Cambios en los humedales del Valle del Cauca

A lo largo de la historia los ríos han sido el motor de muchas sociedades y el río Cauca no ha sido la excepción. Desde antes del arribo de los españoles, el río Cauca y las zonas aledañas fueron una importante fuente de alimento y materiales para construcción de enseres y casas. Hay evidencia de obras hidráulicas que permitieron el manejo de las aguas de algunos humedales. Durante la época de la colonia, el río se convirtió además en un corredor de comunicación y un eje de desarrollo de pueblos y caminos. Una vez establecida esta intricada red de caminos y de poblados, se empezó a pensar en el desarrollo de la región y en sus conexiones con otras regiones del interior del país y el mar.

El río Cauca nace en la laguna del Buey en el Macizo colombiano, en el departamento del Cauca e inicia su descenso por la pendiente de la cordillera Central hacia el occidente y luego hacia el norte. Atraviesa desde el norte del Cauca y el Valle del Cauca hasta La Virginia en Risaralda, por en un valle amplio, donde el río forma meandros, ciénagas, lagunas y madreviejas. En este valle, el río se acerca a la cordillera Occidental.  A partir de La Virginia se encañona entre las cordilleras hasta el bajo Cauca, donde forma de nuevo grandes extensiones de ciénagas al unirse con el río Nechí y posteriormente al unirse al río Magdalena en la depresión Momposina.

El río Cauca y los humedales asociados han sufrido cambios como en la formación y desaparición de humedales, inundaciones periódicas, diques y jarillones para reducir las inundaciones. Estos cambios han quedado plasmados en nuestra memoria colectiva a través de la comida, las canciones y el arte y, por supuesto, en recuerdos y anécdotas familiares. También ha dejado una huella importante en libros, dibujos y pinturas, crónicas, mapas y documentos públicos depositados en archivos, centros de historia y bibliotecas. A partir de la segunda mitad del siglo pasado tenemos además información cartográfica de alta resolución espacial y temporal.

Interesados en entender dónde y en qué proporción los humedales del Valle del Cauca han ido cambiando en el tiempo, buscamos información cartográfica histórica y actual de la región y la contrastamos para identificar la transformación de los complejos de humedales asociados al río Cauca.

Foto: Laguna de Sonso. Luis Fernando Castillo

Entre los cambios más notorios está la perdida de ciénagas y zonas pantanosas, entre Cali y Palmira, región descrita por los cronistas, viajeros e ingenieros de la colonia y la república. Entre sus crónicas resaltan la exuberante vegetación, la presencia de micos aulladores, felinos y otros mamíferos, y varias especies de garzas, patos e ibis. También dan cuenta de la importancia que tenía la pesca entre los pueblos originarios. La descripción de extensas llanuras lodosas y con vegetación inundada, contrasta con la disminución de estas ciénagas en la actualidad.

En la información y cartografía analizada es notoria la formación y posterior colmatación de madreviejas, la más reciente durante el invierno de 2010, cuando al sur de Jamundí, en límites con el departamento del Cauca, nació la madrevieja Cauquita. Estos mapas nos muestran cuerpos de agua que se han mantenido en el tiempo, cambiando su extensión, o la calidad de su agua, como la laguna de Sonso, el humedal más grande de la región. La laguna de Sonso ha ido cambiando su extensión por efecto de construcciones y áreas destinadas al cultivo. Entre las modificaciones más significativas están los cambios en los canales de entrada y salida de la laguna por efecto de obras de infraestructura o para adecuación de tierras. Esto ha ocasionado que se aumente la cantidad de vegetación flotante y se reduzca el espejo de agua, lo cual ha tenido efectos en muchos peces de interés para las comunidades y en la comunidad de aves acuáticas.

Entre la década de los 70 y la actualidad el área de los humedales del valle del Cauca han disminuido en cerca de 10 mil hectáreas, quedando solo 2.700 ha.  En 1987 un ejercicio similar arrojó una cifra de perdida de humedales entre 1959 y la década de los 80 de 15 mil hectáreas (Restrepo y Naranjo, 1987), cuando se comparó cartografía de los años 50 y la década del 80. Que la porción perdida sea igual en las dos épocas, muestra que la tasa de cambio de humedales se detuvo hace más de 40 años, o tal vez más.

La información actual revela que, si bien el balance neto es de perdida, entre las dos épocas se han formado humedales nuevos que ocupan actualmente 1000 ha, principalmente madreviejas que se han desprendido del río Cauca, manteniendo así la dinámica natural de los ríos en valles planos y amplios.

Foto: Cienana el Conchal 2020. Luis Fernando Castillo

Son muchos los esfuerzos que se hacen para mantener saludables los humedales en el Valle del Cauca, sin embargo, aún no son suficientes; se evidencia que la disminución en algunos grupos cómo los patos están relacionados con la disminución de espejos de agua.  Los humedales del Valle del Cauca han fertilizado el suelo por miles de años, han brindado refugio a peces, aves y mamíferos que parte de nuestra identidad y cultura. Por esto es clave entender como estos cambios impactan a las poblaciones naturales, a los diferentes grupos de aves, pero además como han ido impactando nuestros medios de vida y como lo harán en el futuro.  Los resultados de este análisis harán parte de una publicación que estará disponible en formato digital en los próximos meses.

Por: Diana Eusse

Restrepo, C. y L.G. Naranjo. 1987. Recuento histórico de la disminución de humedales y la desaparición de aves acuáticas en el valle geográfico del río Cauca, Colombia. Memorias III congreso de ornitología tropical, Cali, Colombia.

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