Ciénaga de La Virgen: Humedal Vulnerable de Extinción

La Ciénaga de la Virgen o Ciénaga de Tesca es una laguna litoral, de aproximadamente 7 Km de longitud que conecta al mar Caribe, ubicada en el corazón del Distrito de Cartagena, bordeada al sur por una voraz expansión urbana de barrios marginales que fueron limitados por la construcción de la Vía Perimetral; en su margen occidental por el aeropuerto de Cartagena, y la carretera al mar que conecta a Cartagena con Barraquilla; siguiendo hacia el norte, bordeada por comunidades afro descendientes a la par de los nuevos mega proyectos inmobiliarios y hoteleros que caracterizan la emergente afluencia de esta zona de la ciudad. El borde oriental permanece casi intacto, gracias a la propiedad rural del suelo y a la distancia a centros poblados.

Esta Ciénaga, como muchas otras que están en inmediaciones de grandes ciudades, presenta un alto nivel de contaminación. Sin embargo, y afortunadamente, en marzo de 2013 se dejo de verter casi el 60% de las aguas residuales producidas por los más de 900 mil habitantes de Cartagena que durante cerca de cinco décadas fueron depositadas en este humedal. No obstante, preocupa el impacto que tendrá este hecho sobre esta Ciénaga de naturaleza estuarina, pues debe su equilibrio a la mezcla de agua salada con dulce; anteriormente el aporte de agua dulce llegaba por siete vertientes naturales, que en la actualidad, se encuentran taponadas ilegalmente por las fincas aledañas.

Por otra parte, más de 300 hectáreas de su rivera y zona inundable han sido drenadas, rellenadas y convertidas en suelo consolidado tanto para viviendas informales como para grandes desarrollos formalizados. Las bocas y caños que alimentan a la ciénaga se encuentran en gran estado de deterioro, algunos taponados completamente, otros altamente contaminados por las poblaciones aledañas, provocando la pérdida en profundidad y oxigenación de la laguna.

Pese a esto, la vida en su gran diversidad sigue manifestándose en la laguna.  Su resiliencia ha permitido que peces, jaibas, chipichipi y camarón, todavía sustenten a algunas familias de las comunidades aledañas y que sus manglares sean refugio para varias especies de aves residentes y migratorias: barraquetes, garzas, andarríos, gaviotas y gaviotines, entre otros.

Esta Ciénaga, aunque pareciera estar condenada a la extinción bajo el modelo tradicional de desarrollo, sigue luchando, siendo área importante tanto para los moluscos, peces, y aves, como para las comunidades  tradicionales y nuevos habitantes de la zona, aunque estos fallen en reconocer sus bondades.

Pretender recuperar la Ciénaga a su estado original, cuando actuaba como verdadera despensa alimentaria para Cartagena y fuente de medios de vida sostenibles para las comunidades afro descendientes, es impráctico y poco posible. Sin embargo, el ecosistema está vivo, sigue siendo la infraestructura natural que amortigua tormentas, esponja natural que previene inundaciones, erosión costera, captura los gases que causan el calentamiento global, y cuyo potencial como destino eco turístico viene siendo aprovechado cada vez más por empresas comunitarias como Ecotours Boquilla, Los Arriberos EAT, La Cueva del Manglar, y la Corporación Acuaturística Punto Verde.

La Fundación Ecoprogreso le apuesta a iniciativas como está, que contribuyen a la preservación de los ecosistemas de manglar como lo es, la Ciénaga de Tesca. La tarea ahora es trabajar conjuntamente para que esta Ciénaga siga ofreciendo sus servicios y mejore su calidad, de esta forma se garantizará la conservación de camarones, peces, aves y comunidades humanas aledañas.

Viviana Mourra. Directora Ejecutiva. Fundación Ecoprogreso

Yanira Cifuentes-Sarmiento. Investigador. Asociación Calidris

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