Marzo 1 de 2010 / 6:15 pm

observacion_arrozLa Cuenca del Orinoco es sin duda una de las áreas que está dando y dará bastante de que hablar a la ornitología colombiana en los próximos años. Esfuerzos pioneros de varios investigadores han logrado mostrarnos la diversidad de aves en esta vasta región. La distribución de las aves apenas comienza a dibujarse y algunas especies se añaden año tras año cuando las expediciones fronterizas logran nuevos registros. Así también en los últimos años hemos conocido que esta región no solo es importante para las aves residentes sino que varias especies de aves migratorias neárticas y australes la usan como área de invernada, pero especialmente como sitio de parada temporal. Si bien estamos comenzando a conocer la distribución, nuestro conocimiento de los tamaños poblacionales y sus requerimientos de hábitat, es  precario.

Con una región tan grande y aparentemente inacabable, porque preocuparse por localizar y estimar las poblaciones de aves?.  Bueno, al igual que su gran importancia para la biodiversidad, esta región es también la última frontera para todo tipo de desarrollo, tales como el agrícola, o el energético, en particular para la expansión de los cultivos para biocombustibles, las exploraciones petroleras y la búsqueda de nuevos minerales. En principio todos los usos del suelo pueden tener cabida, desde la actividad más extractiva, pasando por las imparables extensiones de palma hasta la conservación más estricta.  Sin embargo, sin el conocimiento de donde se encuentran los hábitats críticos y las poblaciones en mayor riesgo, no hay lugar para tomar decisiones informadas y la conservación queda en desventaja, relegada a los sitios que no sean estratégicos para otros usos.

Si bien la riqueza de especies y la presencia de raras, endémicas, etc. son nuestros favoritos para indicar la mayor importancia de un sitio, pero esto no necesariamente refleja donde se encuentran las poblaciones con mayores oportunidades de conservación. Notables esfuerzos se han hecho en años recientes por localizar estos bastiones de la biodiversidad en la cuenca del Orinoco, ahora, con herramientas analíticas más poderosas y con un discurso más amplio, que no solo considera la riqueza y endemismo, sino también considera la oportunidad de conservación y como recientemente aprendí, la urgencia, según se encuentre más o menos presionados. Como decimos popularmente, “me quito el sombrero” por lo que se ha logrado en años recientes en términos de pulir los métodos y definir prioridades de conservación de manera precisa. Sin embargo, la preocupación que me abruma desde mis primeros años en biología y que aún intento resolver es conocer donde están las poblaciones que se dice van a conservarse.

En la cuenca del Orinoco el agua ha mermado, pero no ha perdido su poder milenario de transformar el paisaje. Con la entrada de la época de lluvias, los ríos se desbordan y las llanuras se inundan. La distribución de las aves no es ajena a este proceso y solo podemos esperar que se muevan. Dónde? El mapa de prioridades de conservación sigue siendo el mismo en verano o invierno? y finalmente que amenazas encuentran estas aves en estos sitios?

En un esfuerzo por localizar las poblaciones de aves acuáticas y cuantificarlas, la Asociación Calidris y la Federación Nacional de Arroceros (FEDEARROZ), Granada diseñaron el censo de aves en la franja arrocera del piedemonte llanero. Pero, con tantos ríos, lagunas y llanuras por explorar, porque comenzar por los arrozales en vez de los sistemas naturales? Bueno, en parte porque  no comenzamos de cero, varios investigadores en el país y el continente vienen señalando la importancia de los arrozales como hábitat para todo tipo de avifauna, en particular aves acuáticas. Adicionalmente, desde 2006, FEDEARROZ con su estrategia Las Alas del Arroz, viene promoviendo el desarrollo de prácticas de prevención y mitigación que redunden en una mayor productividad y un menor impacto ambiental del sector arrocero.  Dentro de dicha estrategia, las aves son uno de los elementos bajo evaluación y la pregunta de cómo lograr arrozales más amigables se podrá responder en buena medida por la salud de la poblaciones aviares.

Finalmente, con más de 30000 Has potenciales de siembra de arroz en más de cinco departamentos (Meta, Casanare, Guaviare, Cundimarca y Arauca), convierte a los arrozales en sitios  importantes para las aves, entonces, , por qué no comenzar por los arrozales?

tringa solitariaEn Octubre de 2009 realizamos nuestra primera salida, durante dos semanas recorrimos arrozales en nueve municipios del piedemonte llanero.  Concentramos nuestra actividad en Meta y Casanare, dado que estos departamentos albergan la mayor cantidad de arrozales de los llanos (cerca del 95%). Censamos un total de 59 lotes de arroz en diferentes estadíos del cultivo. Encontramos más de 54 especies de aves y estimamos más de 200000 individuos de aves acuáticas usando estas arrozales del piedemonte llanero. Se destacan nueve especies de aves playeras, seis de ellas migratorias. Los resultados preliminares nos muestran que más de 44000 aves playeras usaron los arrozales del llano en el segundo semestre del año, entre las cuales Tringa solitaria se destaca porque pese a que, como su nombre lo indica, no se encuentra en grandes grupos, si está ampliamente distribuida en la región. Una población de al menos 3313 individuos estimada en este estudio, sugiere que al menos el 2% de la población global de esta especie podría estar usando arrozales del llano durante su período invernal.

Esperamos terminar nuestra evaluación en marzo de 2010. En esta ocasión estamos a la expectativa de censar no solo las aves que invernan en Colombia, sino aquellas que paran temporalmente, en su paso durante la migración desde el Sur del continente hacia Norteamérica. Esperamos por el Playerito canelo (Tryngites subruficollis), una especie poco conocida y de gran preocupación por su conservación, y por otras especies de playeritos (Calidris fusciollis, C. himantopus) y Patiamarillas (Tringa spp.). Así también esperamos que en años próximos podamos continuar con este proyecto y ampliarlo a otras áreas de influencia en la cuenca del Orinoco.

A la par con el censo de los arrozales en los llanos, inicia un debate sobre cómo podemos lograr que los arrozales ofrezcan mejores oportunidades de hábitat para aves residentes y migratorias. Manejo integrado de plagas, reducción en la aplicación de químicos de alta toxicidad, uso de variedades de arroz resistentes a plagas, piscicultura+ arroz, mejor aprovechamiento del agua, la conservación y restauración de relictos de humedales naturales encabezan la lista de buenas prácticas. Toda una ciencia detrás de la conservación y manejo de biodiversidad en arrozales esperando por ser desarrollada.

Richard Johnston
Biólogo investigador
Asociación Calidris

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