Expedición en busca de especies amenazadas del río Chicamocha

En el departamento de Santander, específicamente en la Cordillera Oriental de los Andes, se encuentra el cañón del Chicamocha, el más grande de Colombia y con más de 1.600 metros de profundidad; uno de los últimos relictos de bosque seco del país, donde habitan muchas especies endémicas y en peligro de extinción, conformado por los ríos Chicamocha, Suárez y Sogamoso.

Buscar cuatro especies críticamente amenazadas de extinción, dos plantas y dos aves, motivó a un grupo de biólogos para realizar una expedición de dos días en una balsa por el río Chicamocha, cubriendo 48 kilómetros de largo. Esta expedición fue necesaria para confirmar la presencia de las especies en la zona y así identificar acciones para protegerlas, esto como parte de un Plan de Acción para conservar la Biodiversidad (BAP) que se está construyendo gracias a la alianza internacional CEMEX/BirdLife, quienes vienen trabajado desde hace más de diez años, con el objetivo de lograr el desarrollo sostenible con especial referencia en la biodiversidad.

Cucarachero de Nicéforo. Daniel Uribe

“Escuchamos cantar al cucarachero y la emoción nos invadió, pero fue imposible parar, acabábamos de entrar a un rápido en el río y nos tomó cinco minutos salir de él” afirmó Felipe Estela, líder de la expedición. Pero para este grupo de observadores no había duda alguna, acababan de escuchar cantar al Cucarachero de Nicéforo (Thryophilus nicefori) una de las especies de aves que buscaban registrar y que se encuentra en peligro crítico (CR), puesto que habita en una zona geográfica pequeña y única en el mundo, los relictos de bosque seco en el cañón del Chicamocha en la Cordillera Oriental de los Andes Colombianos. Esta especie se encuentra en este sitio y en ninguna otra parte en el mundo.

Es común que grupos de turistas en busca de adrenalina recorran en kayak o balsas el río Chicamocha, pero, para los lugareños de San Gil, capital del turismo de aventura en Colombia, este grupo de biólogos era muy extraño, pues era la primera vez que alguien quería recorrer el río Chicamocha en busca de aves y plantas.

El Cucarachero se encuentra en zonas planas aledañas al río, pero no se conocía de él en la garganta del cañón, allí el paisaje es una gran pared de roca de hasta 400 metros de altura, lo que hace muy difícil su acceso. Esta expedición permitió llegar a este sitio y ampliar la información de las especies.

La pared del cañón guardaba otro tesoro para los expedicionarios, un gran número de ceibas barrigonas (Cavanillesia chicamochae), especie emblemática de la región de apariencia inconfundible, pues es un árbol cuyo tronco es abultado y curvo, para formar un contrapeso que evita que se caiga de los empinados riscos donde crece. Uno de los esfuerzos recientes por recuperar esta especie, se realizó por parte del Jardín botánico Eloy Valenzuela de Floridablanca, Santander, con la siembra de más de 100 ceibas en el Parque Nacional del Chicamocha, PANACHI.

Es necesario continuar con las investigaciones en esta región del cañón, para obtener información más precisa sobre las aves y plantas, que permita dirigir las acciones y evitar su desaparición.

Ceiba barrigona

Haber obtenido registros de su presencia es un gran logro y nos hace pensar que estas especies tienen una oportunidad. Si no fuera por la presencia de CEMEX, además de su compromiso mundial con BirdLife para proteger la biodiversidad, en este Cañón sería difícil o imposible hacer este importante proyecto.

Desde hace dos de años la Asociación Calidris, una ONG colombiana y BirdLife Internacional, (la mayor coalición de organizaciones de conservación del mundo, integrada por ONGs que representan a 121 países) están trabajando en conjunto con CEMEX Colombia para direccionar acciones de conservación en el Chicamocha, especialmente para proteger cuatro especies amenazadas, que están presentes en esta región, reconocida por ser la número 1 en producción de yeso para la industria cementera del país. Las especies en peligro son: el Cucharachero de Nicéforo y el Colibrí Ventricastaño (fauna); y la Ceiba Barrigona y la Zamia del Chicamocha (flora).

Este proyecto surgió en reconocimiento de los riesgos y oportunidades especiales para la biodiversidad, presentados por la presencia de una cantera subterránea activa en un área tan importante para la vida silvestre.

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