho del halcón peregrino las obligó a tomar una drástica decisión. Sus oportunidades de sobrevivir en Paracas serían cada vez menores y la tranquilidad para descansar y comer era muy poca, por ello, Chirli propuso a su compañera que emprendieran un viaje al norte, pues según le contaron, existe un sitio maravilloso que les puede brindar buena cantidad de alimento. Maurita aceptó la propuesta de su amiga y en poco tiempo iniciaron su viaje al norte.

Nuestras playeritas abandonaron Perú y se dirigieron a Ecuador y en unos cuantos días, pisaron las piscinas de Ecuasal, un lugar ubicado en la provincia de Santa Elena, reconocido como un sitio de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (http://www.whsrn.org/es/perfil-de-sitio/lagunas-de-ecuasal).


Las dos viajeras fueron recibidas por unos inquietos y alegres falaropos tricolor (Phalaropus tricolor) que nadaban en las piscinas de las salinas. Asombradas  quedaron Maurita y Chirli, al observar muchas aves que no conocían, incluso aquellos falaropos que nadaban como patos y no dejaban de moverse.

Ellas encontraron alimento fácilmente a la orilla de una de las piscinas que compartieron con los falaropos y la cordialidad de los mismos les hizo creer que habían tomado una buena decisión, Ecuasal era el sitio perfecto para el resto de su estadía invernal.

 

No Tags

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Comentarios